-Parece que se ha ido.-Dijo Tara, al tiempo que salía de debajo del coche marrón, donde llevaban los últimos minutos.
-Mejor dicho, se ha muerto esperando.-Añadió el hombre rubio, señalando con el dedo el cadáver junto al coche.-Ese podríamos haber sido nosotros.
-Pero por suerte no lo fuimos. Soy Tara.
-Un placer, yo soy Sam; tienes idea de que cojones ha pasado en este lugar? Ya se que me has dicho algo de un gobernador pero…
-Ya hablaremos si logramos salir de aquí.-Le interrumpió ella.-Ves eso de allí en el cielo.-Dijo señalando una torre de humo.-Allí nos espera nuestra vía de escape, tenemos que llegar hasta allí. Cuando estemos a salvo, te contaré todo lo que quieras.
Sam afirmó con la cabeza y los dos corrieron hasta detrás de otro coche, este gris.-Se nos van a acabar los coches.-Dijo Sam.-¿Cómo vamos a llegar hasta tan lejos? Tenemos que atravesar casi todo el campo de batalla, no lo lograremos.
Lo que decía su compañero era cierto. No había casi lugares para esconderse, por lo que moverse sin llamar la atención era casi imposible, tendrían que retroceder hasta la entrada a la prisión y luego ir a la izquierda y avanzar hasta donde habían visto el humo. La opción más rápida era cruzar el campo de batalla, por en medio, y llegarían en pocos minutos, pero las posibilidades de ser golpeados por alguna bala eran demasiadas. Seguir para adelante, y luego girar a la izquierda no sería tan peligroso, y solo tardarían unos minutos más en rodear el patio de la prisión, pero era terreno desconocido.
Tantas posibilidades hacían dudar cada vez más a Tara.
-Seguiremos avanzando junto la verja, que nos protegerá uno de los francos, cuando hayamos caminado lo suficiente, tendremos que ir campo a través y correr como nunca hemos corrido hasta llegar a donde esta Alisha, es la única manera.-Dijo Tara.
Sam asistió.
Y los dos pusieron en práctica el plan. El camino al lado de la verja fue sencillo, apenas tuvieron problemas y no había caminantes al otro lado; lo complicado fue cruzar el campo de batalla. Tara fue la primera en salir, y detrás de ella fue Sam, hicieron un par de pasos pero pronto fueron vistos y atacados, por lo que tuvieron que frenar su huida y esconderse detrás de lo que debía de ser un criadero de cerdos.
-Mierda, nos han visto.-Sam desenfundó la pistola y comprobó que tuviera balas.-Acabaré con esto en unos segundos.
-¡Quieto!-Dijo ella, nerviosa.-No puedes dispararlo, si esperamos quizás…
-¿Vuelva a morirse de aburrimiento? Hemos tenido suerte antes, pero no la tendremos esta vez. Tenemos que disparar, te has fijado? Es solo un negro y cuatro niños, será fácil.
-¿Acaso matarías a cuatro niños?-No se podía creer lo que estaba escuchando.-Ellos no tienen la culpa…
-¿Acaso nosotros la tenemos? No pienso morir por unos niños que me matarían a la que les diera la espalda. Y tu tampoco.
-No pienso ayudarte, si los matas será bajo tu responsabilidad.-¿Acaso Sam era otro Gobernador? ¿O quizás las ganas de vivir le cegaban para ver lo que podía ocurrir? No podía dejar que matara a los niños ni al hombre negro.
Una bala golpeó un trozo de madera a su izquierda.
Sam sacó la cabeza y disparó un par de veces, sin acierto. El hombre no se escondía, sino que avanzaba sin miedo hacía ellos, acompañado de tres niñas y un niño. Ellos también llevaban pistolas, y fueron los que dispararon buscando la cabeza de su compañero. Sam sacó otra vez la cabeza para ver donde estaban sus rivales, pero tuvo que agacharse al instante para no ser golpeado por otra bala. Todo parecía tan difícil en ese momento. A ella no le importaba morir, pero no quería que le pasase nada a Sam. El no se lo merecía.
El rubio sacó la mano para disparar, pero una bala le hizo saltar la arma, que cayó por el suelo, y consigo el dedo índice de Sam.
Gritó de dolor, pero hizo lo imposible por aguantar la compostura. Miró hacía su mano, con especial interés al agujero por el que brotaba sangre y más sangre. Chupó donde tenía el líquido rojo y miró a Tara con cara pesimista.
-Estamos muertos.-Comprendió. La pistola de Sam estaba fuera del criadero, donde eran un blanco fácil para sus oponentes. Poco tardó el hombre de raza negra en salir por la derecha de Sam y colocarle la pistola en la cabeza.
Un tiro era suficiente.
El sonido de la bala al atravesar el cráneo hizo que Sam cerrara los ojos, pero cuando su amigo los abrió, vio que el cuerpo que caía inerte era el del negro. Giró su cabeza para mirar a Tara, su salvadora, que con un simple disparo del fúsil, que le había dado Alisha, acabó con la vida del negro con gorro.
Un segundo disparo en el cuerpo muerto fue suficiente para que los niños salieran corriendo, dejando caer tres pistolas.
Tara agarró las pistolas y le dio una a Sam.
-¿Estas bien? Tenemos que llegar hasta el autobús, espero que haya algún médico que pueda ayudarnos.
El humo provenía de donde se encontraba el autobús. Pronto se reencontraría con Alisha. Pronto podría dejar la jodida prisión.
Y quizás, con algo de suerte, volvería a ver a Meghan y Lily.
¿Dónde estaba su hermana? Alisha le había prometido que Tara iría en su búsqueda si tiraba la bengala, pero el tiempo pasaba y seguía sin tener noticias de su hermana. Y luego estaba la gente del autobús…
-No podemos meter a más gente aquí dentro.-Había gritado una señora mayor, a la que todos llamaban McLeod.-¿Y si son gente del gobernador que viene a asesinarnos? Tendríamos que habernos ido ya!
La señora era pesada, epro por suerte ella no estaba al mando.
-Podemos esperar a tu hermana.-Le dijo la jefa, de raza negra, que respondía al nombre de Jeannette.-Pero no podré esperar mucho, nosotros también estamos esperando a una chica, esperaré hasta que llegué, no más.
Además, dentro del autobús, la Dra. Stevens le había curado la pierna y luego la había vendado con un trapo negro, pero por suerte, el balazo había sido limpio.
Ella había pedido a Lily que se estuviera sentada, pero no había hecho caso, y estaba en la puerta, esperando a su hermana.
-Vamos Tara.-Pensó.-Tienes que volver. Por mí.
Los minutos pasaron, pero no había rastro de su hermana, hasta que después de una larga espera, un hombre rubio apareció entre la hierba.
-¿Pueden ayudarme por favor? Estoy perdido, necesito que me atiendan, me han dado un balazo en el brazo.-Dijo, levantando las manos.-Soy Eric, gracias a dios que hay alguien que no me dispara.
No era su hermana, pero si él había llegado bien hasta el autobús, quizá su hermana lo logrará.
-Claro.-Dijo Lily.-Puedes pasar, hay sitio de sobras.
-¿Es a la persona que esperabas?-Dijo Jeannette, intranquila.-Si no es ella será mejor que la echemos.
-No seas tan mal pensada, mujer, confía un poco en el hombre.-Realmente, había dicho eso por el aspecto del joven, de no más de veinte años, rubio y de pelo liso, con un rostro que le era muy familiar.
El chico subió al autobús y cuando se puso al lado de Jeannette, sacó una pistola y se la puso en la cabeza.
-Gracias por el billete de salida, idiotas, ahora salid todos del autobús si no queréis que os pete la cabeza a cada uno de vosotros.
-¿Quién le ha dejado entrar?-Grito una mujer.
-¡Seguro que ha sido esa zorra, os dije que no era de confianza!-Dijo la Sra. McLeod.-¡Como puede ser tan ingenua!
Aquellas palabras dolieron más que el agujero de la pierna. Había pecado de lo mismo con el Gobernador, y le había costado la vida de su hija, y quizás la de su hermana. ¿Qué podía hacer?
La gente del autobús, estaba desarmada, por lo que tuvo que levantarse de sus asientos y comenzar a salir de este.
Todo parecía perdido.
Y una bala paso por delante de Lily.
Continuará...
Gracias a todos por el recebimiento que me habeis dado, en especial a Hotarubi, que ha hecho la primera review del Fic. Mil gracias. Avisar, que a partir de este episodio, los demás capítulos serán algo más largos, ya que este y el primero en un primer momento formaban solo uno. Espero que lo disfruten, un episodio que parece dar ya punto y final a lo que teníamos que ver sobre la prisión y pone a punto la escapada de nuestros personajes. En fin, solo esto, y pronto nos vemso con algo más!
Hotarubi86 Mil gracias por tu review guapa!La manera de comenzar era algo que tenía ideado. No quería volver ha ahcerlo TODO otra vez, desde la granja, al primer encuentro con Wb y cía, pero tampoco quería estar muy separado de la serie, y esta era la mejor forma de dar formato al Fic. Realmente en este Fic, todos los guiños y ''olvidados'' de la serie serán más o menos importantes. Y los que has mencionado, seguro que todos tendrán algo de importancia al final.
Como te dije, me encantaba que adivinaras que era Sam. Realmenet se deja ver desde el principio, detallando el reloj y demás, pero bueno, siempre es bonito que el elctor capte lo que transmite el escritor.
Más bien será un mix de todo, pero bueno, ya lo verás con el tiempo.
Gracias por comentar!
