Capitulo 12: El Bosque Prohibido.
En la Sala Común de Gryffindor se encontraban todos Los Merodeadores a excepción de Petrigrew, a quién no veían desde hacía días debido a que su madre estaba "enferma", junto Lily, Juliet y Regulus II. Repentinamente oyeron como se abría de golpe el retrato de la Dama Gorda y por ella entraban Nimphadora, con su cabello rojo cómo el fuego que decía claramente "te mataré si te acercas" seguida de James S. que se veía tan molesto como ella y la tenía agarrada del brazo.
-¡SUÉLTAME SALVAJE! – gritó la metamorfamaga.
- ¡No!
- Tengo derecho a besarme con quien yo quiera – le espetó. Así que por ahí iba la cosa…
- ¿Y ahora con quién se besó? – preguntó Julie con cautela.
- Con Amos Diggory, el Hufflepuff – contestó Dylan soltando a Penélope.
- Sí, Amos besa muy bien – admitió Lily distraídamente. Todos voltearon a verla, ella enrojeció.
- Me puedo besar con quien yo desee – dijo a los "hermanos" para quitarle el peso al asunto de Lily.
- No aquí – le recodó su hermano.
- ¿Apuestan? – rugió la metamorfamaga, se acercó a Remus.
El chico estaba pegado a la pared, ese día sería luna llena y se estaba preparando mentalmente para lo que viviría, otra vez. De repente la pelirroja lo tomó de la túnica y lo besó. Esto tomó por sorpresa a Remus asique no pudo hacer nada. Vaya que la Gryffindor besaba bien.
-¡¿QUÉ DEMONIOS TE PASA?! – le gritó Julie, estaba preocupada, con un simple gesto todo el futuro cambiaría… Para bien, o para mal.
- Yo… Yo… Wow, eso sí que fue satisfactorio – reconoció tontamente la, ahora, peli-rosa. Se encontraba avergonzada por su actuación.
- ¡No puedes decir simplemente que fue satisfactorio! – le espetó Reg.
- ¡Y TU! – Le gritó Sirius, estaba claramente molesto con el licántropo - ¿Por qué demonios no hiciste nada?
- Bueno… a mí también me gustó – admitió el chico muy sonrojado.
- ¡Merlín! No hicieron nada malo – interrumpió Lily a Juliet, que estaba a punto de regañar a su amiga -. Fue un beso… ¡Un beso! ¿Por qué tanto teatro?
- Juliet – dijo su "hermano" entre dientes -. Hay que hablar.
Acto seguido la castaña y ambos James salieron de la sala. Se dirigieron al lugar de siempre, o cómo Juliet lo llamaba a modo de broma "Centro de Cartas de Admiradores Secretos", alias "C.C.A.S", la misma aula vacía donde se juntaban.
-¿Qué demonios le pasa a tu amiga?
- No lo sé Dylan, pero sé que se sentirá mal de ahora en adelante al pensar en Teddy – contestó esta.
- ¿Teddy? – preguntó James sin entender que tenía que ver en la conversación. Tenía la sensación de que alguien los miraba.
- Sí su… otro hermano – mintió la joven, aunque en parte era verdad. Teddy Lupin había vivido toda su vida con su madrina Penélope Potter, ya que su abuela había muerto al primer aniversario de la guerra donde Voldemort había caído finalmente, para siempre o, supuestamente caería.
- Y ¿Por qué habría de sentirse mal? – preguntó ahora confundido.
- Cosas familiares – se apresuró a inventar el pelinegro -. O eso nos dicen siempre.
- Bueno, a lo que vinimos… Tienes que seguir ayudándonos – le rogó James -. Lily quiere conocerme, y no sé qué hacer.
- Por ahora no, le diremos…
- Asique ustedes son los admiradores – dijo una voz familiar entrando al aula, se oía divertido.
- Ronald… - murmuró Juliet "siempre él, siempre viene a arruinar mis planes" pensó la castaña.
- Juliet – contestó él, arrogante cómo siempre -. Esto es más divertido de lo que esperaba… Le guardas secretos a ambos.
- ¡Cállate! Mira que soy capaz de hacert…
- Calla, yo les ayudaré. Después de todo ella es mi hermana, y con Lily me llevo muy bien. Pero ahora tenemos que hablar M… Clearwater.
- De acuerdo, ahora vengo – le dijo a ambos James entre dientes.
Se retiraron a la esquina más alejada del aula.
-¿Asique ahora eres oficialmente Cupido en versión femenina? - preguntó Regulus divertido.
- Ja-Ja – dijo con sarcasmo -. Algo así, ahora ¿Tú crees poder ayudar? Tienes la…
- Sensibilidad de una roca, sí, sí. Estoy seguro de poder ayudar.
-Bien.
- Bien.
-Bien.
- Ya mejor dejemos este juego que es de niños de dos años. Tenemos que hacer las paces para poder ayudar a esos – señaló con la cabeza a los otros dos pelinegros.
- Bien, sin peleas –aceptó Julie.
- No. Yo no me refería a hacer solo las paces – Julie alzó los ojos y se encontró con los del chico, quién se agachó para poder quedar a la misma altura de ella. Estaban frente a frente -. Quiero que seamos amigos de nuevo.
- Yo…
- Solo piénsalo ¿Sí?
- Lo… pensaré – murmuró Juliet.
- Bien. Vamos a ayudarlos.
Volvieron a donde se encontraban los chicos.
-Han estado haciendo cosas cursis… pero funcionan – añadió al ver a Julie -. Veamos, hay que empezar por ponerle a las cartas su perfume favorito, pero también hay que hacer que noten que no están desesperados –siguió -. Desaparezcan por lo menos dos semanas…
- Una – interrumpió Julie.
- Bueno, una, nada más – puso los ojos en blanco -. Pero como dije, no hay que parecer desesperados. Como bien sabemos, y se cansan de repetirles, ambas los odian por ser arrogantes, tontos, mujeriegos…
- ¿Quieres ir al grano? – pidió su mejor amigo. – Tú eres igual o peor que nosotros.
- Está en mi sangre.
- En la mía también.
- Ya cállense – advirtió Julie -. A quién le importa si está o no en su sangre… ¿Qué creen que diría Fred si estuviera aquí?
- Diría que mejor no hiciera nada, que Hermione no es para mí – alegó Dylan. Juliet carcajeó.
- Y después van a decir que a Scorpius le gusta Luna.
- ¿No es cierto lo de Scor? – preguntó Reg. – Pensé… yo…
- ¡Merlín! Vuélvelos listos – pidió la joven -. Es obvio que a Scorpius le gusta Rose.
- ¡¿QUÉ?! – preguntaron el Potter y el Black, se sentían estúpidos.
- A lo que venimos…
- Si me gustan las reuniones y eso, aunque no se quienes son el tal Scor y esas tales Luna y Rose, pero no puedo seguir aquí – se disculpó James -. Tengo que… hacer algo.
James salió y todos se voltearon a ver con la misma pregunta escrita en sus rostros.
*** Sala Común de Gryffindor***
Nimphadora se encontraba hablando con Remus, era una charla un tanto incomoda para ambos.
-Yo… mira Herm's, me gustó el beso, pero no creo que pueda haber algo más entre nosotros… - comenzó Remus.
- Sí… esto de… no sé qué decirte Lunático, estoy en verdad apenada. Fue una estupidez de mi parte hacer algo así… Quiero decir, me encanta tu amistad, es en verdad satisfactoria. Y me encanta pasar el tiempo contigo, no pensé jamás en hacer algo así, en volver complicada e incómoda nuestra amistad – explicó rápidamente la metamorfamaga.
- Sí… Te propongo un trato, la amistad será la misma. Al menos de mi parte – sonrió Remus, pero de repente subió la vista a la ventana. Eran más o menos las cinco de la tarde y el sol estaba descendiendo, pronto saldría la luna -. Me tengo que ir.
Penélope lo veía muy mal, asique decidió seguirlo después de subir a su habitación y ponerse una chamarra. Iba caminando a la salida del castillo cuando se encontró con James S., Regulus y Juliet, quienes iban camino a la Sala Común.
-¿Dónde han estado? – preguntó enfadada. – Me dejaron en una charla demasiado incómoda con Remus.
- Fue tu culpa – le recordó su amiga -. Estuvimos hablando sobre qué hacer para arreglarlo…
- ¿Con James? – inquirió con una ceja levantada.
- No… - alegó rápidamente inventando alguna escusa rápidamente – Él solo nos acompañó hasta cierto punto, pues nos dijo que tenía que hacer algo.
- De acuerdo… - dijo no muy convencida
- ¿A dónde ibas?
- A buscar a Remus – explicó -. No tengo ni idea a donde ha ido y se veía realmente mal.
- Pues vamos -. Los cuatro salieron, ninguno tenía idea de que Remus era un hombre lobo, sus padres había decidido no decirle nada de aquello, preferían que no lo supieran, por respeto a su memoria.
Se dirigieron al Bosque Prohibido, ya que no había otro lugar a donde ir donde el chico pudiera estar. Se veía igual de tenebroso que siempre, todo estaba oscuro, y se oyó un desgarrador aullido. Ambas chicas se estremecieron, pero reunieron todo su valor y entraron. Nimphadora, sin darse cuenta agarró la mano de James S y se apegó a él provocando que sonriera tontamente. Juliet también se apegó a Regulus, el tomó el gesto cómo aceptación de su "propuesta de amistad" asique la abrazó y la chica no hizo amago de apartarse. Llegaron al centro del bosque sin tener noticias de Remus. Cuando llegaron la luna estaba enorme y muy redonda. Oyeron un crujido detrás de ellos cómo si un árbol se hubiera roto, se dieron vuelta y de la nada apareció un gran hombre lobo, medio pálido sobre sus dos patas, parecía haber estado carajeándose, pero al ver a los chicos quienes estaban horrorizados su cara se transformó totalmente. Salvaje. Así era la única descripción que tenían para él ambas muchachas. Detrás de él aparecieron un ciervo y un Grimm quienes también parecían haberse estado riendo, pero por unos instantes su cara pareció humana y de preocupación. Regulus y James S. reaccionaron al mismo tiempo. Sus cuerpos comenzaron a desfigurarse, el primero adquirió la forma de un gran y majestuoso tigre de color blanco, y el segundo un hermoso y gran ciervo. Ambos animales se pusieron frente a las jóvenes en forma de protección, pero no duró mucho. Ambas comenzaron a transformarse, Juliet se convirtió en una gran, hermosa y majestuosa tigresa blanca. Nimphadora, en cambio, se convirtió en una preciosa, grande y solemne cierva. El Grimm, ambos ciervos y el tigre se pusieron a los lados de las chicas y comenzaron a enseñar los dientes. El licántropo se abalanzó hacia ellos con sus garras en alto, pero antes de que pudiera lastimar a alguien Regulus se lanzó al cuello de este, el hombre lobo le araño la cara dejando lo que prometía ser una gran cicatriz. De pronto el Grimm y los dos también comenzaron la lucha contra la bestia aunque sin verdadera intención de lastimarlo, solo de alejarlo. Los cuatro animagos les enviaron una mirada que decía claramente "váyanse o aténganse a las consecuencias después". Ambas chicas, a pesar de estar preocupadas por sus "hermanos", o, en realidad, por el "hermano" de la otra corrieron, aún en su forma animaga, hasta llegar hasta al final del bosque. Poco a poco volvieron a ser completamente humanas...
N/A: Lo sabemos, tardamos mucho en actualizar, pero bueno, aquí el capítulo ¿Y? ¿Qué tal? ¿Abucheos? ¿Crucios?
Ustedes dirán. Un beso.
PyJPotter
