Estaba listo. Tenía una reservación en un restaurante elegante no muy concurrido. Había hecho la reservación a las siete de la noche, aunque sabía que ella tenía clase. Él lo había "arreglado" para que los alumnos que tenían clase a esa hora no se presentaran. Ninguno iba a presentarse, por lo tanto ella estaría libre. La llamo.
Ella acababa de recibir llamadas de todos sus alumnos que tenían clase a las siete. Dos de ellos habían ganado la lotería y los demás algún premio caro y lo tenían que recoger durante la hora de su clase. "que coincidencia "pensó "Ahora no tengo nada más que hacer" y en ese momento sonó el teléfono. "Más coincidencias". Descolgó el teléfono-¿Hola?-preguntó
-Hola Jeanne! Sé que tienes clase, pero si no tienes nada que hacer después ¿quieres ir a cenar?-pregunto Francis
-Claro, de hecho no voy a tener la última clase-
-Está bien ¿paso por ti en 20 minutos?-
-Si, te espero, adiós-dijo Juana y colgó el teléfono.
En ese momento Juana no podía pensar en las coincidencias. Se tenía que arreglar y solo tenía 20 minutos! Solo tenía un vestido para la noche, era azul y le llegaba a poco por debajo de las rodillas, (que gracias a dios no era más corto).Se bañó en unos cinco minutos y tardo otros cinco en secarse el pelo. Pensaba atárselo (como siempre) pero decidió que quería verse diferente. Lo dejo suelto y bien cepillado. Se puso apenas un poco de maquillaje. Se puso unos zapatos sin tacón y un pequeño collar de un ave color bronce. Todavía quedaban unos minutos y ella se sentó a esperar.
¡Oh por dios! No podía creer lo que acababa de hacer. Se había puesto un vestido y se había maquillado (aunque eso era nada frente a una mujer normal).Tenía que admitirlo, aunque ni ella misma se lo creyese. Se había enamorado de el, de cómo hablaba y lo que le decía, de la manera en que sus ojos la miraban, incluso de aquella arrogancia que trataba de disimular.
Sonó el timbre y ella abrió la puerta…
A/N:Solo los voy a dejar en un poco de suspenso
