¡Lumus, juro solemnemente que mis intenciones no son buenas!

Todo este mundo se lo debo a JK Rowling, ella es su creadora y a ella le pertenecen estos personajes, yo solo juego con mi imaginación y propongo una pequeña variable.

UNA NOCHE LOCA:

3-Primera "cita":

-Luna...¿dónde me estoy metiendo?-

-¡En una gran aventura!-Dijo feliz.-Por cierto, hoy me enteré que Ronald y Viktor se llevan bastante bien...quizás en exceso...-

-¡Ojala se caigan de la escoba los dos!-Dijo entre dientes.

-Lo secundo-Ambas se rieron.-Y ahora...arréglate y llama al señor pivón...-

-Ya he quedado con él.-Luna sonrió.

-Tan parecidos a Charlie y a mi...-

-No digas tonterías, Luna...-Dijo nerviosa. Ella no iba a enamorarse de nadie, solo iba a seguir con esto porque había necesitado aferrarse a alguien para no caer ante Viktor y porque la noche con Cedric había sido alucinante. Ya que iban a ser compañeros de trabajo...si todo era eso, solo eso.

-Como quieras...¿qué te vas a poner?-Dijo la rubia con una sonrisa.

-No lo se, tampoco tengo muy claro donde vamos a ir...me pondré algo informal. ¿Qué te parecen estos pantalones?-Dijo sacando unos baqueros pitillos negros.

-Bien.-

-Mmm...y ¿esta?-Dijo señalando una blusa de tirantes gris.

-Sosa.-

-¿Color?-

-¿Qué tal azul?-Dijo con ojos sonrientes.

-No, no me gusta.-

-¿Malva?-Dijo mirando el armario de la castaña. Hermione asintió. Cogió la que sacó la rubia y su cazadora de cuero. No pensaba ponerse ni tacones.

Luna se despidió cuando estuvo segura de que la castaña no se echaría atrás. Minutos depués, mientras Hermione echaba de comer a su gato, sonó el timbre. Se tensó y se miró en el espejo antes de abrir. Cedric sonrió en cuanto la vio.

-Hola.-Dijo pasándose la mano por el pelo mientras jugaba con las llaves de su coche. Tenía que entretenerse con otras cosas porque sino la besaría y acabarían sin ropa.-Estás muy guapa...no es el vestido de ayer...pero el negro te queda muy bien.-Hermione se sonrojó violentamente.

-Gg-gracias. ¿Nos vamos?-Dijo intentando alejar los pensamientos de la noche anterior.

-Claro.-Dijo Cedric feliz. En su casa, mientras se duchaba no podía dejar de sonreir. Agradecía al idiota de Krum el haberse presentado así, le había dado la escusa perfecta para conseguir que ella estuviera cerca de él, para que saliera con él y para intenar romper esa barrera.

-¿Dónde vamos a ir?-Dijo mientras llamaba al ascensor.

-Ha un pub aquí cercano, pensé que no querrías un restaurante lujoso.-Hermione asintió mientras se mordía el labio nerviosa, se acababa de fijar en él y casi se cae al suelo al escurrirse con su propia baba. Llevaba unos baqueros, una camiseta negra y su cazadora. Solo verle te daban ganas de...Se vio en el espejo del ascensor y detectó que sus ojos mostraban deseo y sus mejillas estaban sonrojadas. ¡¿Pero que le pasaba? Cedric abrió la puerta del edificio y sonrió. Hermione agadeció salir a la calle y que el frío de la noche le diera de lleno. Nota mental: no estar con Cedric Diggory en espacios reducidos.

-Por aquí.-Dijo caminando hasta un audi A3. Hermione asintió y cuando fue a abrir la puerta del coche, Cedric se adelantó. Se había propuesto ser un caballero para ella.

-Gracias.-Dijo con una sonrisa sincera. Ron y Viktor, ocultos observaban la imagen y apretaban los puños furiosos. El pelirrojo no podía creerse que tras dejarla libre para estar con Viktor, ahora el idiota la había cagado. Podía soportar verle con él pero no con otro. El moreno maldijo entre dientes. Ese tío no le gustaba y punto. ¿Qué se creía abriendo la puerta del coche? ¿Un príncipe del siglo XVI? Sin dudarlo los siguieron.

Hermione miraba por la ventanilla, sin dudarla la bajó ligeramente, solo estar allí, con él, con su olor...miles de imágenes y sensaciones volvían a ella. No podía dejar de recordar sus besos, sus caricias...abrió la ventanilla del todo.

-¿Tienes calor?-Dijo Cedric divertido. No hacía falta leerle la mente para saber que estaba pasando por la mente de la castaña. Podía quemarse en su mirada, solo de pensarlo...sentía cierta presión en sus pantalones. Se concentró en la carretera y esa presión disminuyó.

-Si...bastante.-Dijo nerviosa. Ningún chico le había afectado tanto como él. Con Viktor se besaban y se acostaban pero no era algo primordial; con Cedric...tener sus manos alejadas de él era todo un logro. Y ese cosquilleo que estaba en su estómago...

o0o0o0o

Hermione se relajó según pasaba el tiempo. Se sentía más confiada y, por lo menos, había controlado las ganas de comerse a Cedric. Puede que fuera porque le gustaba la música, la comida , la bebida y la compañía.

-Bueno...-Quiso comenzar a hablar del motivo de esa salida.-He estado pensando y no creo que sea bueno que en el trabajo se sepa nuestra "relación"-Cedric asintió.

-Si, de momento creo que no te beneficia. Pero el día de la fiesta todo el mundo lo sabrá...-Dijo feliz.

-Ya...-Dijo sin haber pensado en ese detalle.-Bueno queda tiempo y podemos enamorarnos para ese entonces.- Cedric acarició su mano y Hermione se tensó, dispuesta a apartarla pero Cedric, sentado a su lado, se inclinó hacia ella y Hermione pudo olerle con mayor libertad, tanta que cerró los ojos y se apoyó en él. Cedric sonrió ante esa sensación. Justo cuando iba a alejarla para no cometer una locura, pudo ver a Krum y a Weasley intentando pasar desapercibidos. Ensanchó su sonrisa y decidió dejarse llevar. Separó ligeramente a Hermione de él, con la intención de darla un beso sin importancia, la castaña abrió los ojos y enrojeció. Cedric acarició su mejilla y la besó. La castaña jadeó sorprendida y Cedric la atrajo más hacia él. Y fue la perdición para ambos. En cuanto sus bocas hicieron contacto, desapareció todo, solo eran ellos dos, besándose hambrientos y casi desesperados. Como si ambos se reconocieran y supieran que siempre tenía que ser así.

-Vámonos de aquí.-

-¿Qq-qué?-Dijo confundida. Cedric volvió a besarla, lo que había provocado en él ese beso tenía que teminarlo. Cedric arrastró a la castaña al baño.-Ced...-Y el castaño la besó más apasionadamente. Como le gustaba cuando decía así su nombre.

-¿Tu casa...o la mía?-Dijo colando su mano en la camiseta de la chica.

-Nn-no...-Dijo intentando pensar con claridad. Cedric la pegó a la puerta del baño.

-¿Prefieres aquí?-Dijo mientras besaba su cuello y desabrochaba el sujetador. Empezó a alzar la camiseta y, cuando llegó al pecho, mordió el cuello provocando que ella gritara. Caminó con ella hasta el cubículo y lo cerró de golpe.-No sabes lo perfecta que eres...me encantas...-Hermione buscaba aire desesperada. ¿Qué estaba haciendo? Cedric sopló uno de sus pezones y Hermione perdió la poca razón que le quedaba. Empujó a Cedric contra la otra pared del cubículo. Había encendido una llama muy peligrosa en ella. Sin dudar ni un segundo abrió el botón del pantalón y le bajó la cremallera. Segundos después, su mano se perdía entre sus boxers y Cedric emetía un gemido derrotado. Cedric miró fijamente a la castaña a los ojos y la besó con pasión. Hermione se vio alzada por el castaño y bufó al tener que dejar de tocarle. Se sorprendió cuando el frío le rozó las piernas y escuchó el golpe sordo de su pantalón caer. ¿Cuando había pasado eso? Cedric volvió a besarle el cuello y bajó sus pantalones, Hermione gimió cuando él empezó a acariciarla sobre las bragas.-Eres adictiva...-Dijo con devoción.

-Cedric...ya por favor...-Dijo con la voz ronca. El castaño la alzó más. Hermione le miró y el castaño la bajó ligeramente, rozándola.-Ahhh...-Cedric sonrió y entró en ella de golpe.-¡Cedric!-El castaño gimió ante la sensación de volver a casa. Empezó a salir poco a poco de ella, hasta volver a rozar su entrada y entrar en ella de golpe. La puerta del baño tembló. Hermione se agarró a él con fuerza y Cedric mordió su pezón.-¡Más!-Exigió la castaña. Cedric asintió y la besó con pasión. Hermione sentía que se estaba muriendo de pasión, jamás en su vida se había sentido así, jamás en su vida pensó que haría algo así...empezó a notar esa presión en el vientre, esa sensación de estar quemándose viva y de pronto todo se liberó. Agradeció estar perdida en su boca porque ahogó su grito en ella. Cedric la atrajo más a él para poder entrar aun más en ella y al notar las contracciones de la castaña se dejó ir. Se dejó caer en la taza del water con ella y suspiró. Hermione se quedó quieta, abrazándole. Cedric la besó dulcemente, estaba tan feliz.

-¿Tu casa o la mia?-Preguntó el castaño tras un rato de silencio.

-Mmm...-Dijo Hermione todavía en su mundo feliz. Cedric sonrió y le acarició la mejilla.-¡La cena!-Dijo de pronto la castaña.-Pp-pero...¡¿qué hemos hecho? ¡Que vergüenza!-Dijo enrojeciendo. Cedric sonrió.

-Shh...no pasa nada.-Dijo enternecido.

-¡¿Cómo que no?-Dijo nerviosa.-¿Cómo vamos a salir de aquí?-Cedric sonrió.

-Tengo una idea.-Se desapareció con ella a su casa. Yo volveré al baño, tu entrarás cuando yo te de un toque al móvil con esta bolsita. Mi estómago estará rebelde y tu, como buena novia, habrás ido a la farmacia...-Ella asintió. Cuando Cedric se fue, se relajó y pudo pensar con claridad, ¡se había comportado como una cualquiera! ¡Estaba claro que esta no era su primera vez! ¿Con cuantas más habría actuado así? Estuvo tentada a irse a su casa, renunciar al trabajo, hacer las maletas y desaparecer. Escuchó su móvil y cogió la bolsita. Apareció en un callejón próximo al pub y luego caminó hasta él. Entró y enrojeció. Nadie la miraba raro ni nada y se relajó.

-¡Oh, ¿ya está su novia aquí? De verdad que lamento lo del picante...-

-No se preocupe, ha sido culpa mia, por no leer bien la carta.-

-Dd-de verdad, lo lamento.-

-Repito, ha sido mi culpa. Además estaba realmente bueno.-

-¿Quieren algo de postre?-Dijo la chica y Hermione enrojeció ante la mirada del chico.

-Helado de chocolate...para compartir.-Dijo Cedric. Hermione asintió y apartó la mirada de Cedric.

-Eres un experto...-

-¿Experto? ¿En qué?-Dijo confundido.

-En esto...citas, baños, escusas...-

-¡No, no, no, no!-Dijo tras caer en lo que ella pensaba.-Ha sido la primera...bueno la segunda vez que hago esto, bueno no, la primera.-Hermione alzó una ceja.-En el colegio...Cho, el día del baile...bueno ella intentó algo parecido a lo que hemos compartido hoy, pero yo no quise. Has sido la primera.-Dijo cogiendo su mano.-Y la última, porque no pienso dejarte escapar.-Hermione se atragantó y Cedric sonrió.

-Ce...dric-Dijo entre toses.-Ee-eso no es lo que hemos hablado...-Dijo asustada.

-Tu déjame a mi con lo mio...se lo que hago.-

-¡Pero...-

-¿Herms? ¡Herms!-Dijo Ron. Cedric bufó molesto por la interrupción.

-Rr-ron...-Dijo sorprendida.

-Hola Diggory.-Dijo el pelirrojo menos amistosamente.-¿No deberías dejar un poco el trabajo? Por cierto, ¡felicidades!-Hermione sonrió. Cedric entralazó sus manos.

-Gracias...Ron, ¿conoces ya a Cedric, no?-Dijo Hermione al sentir como el castaño entralazaba sus manos.

-Si.-Dijo entre dientes.-No sabía que la relación jefe-empleada era tan abierta...-Hermione enrojeció.

-Y no lo es. Pero Hermione es una persona muy especial.-Dijo besándola en la sien. Hermione se recostó contra él. En ese momento llegó la camarera con el helado y sonrió. Eran una pareja preciosa. -Ella es lista, inteligente, graciosa, tímida y valiente. No tengo que decirte nada de su físico, pero si lo dudas es preciosa.-Hermione enrojeció y le miró sorprendida.

-¿Y todo eso lo has descubierto hoy?-

-Mmm...no, la mayoría lo sospechaba y ella me lo ha confirmado.-Dijo sin mirar al pelirrojo. Se creó un ambiente tenso.

-¿Helado?-Dijo cogiendo una cucharada y comiendola. Cerró los ojos dejándose llevar por el placer que siempre le producía el chocolate.-¿Quereis un poco?-Ron la miró hipnotizado. Cedric sintió que tenía que calmarse o volverían a ese baño.

-Oo-os dejo con la cena. Nos vemos, Herms.-

-Adiós Ron.-Dijo volviendo a coger un poco de helado. Cedric gimió bajito, tanto que si no fuera por la vibración de su pecho, Hermione no lo hubiera notado. La castaña se alejó un poco de él y enrojeció.-Cc-rei que era para compartir.-Dijo nerviosa. Cedric sonrió.

-Y crees bien.-Dijo besándola. Hermione se tensó al principio pero al tercer segundo del beso se entregó. Mezclar chocolate con Cedric era demasiado. Cedric se separó de ella e hizo un gesto a la camarera. Poco después sacó la cartera y dejó unos billetes, sin esperar la vuelta. Se levantó cogiendo la mano de Hermione y ella le imitó. Salieron de allí rápido, estaba ansioso. Llegaron al coche y Cedric la apoyó contra él para poder besarla. Se separó de ella mientras abría la puerta y Hermione pestañeó confundida por sus acciones. Llegaron a su casa en pocos minutos. Hermione se bajó del coche todavía confundida, sin mirar al chico. Nada más subir un escalón, Cedric la alcanzó.-No estarás huyendo.-Dijo besando su cuello.-Porque el ratón siempre se come al gato, Hermione y no sabes las ganas que tengo de comerte.-Hermione jadeó y tiró de él para que entrara dentro del portal. Cedric miró hacia las escaleras ansioso mientras Hermione pulsaba varias veces el botón del ascensor.

-Señorita Granger, están arreglan...¡oh, tiene compañía!-Dijo el portero.

-Gracias.-Dijo el castaño tirando de ella. No consiguieron subir más de siete escalones seguidos sin besarse o tocarse. Cuando llegaron al quinto piso, Hermione tuvo una pequeña pelea con sus llaves y Cedric no la ayudaba nada besando sus pechos por encima de la tela. Cuando consiguió abrirla, sonrió victoriosa y Cedric la cerró con una patada. Las cazadoras tocaron el suelo a la vez, la castaña no le dio tiempo y prácticamente le arrancó la camiseta. Cedric se encargó de quitarse sus pantalones. ¿Qué tenía esa mujer? Encendía algo en él que no era normal. Acarició las caderas de Hermione que le besó enfebrecida. El gato maulló cuando estuvieron a punto de pisarle. Hermione empezó a caminar a la pata coja mientras intentaba quitarse sus pantalones sin dejar de besarle. Cedric gimió enfebrecido y, nada más situar una superficie plana, situó a la castaña en ella. Ambos escucharon romperse algo pero estaban demasiado perdidos en ellos. Hermione empujó a Cedric y se bajó de la mesa, él la miró confundido hasta que ella le bajó los boxers de un tirón y le empujó para que se sentara. Agarró su miembro y se relamió. ¡Por Merlín, ¿qué le pasaba? Sin darle tiempo a más, besó su glande y Cedric gimió. Hermione dejó escapar una risita antes de lamerlo de arriba a abajo. Cedric se dejó caer sobre la mesa y Hermione mordió ligeramente sus testículos.

-¡Hermioone!-Dijo sorprendido. Ella volvió a besar su glande antes de introducirlo en su boca, Cedric gimió.-Mm-me vas a volver loco.-Confesó. Hermione se apartó ligeramente de él, se quitó sus bragas y se sentó a horcajadas sobre él.

-Nn-no tienes ni idea de lo que has hecho, Cedric-Dijo mientras se frotaba contra él.

-Quien no tiene...ni idea e-eres tú-Dijo antes de penetrarla. Hermione gimió y arqueó su espalda. La mesa crugió ligeramente. Cedric mordió juguetonamente uno de sus pezones y Hermione pusó las manos en el pecho de Cedric, alejándola de ella. Tras eso, Cedric sonrió, retándola y Hermione comenzó a mover sus caderas. La sonrisa retadora del chico desapareció para dejar paso al placer. Hermione sonrió victoriosa.

-¡Joder, Hermione!-Dijo muriéndose de placer.

-¡Cedric!-Dijo antes de besarle furiosamente. El castaño correspondió al beso con la misma intensidad y ambos alcanzaron el climax. Hermione se dejó caer sobre él pero Cedric no le dio tregua, le miró soprendida al verle otra vez con una erección, una erección que estaba dentro de ella. Sus músculos protestaron un poco.

-Esto no ha hecho más que empezar, preciosa.-Dijo cargándola en brazos.-Llévame a tu habitación.-Hermione le indicó donde estaba y Cedric los tumbó en la cama con cuidado. Después la besó, sin moverse aún. Hermione notó que volvía a humedecerse. Y Cedric también lo notó, empezó a salir despacio, cuando algo más de la mitad de su pene estaba fuera, volvió a entrar al mismo ritmo. Apoyó su frente en la de ella, mirándola a los ojos intensamente. Hermione se sintió atrapada por esa mirada y gimió por los movimientos del chico. Lentos, matadoramente lentos. Sin dejar de mirarse, Cedric aceleró un poco el ritmo, pero ya nada había del sexo desenfrenado del baño o de hace un momento, ahora era distinto. Si Hermione no supiera que era imposible, pensaría que le estaba haciendo el amor. Entralozó sus piernas en la cadera del chico y Cedric gimió complacido. Ambos se besaron, lentamente, mientras las manos de la castaña se perdían en su pelo. Las de Cedric fueron a su búsqueda y se entrelazaron.

-Cedric...-Dijo totalmente desarmada. Podía contestar con la misma intensidad al sexo lleno de adrenalina, incluso dejarlo pasar pero lo que ahora compartían se estaba colando en su alma. Suspiró cuando él comenzó a besar su cuello, mordiendo ligeramente su yugular, bajando hacia su pecho. Hermione quiso romper el contacto de sus manos pero la mirada de Cedric se lo impidió.

-Mírame, Hermione...-Dijo volviendo a unir sus frentes. La castaña se arqueó al sentir que un escalofrío la recorría entera y una punzada de placer le seguía. Tras eso pensó que había muerto. Solo tiempo después, al sentir el peso de Cedric sobre ella, volvió a la realidad. Cedric se había acurrucado en su pecho y acariciaba uno de sus brazos en un dibujo imaginario. Hermione empezó a acariciarle el pelo y él beso su clavícula.

-¿Te vas a quedar?-Dijo tras otro cómodo silencio.

-Si.-Dijo con una sonrisa que ella no vio.-Al menos que tu no quieras.-Ella por respuesta le abrazó y Cedric los tapó peleándose ligeramente con el edredón de plumas.-¿Te molesto así?-Dijo incorporándose un poco de ella. Hermione negó y le obligó a recuperar su postura.

-Buenas noches.-Dijo haciendo mayor presión en las caricias de su pelo. Cedric la abrazó.

-Muy buenas noches.-Hermione se durmió al poco rato, pero él se quedó pensando en lo que había pasado. No podía llegar a comprenderlo pero ella se había colodo muy dentro de él. Le encantaba y ¡por Merlín hacía años que no le hacia el amor a una mujer! Para ser más exactos desde Cho. Nunca había creido en los flechazos o el amor a primera vista, pero ahora ya no dudaba de su existencia. Ella le encantaba, le encantaba la chica que intentaba ser fría, la que se reía mientras le contaba sus aventuras en Hogwarts, la que se mostraba dolida por lo ocurrido con Krum, la que paraba los pies a Blaise, la que le decía a Astoria que luchara por su boda ideal, la apasionada y la tímida después, la responsable y la rebelde...toda ella le gustaba y no sabía como pero lo que le había dicho esa noche iba a ser verdad, ella sería la última mujer de su vida. Sonrió al poder abrazarla y cerró los ojos complacido. Era hora de dormir.

oOoOoOo

Bueno hasta aquí el primer capítulo. .

Si habeis llegado hasta aquí: GRACIAS!

Como habeis podido ver, he cambiado de T a M porque el fic va a ser subidito de tono y me parecía más cómodo poner directamente M. Espero que no me mateis por este capítulo.

BESOS!