CAPITULO 5
(Pov Troy)
Esto era una jodida tortura. Tener a Judith tan cerca y no poder estar con ella, tuve que respirar hondo mirando al techo.
Tampoco había podido dormir.
Cada vez que miraba a Hakon tenía su pelo rubio... ese rubio. Respire hondo alzándome de la cama y fui hacia el armario buscando un gorro de lana negro.
Cuando volví a la cama le puse el gorro a Hakon que seguía durmiendo sin enterarse de nada.
Salí de la habitación, necesitaba un trago. Pero antes pase a ver Judith.
Abrí despacio la puerta de su habitación, ella abrazaba a su muñeca y dormía plácidamente, me senté en el sofá que había en frente de su cama.
Apoye mi cabeza en el respaldo del mismo observándola dormir.
Por ahora, esto era lo mejor que podía hacer.
(Pov Hakon)
Me levante de golpe en la cama cuando sentí que alguien me observaba.
Mire hacia delante, y allí estaba esa mujer vestida de cuero y rubia.
-eras tú -dije restándole importante -
-ahora el será mío de nuevo -.
Rodé mis ojos y pase la mano por mi pelo pero tenía un gorro de lana, me lo quite de la cabeza y el gorro era bastante feo. ¿Qué coño hacia con esto? -.
-vete -le ordene -no quiero escucharte y menos verte -.
Ahora lo que me faltaba era lidiar con fantasmas.
Me tumbe de nuevo en la cama y cerré los ojos durmiéndome de nuevo.
(Pov Judith)
Abrí mis ojos despacio y lo primero que vi fue a él, una extraña sensación me recorrió pero no fue de miedo.
-hola -susurre -buenos días -
-hola -su voz era ronca y no dejaba de mirarme - ¿cómo te sientes? -.
-estoy bien .murmure -pero tengo hambre -.
El asintió y se levanto del sofá.
-antes de desayunar debes bañarte -.
-no quiero -.
-hazme caso Judith -arrugo la frente -
-que no quiero, que después -lo mire -ahora tengo hambre -
En un paso estuvo frente a mí, y me tomo en brazo. Camino hacia el baño, y me dejo en el suelo de la ducha quitando mi ropa. Me avergoncé y mire hacia el suelo.
Sentí como caiga el agua sobre mi y comencé a llorar.
-yo no quería -dije llorando
-shhh las niñas buenas hacen lo que le dicen -dijo el pasando la esponja por mi cuerpo - ¿o quieres que me enfade? -.
Negué y mordí mi labio no llorando más.
