kærlighed, kjærlighet

*(Børre Thomassen=Noru Mathias Køhler=Dinamarca) Quiero mandar un saludo a mi mama (¿) ok no…. Se queda sin saludos por no dejarme comer brownie e_e … bueno ya me callo.

Personajes propiedad de Hidekaz Himaruya.*

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CAPÍTULO 5 – INTERVENCION DE UN TERCERO

No sabía ya cuantos tragos llevaba, pero tenían que ser bastantes por que lo veía todo algo borroso y le costaba bastante pararse de la barra, de todos modos aún no se quería parar.

-¿Mathias?

-¿Uh? –Dirigió una mirada atontada a quien le hablaba.

-¿Qué tienes?

Era Islandia, al parecer solo había ido de paso al bar, lo cuál era algo raro en el pero… el punto era que allí estaba ahora preguntándole si tenía algo ¡bah! ¡Cómo si el Rey tuviera algo!

-Nada… -Típica respuesta.

-Estas llorando…

¿Estaba llorando? ¿En serio? Bueno… la verdad era que tenía un buen motivo para aquello, a pesar de ser genial y todo, estaba lastimado, no por fuera, si no por dentro.

-Sí… -Se giro para otro lado, no quería hablar de sus desgracias.

-Déjame adivinar…-El platinado suspiró- … Børre.

Al escuchar su nombre abrió los ojos de par en par y un ligero temblor sacudió su cuerpo, sí, siempre era por Børre que estaba allí.

-El me odia… -Respondió con voz temblorosa.

-Es verdad.

-No lo molestaré más…

Aquella respuesta no se la esperaba el islandés, así que se quedó en shock por un momento, Dinamarca era siempre terco y persistente como una mula, no se rendía con nada del mundo, por lo menos esa era una descripción que había tenido de el desde que lo conoció.

-¿Qué dices?

-Noru esta mejor sin mí….

Lo seguía diciendo, cosas que no diría el, seguro que era el alcohol y de rato ya estaría acosando al otro nórdico como siempre.

-¿Cómo lo sabes?

El rubio lo miro confundido.

-¿Cómo sabes que Børre esta mejor sin ti?

-Lo hago llorar… y enojar… y todas esas cosas negativas…

-¿Y porqué?

-Porqué soy un fracaso….

Ok, Dinamarca si estaba deprimido y se había echado a llorar de nuevo. Islandia lo observo unos segundos, ¿realmente había terminado la historia de esos dos?

-Eres un idiota.

-Eso fue lo que dijo Noru…

-¿Lo vas a dejar ir?

Otra mirada confundida por parte del ojiazul.

-Es lo mejor –Sentenció amargamente.

-Pero…

-Dije que es lo mejor.

Mathias había llegado al punto de la discusión donde no aceptaba más palabras. Islandia frunció el ceño, se paro y se fue de aquel bar, dejando al rubio perdido en sus pensamientos de nuevo.

Estaba cansado, cansado de todo lo que había pasado, de cómo se había comportado, de cómo se estaba comportando y seguramente de cómo se comportaría. Ya no tenía fuerzas ni ganas de llorar, pero su corazón seguía haciéndolo.

Se giro sobre su cama, tenía mucho que pensar y no tenía ganas de pensar.

-¿Hice lo correcto?

La voz del noruego resonó en su habitación, dejando la pregunta sin una respuesta.

Cerró los ojos cansado, no quería más problemas.

El timbre lo despertó de sus ensoñaciones en las que había caído hace unas horas.

Se sentó sobre la cama sin ganas de nada, el timbre volvió a sonar.

Pero un pensamiento cruzo por su cabeza.

-Dinamarca… -Susurro.

Seguro que era el danés que ya se había tardado en que le funcionaran las neuronas y ahora venía a inventarle excusas entre disculpas. Puso una cara molesta, aunque en realidad en el fondo sintiera un golpe de alivio.

Camino hacia la entrada lo más lento que pudo, tenía que guardar su orgullo, tampoco era que lo extrañara… claro que no.

Abrió un poco la puerta poniendo la cara de fastidio más convincente, ignorando el hecho de que sus ojos estaban algo hinchados por el llanto.

Pero no fue a Mathias a quien vio parado en la puerta.

-¿Islandia?

Sinceramente no se esperaba una visita del otro nórdico.

-¿Cómo estas?

El chico paso seguido de su puffin , al parecer había notado el estado de animo de Børre.

-Bien –Aunque no quería hablar de ello.

-Acabo de ver a Dinamarca.

-¿Ah sí? –Trató de parecer desinteresado.

-Dice que te dejara en paz.

La respuesta sorprendió demasiado a Noruega ¿Lo dejaría en paz? ¿En que sentido? ¿Ya no intentaría conquistarlo? ¿Se había enojado con él? Lo que sea que hubiera pasado, esa no era una respuesta de Mathias, no podía ser.

-¿De verdad? Que milagro… -No quería demostrar que le afectaba.

-Se suicidara…

-¿QUÉ?

Aunque el rubio levantara la voz, algo que no era común en el, Islandia ni se inmuto, esperaba esa respuesta.

-Bromeo –Sonrió un poco- ¿Así que te importa?

-Claro que no me importa –Trato de corregirse el noruego, sonrojándose en el intento.

-Bueno no me sorprendería que se lo pensara en el estado en el que se encuentra….

-¿Cómo esta? – Børre lo miro con los ojos cómo platos sin darse cuenta que estaba contradiciendo sus anteriores palabras.

-Deprimido y con un porcentaje bastante grande de alcohol en el cuerpo…. –Sus ojos se posaron en los del otro nórdico- Quiere que dejes de sufrir, y cree que el es la causa de tu sufrimiento, por eso te dejara en paz.

-…. –Apretó los puños, sintiéndose ofendido y deprimido- …Tonto…..

-¿Perdón? –Sabía para quien iba dirigido ese insulto, pero quería que Noruega lo admitiera.

-No puede olvidarse de todo así cómo así.

-¿Olvidarse de qué?

-De los estúpidos sentimientos que se supone que tiene hacia mi –Oculto su cara dejando caer lagrimas de nuevo.

-Ve y dile eso.

-¿Eh?

-Es la única forma para que siga contigo, que tú se lo digas.

-Pero… yo….

-A nadie engañas –Puso su mano sobre el hombro de Børre- Tú lo amas.

Noruega se sorprendió con tal afirmación, en especial que viniera de Islandia que siempre había sido muy discreto, pero no podía formular las palabras de negación que en tiempos pasados eran tan fáciles de ser pronunciadas.

Islandia sonrió ligeramente con el resultado, se lo esperaba.

-Ve con el.

Y sin pronunciar ninguna otra palabra salió por la puerta acompañado por su mascota.

La puerta se cerro dejando a el dueño de la casa, confundido, deprimido, sorprendido… pero decidido en algo.

Nunca pensó que iba a hacer algo que se la pasó evitando toda su vida.