CAPITULO 6
(Pov Hannival)
Quité la ropa de Annabett con sumo cuidado dejando la pieza por pieza sobre el suelo, tenía unos bonitos pechos redondeados y rosados, luego la extensión de su vientre plano y su sexo, rasurado y grácil de un tono rosa cremoso bastante bonito.
-¿Con cuántos hombres te has acostado?- la miré a los ojos y ella seguía mirando sus pies.
-Solo contigo.
-No tienes porque mentir.
-No miento, solo he estado contigo- susurró.
-¿Y hasta que nivel hemos llegado?
-No entiendo la pregunta- susurró.
-¿Que hemos hecho juntos?
-Pues... cosas... en la sala negra...
-¿Qué cosas?
-Con fustas... esposas...- susurró.
-Entiendo...- fumé mi cigarrillo y chaqueé los dedos de mi otra mano- arrodíllate.
Ella lo hizo al instante.
-Tengo hambre, cocina algo para mí y luego ven aquí, lo comeré sobre ti.
Ella jadeó y asintió despacio.
Terminé mi cigarrillo y quité mi corbata, cuando ella vino dejé sobre la mesa mi corbata, había hecho un plato de pasta a la boloñesa con tomate y carne picada.
-¿Has comido?
-No- susurró.
-Está bien, túmbate en la mesa.
Ella lo hizo y até sus manos por encima de su cabeza.
Derramé el contenido del plato sobre su vientre, antes comprobé si estaba muy caliente pero no lo estaba.
Tomé a siento y la observé, cogí el tenedor y con la parte de atrás, del final del mango toqué su clítoris con el frío del metal hizo que ella gimiera.
-Nada de gemidos todavía, esto es una comida para poder conocernos mejor, ya que no te recuerdo.
-Hannival- susurró.
-¿COMO ME HAS LLAMADO?- me levanté y le crucé la cara y ella cerró los ojos- "Amo", respeto, entrega... son cosas que una sumisa debe conocer.
Ella permaneció callada.
-Pensaba dejarte comer en la mesa pero no, comerás en el suelo sumisa, desde ahora no tienes nombre, no lo mereces.
