Los personajes de Naruto no me pertenecen.
Espera, iré por ti.
…
Hinata mira a Tsunade, la Hokage de la villa. Le da los informes de la misión del grupo ella, Naruto y Sakura.
La rubia voluptuosa sonríe de medio lado.
―¿Qué tal? ―pregunta, no espera respuesta, sigue con su interrogatorio. ―¿Las cicatrices están sanando bien?
Hinata abre los ojos sorprendida, luego sus mejillas enrojecen con suavidad. Asiente entusiasmada.
―¡Hai, Tsunade-sama!
Los ojos de la quinta Hokage se endulzan antes de asentir.
―¿Ves Shizune? ¡Soy la mejor! ―grita con una sonrisa ancha en los labios rojos.
…
Empieza a bajar las escaleras con suavidad, cuando esta en la planta baja la mirada azul y verde la reciben.
―¿Por qué Tsunade-sama dijo que solo quería verte a ti? ―pregunto ceñuda Sakura, cruzándose los brazos en el pecho.
La Hyūga titubea brevemente.
―Solo di el informe, Sakura-san.
La mujer de pelo rosa frunce los labios, esta enfadada, su compañero de equipo Naruto Uzumaki lo sabe claramente.
Hinata mira con nerviosismo a la joven, no sabe que hacer exactamente. No le cae mal Sakura Haruno, no la odia, pero ahora mismo desearía poder decirle que relaje el tono de voz acusatorio. Como si estuvieran haciendo algo en contra de la Haruno.
―Solo la misión. ―susurro.
La otra kunoichi asiente y se gira, marchándose.
―¡Sakura-chan!
Naruto calla cuando ve desaparecer la figura de su compañera, se rasca la cabeza y mira a la última femenina del grupo.
Se miran mutuamente y Naruto da una sonrisa deslumbrante.
Hinata siente la presión en su corazón, está corriendo desquiciadamente. Se lleva su mano pálida a su pecho.
―Me marcho entonces, Naruto-kun.
Hace una breve reverencia al rubio que le frunce los labios por el abrupto adiós.
…
Hinata siente la presencia de Neji en su espalda, no le importa, al fin y al cabo se podría decir que ella vive con él.
Neji siempre la espero después de una misión, no importando si esta o no en la rama principal. Hinata se lo agradece con un cabeceo.
Mientras caminan en silencio Hinata siente que su corazón vuelve a estremecerse por recordar a Naruto.
¿Cómo puede cambiar todo él? ¿Cómo puede hacer mover los cimientos de su vida? ¿Qué es Naruto Uzumaki? ¿Por qué cuando se resignó el apareció haciendo romper el sentimiento de resignación?
La misión, estaba segura que si iba sola se dejaría morir, sería como un suicidio en misión, no le hubiera importado, tampoco agradecería, solo sería el vacío.
Pero Naruto estaba, le hizo ver que más allá del dolor siempre había algo que nos esperaba, esperanzas o algo más. Él fue como ese camino señalado.
Hinata suspiro con suavidad.
―¿Algo mal Hinata-sama?
Hinata negó.
―Nada Nii-san.
…
Sakura esconde su rostro deforme por una mueca desagradable en la almohada. Odia sentirse así. Le vuelve débil, lo que hace años lucho para no ser. Entrenándose con Tsunade, luchando contra los rechazos de Sasuke.
¿Por qué volvía a sentirse insegura?
Naruto le había enseñado a seguir adelante, a recuperar lo que perdió, a luchar por tener un futuro mejor. Pero todo se desmorona solo cuando él muestra más intenciones con Hinata.
Sakura se siente de nuevo insegura, como aquella niña pequeña que pensaba que el mundo era injusto con ella. En ese mundo que solo pensaba en ella y nadie más.
Aprieta su puño y muerde la almohada.
No quería sentirse así, era desagradable.
…
Naruto mira la mansión secundaria de la familia Hyūga, estrecha los ojos por ver el gran portal, una puerta tan grande como para un gigante.
Llama con los nudillos y escucha unos pasos pesados, pone la oreja en la madera cuando escucha una ligera tos.
La puerta se abre y él se yergue.
El Hyūga que le mira tiene la mirada fija en él, su ojo derecho se contrae levemente antes de preguntar con suavidad pero con seriedad.
―¿Qué?
El rubio sonríe.
―¿Esta Hinata-chan?
El hombre aprieta los labios en una línea, niega y quiere cerrar la puerta, pero Naruto pone la mano.
―Sé que está aquí, siento su chakra.
―No está.
―Miente muy mal, Hyūga-san. ―muerde la frase Naruto. ―¡Hinata―chan! ―grita empujando la puerta, el viejo cae y mira con fiereza al intruso.
…
La pequeña cama es suave y las colchas calientes. Hinata se envuelve más entre las colchas y suspira de alivio. Afuera hace un poco de frio.
Su pequeña nariz se frunce cuando siente que estornudara. Cierra los ojos y desea dormir, pero el grito de alguien llamándola le alerta, se quita las colchas y se pone una chaqueta fina, sus sandalias ninjas y sale corriendo de su habitación.
Su respiración se vuelve irregular cuando los pequeños copos de nieven caen. Nevando.
¿Por qué?
Mira a su alrededor dejándose guiar por el grito. Corre a más prisa y su cabeza se golpea con algo, sus parpados revolotean buscando la causa. Entonces lo ve.
En el suelo, agarrándose la cabeza, gimiendo de dolor y una sonrisa pintada en los labios.
― ¿Naruto-kun?
…
Naruto sonríe alegre, se levanta y la abraza ligeramente.
―¡Oh, Hinata-chan! ―mueve la cabeza a un lado y otro, mirando con curiosidad a su alrededor. ―… es todo muy serio. ―frunce los labios, mirando los pasillos de la mansión, Hinata da una pequeña carcajada.
―Hai, lo es.
El rubio asiente e inclina la cabeza.
―Esta nevando. ―murmura suavemente, Hinata asiente ensimismada en su mirada azul dilatada, brillando como esas estrellas. No, es mucho mejor piensa. ―Perdona por molestarte a estas horas, pero… tengo una misión y quería despedirme de ti.
Su corazón se aprieta y luego vuelve la vista a otro lado.
―Oh.
― Partimos en busca de Sasuke, el maldito bastardo de unió a Akatsuki. ―muerde su labio con fuerza y su vista se vuelve determinada. ―Ese maldito cabrón sin cerebro… piensa con el culo. ¿Eh?
Naruto mueve la cabeza a un lado y otro, sacudiéndola. Esta claramente confundido y dolido por la decisión de su amigo―rival.
Lleva su mano a sus labios y lo muerde.
―Creí que Sasuke desistiría de la venganza, me equivoque.
Hinata siente la garganta reseca antes de dar un paso hacia atrás, mareada. Sabe como muchos aldeanos que Naruto podría entregar su vida por Sasuke. Es algo que la aturde.
¿Cómo puede alguien dar la vida para alguien que no quiere ser salvado?
¿Es lógico?
La muchacha relame sus labios.
―¿E-Estas seguro? ―pregunta en un hilillo de voz. Los ojos de Naruto se disparan hacia ella.
―¿De qué?
Con su mano restriega su delgado abrigo.
―El salvar a Sasuke-kun…
Entonces sucede algo que Hinata recordaría el resto de su vida, por más que pasaran miles de años, lo recordaría. La risa suave y ronca de Naruto, tímida y desvergonzada, contradictorios en cada momento. Los ojos cerrados, la boca ancha y una mano en su nuca.
―¡Claro que sí, Sasuke es mi amigo!
…
Hinata mantiene los ojos abiertos por la sorpresa, su rostro luce más pálido, lleva una mano a su boca.
¿Qué es lo que pasa? ¿Desde cuándo decir hasta luego dolía y calmaba a la vez?
―Y-Yo… ―traga saliva cuando siente la mirada pesada de Naruto, sus labios se curvan ligeramente antes de echar la cabeza hacia delante, cerca del rostro de Naruto. ―Creo que eres increíble Naruto-Kun. ―confiesa. Sus ojos blancos brillan intensamente por la confesión, su rostro se tiñe poco a poco del rojo.
…
Pequeña, delgada, frágil pero… casi se podría decir luchadora como invencible. Naruto siente su corazón latir con frenesí, ve pero no escucha lo que dice la joven, porque con su confesión recuerda la primera que hizo. Te amo, Naruto-kun…
Te amo…
La determinación en el rostro, los puños delgados en alto, los ojos fieros pero dando algo de dulzura en el rostro sucio…
Uzumaki Naruto siente con más ansias apretar ese cuerpo de la joven, hundir su cara en su cuello y decir su nombre.
Sus piernas se mueven, escucha el ligero sonido de sorpresa que hace ella, le agarra de la muñeca y la tira, ella golpea su rostro en su pecho. Sonríe un poco antes de bajar la cabeza y esconder su rostro en su cuello.
―Hinata-chan… ―su voz se vuelve suave, roza con sus labios el cuello, la mandíbula delicada y luego le mira a los ojos. ―No cambies nunca.
Besa despacio los labios de la Hyuga, rozando apenas su boca, le acaricia el pelo largo y teme llorar, por primera vez en su vida se siente realmente amado, sin prejuicios, miedos, rechazos, solo amor.
…
Se quedan en silencio, Hinata tiene los ojos abiertos mostrando confusión y estupor, su boca se abre pidiendo la razón del beso, pero no pregunta, Naruto mantiene los ojos entrecerrados, viendo más allá de la mansión.
Curva los labios antes de acariciar su pelo.
―¡Tienes que venir a despedirte de mí, dattebayo!
…
La mano temblorosa de Hinata busca frenéticamente en el armario pequeño un abrigo más grueso, se arregla el pelo revuelto y corre por las calles de Konoha. Escucha las risas de los niños mientras intenta no tropezar, gira de lado cuando un hombre mayor casi choca con ella. Se siente eufórica como indecisa.
Jadea, su cuerpo se curva hacia adelante pidiendo oxígeno, de reojo puede ver la cabellera rosada de Sakura, mientras que Naruto esta en el centro con los ojos abiertos, luego los relaja y sonríe.
―¡Hinata-chan!
En verdad no sabe que decir. ¿Qué tiene que decirle a Naruto? Su cuerpo vuelve a temblar, tiene miedo.
―Y-Yo…
Kakashi apare un sonoro plof, Hinata muerde el labio inferior con más nerviosismo.
―¿Naruto, Sakura vam―? ―la pregunta queda muda cuando ve la ex―hereda de la familia más poderosa de Konoha. Su ojo mira detenidamente a la joven antes de ver a su pupilo. ―Diez minutos.
Es lo único que dice antes de girar y avanzar.
…
Naruto no dice nada, a pesar de que es momento de hablar él no quiere, sabe que si dice algo todo se iría al traste. Hinata es esa persona a la que hay que tratarla bien para no herirla, sin embargo él la hirió cuando no dio una respuesta a la confesión que le hizo en la lucha contra Pein.
Todo resulta demasiado irónico ahora mismo, él está esperando una respuesta cuando le hizo esperar a ella, sintiendo ese mismo sentimiento de miedo.
―Y-Yo…
―Espera. ―dice Naruto, su vista se eleva antes de dejarla caer por el camino donde su sensei se marchó. ―Sé que no soy muy bueno con palabras pero, desearía que me dieras la respuesta cuando venga con Sasuke. ―murmura, ve como Hinata abre los ojos sorprendida.
―¿Por qué?
―… Creo que esa será mi razón de vivir cuando luche con Sasuke. ―confiesa sonriendo ligeramente. ―… tu respuesta será una nueva promesa Hinata-chan.
Hinata muerde su labio y asiente. Parpadea para que las lágrimas que quieren salir de sus ojos se queden. Sorbe un poco de aire antes de sonreír.
―Hai.
―Ya no tendrás que esperar por mí Hinata-chan, ahora seré yo el que espere por ti.
La Hyuga asiente a cada palabra que dice, a pesar de no entender con claridad a Naruto le hará caso.
Naruto Uzumaki sonríe, alza los brazos en alto y grita.
―¡Será una nueva promesa con Hinata-chan! ―Hinata retrocede unos milímetros con sorpresa, luego sonríe con él. ―¡Espera vendré por ti!
―¡Hai!
…
Naruto Uzumaki desaparece de su vista, sus hombros fuertes desaparecen como una neblina, sus ojos azules como el cielo se apagan. Hinata se queda en el camino, apretando el puño en su corazón. A pesar de estar en la oscuridad, a pesar de que el sol se escondió y la luna salió ella puede ver una luz en el camino.
Naruto Uzumaki.
N/A―¡Final! ¡Olé! Sé que tarde mucho~ pero como sabréis este no es mi único proyecto en por lo cual mi tiempo es reducido, sin embargo espero que os guste. Como sabréis solo era tres capítulos, tal vez en un futuro haga una secuela de esta historia pero por el momento no. Sin más, Zalachenko os mando un saludo grande y un beso. ¡Os quiero!
