CAPITULO 8

(Pov Hakon)

Cuando todo acabó, llegamos a casa y durante todo el camino Xinia no me habló claro que yo tampoco lo haría. No había olvidado lo que me había dicho, no me había gustado en absoluto.

El coche de producción nos dejó en la misma puerta.

-Adiós chicos- dijo ella bajando la primera.

-Manda huevos...

-¿Que le ha pasado?- preguntó Krist.

-¿Te importa si lo hablamos en tu casa con unas cervezas?

-Mejor vamos a la mía, en la de krist estará su mujer.

-¿Tienes hierva?- pregunté.

-Si tengo...

-Está bien.

Cerré la puerta del coche y esperé a que nos llevasen a la casa de Dave, un apartamento, un ático en el centro de la ciudad que ocupaba bastante, era grande y muy luminoso, por lo visto acababa de irse la señorita de la limpieza, una chica que morena con el pelo parecido al de Xinia que Dave se tiraba seguramente pensando en ella.

Cerré los ojos y respiré hondo.

Me senté en el sofá y Dave encendió la cachimba con la hierba.

Krist se sentó a mi lado y me miró fijamente.

-No debiste cabrearla.

-Ella me dijo cosas... que no estuvieron bien.

-¿Que te dijo?

-Algo así como que no soy un hombre.

-Mierda...- dijo Dave dando la primera calada a la cachimba y echando el humo por la nariz.

-Si justo eso... así que le he devuelto la moneda.

-Xinia necesita que... necesita que solo estés para y por ella, está asustada y tiene miedo de perderte- dijo krist- y tú te estás comportando como un idiota pensando que vas a ganar esta guerra absurda con ella, pero amigo, te lo aseguro siempre ganan ellas. Son maestras.

-No me jodas con eso- dije dando una calada.

-Es la verdad- dijo Dave- es imposible ganar con una mujer así.

-Es mía.

-Lo sabemos Hakon- dijo Krist- es ella quién no lo sabe, intenta hacerse valer, no sé cómo aguanta tanto yo no podría hacerlo.

-¿Hacer el que?

-La película.

-Le dije que la iba a dejar y dijo k no que siguiese adelante.

-Antepone tus deseos a los de ella.

-QUE OS JODAN! DESDE CUANDO ACTUAIS COMO ATENEA.

-Vamos a verla todos los días- dijo Krist- es buena escuchando.

Puse los ojos en blanco.

-ya veré que hago.

-Más vale que te lo curres- dijo Dave- porque Xinia ni olvida... ni perdona.