Holla, por fin eh vuelto con una enorme disculpa, Pero en serio fueron causas de fuerza mayor, nunca eh querido dejar de lado esta historia o cualquiera que aún tengo pendiente. Por fin e podido volver y retomar mis proyectos así que les prometo que esto apenas comienza y seguirán teniendo noticias de mi.

Muchas gracias a quien aún sigue esta historia y se tome el tiempo de leer, así como esperaron tanto. Gracias.

Cap. 7 Invitations

Blossom Utonio como era costumbre era la primera alumna en estar presente en la pista de carreras que tenía el campus, los alumnos fueron llegando uno a uno y claro, como era de esperarse ya los había 'organizado/ordenado' para hacer calentamiento. Pero la escasa sensatez que guardaba quedo sepultada cuando lo vio, aquel andar despreocupado llegando bastante retrasado, el profesor de Educación Física acababa de terminar tomar asistencia y Brick Jojo hacía acto de presencia, se acerco a él para comenzar sus alegatos pero él avanzo desde el lado contrario ignorándola y escuchando las instrucciones, para después descansar en el suelo pues su turno sería el último.

Los jóvenes avanzaban uno a uno tomando posición en los seis carriles para poder realizar una prueba de resistencia entre los obstáculos de la pista, los equipos avanzaban y su momento llegaba; el grupo entero se acerco para ver a aquel singular par hacer su desempeño.

Los pelirojos tomaron posición y esperaron indicaciones, en cuanto se escucho el silbido característico ambos comenzaron a correr a una velocidad más que normal para lograr que el profesor los observara y calificara.

-¿Dónde te has metido? –cuestiono la chica en medio de los primeros metros avanzados, pero no obtuvo respuesta. - ¿No piensas contestarme?

Y al no obtener respuesta y llegar a mitad de la pista su ira bullía.

-¡¿Podrías ser un poco más educado?! –reclamo.

-Dejemos una cosa en claro –se digno a hablar el chico de ojos rojos que veía tranquilamente las vallas que debían saltar- no soy ningún infante para recibir algún regaño y mucho menos uno tuyo.

Lo cual dejo perpleja a Blossom.

-Se termino; así que no hay porque seguir con esto.

Fue lo último que pronuncio el chico de coleta y en cuanto recupero la voz la chica con la que competía y se disponía a gritar, se dio cuenta que se habían detenido; la carrera había terminado en unos segundos ¿eso era indicio de que hablaba de la carrera o en verdad se refería que ya no quería escuchar nada que viniera de ella?

Lo busco con la mirada entre los alumnos que vitoreaban el resultado algunos incluso pedían que pagaran las apuestas hechas, pero no lo encontró por ningún lugar. Y se sintió vacía, solo un poco claro, aparto esa idea de su mente y se encamino hacia los vestidores.

El chico de cabellera rojiza terminaba de salir de las duchas, con su cabello aún húmedo, camino alguna parte pues su última clase había terminado, sin lograr concentrarse cuando un golpe en su espalda lo detuvo.

-¡Hey Brick! –escucho la voz de su consanguíneo cerca de él- ¿Has visto a Boomer?

El líder de los RRB lo miro extrañado.

-No ¿por?

-Estuve pensando, hace bastante que no organizamos un fiesta, podríamos hacerla el jueves o viernes y así invitar a algunas personas, claro el querrá llevar a su novia y bueno ella a sus hermanas –comenzó a explicar- como Natalie no va a estar, ofrezco mi bandera de paz para ser el acompañante de Buttercup –ante esto su acompañante que sólo lo ignoraba giro bruscamente su cuello que casi se desnuca- como tu estarás "ocupado" con Blossom…

Y hasta ahí llego la conversación, de forma involuntaria el chico amante del rojo había aprisionado a su hermano contra la primera pared que encontró, el aire se tenso y los alumnos alrededor suyo exclamaban sorprendidos.

-Yo no tengo ánimos de fiesta y mucho menos ser el chaperón de la señorita rectitud. Así que búscate otra forma de distraerte. –le siseo afiladamente para después alejarse de ahí caminando.

-¡Déjate de dramatismos, si ella te mantiene al margen no es mi problema sé un hombre y de una vez encámatela! –le grito a su hermano, lo que ocasiono que recibiera un impacto de plasma rojo en su pecho- ¡Que carácter! –gruño más que nada para sus adentros, debía de convencer a Boomer y su cuñada si no quería que todo se fuera por la borda, total que la peliroja y el estúpido de su hermano estuvieran en la dichosa fiesta no era tan indispensable.

Y así con nueva meta en mente continuo su camino, hasta perderse en la ventana más próxima, pues sabía de sobra que a aquellos tortolos podría encontrarlos sin problemas en la fuente. Mientras tanto en la fuente del campus una chica rubia de coletas bajas acariciaba la cabellera de su novio ya que estaba recostado sobre el borde con la cabeza sobre el regazo de la chica, ella en ocasiones metía su mano al agua y peinaba las hebras doradas del chico que estaba aparentemente dormido para refrescarlo un poco.

-¡Tengo una excelente idea! –escucharon que les hablaban al fijarse las miradas celestes en su interlocutor una frase paso por sus mentes: "Sea lo que sea, no será una excelente idea".

Las horas avanzaron sin problemas, algunas miradas curiosas se posaban en la chica que traía por vez primera sobre sus cabellos ébanos un gorro de color negro, en algún momento pensó detenerse y hacerlos callar, pero de seguro se metería en más problemas, además parecía que el centro de los cuchicheos era entre ¿una fiesta? Una fiesta donde al parecer la única invitada de las PPG era la tierna y amable rubia que tenía por consanguínea, se encogió de hombros total, no es que ella fuera muy fiestera de todos modos ¿verdad? Así que desecho la idea, había llegado desde hace un rato a la biblioteca que le tocaba custodiar, pero siendo realistas, nadie parecía aparecerse por aquel sitio, ¿qué hacer al respecto? Simple, resoplo y sin remordimiento alguno tomo sus cosas, cerrando más temprano de lo habitual la biblioteca para abandonar la escuela y poder descansar en su hogar.

Después de que Butch se sintiera orgulloso de poder embaucar, ok no, convencer a Boomer y su cuñada de realizar la fiesta, no era tan difícil ya estaba casi todo organizado, ahora lo realmente difícil… encontrar aquella pesadilla verde, invitarla y que aceptara; pensó que tendría que esperar de nuevo a la salida o peor aún hasta mañana, pero al parecer su suerte cambiaba, justamente aquella figura salía de la escuela con sus cosas a cuestas, sin pensarlo dos veces se acerco a ella sin afán de molestar, tanteando el terreno.

-Buttercup

La chica reconocía el timbre de voz y quiso ignorarlo, aún avanzando para no iniciar una nueva discusión, pero al parecer el chico no lo iba a hacer fácil pues le había cerrado el paso en un segundo, sopeso sus opciones e inconscientemente levito unos centímetros.

-Sabes que si vuelas te seguiré ¿verdad? Únicamente necesito unos segundos podrías escuchar. –sugirió él al verla, fue entonces cuando reparo en aquel accesorio tan común y a la vez tan ajeno a ella que algo se removió dentro de su persona, por alguna razón aquel endemoniado gorro parecía estar burlándose de él y claro él no podía dejar de observarlo cada tanto.

La chica le miro expectante mientras enarcaba una ceja y después rodaba los ojos, sólo a ella se le ocurría concedérselos, pero si quería un regreso tranquilo a casa debería hacerlo.

-Habla.

-Bien –sonrió- no pienso disculparme por lo sucedido –bien hasta ahí llegaba casi su conversación pues ella ya comenzaba a hacer amago de irse- pero… -continuo- no quiero que sigan así las cosas, creo que ha sido bastante desgastante el semestre así que estamos organizando una fiesta –sabía que no era necesario aclarar quienes, la chica delante suyo no se lo ponía sencillo pues parecía que aquel dato sinceramente le importaba un rábano- quiero decir, que estas invitada; para dejar todo atrás. ¿Si quieres? –su tono era despreocupado.

Buttercup no respondió en seguida solo se escuchó el acostumbrado "ujum" que universalmente se traduce a un "no he dicho que sí ni que no" pero no era suficiente para él, hubiera querido dejarlo pasar, de verdad y dejarla ir sin necesidad de verse desesperado pero… algo en su interior lo traiciono, voló la distancia que los separaba pues ella ya había avanzado y nuevamente le cerró el paso, observando aquel trozo de tela que de alguna forma quería apartar de sus cabellos.

-¿Iras? Es el viernes.

-No sé –respondió con sinceridad.

-Te estoy invitando ¿sabes? –aquel intento de broma le había dado la excusa perfecta para mostrarse "amable" con ella y tratar de acercarse para quitarle aquel gorro que le resultaba vagamente familiar.

La amante del verde retrocedió unos centímetros por inercia pero no mostro su expresión dura, solo medito unos segundos.

-Lo pensare, tal vez no sea tan malo ira Bubbles –ambos sabían que no era ni una pregunta o una suposición.

Y eso era todo el dialogo amable que mantuvieron pues la morena continuo su camino dejando a su contraparte con un sentimiento no tan desagradable como un rechazo ni tan alentador como un encuentro pactado, bien la segunda parte de su plan estaba casi concretada, ahora… deshacerse de su molesta novia en lo que durara la fiesta y poder avanzar unos cuantos pasos más.

Brick Jojo se sentía agotado, emocionalmente agotado y quería olvidarse de todo, sus pasos lo llevaron hasta la biblioteca donde pensaba olvidarse del exterior por un momento cuando se encontró con que la pequeña bibliotecaria suplente se había marchado antes, era obvio saberlo por el letrero que rezaba "Cerrado" no se necesitaba ser un genio. Maldijo internamente dispuesto a marcharse de ahí cuando una voz a sus espaldas se escucho…

-Brick, el director quiere verte.

¿Qué diablos había hecho él? Pensaba el pelirojo como para no tener ni un poco de descanso aquel día, sin siquiera demostrar su hastió con una mueca, paso de largo al lado de la chica que le había informado sobre su nueva "parada" en aquella institución, aquella mujer se quedo perdida en sus pensamientos, maldiciéndose internamente cuando una de sus manos había titubeado con la inesperada acción de querer sujetar aquella mano varonil por un segundo.

Las clases habían terminado al fin y la joven pareja de rubios salía con los ánimos un poco tensos.

-¿Crees que debería invitarla? –menciono la chica.

-No lo sé, él te lo pidió pero no creo que salga nada bueno –le contesto su novio.

-Ni yo. –afirmo ella abatida.

-Aunque claro, el que le menciones la fiesta no garantiza que acepte a ir ¿cierto? –el chico rubio intento aliviar la tensión de su novia.

Ella se giro a verlo y enredo sus brazos en la cintura de él, siempre tan cuidadoso con ella, Boomer tenía razón no se había comprometido a llevarla, únicamente a mencionarle que la invitación estaba extendida para ella también, aunque conociendo a Buttercup en cuanto escuchara de quien se trataba la fiesta lo desecharía y aquel amargo sabor la dejaría tranquila. Besó la punta de la nariz de su novio y recuperando su flamante sonrisa, enredo una de sus manos con la de su novio para emprender el camino de regreso a sus casas.

La tarde transcurrió de forma rápida, pues en un parpadeo se había esfumado la mayoría de las horas… una rubia de coletas bajas rondaba a una chica de cabellos negros, sin pronunciar palabras, lo que ocasionara que la chica de ojos verdes comenzara a impacientarse.

-Bubbles, de todas las características de las que nos doto el profesor, en serio estoy segura que la telepatía no es una de ellas –ironizo un poco- por lo que te agradecería que me dijeras que te traes entre manos, porque por más que lo pienses… esas ondas magnéticas-cerebrales; o lo que sea, no me llegan… no puedo descifrarlas.

La dulce mirada de su hermana indicaba que trataba de entender las palabas, pero después de un suspiro y una cálida sonrisa, suspiro y se acercó con cuidado, como temiendo que alguien más escuchara.

-¿Sabes? Dentro de unos días habrá una fiesta –comenzó no muy convencida de a donde llegaría la conversación.

La morena asintió alentándola a que continuara, pues aquel dato ya era conocido por ella.

-Y pues habrá mucha gente –ok eso sonó estúpido hasta para la rubia que mentalmente se había dado una palmada en la frente, miro sus manos y sus pies, recordó las palabras de su novio y sonrió, se estaba complicando por todo sin necesidad, ella no tenía ninguna obligación, así que relajo su postura que hasta entonces parecía tensa y rio un poco.

Aquella acción más que preocupar a su consanguínea solo provoco que rodara los ojos.

-Dentro de unos días habrá una fiesta –retomo- y pues es la excusa perfecta que la mayoría anda buscando para divertirse, será en el observatorio, los chicos… Butch es quien organiza, hoy se apunto Boomer y…

-Y por ende tú –completo su hermana que seguía sin observarla mientras buscaba algo interesante entre los diarios viejos, por lo que no observo la radiante sonrisa que adornaba a la más inocente de esa casa.

-Y estuve pensando en que sería algo aburrido ir sola –aquello trajo la mirada verde sobre ella, que le enarcaba una delgada ceja negra- pensaba en que fueran conmigo las dos, pero ya conocer a Blossom y no estará de humor, nunca lo está… Pero tú… tú necesitas distracción.

-¿Te pago Butch porque lograras llevarme? –sonrió con cinismo- vamos Bubbles el que tú vayas a esa casa no es novedad, haya fiesta de por medio o no, y el que sea aburrido ir sola, nadie te lo cree, toda la noche se las arreglan ustedes dos –la rubia sabía que no era necesario especificar y sus mejillas se tornaban rosas, mientras sonreía- para estar juntos sin aburrirse.

Una carcajada inundo la sala cuando la rubia se abalanzo sobra su hermana y cayeron ambas sobre el sofá sin romperlo, lo que ocasiono que la morena se uniera a las risas de su hermana por aquel arranque infantil, por molestarla.

-Me lo pensare, ¿te sirve de algo? –respondió la chica ruda mientras suspiraba.

-¿Es en serio? –los ojos celestes buscaron algún indicio de mentira en los jade que la observaban con ternura y cierto pesar.

-En serio, aunque no me queda mucho tiempo es dentro de dos días.

Con un movimiento suave y sutil, se deshizo del abrazo de su hermana y se levanto para dirigirse hacia su habitación, un grito de euforia por parte de la chica en la sala le hizo recalcar sus palabras.

-Lo pensare Bubbles, lo pensare pero no prometo nada.

Y aunque Buttercup ya había desaparecido escaleras arriba, por alguna extraña razón, Bubbles se sentía contenta, si bien sabía que el que su hermana se pudiera encontrar con su contraparte masculina no traería nada bueno a aquella fiesta, la alegría de tener una posibilidad de compartir nuevamente 'una salida' con ella era emocionante, extrañaba esos momentos…

Aquella misma tarde, un chico de cabello ébanos se encontraba sentado a la orilla de una cama, con sus jeans negros recién puestos, una figura de piel tostada y cabellera castaña se arremolinaba entre las sabanas, aún intentaba recuperar la respiración y tenía una sonrisa a medias en el rostro.

-¿Seguro que no te molesta que adelante mis vacaciones? Podría quedarme por lo menos los días que hacen falta…

El chico miraba fijamente la pared tratando de mantener la compostura y que la mueca de fastidio a causa de la voz 'infantilmente fingida' que su novia hacia después de cada acoston que tenían no fuera evidente.

-Ella suspiro pesadamente odiaba que no le dedicara toda su concentración a ella como hace un par de horas, se lo atribuía a que tendrían que dejar de verse y bueno no es que realmente él le dijera que la quería o algo así- E escuchado rumores sobre una fiesta, ¿te parece si vamos?

Aquel comentario casi le provoca fruncir el ceño pero se las arreglo para mantenerse sereno y con la mejor sonrisa que encontró darse la vuelta y acercarse a ella, para abrazarla sin que pudiera ver su expresión por mucho tiempo.

-No tengo muchas ganas –lo que provoco que ella suspirara, él era una de las persona que nunca se perdería una fiesta y creía que le mentía, no estaba muy errada- Creo que la organiza mi hermano –él mintió- pero como estará su novia y tal vez alguna de las pesadas de sus cuñadas… de seguro será aburrido.

Natalie estaba por protestar.

-¿Piensas avisarme cuando te encuentres sola, una vez que el protocolo de las visitas y salidas familiares haya terminado? –pregunto Butch como si habla del clima.

Una sonrisa radiante se extendió por la chica castaña que inmediatamente se giro a verlo, con la felicidad a punto de hacerle explotar.

-¿Eso quiere decir que iras a visitarme? ¿De verdad? ¿Aceptaras irte conmigo las vacaciones? –su ilusión podría palparse y aunque él no contesto un chillido de alegría se escucho en aquella habitación y comenzó a llenarle el rostro de besos.

Aquella chica de ojos grises estaba más que contenta de tenerlo, ya se veía a sí misma caminando por las calles desconocidas escondiéndose de los mirones y enrollándose en cualquier oportunidad que tuvieran; sí ella estaba contenta… Al cabo de unos minutos más él termino de vestirse y con un gesto con su mano sobre su cabeza sin siquiera mirarla de nuevo salió por la ventana directo a su hogar, lo que Natalie no sabía era que aquella tarde había sido su despedida como él le prometió, pero no solo por sus vacaciones, sino que Butch Jojo oficialmente la había sacado de su vida…

El cielo parecía haberse calmado y la noche estaba serena las estrellas comenzaban a dejarse ver brillar por lo extenso del manto nocturno, en una casa de color blanco algunas luces aun se encontraban encendidas, el laboratorio que se encontraba bajo tierra permanecía en calma, y el ruido de la sala anunciaba que se encontraban viendo una película sosa y romántica…

Mientras tanto en la parte superior, en la última habitación del lado izquierdo, el danzar de luces verdes acompañado con los graves y bajos de los instrumentos que se contenían por esas paredes daba indicios que aunque estuviera a oscuras la dueña de ese lugar aún no dormía, fue eso lo único que una silueta ajena a esa casa necesito para acercarse, levito suavemente y con un movimiento rápido tocaría con sus nudillos el cristal ovalado, pero todo quedo olvidado al fijarse lo que pasaba dentro.

Una chica de cabello negro y piel blanca se contoneaba de un lado hacia otro, descalza, siguiendo el golpeteó de la batería brincaba entre secuencia y secuencia, sacudiendo su cabello de arriba hacia abajo, las gotas que aún quedaban en su cabello húmedo salieron disparadas para dirección desconocida. Se enronqueció la voz y profirió un grito que no termino de salir cuando se giro y se encontró con aquellos ojos que la observaban divertidos pero sobre todo sorprendidos.

En cualquier otro momento pudo haber fruncido el ceño, pudo bien mandar al visitante incomodo hasta el otro extremo de la ciudad con alguno de sus rayos laser, pero sin duda lo único que logro fue sonreír de forma arrogante y acercarse lentamente hacia la ventana, la abrió y miro a ambos lados.

-¿Qué haces aquí? –inquirió una vez que se aseguro que no había más 'fisgones'.

Pero de aquella persona que la observaba no salía palabra, todo parecía tan irreal, veía la silueta inclinada de aquella chica, el pequeño camisón verde pálido que se movía sutilmente por la fresca brisa.

-Ya casi son las 12 –decidió decir, por lo que la morena no entendía y haciendo acopio del escaso aplomo que sentía se acerco un poco más, viendo la curva de aquella espalda flexionada, o el valle de senos que se marcaban un poco más al estar presionados entre los brazos de su dueña- el trato era por todo el día.

Ante aquellas palabras ella sonrió y se aparto de la ventana dirigiéndose a su cómoda, tomo aquel accesorio y lo giro entre sus manos.

-Pasa –fue lo único que le indico al líder de los RRB, el cual como un autómata le hizo caso y se adentro en aquella habitación- si es por todo el día –continuo ella mientras se ponía nuevamente el gorro de color negro, creo que debería devolvértelo a media noche, ¿no?

La voz a penas llego como un murmullo a los oídos de Brick, al que una tenue sonrisa le surco el rostro. Ella palmeo la cama al momento que se sentaba y se recostaba de forma vertical, él la imito y sin decir nada se quedaron viendo el techo de la habitación mientras se perdían en sus propios pensamientos o la sensación de tranquilidad por el día que terminaba; Buttercup únicamente sintió el suave tacto de las manos de su acompañante en su cabello al ser despojada de el gorro que tenía que devolver. El ambiente era tranquilo y relajado por lo que pareció un momento eterno, pero fue cortado por el leve carraspeo de el pelirrojo, cuando se acercaba cada vez más a la ventana no muy seguro de lo que saldría de su boca.

-¿Quieres ir conmigo a una fiesta?