Konnichiwa!! El día de hoy les traigo otro capítulo, por cierto ¡¡Felices Fiestas!! les desea Suki-chan – es decir, yo- a todas las lectoras(es) de este fic, gracias por leerlo ^_^
Disclaimer: Bleach no me pertenece, los personajes y la serie son de TK
Agradecimientos:
Muchas gracias a quienes pusieron la primera parte de esta historia o esta entre sus favoritas, se los agradezco mucho, me hacen muy feliz :D
RukiaNee-chan: Gracias, sip tienes razón me falto explicar unas cosas, pero no sabía como, espero mejorar, gracias por la observación ^-^
Tsuki-senpai: Si, eso sería interesante, y sobre el triangulo creo que eso le daría más trama a la historia, gracias por la sugerencia y la nota de los guiones :D
Yue Motou: Gracias por el review, me alegra que te este gustando la historia Saludos para ti y tu inner ^-^
En la habitación en donde estaban reunidos todos los shinigamis de alto rango junto con los espadas, se podían percibir varias imágenes, como si estas estuvieran transmitidas a través de un televisor.
― Ya me harte de Aizen-sama esto, Aizen-sama aquello… ¿por qué carajos tenemos que obedecer a un simple shinigami? ― decía el Espada de cabellos azules que se mostraba en una de las imágenes transmitidas.
― Aizen-sama es poderoso y no es como esos shinigamis enclenques – comentaba otro Espada, ante ese comentario los capitanes de cada escuadrón se tensaron en furia y descontento, causando una risa burlona por parte de Grimmjow en aquella habitación. En ese momento en el monitor se vio como Ulquiorra interrumpía la conversación entre los Espadas.
― Dejen de quejarse, basuras – mientras veía como Aizen entraba en la habitación, así fue como empezó esa supuesta traición, los Espadas reunidos y Aizen en un trono, mostrando estar por encima de todos, pero en ese momento Grimmjow estaba a punto de retirarse, tal acto provoco que Tousen intentará asesinar al ojiazul por mal comportamiento ante su líder, pero fue detenido por Ulquiorra, acto seguido los demás Espadas elevaron su reiatsu para atacar a los supuestos traidores.
― Ulquiorra, jamás pensé que me traicionarías, y menos por ayudar a alguien como Grimmjow – decía Aizen en aquella imagen.
― … Aizen... tu no eres digno de ser el amo de Hueco Mundo, las cosas no han salido como lo planee, pero… no puedo dejar que hagas lo que quieras con un mundo que no te pertenece.
― Jajá, pensé que tu eras el más fiel de todos y resulto que fuiste el primero en revelarte, aun así no te lo agradezco ― decía el ojiazul
― No lo hice para ayudar a una basura como tu, por tu culpa mis planes… ― pero el ojiverde fue interrumpido, pues un Espada de cabellos negros y largos Nnoitra lo estaba atacando.
―Bien, siempre me gusta pelear con alguien que valga la pena ― los demás Espada contemplaban la escena desde sus posiciones, mientras veían a Aizen esperando su aprobación.
― Asesínenlos, no tiene caso, si ya no me sirven – con ese comentario se levanto de su asiento, y se alejo junto con Ichimaru y Tousen.
― Hai!!, Aizen-sama ― dijeron todos en unisonó. Así fue como comenzó la batalla entre los dos Espada con los demás, pero nunca mostraron sus verdaderos poderes, los cuales obtenían al liberar su zampakuto, pues cuando estaban a punto de hacerlo, a Ulquiorra se le ocurrió la gran idea de ir al Seireitei para evitar ser asesinado, así que abrieron una Garganta y así fue como llegaron al Seireitei, y así transcurrieron las imágenes hasta llegar al momento en que Ulquiorra se quitó su ojo, dejando a los shinigamis con una expresión de gran sorpresa por todo lo que acababan de ver.
Una vez que cualquier rastro de imagen había desaparecido, Genryuusai volteó su mirada hacia los Espadas frente a él.
― Bien, es diferente a lo que me hubiera imaginado, pero eso no es suficiente para que ganen nuestra confianza, debemos de tomar ciertas medidas para no poner en riesgo al Seireitei, así que primero: debes de darle tu ojo al capitán Kurotsuchi para que lo analice ― así fue como Ulquiorra se quito su ojo ya regenerado y se lo entrego a Mayuri ― segundo: cada uno de ustedes tendrá asignado un guardia las 24 horas del día, ¿alguna objeción?
― No… ― fue lo único que dijo Ulquiorra.
― ¡Hey! No jodas, yo no voy a soportar estar con alguien pegado a mi como sanguijuela todo el día ― replicaba el peliazul.
― Esas son las condiciones, sino aceptan entonces serán eliminados
― … Ok, si no hay opción ― fue la respuesta de Grimmjow mientras fruncía el seño.
― Bien, los shinigamis que serán su escolta son …. – decía el capitán del primer escuadrón mientras veía a cada uno de los capitanes.
― Tengo una sugerencia, vale la pena que la escuche ― decía Kurotsuchi mientras sonreía.
― Dila – ordeno Genryuusai.
― Creo que sería mejor enviar a alguien que ya haya peleado con ellos
― Pero los que pelearon anteriormente eran ryokas, no shinigamis ― dijo Yamamoto Genryuusai.
― No precisamente, esta la hermana del capitán Kuchiki; Kuchiki Rukia, ella es diestra en los hechizos, ya ha peleado contra los Espada, y su mejor punto a favor… ella regreso de su anterior pelea sin un rasguño, yo creo que es la que mejor los conoce de todos los shinigamis que hay en el Seireitei, así que sabrá lidiar con ellos ― decía el capitán Kurotsuchi mientras sonreía sádicamente.
― Me opongo, ella es sólo una shinigami de bajo rango, no está capacitada para ser escolta ― dijo Byakuya serenamente, mientras veía con cierto recelo a Mayuri, para después voltear a ver a Genryuusai, mientras los Espadas tan sólo contemplaban esa escena.
― Já, nos ignoran completamente para asignarnos una niñera – comentaba burlonamente el peliazul, al mismo tiempo en el que Ulquiorra se preguntaba ¿el por qué de la insistencia de ese científico loco de que Rukia fuera su escolta? ¿acaso sabía algo?, no eso no era posible, ni siquiera ella lo recordaba, así que un desconocido no podía saber nada de el pasado que los unía.
― ¡¡Silencio!! ― ordenó Genryuusai – yo decidiré quien es apto o no, y también es decisión mía asignar a la persona asignada a ser la escolta. Así fue como todos en aquella habitación guardaron silencio.
― Bien, teniendo en cuenta lo que ambos capitanes han dicho, y a pesar de que la shinigami Kuchiki Rukia es de bajo rango, y sin importar que ella sea de una de las cuatro casas nobles, será asignada a ser la escolta de uno de los Espada, la otra persona que será asignada es el capitán Ukitake, ¿alguna queja capitán Ukitake, capitán Byakuya?
― No … ― dijeron ambos en unisonó.
― ¿Por qué Ukitake, y no yo? – protestaba Mayuri
― Para que así pueda estar al pendiente de Kuchiki Rukia, mientras vigila al otro Espada
― …
― En cuanto a la asignación, eso lo pueden ver ustedes – Genryuusai voltea a ver a los Arrancar – sigan al capitán Ukitake, él y un shinigami bajo su mando serán sus escoltas – regresando su mirar hacia los capitanes – rompan filas, pueden marcharse.
― Nemu, vámonos ― y así el Kurotsuchi Mayuri se marcho, mientras Byakuya veía a los Espadas fríamente para posteriormente marcharse.
― Je, parece que ese sujeto nos odia desde el principio, no será fácil
― …
― Un placer, mi nombre es Ukitake Jushiro, espero nos llevemos bien, síganme… les presentaré a la otra persona, pero…
― ¿Mh? ― lo veía el ojiazul con cierta confusión al ver como el tono de voz de aquel sujeto de cabellos blancos cambiaba drásticamente ― les advierto, que si le hacen algo a la joven Kuchiki Rukia, no sólo se van a arrepentir, se los haré pagar, al igual que lo haría su hermano.
― Ja, esa tal Rukia de la que tanto hablan, ¿quién rayos es? ¿y qué es eso de casas nobles? Si es tan importante, ¿por qué carajos la ponen en "peligro"? según ustedes, parece ser que aquí es muy conocida a pesar de ser de tan bajo rango.
― Mmm… supongo que les puedo contar ― decía pensativo Ukitake, pero volviendo a su habitual amabilidad.
― Ella es la hermana pequeña del capitán Kuchiki Byakuya, uno de los más fuertes y de la familia más noble de todo Seireitei, y la joven Kuchiki es de bajo rango porque su hermano no le permite mostrar todas sus habilidades, aunque no lo parezca es sobreprotector y yo… pues… ella ha sufrido mucho desde que llegó, observo la muerte de alguien muy preciado para ella y muchas otras cosas, pero eso no se los puedo contar, son cosas personales de ella, ¡Ah!, finalmente llegamos a mi escuadrón, pasen.
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Por primera vez en su vida Grimmjow hace algo que le agradezco, preguntar esas cosas que me causaban curiosidad, ¿ella ha sufrido? ¿y cómo es que es de una familia noble? ¿acaso no tenía una hermana en vez de "hermano"? , bueno… al menos ya sé algo más de su yo actual , lo que me molesta un poco es lo último que esta basura de cabello blanco dijo, "alguien muy preciado para ella" ¿quién es aquel ser tan preciado que ha muerto y la hizo sufrir? No sé porque pero eso me molesta un poco, además de que no entiendo la actitud de este sujeto, primero nos habla amablemente, luego nos amenaza, y luego vuelve a ser amable, aunque puedo decir, que no finge la amabilidad de Ichimaru Gin, es… diferente, pensé que todos los shinigamis eran como esos dos que vinieron con Aizen-sama, pero parece que me equivoque, aunque eso no los quita de ser unas basuras.
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― Me llamaba – se escuchaba una voz femenina al otro lado de la puerta, mientras Ukitake, Ulquiorra y Grimmjow volteaban hacia esa dirección.
― Pasa, tengo una misión para ti
― ¡Hai! Dígame… ― los ojos de ella se abrieron a más no poder, se quedo sin palabras, sin saber que decir, únicamente veía a esos dos seres frente a ella, en especial al ojiverde, cosa que no paso desapercibida por Grimmjow.
― Son ordenes del Capitán Yamamoto Genryuusai que seas la escolta de uno de ellos, aunque aún no decido de quién, pero si no quieres puedo hablar con él, no tienes…
― Entiendo ― mirando fijamente a su capitán – ahora sé por qué nii-sama estaba así cuando me dijo que viniera para acá ― decía en un tono preocupado al pensar en su hermano y un leve sonrojo se postro en sus mejillas al darse cuenta de que su hermano se preocupaba por ella, mientras Ukitake la veía con ese rostro paternal, para después poner una cara de desconcierto.
― Jaja, que gracioso, yo quiero que ella sea mi escolta, ¿no hay problema con eso verdad? Si es una mujer la que me escolte no creo que me vuelva violento – 'mentira, pero eso hará que el estúpido de Ulquiorra se moleste' pensaba Grimmjow mientras se acercaba a Rukia y recargaba su brazo en el hombro de ella, acción que la dejó aún más sorprendida '¿desde cuando los Espadas son amigables?' pensaba Rukia mientras se alejaba del peliazul.
― Umm… supongo que no ― decía algo confundido Ukitake al ver el repentino interés del más agresivo de los dos Espadas en la joven.
― Espere…
― ¿si? – preguntaba el capitán
― ¿Está seguro de dejar a una shinigami de bajo rango como escolta de alguien como él? –preguntaba en un tono apacible el oijiverde.
― Pero se supone que están de nuestra parte, eso quiere decir que no nos traicionaran, además la escolta es sólo para tomar medidas, no deberías de preocuparte, a menos de que piensen traicionarnos.
― No … es así, es sólo…
― Vamos Ulquiorra, no seas aguafiestas, ¿se supone que debemos de acostumbrarnos a los shinigamis, o no?. Entonces… ― dejo de mirar a su compañero para ver al peliblanco y preguntar ― ¿entonces si es vigilancia las 24 horas, eso quiere decir que me voy a ir a vivir con ella, no es así? – finalmente observo la cara desencajada de la joven, percibió la incomodidad del ojiverde y vio lo pensativo que se puso el peliblanco, 'esto definitivamente será divertido' se dijo mentalmente a sus adentros Grimmjow.
Bueno, gracias por leer este capitulo ^_^
Si pueden dejen un review por favor
*Abrazos*
