Ningún personaje es mío, bla, bla, bla…

2. La pócima

¿A quien haz visto morir? A mi mamá…

Luna sollozaba en silencio, oculta entre un montón de cachivaches. Ese día siempre la ponía así, siempre la hacia caer otra vez en los recuerdos de su niñez; si, ella también cargaba con sus propios fantasmas. Aún lo recordaba…

____________________________FLASH BACK______________________________

Cuando era niña, una muy pequeña, había entrado a escondidas al laboratorio de su madre, sin que nadie la viera. No debería haberlo hecho, tal vez, pero igual se acercó. Allí estaba su mamá, enfrascada en sus pociones. No se daba cuenta de que una pequeña de cabellos rubios se acercaba…

Luna se quedó callada, escondida en un rincón, embelezada viendo como los humos multicolores llenaban el cuarto. Ella podría hacerlo también, ella podría llenar todo el cuarto de olores y colores, y su mamá sonreiría…

Esperó hasta que se alejará, cosa que no tardo mucho, y entonces lentamente se paró y se acercó hasta el caldero. Tomo unas hojas amarillas, otras verdes, y también unos cuantos polvos, y se los hecho al caldero, mientras muy ufana se reía como loca, "como un científico de esos de la tele" pensaba.

Las burbujas comenzaron a salir rápidamente, y pronto una montaña de humos inundó el aire. Era de un olor espantoso, podrido: algo estaba mal. Se comenzó a alejar del caldero, pues ella no era tonta, y entonces se encontró con su madre, cuya cara reflejaba una extraña palidez, impropia en ella.

Le pidió que se alejara antes de correr al caldero, y comenzar a verter como loca diferentes ingredientes. Ella, vuelta en la confianza al ver a su madre haciendo aquello, no le hizo caso y se acercó, y echo sus propios polvos, que aun tenía en las manos.

El efecto fue instantáneo. Su madre se lanzó hacia ella, cubriéndola, y una ráfaga de fuego inundo la estancia; alguien profirió un grito, no sabría si Luna o su mama, pero alguien lo hizo.

Entonces un susurró lleno el posterior silencio:

- Te he dicho que no juegues con mis cosas, Luna…

____________________________FIN FLASH BACK__________________________

Siempre decía que su madre había muerto por una poción experimental "pues le encantaba experimentar", pero nunca le había dicho que era ella la que causó la explosión. Había aprendido a no mezclar ciertos materiales, y hoy al fin sabía que es lo que había pasado… pero aun así no dormía tranquila.

Ese día estaba llorando en silencio, oculta en un rincón, acompañada por un montón de extraños amuletos, en silencio…

- ¿Para que es eso? -le dijo una voz familiar, que le despertó del sueño…

- Ah, hola Ginny, es solo un tótem, para alejar los espíritus…

- ¿Por eso tienes la cara mojada, un fantasma te molesta?

- Solo mis propios fantasmas -contestó con una sonrisa fingida, creíble- Vamos, acompáñame al comedor, se me antoja un poco de tarta de melaza.

No, nunca le había dicho a nadie…