Holla a todas las personas que han leido parte de mi historia pues bien aca esta el siguiente capitulo... entre fiestas de fin de año y demás me retrase y quise poner doble capitulo pero se nego la musa a terminar el siguiente capitulo antes xDDD pero pronto estara aquí... sin embargo les dejo este capitulo que de seguro les dara mucho en serio mucho que pensar o emocionarse xDDD. Gracias por el apoyo.

Cap. 6 Strange Behavior

La morena se aburría peor que una ostra en aquel sitio, logro leer un poco más de su grupo favorito en línea pero claro, la red de la biblioteca no eran tan veloz como la de su casa. A penas era la tercera hora y aún faltaba un poco más para el almuerzo y pensar que aún continuaría hasta terminar el día la desmoralizo hasta el punto de darle un mini golpe con la frente al escritorio, capaz que si lo dejaba con su fuerza se convertía en astillas.

-¿Tan terrible es? –la voz perezosa la sobre salto y trato de erguirse en la silla; teniendo como consecuencia que aquel endemoniado mueble con ruedas la tirara al suelo.

Una carcajada se escucho por el lugar y la morena se puso de pie, mientras se sobaba la cadera.

-¿Por qué tienes que ser tan silencioso Boomer? –cuestiono la chica.

-Porque si no, no existirían estos momentos tan divertidos. –le respondió sincero- hoy Bubbles tiene toda la intención de repetir el almuerzo de ayer, ¿estarás disponible?

-¿Si no les molesta que no puedan besarse cada dos minutos? - La chica se encogió de hombros.

El chico pareció meditarlo un poco.

-Podre soportarlo, ¿así que aceptas?

La esmeralda lo medito por unos segundos, pero tenía que entregar un trabajo después del almuerzo y sinceramente no quería hacer mal tercio, entonces una extraña idea cruzo su mente.

-Espera. –le dijo a su cuñado, mientras sacaba su móvil y buscaba en el menú de aplicaciones.

Un pelirojo acababa de abrir la ventana del aula al momento en que un inepto de su clase quisiera hacer una broma al llevar bombas de humo, pero lo había detenido, se encontraba un poco irritado y su hermano Butch parecía compartir la idea, por lo que ahora el chico de coleta tenía al alumno colgando de su playera fuera del aula, mientras gritaba.

La melodía estruendosa que habría con un solo de batería y proseguía con desgarradores acordes de guitarra le hizo notar que tenía un nuevo mensaje de texto. Saco su móvil de su pantalón y vio el remitente, la interrogación era clara en el rostro.

"Estoy aburrida, la opción es otro almuerzo lleno de glucosa que no pienso soportar sola ¿vienes?"

El chico inconscientemente sonrió y se dispuso a contestar; ocasionando que por escasos segundos su compañero de clases sufriera de un susto de muerte al ser soltado, pero en seguida lo tomo y lo deposito dentro del aula.

-Joven Jojo –llamo el profesor a lo que el moreno presto atención, más no su hermano- si continua así podría ganarse una detención en vacaciones.

Pero Brick no prestaba atención, se encontraba entretenido viendo como la animación del pequeño sobrecito abandonaba la pantalla de su móvil y recitaba "mensaje enviado".

De vuelta en la biblioteca, el móvil de la morena vibro y en seguida leyó la respuesta.

"Terminaras diabética si no te salvo; muy bien pero me deberás otra. ¿Es imaginación mía o estas tomando manía a que yo te salve?"

Aquello hizo reír a Buttercup, por lo que Boomer solo miro confuso a su cuñada.

-Bien Boomer estaré ahí; ¿en cuál edificio? –pregunto y el rubio sonrió.

-El mismo de ayer, tercer edificio, –respondió- bueno te veré en unos momentos haya. –menciono y salió del lugar.

-O.k. –acordó sin siquiera mirarlo mientras checaba la hora en el reloj y el dolor de su caída era completamente relegada.

Unos minutos antes de que sonara la campana, la morena llevo su trabajo ya impreso en una carpeta; paso a la cafetería y compro dos órdenes de pasta un par de sodas y lunetas de dulce suave. Levito y se alejo de la cafetería que permanecía casi desierta, para volar hasta el techo del edificio más alejado.

La campana anuncio la llegada del receso y el pelirojo caminaba hacia su locker, buscando las pertenencias de su próxima clase y revisaba cuánto dinero llevaba; aún le quedaba pasar por la cafetería. El estruendo de su móvil lo trajo a la realidad y de forma rápida leyó el mensaje.

"Azotea edificio uno, no pases a la cafetería… Y no, en verdad no creo que te quede el complejo de caballero andante".

Miro de forma cínica la pantalla iluminada del aparato en sus manos; por su parte a unos metros de ahí Butch buscaba desesperado a alguno de sus hermanos, en especifico al rubio para poner en marcha su plan, pero el grupo de americano no se lo ponía fácil al invitarlo a un último juego antes de tener un receso de actividad por tres meses.

El pelirojo voló hasta el edificio uno, donde una vez estando cerca, distinguió una cabellera corta de color negro que ondeaba con el viento y parecía sumergida en la lectura de unos papeles.

-¿Y los chicos? ¿Aprovecharon mi ausencia para huir y meterse mano? –cuestiono una vez descendió.

-¡Toma! –Le extendió la porción de pasta que le tocaba- Así ya iguale la situación. –Ignoro el comentario de su acompañante.

Brick tomo el recipiente sin reclamar nada y se sentó a un lado de ella.

-¿Entonces están en la cafetería? –volvió a cuestionar.

-No –le hizo saber al apartar las hojas de su vista- están en el edificio tres; sólo se me apeteció retribuirles lo de ayer y dejarlos tranquilos hoy.

Brick Jojo no supo que decir por un instante, el aire golpeo su rostro y observo como la chica a su lado, luchaba contra el viento para apartar sus cabellos del rostro; y tomaba el recipiente que le tocaba. El silencio le incomodo un poco y opto por hacer una broma.

-Si querías tiempo a solas conmigo lo hubieras dicho, no había necesidad de mentir; aunque debo reconocer que todo el misterio es excitante. –le sonrió a la morena.

Una pequeña risa se escucho como respuesta y la chica termino de comer un bocado de pasta.

-¡Claro! Por eso te atraje hasta aquí, pensaba seducirte. –Las palabras por mucha broma que fueran lograron que el chico de ojos rojos casi se atragantara.- Ahora corromperé tu pureza.

Y esta vez fue turno de una carcajada por parte del chico de hebras rojizas que se quito su gorro negro y se lo coloco en la cabeza a su acompañante; eso soluciono su problema con el viento de la chica; él no sufría porque como siempre llevaba el cabello sujeto en una coleta.

-Ya me lo suponía –dijo solemne él- ¡Pobre de mí! –dramatizo al darle un sorbo a su soda. -¿Qué es eso? –pregunto señalando el montón de hojas a un lado de ella.

-Mi trabajo final –respondió- era para el viernes pero adelantaron la fecha y debo entregarlo en cuanto suene la campana.

-¿Y quieres que te cuide la biblioteca? Porque te va a costar.

-Mi idea era ir y dejarlo; regresar a abrir; solo me tardare unos minutos. –el chico solo asintió en entendimiento mientras continuaba comiendo.

-Entonces te lo dejare gratis –ella rió- pero únicamente por esta vez.

-Que considerado. –menciono por lo que solo obtuvo una sonrisa sincera del chico a su lado que nunca había visto y la descoloco por lo que mejor continuo comiendo.

Varios metros lejos de aquel lugar en la azotea del edificio tres, una rubia con coletas se reía juguetonamente por los besos que su novio daba en su cuello.

-Boomer ¿crees que 'Cup venga?

-No lo sé –respondió al separarse de ella- yo le avise. –dijo al recargar su cabeza en el hombro de la delgada chica.

Aprovecharon el tiempo libre y compartieron su almuerzo, quedando aún buen tiempo antes de que comenzaran las clases bajaron para ver si coincidían con la morena, buscarían por los alrededores antes de siquiera acercarse a la biblioteca.

-¿Así que lo que siempre mencionaban de la chica ruda de las PPG era cierto? –la pregunta fue dicha mientras la voz era apagada por un sorbo de soda.

-Por supuesto, ¿o qué? ¿Lo dudabas? –sonrió mientras sacaba unas cuantas lunetas de dulce del empaque, comenzó a lanzarlos hacia arriba mientras esperaba que cayeran en su boca.

-Uno nunca sabe –fue la primera respuesta que obtuvo.

La chica enarco una delgada y delineada ceja mientras lo miraba interrogante.

-¿Cuál era tu teoría genio? –pregunto mientras tomaba entre sus dedos un dulce pequeño y se lo lanzaba a la persona con la que compartía el almuerzo.

-Podrías ser una chica a la cual le gustan las canciones melosas, pero por su fachada de ruda se guardaba sus sueños rosas para ella y su cuarto.

Un proyectil de color rojizo le dio en medio de la frente, no le tomo tiempo observar el caramelo suave con colorante rojizo que descansaba en su regazo, lo tomo y se lo metió a la boca.

-¿Qué? Es una opción viable, debes de aceptarlo.

-Estas dementes Brick si crees que esa es la opción posible refiriéndose a mi –le respondió antes de lanzarle otro dulce, solo que esta vez sí apunto hacia su boca.

El chico por inercia se movió buscando el caramelo, el cual degusto tranquilamente; pensando que más podría rebatir a ese argumento.

-Atine –menciono la chica y repitió la acción obteniendo le mismo resultado- llevo dos, ¿Qué gano por dos encestadas?

Aquel comentario tan sutil y ligero, logro que la conversación diera de nueva cuenta un giro inesperado.

-¿Por dos? Creo que no mucho –contesto él al tiempo que llegaba a su boca otro dulce- bien ya con ese son tres –dos en un movimiento- muy bien cinco.

-Cinco –repitió.

-Me parece que… puedes ganar algo. –comento mientras se acercaba a la chica sonriente delante de él, ella no se movía pero estaba algo sorprendida, podría golpearlo, pero lo consideraba muy cobarde como para hacer algo.

Buttercup mostraba una mirada desafiante que el chico nunca antes había visto, la notaba tensa y decidida; una sonrisa cínica adornaba sus labios e inmediatamente una parecida estaba plasmada en su rostro. El avance era lento, meditado mientras esos ojos verdes llameaban con un sentimiento contenido, sabía que debía irse con cuidado.

Una vez que estuvo delante de ella y al mover una de sus manos pasara rozando la mejilla de la chica, posicionándola en la nuca revolviendo más una hebras rebeldes que se colaban fuera del gorro negro que el chico momentos antes había puesto en ella; el viento aumento la presión con que avanzaba del este al oeste, la campana que anunciaba el termino del receso sonó.

-Listo, ya esta acomodado –menciono el chico con ojos rubí mientras se retiraba unos centímetros de la Utonio que parecía haberse quedado en shock- podrás quedártelo por el resto del día.

Buttercup se sentía mareada, estuvo a solo unos segundos de partirle la cara de un golpe a la persona que la observaba con curiosidad, su cuerpo se sentía incomodo, ella se sentía extraña, más extraña de lo habitual. Parpadeo y sin mediar palabra tomo sus cosas con calma; tratando de ignorar el golpe de adrenalina que le había recorrido el cuerpo y ahora se detenía en seco, como cualquier auto de carreras con unos excelentes frenos, la incomodidad continuaba ahí, pero se dio cuenta que llevaba mucho tiempo callada.

-Gracias. –levito unos segundos y reviso la hora en su móvil, llegaría tarde y debía entregar su trabajo- nos vemos. –emprendió vuelo hacia el segundo piso del tercer edificio.

De todas las combinaciones posibles en reacciones de parte de Buttercup Utonio, Brick no se esperaba aquella ¿un gracias? Él incluso se había adelantado a su respuesta acida, esperando una serie de comentarios cínicos, insinuantes, pero una respuesta tan… normal era anormal. Él no lo entendía; pero tampoco se quedo mucho para que su mente siguiera en estado catatónico, del mismo modo en que ella abandono el lugar volando él se dirigió a la última clase que tendría en el día y lamentablemente la compartiría con su contraparte femenina y estaba más que seguro que trataría de enterrarlo vivo en el patio.

La estela verde pálido que cubrió el cielo se detuvo delante de un aula, los alumnos aún no llegaban y el profesor tampoco, se recargo en la pared con impaciencia mientras cerraba los ojos y suspiraba con fastidio, los pasos de gente que iban y venían era más frecuente faltaban escasos segundos para que la profesora llegara y abriera la puerta, después el salón se llenaría poco a poco y ella tendría que entregar su trabajo antes de que se sentara el último alumno pues no planeaba quedarse a la clase.

Y así sucedió la profesora abrió la puerta y ella entro detrás de la mujer cabellos azules.

-Profesora, esta es la redacción de mil quinientas palabras que dejo respecto al uso del programa, la descripción de las diapositivas –hizo una pausa sacando una memoria USB- y aquí la segunda parte del trabajo, editado, las anotaciones, la historia y el significado todo.

La profesora observo atenta a la chica busco en su listado el nombre de su alumna y coloco una marca anunciando que había cumplido con todo; sin esperar a que se juntaran cerca de diez alumnos ya se encontraba de nuevo entre los pasillos, ignorando por completo su alrededor, camino entre el tumulto de gente que se empezaba a formar.

Por segunda vez en la semana era interceptada por un cuerpo duro, sólo que esta ocasión no había caído al suelo, se hizo a un lado para dejar pasar, murmuro un débil lo siento y continuo su camino, sin siquiera mirar a la persona con la que se había topado.

Butch caminaba deprisa por los pasillos intentando llegar a su siguiente clase pero no por el camino habitual, quería hablar cuanto antes con su hermano pero el maldito profesor por primera vez llegaría temprano y sus planes se arruinaron por completo, trato de respirar por un par de ocasiones para no romper el cristal de la escuela. Estuvo a punto de gritonearle a una persona que tuvo la osadía de chocar contra él, pero mudo y congelado se quedo al ver que la persona que menos esperaba ver estaba ahí, articulando una suave disculpa y después retirarse. ¿Era idiota por no seguirla? Tal vez pero cada línea ensayada como "improvisada" viajaron por un vórtice y desaparecieron dejándole la mente en blanco…

Buttercup avanzaba de forma rápida entre el gentío para regresar al lugar que ahora le correspondía.