Nuestro amor era igual

Que una tarde de Abril,

Que también es fugaz

Como ser feliz…

Pudo ser y no fue

Por ser la vida como es

Nos dio la vuelta del revés…

¿Lo ves…? ¿Lo ves…?

..

Nuestro amor era igual

Que una mañana sin fin

Imposible también, como no morir…

Dejó de ser o será

Porque el diablo es como es

Juega contigo al esconder

¿Lo ves…? ¿Lo ves…?

..

Y ahora somos como

Dos extraños que se van sin más

Como, dos extraños más

Que van quedándose detrás.

Yo sigo estando enamorado

Y tú sigues sin saber si lo has estado

Y si te quise alguna vez…

¿Lo ves…? ¿Lo ves…?

..

Después nos hemos vuelto a ver

Alguna vez y siempre igual

Como dos extraños más

Que van quedándose detrás…

Este extraño se ha entregado

Hasta ser como las palmas de tus manos.

Y tú solo has actuado

Y aún sabiendo que mentías me callé;

¿Y me preguntas si te ame…?

¿Lo ves…? ¿Lo ves…?

..

Yo que lo había adivinado

Y tú sigues sin creer que se ha acabado

Por una vez escúchame…

¿Lo ves…? ¿Lo ves…?

Míranos aquí diciendo adiós.

..

-Tú que sabes con respecto al citatorio…?...

La pregunta se mantuvo flotando en el aire, ninguno de los dos supo cómo reaccionar a ella… Por su parte, a Helga la había tomado completamente por sorpresa. Una charla que calculaba dolorosa y definitiva, se había vuelto desconcertante por un terreno desconocido que ella no manejaba… Arnold la observó intentando encontrar las palabras para poder explicarlo todo, sin sentir una increíble impotencia y una rabia absoluta, como cada vez que presenciaba una injusticia… ¿Quién hubiera dicho, que viviría una en carne propia sobre su vida?...

La rubia frunció el entrecejo:

-¿Cómo sabes que fue citado en los tribunales?...- Insistió, obviamente perdiendo la paciencia por el silencio de Arnold. El rubio la observó, intentando no caer en el enojo…

-Te refieres a las pruebas…? Al comunicado de prensa que saldrá mañana temprano…? No podrá eludir al periódico, ni tampoco comprar la publicidad… No se merece ningún tipo de consideración, y peor aún… Seguir emulando una imagen que le queda muy grande! - Fue una respuesta fría de alguien que se oía vengativo y… resentido. Helga enarcó una ceja asombrada… Múltiples facetas, pero este lado de Arnold jamás lo había visto… Él que era una persona noble, buena; dispuesto siempre a otorgar una segunda posibilidad, a tener fe en las personas. Hacía felices a todos los que rodeaba, y todos lo querían… Conocerlo era amarlo, en su opinión. Bajó la vista cayendo en cuenta de lo que sucedía…

-Tú tienes algo que ver con esa demanda…?...- Indagó encontrando lo que no quería hallar… Los ojos verdes parecían afirmar lo que ella preguntaba… Tomó aire exhalando incrédulamente…- No puedo creer lo que oigo!… Cómo pudiste?...- Preguntó la rubia con un hilo de voz, y observándolo absorta, mientras ensanchaba sus enormes ojos azules que se hacían oscuros mientras se alarmaba… Arnold la miró notando el repentino cambio:

-Solo estoy haciendo lo que cualquiera debería… Justicia!... Por las personas que engañó, que estafó… Cada bien que conserva, cada persona que lo rodea…- Enumeró, notando la mirada expectante de Helga, se corrigió…- La mayoría, son igual de miserables que él… Forjó un imperio a causa del sufrimiento ajeno… Poco le importa el valor de una vida humana!…

La rubia lo detuvo con un gesto…- Arnold, tienes idea de lo que dices…? Las acusaciones que haces son muy serias, como para jugar con ellas!…- Mencionó en un tono frío y lo más serio que pudo…- Arthie es tu amigo! Era tu amigo! Cómo puedes hacerle esto…?

El rubio la detuvo ladeando la cabeza con exaltación…- No!...- La miró notando lo extrañada que estaba… Jamás se había visto reflejado ante los ojos de Helga, de esa manera… Ella que siempre solía observarlo con adoración mezcla de pasión y locura… Ahora lo miraba como si no lo reconociera... Le dio un escalofrío… Sentía que cada segundo que pasaba, la perdía más…- Helga… Es un traidor! Arthur nos traicionó a todos!… Y no conforme con eso, está por generar un desastre con las renovaciones que quiere hacer en la ciudad!… El puente que unirá la ciudad de Kindom con Hillwood, será una bomba de tiempo si dejamos que avance…!...- Explicó notando la cara contrariada de ella…

-Tienes algún tipo de prueba con respecto a lo que dices…? Cómo puedes ensuciar el nombre de alguien, si solo son frases de gente que quiere hacerle daño…?... Envidian todo lo que ha logrado hasta ahora…- Explicó ella, notando la expresión indignada de Arnold…- Dime, es eso lo que te mueve a hacerle esto…?...

El rubio río con sarcasmo…- Eso crees…? Qué tengo envidia del cargo que ocupa…?...- Preguntó con un toque de ironía, al que ella solo asintió… Exhaló aire con impaciencia…- No es ni su auto, ni su cargo, ni todo el dinero que robó lo que me interesa, si eso es a lo que te refieres…- Respondió mirándola con intensidad… Ella sostuvo la mirada…- Me importas tú.

Helga bajó la mirada, mientras él la observaba preguntándose qué pensaría… Qué estaría sintiendo… La rubia lo observó con decisión…- Si de verdad te importo, o alguna vez fue así…- Inició sin dejarlo replicar…- Desiste de lo que te propones…

Arnold soltó aire ladeando la cabeza lentamente…- No me pidas eso… Por favor. Esto no se trata de un asunto de reclamar algo, o sentir posesión sobre alguien…- Explicó notando hacia dónde apuntaba ella… Ladeó la cabeza…- Hay personas en el medio, Helga!… Gente que saldrá perjudicada si no lo detenemos… Necesito que estés a mi lado… No soy tu enemigo! Ninguno de nosotros lo es…- Mencionó notando la pose de distancia que ella hacía…- Qué hay de Phoebe…?... Dejaste de hablar con ella… Solo quería ayudar…

-Eso no te incumbe, melenudo!…- Lo cortó sin lugar a otro tipo de comentario al respecto… Lo miró con desdén…- Hablas de la gente… De las personas… De las promesas…- Enumeró, notando que él ponía una pose de arrepentimiento…- No cumples ninguna de ellas… Pero, ese tipo de palabras no cuentan, no es así?...- Preguntó con los labios temblorosos… Él hubiera deseado abrazarla y hacerle ver que jamás olvidó nada de lo que dijo, pero probablemente solo lograría alejarla más…

-Recibí un llamado de Arthur, la noche que estuve contigo…

Flashbaack…

Arnold la tomó del rostro e hizo que lo mirara…-Nunca sin ti…Tres años lejos, fueron suficientes como para saber que a donde sea, vamos a ir juntos…

-Lo prometes?... No me dejarás de nuevo?...

-Nunca!...- Le gritó como solía hacerlo ella, y ambos sonrieron… Amándose toda la noche.

Después de que la tormenta pasara… Después de que la escuchara los gemidos de ella, que eran por él, para él… Notó que nunca en toda su vida se había equivocado con respecto a Helga, ella solo pedía ser amada, solo quería que él la quisiera por lo que era, sin muchas explicaciones… Un grito en conjunto, puso fin a todo, donde morirse de placer parecía una posibilidad… Ella se quedó apoyada contra su hombro, paciente por el cansancio mientras ambos recobraban el aliento… El rubio le acarició la espalda suavemente, desde el cuello hasta la cintura…

Lo desbordaba toda la pasión de ella… Cómo se podía ser tan apasionada, tan intensa así…?... Y luego de todo el acto, de la furia de una gran intensidad de sensaciones, de algo poco planeado hacerse mutuamente, pero conscientemente deseado; al finalizar el acto, ella lucía tan tierna… Abrazándolo con fuerza, prácticamente amarrada a su torso, con brazos y piernas… La observó, notando que lucía abstraída de todo… Helga lloraba por toda la situación…

-Estás bien…?...- Le preguntó en un susurro, acomodándole el cabello… Ella asintió con una sonrisa, sin decir nada…

Arnold sonrió y ambos se miraron…

Tiempo después, mientras Helga dormía profundamente, con una clara satisfacción certeramente consumada, él se despertó bajo el llamado del teléfono de su cuarto… De aquel cuarto universitario, al que la había llevado, al que ambos se habían escapado…

-Hola…- Saludó refregándose los ojos, notando un claro de Luna, que ingresaba por una ventana a penas abierta…

-Arnold!... Todo se complicó en la misión!...- La voz del otro lado se oía nerviosa y repentinamente acelerada…El rubio se sentó en la cama, intentando despertarse asombrado por la notica…

-Arthur…?...- Preguntó un tanto extrañado por lo que oía… Se suponía que solo volarían Fernando y Karl esa vez a San Lorenzo, y que él y Arthur se quedarían en Hillwood… Era su turno de quedarse junto a su familia. El rubio ladeó la cabeza…- Qué fue lo que ocurrió…?

Karl, Fernando, Arthur y él eran médicos que estaban realizando una especialización terciaria en Hillwood. Arnold los había conocido en las misiones de San Lorenzo, de las cuales se encargaba junto a sus padres… Solía regresar a Hillwood tanto como podía… El rubio había partido hacia tres años, recibiendo su título universitario en tierra extranjera… Al volver, se había encontrado con grandes diferencias, pero quizás lo que más lo había impactado era su vieja amiga… Esa molesta e irresistible vieja amiga, Helga. G. Pataki, la cual lucía tan diferente… y tan igual al mismo tiempo. La había visto muchas veces durante todo ese tiempo, entre sus visitas… Sin embargo, había cierto brillo en sus ojos… No pudo evitar la tentación de reavivar todos esos sentimientos que nunca lo abandonaron… Pero, al notarla tan errante y poco interesada, solo se acercó como un amigo… Eso claro, hasta que la rubia le demostró que no bajaría los brazos tan tranquilamente, y había arruinado su cita con otra mujer, lo que luego los condujo a ese desenlace tan feliz…

-Es el agua…- Explicó el hombre desde el otro lado de la línea, la comunicación por momentos se escuchaba interferida…- Fue lo que ocasionó que todos cayeran, Arnold!... No hay quien no esté enfermo aquí! Te necesitamos…- Explicó su amigo y compañero de algunos años ya… El rubio tomó aire, de solo imaginarlo…- Pero ese no es el peor de los problemas… Faltan elementos indispensables, las autoridades no se hacen responsables por la gente de ojos verdes… Necesitamos médicos voluntarios, los antiguos piratas los invadieron otra vez!… Están en busca de esa piedra verde que me enseñaste!...- Esta última parte, fue lo que ocasionó el alerta de Arnold… El rubio observó a la mujer que lo acompañaba… Se mordió los labios sin saber qué hacer… Pasaron unos instantes, donde su decisión estuvo tomada…

-Cuenten conmigo… Volaré esta misma noche…- Determinó lamentándose por dentro...

Arthie sonrió observando por la ventana…- Sabía que lo harías… Te esperamos, cuando estés aterrizando llámanos, iremos a recibirte…- Dijo el pelinegro, poniéndole fin a la llamada…

Fin de Flashbaack…

-Y te llamé desde el aeropuerto antes de que me aprisionaran… Por qué no atendiste mi llamada…?...- Interrogó el rubio recordando el mediodía en que llegó a San Lorenzo en un vuelo rápido de emergencia, que no haría escalas en ninguna parte… La rubia lo observó completamente sacudida por todo lo que él había contado:

-Qué se suponía que tenía que hacer…? Quedarme en el cuarto de alguien que claramente ya no quería saber más de mi…? Qué ahora se iba tan rápido como había llegado…?...- Respondió de igual manera, mientras él la observaba en desacuerdo con todo aquello…- No pasé más que una aventura al final de la tarde para ti, no?… Tu vida estaba en otro lugar, tú mismo lo dijiste: "No abandonaría todo por una mujer… Tú tienes tu vida y yo la mía… Ninguno encaja en eso…"…- Dijo imitando las palabras que él le había dejado… Arnold ladeó la cabeza, y ella prosiguió:

-Cómo si alguna vez te hubiera pedido que renunciaras a todo lo que luchabas por mi causa! Como si hubiera querido tenerte infeliz y acorralado a mi lado! Siempre te esperé con una sonrisa sin reclamar nada, cada vez que volvías! Y si estaba con alguien más, perdía completamente la importancia, porque tú volvías a mí!

-Jamás dije nada de todo aquello… No fui yo!... No lo ves…?... Arthur logró lo que se proponía, dividió a todos pretendiendo buenas intenciones, utilizó a la gente de San Lorenzo y luego… Nos separó a ambos.- Explicó Arnold notando la pose indignada que hacía ella, cruzándose de brazos…

-No te pones en mi lugar, no? Qué debía pensar…?... Ahora cuando me dices todo esto, la verdad no sé qué creer… No sé si dejarme llevar por lo obvio: pensar que te fuiste a dónde pertenecías… Probablemente con alguna otra mujer… Dime: no funcionó? Por eso regresaste…?...

El rubio la sujetó de los hombros, haciendo que lo mirara…- Ves a alguna otra mujer…? Mírate!... Ve en mis ojos… Solo estás tú… Lo único que me hace regresar a Hillwood, no es nadie más que tú!... Por lo que siempre volvía!... Ni por los amigos, ni por los recuerdos… por ti! Volvía con el pulso acelerado por volver a verte!...

Afirmó subiendo la voz, mientras ella se soltaba del agarre llevándose una mano al pecho y otra a la frente… Él la miró dispuesto a preguntar…

-Logró ganar terreno en tu corazón…?...- Indagó notando que ella lucía pensativa y no decía nada… A Arnold se le enrojecieron los ojos, probablemente al ser tan rubio, se notaba más… Se llevó la mano al rostro para secarse los lagrimales con una pequeña presión de los dedos… Tomó aire…- No quieres saber más nada de mí, realmente no es así?...- Indagó notando que ella no decía nada… No parecía estar ahí… Quizás hacía mucho que su mente se había ido…

Se sentía tan angustiado, con una opresión en el pecho… Notó algo que se sobresalía entre las ropas de la rubia… Un pequeño colgante, con el que ella solía jugar cada vez que estaba nerviosa… Lo tomó mirándola sorprendido… Ella solo se alarmó ante su descubrimiento, aclarando…- Que lo conserve no significa nada…- Pero para él sí, porque quería decir que no estaba todo perdido…

Flashbaack…

Una rubia de ojos azules estaba frenética, revisando cada pupitre del aula… Cada mesa. Se acomodó la vieja gorra que llevaba… Al tener quince años, estaba más alta, delgada, de cabello largo en dos coletas y una camisa rosada oscura… Pantalones de jean gastados… Se llevó una mano al cuello con una expresión de horror! Dónde diablos había dejado su relicario?

-Creo que esto te pertenece….- Una voz detrás de ella, la tensó… Volteó a ver de quién se trataba…

-Arnold!...- Exclamó al ver al rubio de ojos verdes, camisa cuadrille, gorrita celeste y pantalones de jean, mirarla con una expresión un tanto extraña en el rostro… Contuvo el impulso de dibujar una sonrisa… Helga notó lo que él llevaba en la mano… Arnold se lo extendió para que lo tomara…

-Ah…?...

-Es tuyo, no es así…?...- Preguntó el rubio con una sonrisa de lado…- Es lo que estabas buscando con tanto esmero…?...- Dijo acercándose a ella… Helga se quedó petrificada… "Vamos nena! Piensa en algo pronto!"… Se decía a sí misma, sin embargo las palabras no llegaban… Arnold había regresado de San Lorenzo, hacía un par de semanas, en las que ambos a penas y se hablaban… Y la hora anterior, se había sentado detrás de él, para poder contemplarlo, pero en un descuido arrojó su más preciado y delator tesoro… Rayos!

-D-De qué hablas cabeza de balón…? Qué horrible foto! La cámara no te favorece en lo más mínimo…!- La agresión fue el salvavidas a mano más útil que encontró… Sin embargo, él solo buscó en su bolsillo…

-Tengo algo para ti…

-Nunca había visto ese relicario…- Dijo observando la foto, y extendiendo la mano para que se lo diera, cosa que él hizo…-E- Es decir, esa ridiculez, en toda mi vida!... Honestamente quién te crees que eres, Romeo…? No me hagas reír! Por qué iba a cargar yo con una foto tuya? Qué tontería!... Dime: qué tipo de loca acosadora llevaría una foto consigo y…?

Arnold la interrumpió con un suspiro… Había veces que Helga hablaba tanto…-Esto…- Dijo mostrándole un colgante con un pequeño corazón…- Lo compré para ti… Es más pequeño y pienso que se te ve mejor… Lo abres de esta forma…- Le mostró colocándoselo en el cuello… La cadena era larga, por lo que pasó por la cabeza de Helga sin problemas… Arnold le enseñó cómo abrirlo, tenía un juego especial, al igual que el antiguo relicario de ella…- Si quieres llevar una foto, me gustaría que también estuvieras en ella…- Finalizó observando la cara asombrada de la rubia… Al encontrar el relicario cuando salía del aula, se asombró tanto por volver a verlo… Era el mismo relicario que había encontrado una vez, hacía mucho tiempo, de niño… Si bien le resultaba penoso, y absolutamente excéntrico… Sonrió despidiéndose de la rubia, con un gesto con la mano…

Al abrirlo, Helga se llevó una mano al pecho, casi desmayándose de amor…

Fin de Flashbaack…

-Y tú si te pones en mi lugar, Helga?- Indagó el rubio soltando el colgante que llevaba ella…- Ese sujeto me traicionó, era mi amigo!… Se suponía que vivirías todo lo que planeas con él, conmigo!... Te casarías conmigo, como siempre lo dijiste! Tendrías hijos conmigo! Cómo piensas que me sentía cuando volví y quería verte…? Todas esas noches, tú habías sido mi impulso de seguir…! Hubiera esperado una decepción de cualquiera, pero de… ti?... Te fue muy fácil reemplazarme, no…?...- Finalizó, notando el gesto colérico y a la vez… Confundido de Helga.

-Tú también saliste con amigas mías…- Respondió la rubia de igual manera… Ambos desviaron un poco la mirada… Arnold sonrió irónicamente exhalando aire… No era lo mismo!... Era un niño, un adolescente cuando sucedió todo aquello… Esto era completamente diferente! - Además… Te fuiste… No puedes reclamarme nada!...- Finalizó Helga, mientras él ladeaba la cabeza, y levantaba la mirada… Tomó aire… No quería caer en la inmadurez de ponerse a discutir, de seguir peleando… Estaba exhausto de hacerlo!

-Y vas a dejar que un intruso nos robe todo la felicidad que es nuestra…?...- Indagó notando lo silenciosa que se ponía Helga, entonces…- Dejarás que alguien más se quede con todo lo que soñamos…?...

Unos segundos de silencio, en los que ella solo se abrazó a sí misma contemplando como caían unas hojas en un árbol cercano… Arnold la miró esperando una respuesta:

-Helga?...- Insistió con terror, al ver los enormes ojos azules, con una determinación por la cual no se retractaría… La respuesta estaba clara a la vista, y él solo bajó los ojos con nostalgia…

En la Corte Suprema de Hillwood…

-Estamos trasmitiendo en vivo desde el juzgado de la ciudad, donde se llevará a cabo el juicio por estafas y coimas, contra el postulante a alcalde y representante del ayuntamiento, Arthur Roberts…- Anunció una de las tantas reporteras, que ya estaban fuera del edificio - Esta noticia sorprendió a toda la ciudad esta mañana, cuando un comunicado en el periódico, acusó de poca moralidad al candidato más seguido de la ciudad…

-Fuentes nos indican que la demanda se debe a una división del dinero, que debía ser empleado para construir el puente que unirá a Hillwood con la ciudad de Kindom, y respecto a las calles que cortarán a la avenida Michigan… El proyecto tan cuestionado, acerca de la demolición del teatro Circular…- Transmitió otro reportero, mientras el lugar empezaba a ser despejado por un grupo de policías, con la llegada de una de las figuras en escena…

Un alarmado e inquieto Bob Pataki, arribaba al lugar… Su cara de fastidio y pesadez eran evidentes, se notaba que lo único que buscaba era un pronta explicación!...

-Recién acaba de dar su aparición Big Bob Pataki, encargado de la publicidad de la campaña, de quien pronto será su yerno…- Transmitió una de las cámaras… El reportero se acercó a Bob…

-Robert Pataki… Usted tenía conocimiento acerca de este citatorio…? Cree que es verdad lo que dicen la mayoría de los medios, que Arthur Roberts solo se aprovechó de la confianza de la gente de la ciudad…?...- Indagó el hombre, mientras seguía a un rudo Bob Pataki, que caminaba con toda la firmeza y a paso decidido…

-Solo déjame pasar muchacho! Tiene que tratarse de un malentendido, no le daría mi confianza a cualquiera, seguro es solo alguna artimaña para ensuciar el nombre de mi yerno!… Y un Pataki no suele equivocarse en cuanto a las personas que lo rodean, siempre tuve buen ojo esas cosas! - Respondió Bob llevando una mano hacia la cámara que lo filmaba y cubriéndola con un creciente mal humor…Le convenía a Arthie dar una buena aclaración de lo que estaba sucediendo!… Tenía ganas de aniquilarlo, no era la primera vez que su imperio de localizadores, caía en las manos de un estafador!...

Cuando otra persona llegó al lugar, las cámaras prácticamente se encimaron para obtener imágenes del rubio… Bob Pataki se quedó absorto con los ojos en blanco…

-El embajador de buena voluntad de los pueblos nativos de Centro América acaba de llegar! Oh cielos! Esto será todo un acontecimiento, recordemos que el embajador y Arthur Roberts se conocen desde hace tiempo…- Transmitió el reportero, y fue cuando Bob Pataki se hizo paso entre las cámaras…- Alfred?...- Interrogó al ver la cara del rubio, mirarlo de reojo como solía hacer de niño, cuando aquel hombre lo saludaba con ese nombre… Las cámaras se acercaron a Bob, invadiéndolo de preguntas sobre Arnold, si lo conocía, desde cuándo, si era verdad que él y su hija habían tenido una relación amorosa en el pasado, etc…

Unos instantes después, Bob Pataki había sido salvado por unos hombres de seguridad, enviados por su yerno que llegaba al lugar acompañado de su prometida… Helga se llevó una mano a la frente, al notar a su padre allí…

-Bob…!...- Protestó acercándose al hombre… Una voz detuvo la caminata de Arthur…

-Nos volvemos a encontrar finalmente como lo prometí… No lograrás escaparte de nuevo… La ciudad entera lo sabrá…- La voz de Arnold resonó fuerte entre la multitud… Un exaltado periodista, le prestó un micrófono y se deleitó haciendo una transmisión directa! El pelinegro se detuvo, mientras Helga tomaba a su padre del brazo…

-Señorita, qué es lo que sucede aquí? De qué se trata todo esto? Ese es Alfred…? Por qué acusa a Arthur de coimas…? Eso es verdad? Es el mismo Alfred de toda la vida, qué sucede con ese muchacho Olga?...- Indagó el hombre repitiendo una pregunta tras otra con un tono autoritario… La rubia bufó:

-Soy Helga, papá!... Te lo explicaré Bob, se trata de un gran engaño, pero no abras más la boca!...- Demandó Helga murmurando, tomándolo del brazo y dirigiendo una mirada de desdén hacia Arnold, que lucía indignado por toda esa situación… Ella acompañaba a ese cretino!

Arthur se detuvo observando al rubio, mientras sus abogados se apuraban en callarlo… Hizo un gesto de que se apartaran para poder responder…

-No de un espectáculo de sí mismo, señor embajador…- Dijo con un tono irónico, y con una sonrisa diplomática…- Creo en la justicia, y creo en las autoridades de mi ciudad!... No cederé en las calumnias de quienes quieran ensuciar mi nombre, nuestro proyecto de mejora social es honesto y escrupuloso… El pueblo lo sabrá!... -Contestó sin mucha preocupación en el tono de la voz… Todo el mundo contemplaba el espectáculo casi bizarro que daban dos figuras de semejante envergadura, sacándose chispas… Mucha gente se había acercado al juzgado, y los seguidores de Arthur Roberts lo aplaudieron, mientras que los artistas de teatro Circular, apoyaron a Arnold.

Helga se acercó a Arthie…

-Arthie, no estás dejando una buena imagen… Vamos!... No le hagas caso… Probarás tu honestidad, aunque no tengas que hacerlo, confío en ti…- Dijo intentando razonar con el pelinegro… El hombre asintió tomándola del hombro…

La rubia dirigió un vistazo intenso hacia Arnold, quien solamente la observó entrar al juzgado junto a aquel hombre… Gerald por su parte dio una orden por su radio, para que la gente se seguridad, ayudara al embajador ingresar a la corte.

Phoebe ladeó la cabeza ingresando al lugar, acompañada de unos guardaespaldas, porque la situación se había tornado prácticamente imposible…

Dentro de la corte: 9 y media, a.m.

-Eso es tener en claro, el cuestionamiento que estamos planteando…- Continuó la fiscal, de un juicio que a penas y se había iniciado…- El poder siempre tiene que ser mesurado con cautela… Y más cuando se habla de un representante con un cargo público por el cual puede interferir en la vida de toda una población y que sabe, que es consciente que lo que dictamina, podría ser perjudicial o beneficioso…- Prosiguió la mujer rubia, acercándose a los representantes del jurado…- Pero… Ahora hago esta pregunta… Qué ocurre cuando miles de vidas penden de un hilo por unos cuantos dólares menos empleados en una obra de uso diario…? Y más aún… Las personas que corrían riesgo en su construcción…? Lo que hoy analizamos, podríamos estar lamentándolo…- Finalizó la mujer, bajo el silencio pesado de la sala…- Por eso pedimos que sea retirado de su cargo Arthur Roberts, y que esté en el lugar que le corresponde: tras las rejas…

-Señoría…- Pidió el abogado de Arthur, mientras Arnold observaba la escena exhalando aire, mientras juntaba sus manos… - La defensa llama como primer testigo, a Cristiano Maseras…

Tanto Gerald como Arnold se observaron de reojo, mientras el resto de las personas cercanas a ellos, colocaban un gesto acongojado y atento al juicio… Helga tomó su colgante entre sus manos y lo movió jugando con él… Había muchas caras conocidas de la ciudad… Amigos, gente del medio… Todos esperaban la pronta aclaración de qué había sucedido…

Continuará…

Hola… Bueno, se pudo ver una pequeña parte de lo que pasó… Pero eso no es todo! En el capítulo siguiente por fin se sabrá la verdad… Y qué hay con Helga…? Creerá lo que Arnold le dice…? Yo la verdad, no sé a quién creerle! Jejeje… Siempre los hago terminar en un juicio! Jajajaja! Nos vemos pronto, gracias por sus comentarios y por seguir la historia con tanta buena onda… La canción es de Alejandro Sanz. Suerte!