Disclaimer: Querido papá Noel. Yo se que vos sos un gordito simpaticón y que tenes gracia, carisma y un corazón tan grande que no entra en el pecho. Para esta navidad tengo solo un humilde y pequeño pedido: que le digas a Rumiko que nos regale a Inu, para mi y las lectoras (obvio). ¿Y ustedes que creen? ¿Me ira a traer ese regalito? :D

Sale el sol.

Capitulo XII: No se puede tener todo en la vida.

El aroma fresco parecía asediar su sistema nervioso una vez mas, se sentía como una adolecente con el estomago poblado de mariposas y dispuesta a luchar con todo lo que se interpusiera entre su único amor y ella. Abrió los ojos y quedo embelesada con el ángel que vigilaba su sueño. Sus manos acariciaron el plateado cabello, parecía llena de vida, los labios se unieron como si una fuerza similar al magnetismo no les permitiera oponer resistencia.

Los cuerpos encastraron perfectamente, como si nada del pasado los hubiera alejado nunca. Las chispas incineraron la poca cordura de los jóvenes, el deseo, las ansias y la pasión desmedida era lo único que parecía más razonable que ellos mismos. Las sombras, la oscuridad y sus propios miedos podían tragárselos en ese mismo instante y a ninguno de los dos les importaría. Las telas se deslizaron como agua sobre la piel de ambos, solo pedían por el cuerpo del otro. Querían de una buena vez terminar con la soledad de sus almas.

-Te amo…- susurro Inuyasha con la voz ronca mientras deleitaba a la muchacha con besos y caricias.

-Te amo y siempre te ame.- profeso dejando al descubierto su más profundo secreto y pudo sentir como el corazón del joven Taisho se acelero. Lo beso lenta y tórridamente.

Sin esperar más se entregaron el uno al otro, en cuerpo y corazón, entre jadeos, caricias y besos que prendía o develaban, mejor dicho, que el fuego entre ellos jamás se había extinguido. Un fuego interminable, luchador e infinito que los unía más allá de todo, incluso del destino.

-o-o-o-o-o-

Se separo de él de imprevisto, el hermoso sueño había resultado real. –Me acosté con Inuyasha…- articulo en un murmullo inaudible. Estaba fuera de sí, se sentía culpable y al mismo tiempo feliz. El ardor de su piel la recorría como ráfagas furiosas e imposibles de desaparecer.

-¿Qué pasa?- inquirió cerca de Kagome el muchacho peli-plateado. Se había acercado preocupado hacia ella, su mirada perdida y triste había vuelto.

-¿Qué me pasa?- pregunto irónica -Hicimos algo...- se tapo la boca sentía que las lagrimas le iban a desarmar el cuerpo.

-Hicimos el amor.- pronuncio, la apretó contra su pecho y el sollozo de ella se hizo sentir en su piel. -Te amo.- pequeños cristales rodaron desde sus ojos. Tanto tiempo distanciado lo había hecho olvidar que se sentía estar vivo.

-Esto está mal, estas casado y la amas. ¿Por qué la amas, no?- clavo los ojos chocolate en los suyos, pedía con agonía que acabara de una buena vez con el remedo de esperanza que conservaba en su mal trecho espíritu. -¿La amas?- inquirió una vez más.

-Si.- un silencio fantasmal se apodero de la habitación -Pero no como a vos, sin vos no vivo.- su voz se deslizo aterciopelada y cruda.

-¡No!- Kagome se alejo de él -¡No podes! ¡Ella es tu amor! ¡Con ella te casaste! ¡Le prometiste...- sus ojos rompieron en llanto y cayo lentamente de rodillas al suelo, como un pétalo de rosa.

-Es verdad, pero nosotros siempre nos amamos y ya no te voy a dejar ir. Por vos dejo todo. ¿Me entendiste? Todo.- la tomo del mentón y la miro a los ojos intentando que viera mas allá de él.

Sollozo una vez más, esta vez sonriendo. -No te amo.- dijo con el ánimo derrumbado. Cada parte de su ser se iba partiendo en mil pedazos.

Inuyasha frunció el ceño. -No me vengas con tus aires de heroína del romance, ni tu mortificación.- la regaño - Me amas y no me lo podes negar, te conozco demasiado bien.- articulo serio casi saboreando la desesperación. -Te amo.- dijo tratando de atraparla en sus redes una vez más.

Oculto el rostro y respiro profundo. -Yo no.- negó sin pizca de hipocresía. El dolor iba recorriendo sus venas como un veneno. -Nunca te quise. ¿No te das cuenta que sos un juguete y nada más?- curvo los labios y se pisoteo mentalmente a sí misma.

-¡Basta, deja de mentir!- la sacudió iracundo -¡No me vas a alejar de nuevo!- la observo molesto y vio como su gesto se sincero lentamente.

Derramo unas escuetas lágrimas. -No se puede tener todo en esta vida.- murmuro lentamente como si una parte de su ser muriera. De nuevo estaba aniquilando su sufrido amor, contra el que parecía luchar eternamente y solo para protegerlo. -No se puede...- perdida en las orbes doradas se dejo caer.

Inuyasha la soltó, le había hecho un agujero más grande que su propio pecho. -Siempre te voy a amar.- dijo otra vez. Tomo sus ropas, camino hasta la ventana y salto. Tal vez con el tiempo ella volvería a él o tal vez no. Suspiro, aterrizo en el suelo con confianza, no se iba a rendir.

-También te amo...- musito Kagome encerrada en algún paraje extraño de su mente.

"Tus labios y los míos locos por comerse, morderse"

N/A: Ta, da! Me atrase mucho esta vez, no? Como para matarte, resusitarme y matarme otra vez. No se si sirve de escusa, pero ahi va. Resulta que la semana pasada di final de biofisica (mi karma) y estube estudiando (para nada la verdad, que me fue como el traste). Ahora como que me agarro caprichosismo fatal combinado con histeria, asi que imaginense lo simpatica que puedo llegar a estar XD. Y la verdad no te da ganas de nada. Pero como ven, pese a los esfuerzos de mi misma para ponerme la vida de patitas estoy publicando. Espero que les guste, este cap me hizo llorar. Pero miren que la tristeza no va a durar tanto, porque :"cuando menos piensas sale el sol"

Reviews bienvenidos...

PD: MUCHISISISISISISIMAS GRACIAS A TODAS LAS QUE ME MANDAN REVIEWS, NO SABEN LO LINDO QUE ES ABRIR EL CORREO Y ENCONTRAR SUS MENSAJITOS POR MAS CORTOS QUE SEAN. Y A LOS QUE LEEN Y PASAN POR ACA TAMBIEN. SIN NINGUNO DE USTEDES LA HISTORIA HUBIERA CRECIDO! (miren lo importante que son ^.^)