CAPITULO 12

(Pov Hannival)

-Tengo hambre, quiero que cocines algo para mi ¿serás capaz?

Ella asintió despacio y se movió un poco por la cama, pero sabía que las piernas le flaquearían, algo en mi cabeza hizo clic y pude recordar un par de cosas de esta sumisa... había vestidos rosas en un armario y también habían dos niños uno más grande que otro ¿quiénes serían?

-¿Tienes hijos?

-Yo...no...

-Debo haberlo soñado.

Respiré profundamente y la miré de nuevo intentando levantarse sin éxito.

-Espera, creo que mejor voy yo por algo de la nevera no estás en condiciones... no aguantas demasiado.

-Lo siento- susurró y hundió su rostro en la almohada.

Me levanté de donde estaba y fui a la cocina, abrí un vino blando y calenté en el microondas lo que parecía pasta con gambas y salsa carbonara con albahaca fresca.

Lo comí despacio y vi que había otro plato por calentar, ella no había comido ¿verdad?

"Desde cuando te preocupas por eso..."

Terminé el plato rápidamente y la copa de vino, calenté el suyo y lo subí arriba, ella estaba llorando, ¿me había pasado demasiado?

"Menuda pregunta... ni siquiera la has llevado a una sala"

Me senté en el borde de la cama y dejé el plato humeante sobre la mesilla de noche, y luego mi cuerpo reaccionó solo como si ese movimiento ya estuviese registrado en él.

La cogí de la cintura y la senté sobre mis piernas, ella dejó de llorar, estaba tiritando del frío, joder.

Quité la manta de la cama y la puse sobre ella que estaba quieta mirándome fijamente.

-Ahora come.

-No tengo...

-Eh, no te he preguntado.

Asintió y se acercó al plato, cogió el tenedor y comenzó a comerlo, la miré fijamente hasta que acabó el plato, para no tener hambre se lo acabó absolutamente todo.

"Quizás debas buscar a otra sumisa, aunque no te guste tanto como esta..."

-No- me dije a mí mismo.

Limpié la salsa que quedó en la comisura derecha de su labio y le hice un gesto para que se tumbase. Lo hizo y me miró esperando a que yo hiciese algo pero dormir con ella era demasiado.

-Estaré en la habitación de al lado.

-No por favor... quédate conmigo...

-Mis sumisas no comparten cama conmigo Annabett

-Por favor... solo esta noche...

"¿Y qué te vea tener esas horribles pesadillas, estás loco?"

Respiré hondo y me senté a su lado.

-Ahora duerme.