CAPITULO 2
(Pov Troy)
Duque irrumpió en la sala y bajé mi copa antes de que tocase mis labios.
-¿Estas bien?- preguntó Hannival-.
-Ey chicos... vamos al hospital, Anny y Judit...-.
-¿HOSPITAL?- me levanté rápidamente-.
-Si... estaban en un autobús de camino al parque principal pero... ha sufrido un accidente, están bien pero no recuerdan nada-.
-¿Como que nada?-.
-Que os lo explique Xinia-.
Tomé mi chaqueta y me la puse rápidamente y subí al coche con Hannival que conducía a toda velocidad hacia el hospital.
En la sala de espera estaban todos y tuve que lidiar con la mirada enfurecida de Hakon. Pero dejaría eso para más tarde.
Xinia estaba seria enfrente de mí con las manos metidas en los bolsillos de esa bata blanca que tan rara le quedaba, mierda si la muerte se encarnara se convertiría en ella, seguro.
-¿Como están?- pregunté-.
-Están estables, pero no reconocen a nadie, y no se acuerdan nada de nada. Atenea las ha evaluado, piensan que son menores de lo que en realidad son, han vuelto a sus quince... mentalmente y no es aconsejable decirles nada-.
-¿QUE COÑO HACEMOS ENTONCES?-.
-Hakon es tu marido, y Judit es hija de él y tuya adoptada, pasa lo mismo con Nicolo y Hannival-.
-Debes estar de broma- dijo Hannival entre dientes-.
-No me jodas...- siseé-.
-Oye a mí tampoco me gusta compartir a mi marido y mucho menos con un hombre que parece un zombie-.
-Oye querida suegra, no sé quién de los dos parece más un cadáver-.
-Basta- dijo Duque- se tiene que hacer así por el bien de ellas-.
(Pov Hakon)
-Te juro que si se te ocurre tocarme más de lo debido...-.
-Basta Hakon, no me gustan los hombres, y aún que eso sucediese, cosa jodidamente improbable, eres rubio-.
Respiré hondo.
-Esto lo hago por mi hija-.
-¿y yo no?-.
-NO ES TU HIJA-.
-CLARO QUE NO LO ES, ES MI MUJER-.
-basta- dijo Hannival atrás de nosotros-.
-Vamos por turnos, primero vosotros, después nosotros-.
-Vamos Hakon...-.
Cogí su mano y se soltó.
-Con cuidado... pero ¿quién es la chica?-.
-¿me lo dices en serio?, boquita de fresa y pelo liso, largo y rubio, claramente la mujer eres tu-.
Puso los ojos en blanco y tomó mi mano entrando.
