kærlighed, kjærlighet
*Børre Thomassen Mathias Køhler Argh este fic D: no se que hacer con el…. :3 ¡acepto ideas!
Personajes propiedad de Hidekaz Himaruya.*
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CAPÍTULO 2 - CITA NORUEGA A LA DANESA
Oh sí, hoy Noru no podría negársele ¡Y es que nadie podría a hacerlo! Con solo ver al galán rubio que tiene enfrente caerá a sus brazos con un suspiro y le rogara entre susurros que lo bese.
Un pequeño hilillo de baba salió de la boca de Mathias al imaginar aquello, luego recobro la compostura y siguió arreglándose la corbata (con su bandera en ella) frente al espejo.
-Tendremos una cita, Noru~ -Canturreo.
Pero… el punto era ¿Cómo lo haría? Tomar el teléfono y pedírsela (o inventarse una buena excusa) no suena muy bien, ni siquiera suena romántico; Ni modo, si la cita no viene a ti, tu vas a la cita.
Y con ese comienzo de plan salió de su casa luciendo sus mejores ropas.
TIN DON~
El timbre sonó, ¿Quién sería? Da igual, que fastidio, justo hoy que Børre se proponía terminar de leer ese buen libro de detectives y suspenso.
Suspiró, cerro el libro y lo dejo sobre una mesita de cristal.
-¿Quién? –Preguntó al acercarse a la puerta.
Del otro lado el danés no supo que contestar, si le decía que era el seguro todo se echaba a perder, se mordió los labios tratando de pensar algo rápido.
-¡Soy un boy-scout! –Dijo fingiendo una voz infantil.
-… -Por alguna razón el noruego no estaba muy convencido y decidió darle utilidad al lente de cristal de la puerta.
Se paro de puntitas ¡Quien mandaba poner esas cosas tan altas! N-No es que estuviera pequeño o algo así, pero eso era como para un tipo del tamaño de Mathias.
Otra vez la burra al trigo, no estaba pensando en ese tonto, claro que no, es solo el ejemplo de persona alta que se le ocurrió en ese instante.
Fuera de su casa el mayor se estaba impacientando y decidió hacerlo de otro modo, así que giro la perilla de la puerta y la abrió sin ningún cuidado, chocando con algo… o alguien…
-¡Noru! ¡Te encontré! ¿Qué haces ahí tirado?
-¿T-Tú? (Maldito infeliz) –Lo miro unos segundos- ¿Por qué estas vestido así de formal?
No podía negarlo, se veía muy bien, hasta podría decir que guapo, pero no, no lo admitiría… ¡Seguro era una prueba de la vida! Un color rosado apareció en sus mejillas, pero su expresión seguía molesta.
-¡Hoy es nuestra cita, Noru! –Sonrió muy animado.
No salió cómo lo había planeado.. estaba ensayando frases en el camino pero lo único que pudo decir al ver al menor fue aquello.
-¿C-Cita? –El rosado se volvió más notorio.
-¡Apoco no es genial?
-Fuera de mi casa.
-No me voy de aquí si no es contigo.
-Yo no iré contigo a ninguna parte.
-¡Tienes razón! ¡Tienes que ponerte lindo!
-(¿Lindo?) Largo.
-¡Te espero en tu sala! –Y cono Juan por su casa el más alto fue a sentarse a la sala noruega.
-Te dije que te fueras.
-…
-…
-¡Bah! ¡Esta bien! –Parándose.
-(¿Lo logré?)
-Tu te ves lindo aunque no estés vestido formal.
-¿Qué? (…. "Genial")
-Así que… -Se acerco con cautela- ¡Nos vamos ya!
Y sin perder más el tiempo tomo a Børre en sus brazos cargándolo y salió corriendo por donde entro.
-¡Suéltame!
-No~ Por que eres muy lento, si te bajo jamás llegaremos al restaurante en el que te conseguí un lugar.
-… (No importa, tarde o temprano mi trol lo golpeara y yo podré volver a casa…)
-¡Te va a encantar!
-…(Tarde o temprano….)
-¡He oído que hay ambientación musical tipo romántica!
-…. (….)
-¡Tal vez podamos bailar un vals o algo así!
-(¡¿DÓNDE ESTA MI TROL?)
-¡Ya llegamos!
-(No, no, no, no, esto no esta pasando)
Dinamarca bajó por fin al nórdico menor y alzó un brazo para señalarle el lujoso restaurante.
-(Creo que si corro un poco hay una parada de autobuses cerca, seguro que no tarda en llegar uno)
-¿Qué esperas para entrar? –Sonríe.
-(Y podré terminar de leer mi novela a gusto, y regañar al Trol…) No voy a entrar ahí.
-¡Oh vamos! ¡No seas tímido!
-Quiero volver a mi casa.
-¡Después! ¡Ahora toca esto!
-Dije que no.
Pero ignorando olímpicamente lo que decía, volvió a cargarlo en sus brazos ya que al parecer Noruega no tenía ni la más mínima intención de moverse hacia el restaurante.
-¡S-Suéltame!
-Buenos días –Mathias se dirigió a la Señorita recepcionista.
-Buenos días ¿Tienen reservación?
-Claro linda –Le dedicó una gran sonrisa- ¿Los nombres de Berwald Oxenstierna o Tino Väinämöinenestán ahí? ¡Somos nosotros! –Sonrió más.
-Déjeme ver…-Desvió la mirada al ordenador y comenzó a teclear los nombres robados.
-¿Qué? –Murmuro Børre- ¿Berwald y Tino? ¿Por qué? –Miró mal a Mathias.
-Oh esque ellos nos reservaron un lugar aquí, pero al parecer lo pusieron a sus nombres –Susurró en respuesta.
-Sí aquí están, pasen por favor.
De esa forma un sonriente danés y un muy confundido (a parte de preocupado y estresado) noruego entraron al restaurant más caro de allí, dejando en algún lugar a un sueco y un finlandés sin reservación.
-Esta será la mejor cita de todo el mundo. –Sentenció Dinamarca.
