kærlighed, kjærlighet
*(Børre Thomassen=Noru Mathias Køhler=Dinamarca) patpatpat xD ok no, lol me duele la cabeza ò.ó pero le seguiré…
Personajes propiedad de Hidekaz Himaruya.*
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CAPÍTULO 4 – OTRA HISTORIA DE ESAS
El último trozo de carne, ya era el último, ahora si podría irse a su casa en paz, criticar lo necesario a Dinamarca con personas de confianza, pensar en otra forma original de matarlo y dormir tranquilamente.
Puso los cubiertos en su plato como muestra de que ya había terminado, tal y cómo los modales le decían.
Levanto la mirada, Mathias también estaba acabando ya (¡Por fin!) No podía creerlo ya que repitió el mismo plato cómo tres veces.
-Ah~ Ahora si estoy lleno, creo que no cenare Hehe
Noruega levanto una ceja, escéptico.
-Bueno, supongo que ya nos podemos ir ¿no? (Es una pregunta de cortesía por que no me importa en lo más mínimo que pienses).
-Nop~
-¿C-Cómo que no?
Pero el mayor se había levantado de su asiento y se dirigía con el fotógrafo profesional.
-Menudo idiota… -Murmuro, el ya se iba.
Pero justo cuando iba a huir por la puerta principal Dinamarca se dio cuenta de su plan.
-¡Noru! ¡Vuelve aquí!
-(¡Ni madres!)….-Y fingiendo ignorarlo cruzo la puerta.
Pero el terco también resulto ser rápido, en menos de lo que canta un gallo Mathias ya lo metía a rastras de nuevo al restaurante, recordándole a la señorita que se trataba de 'Berwald y su esposa'.
-Noru despistadillo~
-Que me dejes ir-gruñido.
-¡Sonríe!
Otro flash lo cegó.
-¡Ahora pásenme el velo de novia!
-¿El qué?
Dicho y hecho le puso el velo en la cabeza y el fotógrafo tomo una nueva foto, contagiado de la sonrisa del danés.
Noruega solo apretaba el puño con una venita en la sien.
-¡Te digo que ya me v…!
Fue interrumpido por un beso brusco por parte de Mathias que se fue tornando más suave y romántico. A Børre no se le quitaba la sorpresa de la cara mientras los flashes de la cámara seguían cubriéndolos.
Por un momento se dejo llevar por las caricias que comenzaban a nacer en su cara y su espalda eso aun sin haber roto aquel abrazo cálido y fuerte del mayor, en cierto modo, aunque nunca lo hubiera admitido; había soñado con un beso cómo ese, con una persona cómo Dinamarca, por no decir que realmente era con el.
Pero volvió a abrir los ojos con velocidad al caer en la cuenta de lo que estaba haciendo, estaba besándose con el tipo de aborrecía, eso no se lo permitiría nunca. Así que se separó de golpe.
-¿Qué…? –Mathias seguía algo atontado.
-¡No te me vuelvas a acercar!
Y dicho aquello le planto una bofetada que le llego al mayor hasta el corazón.
El fotógrafo los miro algo desconcertado al igual que las demás personas del restaurante, Dinamarca seguía cómo en shock mientras Børre caminaba a paso decidido hacia la salida, evitando todas las miradas y con la cara completamente colorada.
Dinamarca logró reaccionar y lo siguió corriendo.
-¡Noru! ¿Qué fue aquello? –Por el tono de su voz podría decirse que estaba ofendido.
-¡Que no te me acerques!
-¡Noru! –Cómo siempre hacia lo que el quería y lo detuvo por un brazo- ¿Me olía mal la boca o qué?... pero no creo… por que yo siempre soy muy cuidadoso con mi sonrisa Colgate…
-¡Vete! ¡Que no te quiero ver! –Enrojecido.
-¿Eso es un 'sí'? –Sorprendido se dirigió una mano a la boca.
-¡TE ODIO MATHIAS, TE ODIO! –Rompió en llanto y siguió su rumbo corriendo.
Una vez más el danés pareció quedarse en shock.
-N-Noru…
Hizo ademan de seguirlo pero se detuvo en el intento, era cierto que Børre siempre lo evitaba, lo insultaba, lo golpeaba o lo ignoraba. No le había afectado en sí que el menor le dijera que lo odiaba, le afectaba cuantas veces se lo había dicho, y aunque el siguiera esforzándose en ganarse el corazón del otro nórdico, parecía que nada iba a cambiar, tal vez, si las cosas cambiaban era para mal.
Se quedo allí parado viendo la silueta de Noruega perderse en el camino, agachó la cabeza y no pudo evitar derramar un par de lágrimas.
-Entiendo… -Susurró.
A pesar de que el camino fuera muy largo no pensaba detenerse a descansar, ni siquiera pedir un taxi o parar un carro y que le preguntaran que tenía, por que ni el sabía.
Era verdad que Dinamarca era una verdadera molestia con forma humana, pero también era verdad que era una persona que siempre iba a tener un espacio en sus pensamientos, y tal vez también lo tuviera en su corazón.
Aminoro la marcha mirando al suelo aún llorando. Ese 'Te odio' debió dirigírselo a sí mismo, ya que en sí era un tonto por enamorarse de un ser tan problemático, y encima, cuando su sueño se cumplía frente a sus narices negárselo solo por simple orgullo, por miedo al cambio.
Miro dudoso detrás de sí, por un momento espero ver a Mathias corriendo aún tras el, diciéndole lo tiernito que se veía o lo delicado que era, pero no lo vio, ni señales de el.
-Bien… -Se giro de nuevo a caminar- Parece que por fin entendió.
Aunque sus propias palabras lo hirieron e hicieron que iniciara un nuevo llanto. Se secó los ojos con la manga de su abrigo y siguió caminando perdido en sus pensamientos.
Después de un rato ya llegaba a su hogar, cerraría dando un portazo de no ser por que no tenía ánimos para nada. Fue directo a su habitación y se tumbó en la cama boca abajo, sumido en sus recuerdos.
Dinamarca no tenía la menor intención de ir a encerrarse a casa, no, necesitaba algo más fuerte para olvidarse de todo lo sucedido, de todo lo sucedido a lo largo de su vida.
Las puertas del bar siempre estaban abiertas para personas cómo el.
Suspiró triste y entro a aquel lugar otra historia de un corazón roto.
