A Aquellas y aquellos que tuvieron paciencia acá esta la última parte, al final hay una corta explicación.

Los Juegos del Hambre no me pertenecen, ni tampoco esta canción de The Killers, aunque quisiera que Max Minghella si fuera de mi propiedad.


-¡Vamos a perdernos y a hacer que esta noche dure para siempre!- Una Katniss muy emocionada miraba fijamente a Peeta mientras a él se le dibujaba una sonrisa aceptando la propuesta que la chica estaba haciendo.

-Ok par de tortolos, ¿Cómo piensan desplazarse por la ciudad? Digo ninguno de ustedes se ha puesto a pensar en ello, porque Katniss tú no puedes sacar tu auto del estacionamiento para empleados mucho menos acompañada de un huésped, y Peeta no quiso seguir mi consejo y rentar un auto para estos días en Las Vegas.

Tanto Peeta como Katniss se miraban buscando alguna solución y de repente escucharon la carcajada de Finnick el cual seguía la plática el solo.

-….Pero como este galán de aquí-apuntándose así mismo con su dedo índice- si piensa en todo cada vez que sale de viaje para no pasar vergüenzas como estas, tomen un regalito de mi parte- del bolsillo de su pantalón saca una llave con un llavero de sinsajo- está en el primer nivel del parqueo subterráneo, es una bella Vespa con el tanque lleno.

Katniss suelta el brazo de Peeta y corre hasta donde esta Finnick y le da un gran abrazo

-Finn en serio muchas gracias, y por lo visto ese fue un gracias de parte de Katniss también.

-Pórtense muy bien chicos, y Peeta recuerda que el vuelo sale temprano en la mañana.

-Si Annie, prometo estar a tiempo para no perder el vuelo.

…..

-¡Gané! – Decía Peeta agitando los brazos al aire mientras Katniss le lanzaba una mirada fulminante, habían apostado en el elevador a ver quién de los dos era el primero en llegar a la motocicleta.

-No es justo, tu no estas usando instrumentos de tortura medieval en tus pies. – Mencionaba Katniss mientras se descalzaba y se sentaba en la motocicleta.

Peeta la observaba con ternura, porque Katniss estaba un poco molesta y hacía que en su rostro se formara una graciosa mueca.

-Está bien es un empate, y como recompensa tu escoges donde ir primero te parece- propuso el rubio mientras tomaba el mentón de Katniss y ella asintió.

-Qué tal si primero vamos a Las Vegas Boulevard, Rue me comento de una banda que toca en la calle, dice que vienen de New Orleans – propuso Katniss mientras Peeta revisaba los espejos y encendía la motocicleta.

Mira a mi reflejo en el espejo
Debajo del poder de la luz

Después de recorrer la ciudad bromear y dejar que el cabello de Katniss ondeara con el viento, la pareja camino por la acera, camuflajeandose con los turistas, jugadores y coristas que entraban y salían de todos los sitios de apuestas legales e ilegales.

Desde el inicio de la cuadra se podía escuchar al grupo de jazz tocar un Cover de Feel like funkin it up.

-Y Katniss ¿Qué fue lo que te trajo para Las Vegas?- preguntaba Peeta mientras sus brazos y manos se cruzaban conforme iba caminando.

-Pues una amiga de la universidad, Madge, me comento su experiencia en un trabajo de verano que tuvo en el hotel, además estoy necesitando dinero para seguir pagando mis estudios de Literatura Inglesa porque por problemas con la persona que financiaba mis estudios no podré seguir este semestre- mencionaba Katniss con una medio sonrisa que no alcanzaba a llegar a los ojos de la chica

-Sabes creo que se cómo, a dejar que alguien de cierta manera controle tu vida o deje de controlarla y te deje a la deriva, mi caso es simple, deje que mi padre decidiera que hacer de mi vida, convertí en una pieza en su juego de construir un imperio de la construcción. – concluyó Peeta con un tono lleno de amargura.

-Acaso comparas a tu padre con un dictador, porque eso no tiene nada de simple, un padre tiene que ser ese compañero que te acompaña y te apoya en tus buenas y malas decisiones.

-Katniss, te resumiré la historia de cómo mi padre me manipulo, está bien. – Katniss asintió y se preparó a escuchar, a estas alturas de la noche seguían caminando pero ahora ya iban tomados de la mano, Peeta masajeando los nudillos de Katniss, dibujando círculos con sus yemas.- Mi padre me permitió ir durante un año a Atenas, esto fue justo antes de comenzar la universidad, mi sueño siempre había sido dibujar el Partenón, así que conseguí hospedarme en un viñedo que también funcionaba como hotel, ahí fue donde conocí a Glimmer, ella era atrevida, aventurera, se había separado de sus amigas en Ámsterdam, y se dirigía hacia Israel, desde ahí salía su vuelo para New York, ella y yo recorrimos la ciudad, nos dedicamos a ser felices, creía que al fin podría ser quien yo quisiera ser, un día yo salí a comprar unas canvas y pinceles porque ya había agotado los que había traído, cuando escuche una video conferencia que ella tenía con mi padre, donde él le preguntaba sobre el plan "bobo de nuevo a casa", me sentí un completo idiota, mi padre la había contratado para que me enamorara y regresar juntos a Los Ángeles donde ella me trataría de convencer que aceptara un puesto en el trabajo de mi padre. Y claro la confronte a que me dijera la verdad en mi cara, lo admitió, dijo que ella necesitaba el dinero para un departamento, que nunca me quiso, que solo fui una cosa que tenía que hacer bien para conseguir ese dinero, Al final del día ya me encontraba en el aeropuerto, le llame a Annie pero ella no se encontraba, así que le deje un mensaje diciendo que volvía antes y que cuando llegara le explicaría todo, y no podía pensar en otra cosa que no fuera aclarar las cosas con mi padre, una especie de charla catártica, que me explicará porque odiaba el hecho que yo no estaba hecho para su mundo, simplemente odiaba el hecho de estar atado a una rutina, ya en el aeropuerto me encontré a Annie, ella estaba con los ojos llorosos y se encontraba nerviosa, me abrazo y me dijo que lo sentía mucho, entonces dijo que a mi padre había sufrido un accidente cerebro vascular y él había solicitado en su seguro que no quería permanecer conectado a ningún tipo de máquina, así que solo esperaban a un familiar cercano para proceder con la orden que él había firmado. Pase las siguientes semanas perdido, estuve a punto de vender la compañía, hasta que Annie hizo que entrará en razón, me dijo que había una forma de combinar mi pasión por el arte y la construcción, la arquitectura, la matemática de las artes, creo que estuvo practicando esa conversación en su mente e igual sonaba muy emocionada, así que hable con los accionistas, trabaje y estudie casi que al mismo tiempo y ahora sigo con el legado de mi padre, pero un poco a mi manera.

Pasaron un largo momento en silencio, Katniss estaba apoyada en la pared mientras Peeta la tenía tomada de ambas manos, balanceándolas a los costados y mirándola fijamente a los ojos, Katniss sabía que él había sido honesto con ella, se había mostrado ante ella como un libro abierto, además de Annie y presuntamente Finnick, ella era la única persona que había visto ese lado vulnerable de Peeta, y eso le gustaba, ver la confianza ciega que él tenía en ella, pero le entristecía a la vez, le dolía el hecho que su padre manipulara tanto su vida.

- Te diré lo que me decía mi abuela cuando me encontraba mal: "La intimidad es algo que da miedo. Abre la puerta a nuestras debilidades más profundas. A nadie le gusta que lo vean vulnerable.", Peeta realmente agradezco y aprecio que confiaras en mi al contarme tu historia, pero la razón por la que estamos acá no es para hablar de cosas tristes, así que apúrate que ya casi terminan de tocar y creo que me debes un baile.

Katniss tomo la mano de Peeta con fuerza y jalo de él hacia la esquina donde se encontraba la banda, Peeta como todo un caballero pidió bailar ella, Katniss accedió al baile, primero hizo una reverencia a su pareja y posteriormente bailaron Let's Do It Again, parecían una pareja de enamorados, los músicos sonreían con su forma de bailar y poco a poco se fue formando una multitud alrededor de ellos, ni Katniss ni Peeta percibieron los flashes de las cámaras de video y de fotografía que capturaban a estos enamorados.

Luego de bailar a ritmo de jazz, estaban platicando sobre a que otro lugar ir cuando se les acerco una pareja de unos 60 años aproximadamente.

-Disculpen pero Mags y yo le queríamos pedir un favor a ustedes, mi nombre es Uther.-Dijo el señor de apariencia bonachona, con toda su cabeza cubierta de canas, vestía una camisa de vestir blanca y usaba un pantalón marrón. Mags vestía un vestido hasta la rodilla color verde mar.

-Claro en que podemos ayudarle, mi nombre es Peeta y ella es Katniss- intervino Peeta mientras los cuatro se estrechaban las manos y empezaban a compartir algunas palabras.

Mags y Uther llegaron a Las Vegas esa mañana, ellos viajaron desde New Jersey, estaban celebrando sus 40 años de casados, Uther fue llamado en el 74 a ir a Vietnam, él y Mags se fugaron cuando ella tenía 17 y Uther 20 y se casaron en una capilla en acá en Las Vegas, Uther era el mejor amigo del hermano mayor de Mags, Rickon, que murió cuando fueron emboscados en una misión de reconocimiento en la costa de Vietnam, desde ese momento Mags y Uther se volvieron muy cercanos y así empezó su historia, claro de Mags enloqueció cuando se enteró del llamado de Uther al ejército, y no dudo en ningún momento huir a Las Vegas cuando Uther se lo propuso.

Tanto Peeta como Katniss aceptaron inmediatamente el ser sus testigos en la renovación de los votos matrimoniales de Uther y Mags.

Ya dentro de la capilla, Peeta acompaño a Mags hacia el altar,

-Tú y novia serán muy felices, lo de ustedes es un amor real, así que cuídala muy bien porque ella vale oro- le aconsejo Mags cuando estaban llegando hasta donde se encontraba Uther-

-Lo haré Mags, haré todo lo que este a mi alcance para que mi historia con ella sea igual de larga y maravillosa que la de ustedes. –Respondió Peeta mientras le daba un beso en la mejilla a Mags y buscaba con la mirada a Katniss, quien estaba en la segunda fila del lado derecho, tomando las fotografías.

Y así se dieron las 10, luego las 11, ya casi a la media noche se despidieron de Mags y Uther, salieron del bar y siguieron recorriendo la ciudad en la motocicleta.

-Vamos a mi lugar favorito de la ciudad te parece- pregunto Katniss quien iba sujetada de la cintura de Peeta.

-Por supuesto, donde queda

-Vamos al hotel, allá te digo.

Era casi la una de la madrugada cuando Katniss y Peeta llegaron a la azotea, después de usar las escaleras de emergencia para evitar que, Effie, descubriera que Katniss no se encontraba trabajado esa noche.

-Esto te deja sin aliento verdad- decía Katniss mientras miraba hacia las calles y hoteles iluminados cuyo reflejo alcanzaba a tocar el desierto que estaba a la salida de la ciudad.

-Así es- Peeta miraba fijamente a Katniss mientras se acercaba a ella y le tomaba el mentón para hacer que ella se volteara a verle.

Al instante los labios de Peeta se juntaron con los labios de una Katniss sorprendida por el movimiento espontaneo del rubio, rápidamente sus brazos rodearon el cuello de Peeta y sus dedos empezaron a jugar con los mechones del rubio, por su parte Peeta rodeo fácilmente la cintura de Katniss y levemente hizo que los pies de ella dejaran de tocar el suelo.

Pasaron el resto de la madrugada en viendo como una a una se iban apagando las apabullantes luces de las marquesinas de los hoteles y poco a poco iba apareciendo los primeros rastros del sol, ambos sabían que esto significaba que tenían que decirse adiós.

-Katniss despierta-Peeta acariciaba el hombro de la chica, quien poco a poco empezaba a despertarse y le sonreía al rubio.

-Buenos Días Peeta, ¿En qué piensas?- Pregunto con curiosidad Katniss

-Desearía poder congelar este momento, justo aquí, justo ahora, y vivir en él para siempre.- Katniss se sorprende por la declaración de Peeta, y sabe que él tiene razón que esta será la última vez que ellos estarán juntos.

-Yo también deseo que así sea,- dice una sonriente Katniss-solos tu y yo.

-Espero que Annie no enloquezca cuando pierda el vuelo.

-¿Qué estas dic…- y antes que Katniss pudiera terminar de hablar Peeta la calló con un beso

-Que tus deseos son órdenes y quiero iniciar una historia contigo-el rubio tomaba temerosamente las manos de Katniss.

-Esto es real- manifestaba una sorprendida Katniss.

-Real.


¿Cómo es posible tardarse más de tres meses en un capítulo? Sencillo pase la mitad de diciembre en casa de mis tíos por familia que vino de Cánada, en enero hubo mudanza y costo un poco el despedirme de mi casa, la única que había conocido y donde viví por 22 años exactamente, con Peetasunset96 platicamos de la falta de inspiración en que amabas teníamos en ese momento de enero, creo que a ella la visito primero y después me visito a mí, por cierto gracias por responder a mi comentario en una de tus capítulos. Y por último que ya en abril me graduó de la universidad por lo que tuve que hacer mil y un trámites para tener todos mis papeles en orden para ese día.