Capítulo 4.
Fiebre….y supuesto delirio.
Suspiró.
Harry se encontraba, apoyado en la barra de la cafetería. Escuchó el ruido de las campanas de la puerta al abrirse, y sus ojos se dirigieron, casi como reflejo, a aquel lugar. En cuanto vio como entraban un par de adolecentes, volvió a suspirar casi por quinta vez de lo que llevaba de la mañana. Y todo por culpa de ese…
-Oye Harry, ¿y el príncipe de plata? Ya no le hemos visto, en toda la mañana ¿Acaso pasan por alguna pelea de pareja?- Preguntó una de las meseras. La verdad es que desde hace algunos días, tanto las meseras como algunos clientes le miraban inquisidora mente, como intentando averiguar por qué aquel desgraciado, sí ahora era desgraciado, no había puesto un pie en la cafetería desde el último viernes. Hoy era viernes nuevamente.
-No tengo la más mínima idea…-Masculló entre dientes, sin darle importancia a las palabras: príncipe de plata y pelea de pareja, en la misma oración.
Era cierto, una semana y no había visto al rubio. ¿Acaso no le importaba el hecho de que en dos semanas volverían a Howarts, y posiblemente ya no volviera a ser lo mismo? Lo más probable, es que Draco volvería a ser el príncipe de hielo y sabelotodo. Y él, solo el valiente subordinado, que se revelaba ante la autoridad máxima.
Con ese pensamiento y mascullando palabras intangibles como: estúpido…rubio…cuando te encuentre… y cosas así.
Ya saliendo de la cafetería, se tomaba el resto del día libre, vaciló un poco camino a casa. Draco ni siquiera le había escrito, y eso empezaba a preocuparle…¿Y si iba a verle?... Movió su cabeza de un lado a otro borrando esa idea. Definitivamente, no. Seguramente estaría Snape, y cabe destacar que Química, no era exactamente la mejor materia para él, además ¿y si Malfoy no quería verlo, o que fuera allí? Mejor era no arriesgarse.
Ya había llegado a la puerta del edificio, cuando paró en seco. Bajó la cabeza debatiéndose a sí mismo. Pasaron varios minutos antes de que la levantara con expresión resignada y suspiró.
-Me odiaré los próximos veinte años por esto…- Sin más dio la vuelta, intentando recordar la dirección de la casa Malfoy…
¿Casa? Ahora se reía con ironía al haber pensado que el hogar del joven rubio, pudiera llamarse casa. Porque lo que estaba frente a él era una inigualable, y hermosa cabe destacar, mansión. Sí, una mansión. Tragó con dificultad, y armándose de valor caminó a la puerta atravesando el inminente jardín. Al llegar allí, vaciló un poco hasta que se decidió a tocar el timbre. Unos segundos y oh, mala idea…realmente fue una mala idea.
-Potter…- El hombre frente a él, pronunció su nombre con tal desprecio y con una mirada de tanto odio e indiferencia a la vez, que tardó en reaccionar.
-Profesor Snape…eh, ¿está Dra…digo Malfoy?-Se golpeó mentalmente ante su forma de hablar, solo era un profesor ¿Qué iba a hacer, matarle?... Se arrepintió de lo dicho, al ver la mirada que le dio el mayor.
-Pasa…te llevaré a su habitación- Sentenció Severus, caminando escaleras arriba. Harry frunció el seño ¿Era necesario, no podía simplemente decirle que bajara?...Snape, pareció leer esa duda en la cara del moreno y volvió a hablar sin detenerse.
-A estado enfermo desde el lunes, parece ser un resfrío de verano-Cuando se dio cuenta ya estaba frente a la habitación del chico.
-Yo iré a encargarme de unos asuntos, quédate y no permitas que haga algo estúpido, a querido salir toda la semana- Sin más, bajó y pudo escuchar la puerta cerrarse nuevamente.
Miró hacia el frente, y puso su mano sobre la manija de la puerta, y entró.
Sorprendente para él, la habitación, estaba pulcramente ordenada y bien sencillamente decorada. Las paredes era de un extraño blanco, había un escritorio abarrotado de libros y papeles, más allá el armario, una pequeña mesa donde descansaba el teléfono, todo de caoba y un excelente orden. Juntó a la ventana, estaba la cama. Una cama de al menos dos plazas, cubiertas por un cubrecama verde. Si observaba bien, había muchos accesorios de color verde, tal vez sería el color favorito de su amigo.
Se acercó a la cama, donde estaba Malfoy, podía sentir su acompasada respiración. Le observó algunos segundos, y vio los ojos grises abrirse y posarse en él. ¿Por qué, esto le causaba sensación de Deja Vú?
-Harry…-Susurró Draco.
-Hola…-Saludó el ojiverde. Vaya así que estaba enfermo y por eso, no le había visto. Sintió cierto alivio ante eso.
-¿Qué haces aquí?
-Vaya, vengo a verte después de una semana de desaparecido y me dices eso…-Draco sonrió tiernamente ante el reproche- Estaba preocupado por ti…Dragón…
-Lo siento…
Harry, acercó una silla que había allí y se sentó, rozando distraídamente una de las manos del rubio.
-Te extrañan en la cafetería, ya sabes, nuestros fans y el gerente estaba triste ya que no ha ganado tanto estos días sin tu presencia- El morocho rió recordando la cara de su jefe esa mañana.
-Intenté ir, pero…Severus no me dejó ni levantarme…-Se le quedó mirando a Harry un momento a lo que él, se puso nervioso.
-Bueno…procura curarte, no quiero cargar con la muerte de todas las personas que te extrañan, por tristeza- Sonrió con nerviosismo.
-Y tú…. ¿me extrañas?- Harry tragó pesado, que clase de pregunta era aquella. No respondió y Draco con un bufido le dio la espalda.
-Estúpido Potter…- El aludido se sorprendió- Yo echándole de menos toda la semana y él, ni…
-¡No digas eso! –Draco le miró- Si… si lo hice…solo que la pregunta me tomó por sorpresa…
Ante el mutismo del moreno, Malfoy se levantó, posicionado junto a él le agarró del cuello de la camisa que llevaba, lo levantó y le aventó a la cama. Harry lo miraba con ojos como platos, mientras Draco subió, y puso sus piernas a los lados del moreno, y las manos junto a la cabeza. Acercó la cara a su oído, y habló en un susurró.
-No sabes, cuanto te he extrañado yo Harry…. Una semana sin verte es demasiado para mí. Una semana si sentir tu aroma, escuchar tu voz, ni tocarte, me estaba matando…
-Eh, Draco…estás enfermo, tienes fiebre, no sabes…lo que dices….
Draco mordió suavemente el lóbulo de Harry, quien ante esto cerró los ojos e intentó reprimir un gemido. Malfoy, sonrió y bajo al cuello del moreno, una de sus manos viajó dentro de la camisa y acarició levemente la suave piel del abdomen. El ojiverde, esta vez no pudo y gimió, pero no de repulsión como creía sino de…. placer.
-De-detente…..Draco.
Pero este no hizo caso, y besó todo el cuello moreno y recorrió con su mano todo el abdomen. Entonces, rozó con su cadera, sin querer, a Harry, a ambos les recorrió un escalofríos por toda la columna vertebral. El rubio, levantó la cabeza y miró los brillantes ojos de Harry y sus mejillas totalmente rojas. El morocho pudo ver el visible sonrojo de Draco, aunque no sabía si era por la fiebre o por la situación, todo se podía esperar del muchacho. Todo, menos lo que ocurrió a continuación.
Harry iba a decir algo, cuando se vio interrumpido por los labios de Draco ¡Le estaba besando, por Dios!
Se había quedado completamente estupefacto, cuando sintió el gusto del muchacho: Vainilla…
Estaba cerrando los ojos y comenzando a responder, cuando el rubio comenzaba a caer a un lado, desmallado y la puerta se habría dejando ver a Snape. Era una situación realmente…extraña. Lo primero que vio, fue a Draco con los ojos cerrados a un lado de la cama, aunque con medio cuerpo sobre Harry, este se levantó como si le cama le quemara, y estaba tan rojo, que parecía una manzana. Se arregló un poco la camisa, titubeando palabras inentendibles. Aún lo hacía, cuando pasó por su lado y lo único que entendió fue Adiós, antes de que corriera y cerrara la puerta.
Volvió la mirada a su ahijado, este tenía una sonrisa en la cama y respiraba pasiblemente. ¿¿Qué rayos había pasado allí?? Fue en lo único que pensó durante el resto del día…
Harry, corrió y corrió hasta llegar a un parque donde se sentó aún sonrojado. ¿Qué había sucedido? ¿Por qué, Draco le había besado? O peor, ¿Porqué había estado a punto de corresponderle,…y le había gustado? Su cabeza era un lío, pensamientos por aquí y por allá, todos y cada uno de ellos, dirigidos al rubio.
¿Qué le haya gustado aquel beso….no quería decir que le gustara Draco Malfoy? ¿Verdad? ¿¡Verdad!? Pero, para su pesar…nadie respondió…
Al día siguiente, ya de noche Harry, estaba preparándose para irse a dormir, cuando su teléfono sonó y se sonrojó hasta la médula, al ver el remitente.
Ya me encuentro mejor.
Severus me ha dicho que ayer has venido a verme,
Discúlpame, por haberme desmallado, mientras estabas tú.
La verdad, es que solo me acuerdo de haber visto tu cara, después de eso nada
Ya me lo contarás. Mañana iré verte, vale?
D.M.
Harry tenía una extraña mueca en su cara, y un pequeño tic, en su ojo derecho. ¿Qué no recordaba nada? ¿Qué después le contara?
Que…bueno.
Y…no te preocupes, solo hablamos de algunas trivialidades…
Que…tengas buenas noches….
H.P
En la mansión Malfoy, Draco tirado en su cama, leía el mensaje, totalmente sonrojado ¡Claro que recordaba todo! Pero no podía dejar que Harry lo supiera, arruinaría todo.
Suspiró, apagó el teléfono y se dejo llevar por los brazos de Morfeo…
Por dios, solo él sabe lo que me costó este cap! Jaja
Bueno, grax por leer, y etc, etc.
Auí tienes tu maldito capitulo!! Ya no molestes, Da-kun!
Jajaj
Grax, nuevamente! Nos leemos pronto!
