Ningún personaje es mío, obvio. Son de J. K. Rowling…

3. El gemelo

Porque Fred Weasley no podía estar muerto…

Cayó inerte en un segundo el cuerpo, sus ojos castaños veían el horizonte si vida. No es que importara, pero aun en su rostro guardaba una sonrisa traviesa.

George se quedó donde estaba, y una pequeñas lagrimas surcaron sus ojos. No vio cuando Percy levantó a Fred del suelo y lo sacudió con desesperación, ni cuando Ron comenzó a gritar del dolor. El se quedó allí, parado en medio de la guerra, como si se desvaneciera, y sin aviso salió a correr.

Llegó hasta la sala de los requerimientos, ahora destruida, y sentó junto a ella; por todo el lugar se escuchaban las maldiciones, pero el ahora había dejado la varita en el suelo. Las lágrimas salieron con fuerza y recorrieron veloces sus ojos, no se molestó en limpiárselas.

Se negó a creer que su hermano estaba muerto, no podía ser… Tantos años bromeando y burlando a la muerte, y ahora simplemente lo había alcanzado y le había arrebatado lo que para el era lo más preciado. Se sintió vacío sin su gemelo a su lado, sin aquel apoyo incondicional…

Lloro toda la tarde y toda la noche, no se enteró de lo que pasaba abajo; no se enteró del dolor y la alegría, del fracaso y la victoria. Se dirigió a su dormitorio ya en la madrugada, con los ojos rojos de tanto dolor, y subió a su cuarto haciendo caso omiso de la fiesta que se desarrollaba en la sala común. Se recostó y durmió…

La siguiente mañana volvía a sonreír sin nada más, pero sus ojos mostraban el dolor contenido. Eso era todo…