N/A: Konnichwa!!!, Gomanasai, disculpenme por tardarme tanto en actualizar, estaba enfermita, y me atiborre de tarea por no ir a la escuela, así que me trase, y ya se imaginaran T-T

de verdad una disculpa por la tardanza, aquí les traigo el nuevo capitulo, espero les guste, también espero actualizar pronto, también gracias a los que me dejaron reviews ^-^ son bien lindas, gracias ;)

Nath-chan Shifer: Hola!! no te preocupes, que bueno que te este gustando la historia, me alegra, espero este capi te guste también ^-^

Tsuki-senpai: Gracias por el comentario y la observación, trataré de que Ulquiorra no sea tan OCC

naomi14: Gracias, que bueno que te haya gustado, a ver como vez este capítulo, espero te guste; y sip, yo también espero llegar pronto a la parte de los recuerdos de los sentimientos :)

mokona-kuchiki: Gracias, de verdad mil disculpas por la tardanza, y a mi también me encantaría ver a Ichigo celoso *-*

Diclaimer: Bleach no me pertenece, ni sus personajes, son de TK ^-^


Al escuchar una gran explosión proveniente de afuera, abro mis ojos completamente, corro hacía la salida del XII escuadrón, y lo que veo no da cabida a nada que me hubiera imaginado, observo cómo es que desde el cielo del Seireitei caen abruptamente dos Espadas, mientras otros Espadas que no conozco les lanzan Ceros, no entiendo que sucede, hay varios escuadrones alrededor de todo ese caos que acontece frente a mis ojos, más sin embargo aún no intervienen, parecen preparase para la batalla que está a punto de empezar, no obstante la Garganta que estaba abierta, comienza a cerrarse, causando confusión en todos los shinigamis, lo sé, se puede ver claramente en sus rostros, estoy segura de que el mío también muestra tal confusión, lo que más me sorprende es que los cuerpos de aquellos Espada que han caído en los terrenos del Seireitei son los mismos que nos atacaron hace unos días, no es posible que yo los olvide, no, en especial al Espada de ojos verdes y tez clara.

Mientras tanto en el Hueco Mundo.

― Perfecto, un éxito, ahora nada más falta que se ganen la confianza de los shinigamis, va a ser un proceso lento, pero eso nos asegurara la victoria, ¿no crees Aizen? – decía Gin mientras lo veía con su característica sonrisa.

― Puede ser, después de todo me estoy divirtiendo, ahora sólo tenemos que esperar la señal de Ulquiorra – esas fueron las palabras que se alcanzaron a escuchar, como si hicieran hueco en los blancos pasillos de Las Noches.

Al mismo tiempo en el Seireitei.

― ¡Qué todos los oficiales de bajo rango se alejen del área en dónde cayeron los enemigos, tan sólo está permitido el acceso a los capitanes! – decía fuertemente Genryuusai, tomando las precauciones debidas, para evitar cualquier peligro posible, mientras todos los escuadrones se alejaban unos metros, dejando que los capitanes fueran los únicos que rodearan el ahora hoyo creado a causa del impacto ocasionado por la caída y los Ceros de los Espada. Aún salía cierto polvo provocado por lo anteriormente acontecido, el cual impedía ver a los capitanes con claridad a los Espadas que habían descendido; una vez que se comenzó a disipar, se observaron a dos sombras saliendo de entre el humo que quedaba, mostrando así, la viva imagen de los enemigos, uno de ellos de tez morena y cabellos azules, mientras el otro era pálido y de cabellos negros, ellos se mostraban ante los shinigamis, sus blancas ropas se encontraban rotas, y empolvadas, como si acabaran de afrontar una ardua lucha, pero eso no era posible, al menos no en las mentes de los shinigamis.

Todos los capitanes estaban preparados para atacar a los Espadas, mientras una joven shinigami de ojos violetas veía con asombro aquella escena, la vaía a lo lejos, pues no tenía permitido acercase.

Los Capitanes, Hitsugaya, Soi Fong, y Buakuya estaban a punto de desenvainar sus espadas, cuando uno de los Espada hablo, mientras dirigía su mirar hacía el capitán de todos los shinigamis.

― Esperen, nuestra intención no es invadir su territorio, primero escuchen lo que tenemos que decir, y luego decidan – decía el Arrancar de ojos verdes con tono apacible, como si no hubiera frente a él, una multitud de shinigamis a punto de atacarlo.

― No tenemos porque escuchar a seres como ustedes –decía Genryuusai, mientras volteaba a ver a sus capitanes, y con un ligero movimiento de la cabeza les ordenaba atacarles, hasta que fueron interrumpidos nuevamente por una voz.

― Creo que sería algo interesante escuchar lo que tienen que decir – dijo con una sonrisa en su rostro uno de los capitanes, era Kurotsuchi; Genryuusai lo vio con una mirada inquisitiva, pero no dijo nada, se dispuso a pensar unos instantes, y al ver que los Espada frente a él, no tenían ninguna intención de atacarlos, reconsideró la idea de entablar una pelea ahí mismo, dentro del Seireitei, así que mando a unos soldados de bajo rango capturarles, y utilizar un kidou de atadura, a lo cual los Espada no se resistieron, causando extrañeza por parte de ellos hacía los shinigamis, después de capturarles, varios de los shinigamis abrieron paso a Genryuusai y a los capitanes, que venían escoltando a los ahora prisioneros Espada, uno de ellos tenía una cara burlona, y lo único que hacía era quejarse por cómo lo trataban, diciendo – Si tuviéramos la intención de asesinarlos, ya lo hubiéramos hecho – pero después se calló, pues sintió la presión de un gran reiatsu, era el de Yamamoto Genryuusai, quien como jefe de todos los capitanes, con tan sólo una muestra de su poder, mostraba que podía someter a un Espada, no obstante, eso lo dejaba algo cansado, pero eso no lo sabían los Espadas.

Mientras pasaba la gran escolta, Ulquiorra pudo divisar a la joven shinigami, así que clavo su mirar en ella, pero por sólo unos segundos, pues no podía darse el lujo de dar a conocer su interés en ella, los únicos que se percataron del breve instante en que la mirada de ellos dos se encontró, fueron: Kurotsuchi Mayuri, y Grimmjow J., fue un instante, pero Rukia sintió como algo dentro de ella se movía, como si fuera a recordar algo más, pero lastimosamente no pudo, tan sólo se alejo de aquella escena, dándole la espalda a lo acontecía frente a ella, mientras Ulquiorra caminaba junto a los demás hacía el primer escuadrón, pues ahí acontecería la plática entre los Espada y los shinigami.

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― ¿Y bien?, ¿qué es lo que tienen que decir? – decía el Genryuusai mientras veía interrogativamente a los Espada.

― Primero deshagan esta maldita cosa de mis manos – decía Grimmjow dirigiéndose al capitán del primer escuadrón, mientras era ignorado por el mismo, cosa que molesto al peliazul, provocando así, que con elevar un poco su reiatsu deshiciera esas ataduras de Kidou, al mismo tiempo que los Capitanes se preparaban para atacarles, sin embargo Ulquiorra sin esfuerzo alguno se deshizo de sus ataduras y calmo a Grimmjow tirándolo al suelo, mientras hacía una leve reverencia de disculpa ante Genryusai, aunque un tanto en contra de su voluntad 'La única persona ante la cual tendría que hacer una reverencia es Aizen-sama, pero este es su plan, así que no puedo ir en contra de sus mandatos' pensaba Ulquiorra, ante tal gesto por parte del Espada Yamamoto G. detuvo cualquier acto hostil contra los Espadas, esperando a que hablarán, no obstante, los capitanes aún estaban a la defensiva, mientras Grimmjow se levantaba del piso muy molesto y con ganas de partirle la cara a alguien, pero no lo hizo, a él lo que le interesaba era molestar a Ulquiorra y encontrar al shinigami de cabellos naranjas, para tener una buena pelea con él, o tal vez, encontrar a alguien más fuerte, así que se contuvo de pelear en ese momento.

― Nosotros queremos estar de parte de los shinigamis, para eso hemos dejado a Aizen-sama – decía Ulquiorra con serenidad en el rostro.

― ¿Esperan que creamos una tontería como esa? – preguntaba Genryuusai molesto.

― No, traemos pruebas

―¿Qué clase de pruebas?, no veo que traigan nada, sólo sus ropas y la escena de hace un momento, pero eso no vale nada – dijo Genryuusai finalmente, ante eso, Ulquirra llevó su mano a uno de sus ojos y se lo saco, provocando gran asombro en las caras de los shinigamis, excepto en la de algunos como Byakuya, que se mantenía sereno, mientras otros mostraban cara de disgusto.

― Yo poseo la habilidad de mostrar con mi ojo lo que ha pasado, aquí están las pruebas de nuestra traición hacia Aizen Sousuke – 'Ja, qué buen actor, él que siempre dice Aizen-sama, Aizen-sama, llamándolo por su nombre' pensaba Grimmjow, mientras veía a Ulquiorra, sin embargo este último no tomo importancia, ni a la mirada de su compañero, ni a la de los capitanes, pues su concentración estaba en convencer Genryuusai.

― Si lo han traicionado a él, ¿qué podemos esperar de ustedes?, nada ― decía Yamamoto Genryuusai mientras veía fijamente a Ulquiorra.

― El no es de nuestro mundo, ustedes tampoco, somos enemigos por naturaleza, pero no se preocupen, si aceptan, nuestra alianza será sólo hasta que Aizen Sousuke esté derrocado, después volveremos a nuestro mundo, pues no queremos que un shinigami nos ordene.

― Eso da más razón para mí de desconfiar

― No es así, ambos tenemos un enemigo en común, y sólo será por un corto periodo de tiempo, además Grimmjow y yo no podemos regresar a Hueco Mundo, a menos de que acabemos con Aizen, sino lo hacemos, los Espada a los que hemos traicionado, así como los shinigamis que gobiernan ahora Hueco Mundo nos asesinaran.

― ¿ Y desde cuando a un Espada le importa morir? ¿Acaso sienten?

― No, pero el lugar de los shinigamis no es con nosotros, no podemos tolerar que alguien que no es de nuestra clase nos controle y nos use – fueron las palabras con la que Ulquiorra pretendía terminar la conversación, pues si se largaba, corría el riesgo de quedar al descubierto.

― Bien, tomaré en cuenta lo que me han dicho, ahora déjame ver que hay en ese ojo tuyo, ¿y cómo sabré que es verdad lo que dices?

― cuando mi ojo se regeneré, le puedo mostrar esta conversación que tenemos – dijo, pero no esperaba que uno de los capitanes interviniera.

― Eso es interesante, déjeme a mi revisar el ojo, no este, sino el de esta conversación, parece digno de un experimento tal habilidad –decía Mayuri, Genryuusai lo observo y le dijo a Ulquiorra que como prueba de esa nueva alianza debía de ayudar a Kurotsuchi-taichou, dándole su nuevo ojo, para que el captan lo analizará, a lo que el Espada accedió sin mostrar emoción alguna, pero ni ese acto, ni las imágenes que ahora pasaban frente a los capitanes, imágenes de la sublevación de Ulquiorra y Grimjow contra Aizen, de cómo es que peleaban contra los otros Espadas, y finalmente, la imagen de que ellos caían hacía el Seireitei, ni todo eso, que era la perfecta imagen de una traición, la cual no tenía imperfectos, ni parecía actuada, lo graba convencer a los shinigamis de que ahora esos dos Espada estaban de parte de los shinigamis.


Gracias por leer este capítulo, espero dejen un review por favor ^-^

Ya saben, acepto comentarios, críticas, sugerencias y saludos

Ja ne!! *besos*