Los personajes pertenecen exclusivamente a Stephenie Meyer, yo solo los uso para adaptarlos y divertirme. La historia original es de O.C
Capítulo 08
.
.
.
.
Ante el sonido de la voz de un hombre, Bella se enderezó con un chapoteo.
Se quedó sin aliento cuando el aire frío golpeó sus pechos desnudos, y se hundió profundamente bajo el agua humeante para ocultarse.
—Podrías llamar antes de pasar —dijo Edward—. Tengo mejores cosas que hacer que pasar el rato contigo en mi noche libre.
El baterista de la banda de Edward, Emmett, dio un paso hacia la tenue luz emitida por varias luces solares. Bella no había notado cuán oscuro Edward mantenía el área alrededor de su jacuzzi hasta que su huésped no invitado entró ahí furtivamente. Estaba segura de que la mala iluminación era intencional. Probablemente evitaba que los vecinos vieran lo que Edward hacía en su patio trasero.
—A mí me parece un intermedio —dijo Emmett.
Emmett era alto y grandote, con un mohawk rojo y negro que hubiera hecho que fuera expulsado de la clase de Bella por ser perjudicial para el proceso educativo. No lo conocía muy bien, solo lo había visto un par de veces cuando Edward había sido anfitrión de fiestas lo suficientemente calmadas para la familia extendida; que una vez la había incluido. Su banda se había comportado sorprendentemente bien. La madre de Bella había disfrutado especialmente al bajista, Jasper, que podía ser muy encantador. Eso había sido antes de que Edward y Tanya se separaran, por supuesto. Cada vez que Bella se había encontrado con Emmett en el pasado, él había usado una gorra de béisbol sobre su cabello, pero esta noche lo había rasurado Se acercó al jacuzzi y se sentó en el borde, sacándose un par de sandalias y metiendo los pies en el agua. Estaba usando un par de pantalones cortos, así que hundió las piernas en el agua hasta la rodilla.
—Necesito uno de estos —dijo él.
—Necesitas perderte —dijo Edward.
—Tú sabes mucho de mujeres —le dijo Emmett a Edward. Su mirada cayó sobre Bella, que estaba usando el brazo de Edward para ocultar tanto de su cuerpo como fuera posible. La mandíbula de Emmett cayó y la señaló con el dedo—. Espera. ¿No eres la hermana de Tanya?
—No la viste —dijo Edward en voz baja.
—Mierda, Edward —dijo Emmett, su cabeza girando en la dirección de Edward—. ¿Eres un completo idiota?
—No es de tu incumbencia. —Él frunció el ceño—. Y no me llames idiota.
Los dedos de Bella se cerraron en el vientre de él, y le dio un abrazo débil.
Estaba demasiado exhausta y relajada para darle el apoyo adecuado. Odiaba que él creyera que era estúpido y se preguntaba cuánta gente lo había hecho sentir así a lo largo de su vida para que fuera tan sensible al respecto. Especialmente porque ella sabía que no era cierto.
Emmett se pasó un dedo por el margen del cabello.
—Vine aquí para pedirte un consejo sobre una mujer, pero creo que iré a preguntarle a unos de los roadies. Tú, obviamente, no tienes una pizca de sentido común cuando se trata de mujeres.
Con el interés despertado, Bella se enderezó.
— ¿Qué tipo de consejo sobre una mujer?
Emmett miró el agua y luego levantó la mirada para encontrarse con la de ella. Él tenía los ojos azules más impresionante que jamás había conocido. Quizás era el contraste de los tatuajes negros y rojos en su cuero cabelludo y su mohawk igualmente brillante lo que hacía que sus ojos parecieran tan azules, pero fue absorbida en su mirada y no pudo apartarse.
—Quizás sería mejor pedirle consejo a una mujer en lugar de a un tipo —dijo él—. Estoy saliendo con esta mujer de Wichita.
—Con salir, quiere decir que tuvo una aventura de una noche con ella. —Edward se Rió entre dientes.
—Vete a la mierda —dijo Emmett—. Por eso es que ninguno de nosotros sale con alguien regularmente —le dijo a Bella—. Desde el divorcio de Edward, todos en la banda parecen pensar que las mujeres sólo buscan una cosa.
— ¿Sexo? —dejó escapar ella. Porque eso es lo que ella buscaba.
Los ojos de Emmett se abrieron, y luego Rió.
—Me refería al dinero.
El rostro de Bella se calentó y no pudo echarle la culpa al calor del agua.
—Oh.
—Ahora nos cuidamos las espaldas —dijo Edward.
—Excepto que cuando encontramos a alguien con quien sí queremos tener algo serio, el resto de la banda intenta arruinarlo tan pronto como sea posible —dijo Emmett—. De todos modos, estoy saliendo con esta chica que vive cerca de Wichita.
—Hizo una pausa y miró a Edward como si estuviera desafiándolo a que negara su afirmación—. Llamada Rosalie. —Hizo una pausa de nuevo. Cuando Edward no se burló de él, Emmett desvió su mirada hacia Bella—. Está molesta porque no la invité a venir en mi única noche libre de esta semana.
—Estoy segura de que sólo quiere pasar tiempo contigo —dijo Bella.
—Cree que estoy jugando con ella.
—Bueno, estás en un jacuzzi con una mujer desnuda —señaló Edward.
Emmett sacó los pies del agua de un tirón y los extendió sobre la cubierta. Bella reprimió una risa. Obviamente, esto lo molestaba.
— ¿Cuándo la conociste? —preguntó Bella.
—Hace dos noches.
Sorprendida, Bella parpadeó. ¿Por qué estaba tan preocupado por una mujer que acababa de conocer? Pero le preocupaba si estaba aquí pidiendo consejo. La mayoría de los chicos intentaría salir del paso y luego arruinarían las cosas antes de comenzar.
—Quizás está preocupada de que sólo estés haciéndole perder el tiempo. ¿Tienes planes de verla de nuevo pronto?
—Sí, la banda tiene un descanso de tres días el próximo fin de semana y ella está planeando visitarme aquí en Austin mientras dure.
Edward se puso rígido al lado de Bella, y ella lo miró para encontrarlo ofreciéndole a Emmett una mirada que decía cállate. ¿Así que no quería que ella supiera que estaría en casa el próximo fin de semana? No que ella esperara que este ligue llevara a algo siquiera remotamente permanente, pero si era lo suficientemente buena para follar, debería ser lo suficientemente buena para conocer esa pieza de información. No iba a acosarlo ni nada. O a intentar atraparlo. Iban a tener que tener una conversación tan pronto como Emmett se fuera para que él se diera cuenta de que ella no era como su hermana. No era una caza fortunas. No quería nada de él excepto pasarlo bien.
—Esta noche estaba trabajando en una sorpresa para Rose —dijo Emmett—. Ésa es la razón principal por la que no la quería aquí. Además, es un largo viaje para pasar sólo un par de horas juntos.
—¿Le dijiste que estabas trabajando en una sorpresa para ella? —preguntó Bella.
Edward ahogó una risa. Ahora Emmett le enviaba miradas significativas para que se callara.
—No sería una sorpresa si se lo dijera —dijo Emmett.
—No tienes que decirle qué es —señaló Bella.
—Cierto. —Él se rascó detrás de la oreja—. Um, digamos, Bella —dijo—. ¿Qué es lo que las mujeres encuentran más agradable? ¿Longitud o grosor?
Edward se echó a reír.
— ¿Tienes carencias en ambos departamentos, Force? —preguntó él, usando el nombre de escenario de Emmett.
Emmett pateó el agua hacia él.
—No. Sólo preguntaba.
—Un poco de ambos —dijo Bella—. Demasiado largo y puede golpearte el cérvix con fuerza. Después de un rato comienza a doler. Demasiado grueso… bueno, nunca he tenido uno que fuera demasiado grueso.
Edward la miró con asombro, y luego rió aún más fuerte. Su brazo se apretó alrededor de ella para presionarla a su lado.
—Mujer, nunca sé qué esperar de ti.
Emmett parecía estar tomando notas mentales.
—Es lo que pensaba. Así que en lo que respecta al movimiento cuando está dentro de la vagina, ¿qué es mejor? ¿Embestidas repetitivas y con iguales intervalos entre ellas o más variedad en el ritmo? ¿Superficial o profundo? ¿Rápido o lento? ¿Y es mejor conducirlo en línea recta, en un ángulo determinado, o moverlo en círculos? —Él imitó varios ritmos eróticos con dos dedos.
Bella no tenía idea de por qué estaba pidiéndole su consejo sobre cómo complacer una vagina, pero la suya estaba comenzando a hincharse de nuevo ante todos los pensamientos que él repentinamente había agitado en su mente.
—Um, ¿por qué no le preguntas a ella qué le gusta?
—Sí —dijo él—. Pero esto es para su sorpresa.
— ¿Qué, vas a saltarle encima en el momento en que entre por tu puerta? —preguntó Edward. Debajo del agua, su mano rozó la cadera de Bella. ¿La batería de preguntas de Emmett estaba excitándolo tanto como la estaban excitando a ella? Ella nunca había conocido a un hombre que fuera tan abiertamente inquisitivo sobre esas cosas. Al menos, no con una mujer a la que apenas conocía.
Emmett ignoró a Edward y miró a Bella mientras esperaba por su respuesta.
—Lo mejor es mezclarlo un poco —dijo ella finalmente.
— ¿Por qué estás preguntándole estas cosas a Bella? —preguntó Edward—. Llama a tu chica y pregúntale.
—Ya te dije que quiero sorprenderla.
— ¿Sorprenderla a ella? ¿O a su vagina? —preguntó Bella.
Emmett se echó a reír.
—Bueno, mayormente su vagina, pero otras partes también. Sin embargo, tengo que programar una cosa a la vez. —Él levantó ambas cejas—. ¿Qué piensas sobre que la circunferencia siga aumentado? Mientras está adentro, quiero decir. Más grueso y más grueso y más grueso.
La mandíbula de Bella cayó.
—Eso es lo que pensaba —dijo Emmett y se mordió el labio inferior mientras reflexionaba sobre su idea.
Edward rió.
—Suenas como si estuvieras trabajando en una especie de máquina del sexo.
—Le va a volar la mente. —Emmett sonrió maliciosamente—. Gracias por la información. —Se puso de pie y bajó las escaleras conectadas a la cubierta del jacuzzi.
—Eres un pervertido de mierda —dijo Edward.
— ¿Así que ahora yo soy un pervertido? —dijo Emmett, localizando sus sandalias y deslizando sus pies en ellas—. ¿Bella ya ha visto tu dormitorio?
La cabeza de Bella se giró en dirección a Edward.
—Todavía no —dijo Edward—. Pero está a punto.
Awww... ¿Qué es lo que tendrá el cuarto de Edward? Leo opiniones!
凸(^_^)凸
No me maten, es cortisimo, lo sé! Pero, ¿saben que? Actualizo MAÑANA, Miércoles 17!
GRACIAS POR CADA UNO DE SUS REVIEWS! A QUIENES ME LEEN SIEMPRE Y A LAS NUEVAS LECTORAS!
๑۩۞۩๑
#Andre!#
