CAPITULO 5
(Pov Anny)
Suspire e hice sonar los dedos de mis manos, estaba nerviosa, no sé porque le dije aquello a Hannival pero debía decirle algo.
Hoy era el quinto día que Hannival estaba en el hospital y no lo había vuelto a ver, el me dijo que me fuera y cuando saldría ya vería lo que haría conmigo.
Me deje caer en el sofá y mire a mí alrededor. Todo eran muebles modernos con una bonita decoración, estaba en el piso que duque había conseguido para Hannival, el creía que vivía solo en este lugar y como dijo Atenea era mejor seguirle el juego.
Yo junte sus cosas y mis cosas y la traje al piso. Decidí no poner nuestras cosas en la misma habitación a pesar de que no me gustara pero sospeche que era lo mejor.
Y hoy por fin Hannival saldría del hospital y vendría para aquí.
Troy lo acompañaría.
Frote las manos en mi rostro y respire hondo.
"lo importante es que Hannival esté bien" – pensé.
Lo demás no tenía importancia.
Y se arreglaría poco a poco.
Me preguntaba qué cosas haría Hannival, bueno en realidad ya lo sabía y sin querer me sonroje al pensarlo.
Pero… ¿Sería igual que antes? ¿Habría besos y abrazos? ¿Me dejaría dormir con él? …. Esperaba que si porque si no, no sabría como hacer estando con él.
Por fin pude escuchar unas voces afuera, y como la puerta del piso se abría.
Me levante rápidamente y mordí mi labio mirando como Hannival entraba mirando a su alrededor, y como detrás el entraba troy.
Hannival ni me miro, solo miraba el piso.
-¿Aquí vivía?
-si marica –le dijo troy y se acerco a mi –llama cualquier cosa –me susurro bajo para que Hannival no escuchara y asentí.
-pues me gusta, no está mal. Por ahora me quedare aquí.
-vale, yo me iré –dijo troy –mi esposa me espera – y tras eso se fue por la puerta dejándonos solos.
Sonreí mirando a Hannival, por fin después de muchos días volvíamos a estar solos.
El clavo su mirada en mi, y cuando lo hice me acerque corriendo y lo abrace por el cuello pero él me sujete de los brazos con fuerza y me alejo de él bruscamente.
-JAMAS VUELVA A TOCARME –Me grito.
Cuando lo escuche sentí unas lagrimas en mis ojos pero no quería llorar, así que trague en seco.
-¿Por qué? –murmure.
Sentí como me cruzo y cuando lo hiso me tape el rostro y comencé a llorar.
-niña desobediente – siseo -¿te he dicho que hablaras?
Negué y sorbí mi nariz.
-¿Por qué lloras?, aun no es el momento de llorar
Mordí mi labio y sorbí mi nariz, cogí el final de mi falda y comencé a retorcerla.
-¿vivíamos juntos?
Asentí y sentí como comenzó a fumar unos de esos cigarrillos que olean raro.
-ya veo…
Quería mirarlo pero no lo hice.
-ven aquí niña, veremos lo que tienes escondido debajo de esa ropa –me dijo con su voz ronca.
