Los personajes no me pertenecen, solo juego con ellos en mi cabeza
contiene temas fuertes, si eres menor de edad o no te gusta; no lo leas...
Bella Pov
No podía siquiera creer lo que hace un par de horas había sucedido aquí en mi propia casa, la visita de Rebeca me había dejado aturdida. No podía creer la clase de persona en la que se había convertido con el paso de los años.
Si quiera pensar en proponerme un trato como ese, significaba lo poco que le importaba su matrimonio, ella solamente estaba interesada en el dinero, el apellido y la posición que perdería si su marido la dejaba.
Pero por otra parte me sentía mal por ella, que fuera una perra conmigo no quería decir que no me importaba, pues seguía siendo mi hermana y para forzar las cosas mi hermana gemela.
Tal vez su orgullo herido no quiso aceptar que amaba a su marido y no quería perderlo, pero eso no explicaba por que habría venido hasta aquí a proponerme tan descabellado plan. En fin, por nada del mundo aceptaría un trato como ese.
Me puse a pensar en lo que diría mi padre acerca del comportamiento de Rebeca, ciertamente Charlie pudo superar el abandono de René; pero jamás pudo superar que lo separara de Rebeca, vivió mucho tiempo sufriendo por su ausencia.
Suspire pesadamente, algo en mi interior me decía que volvería a ver pronto a Rebeca, y eso me ponía de mal humor.
El timbre de mi casa comenzó a sonar, anunciando a un nuevo invitado, entrecerré los ojos en dirección a la puerta, no creía que Rebeca regresara a tratar de persuadirme con el tema, porque si lo hacia conocería a Juancito de Torres , alias mi puño izquierdo.
Abrí la puerta bruscamente esperando verme a mi misma al otro lado de la puerta, solo que con ropa de marca y el rostro cargado de maquillaje, pero en cambio fue la enorme sonrisa de Jacob lo que me recibió al abrir, ni siquiera me dio tiempo de nada pues el sin esperar nada de mi me levanto en brazos haciéndome pegar un gritito de sorpresa.
- Idiota no me hagas eso- dije una vez en el piso, con mi corazón latiendo a mil por hora.
- Si a ti te encanta que lo haga preciosa- dijo el dándome ganas de usar a Toribio, alias mi puño derecho contra esa sonrisa de ganador que siempre traía consigo y que hacia que a cualquiera se le cayeran las bragas, y no iba a mentir, me incluía en ese cualquiera, porque debía admitir que mi amigo estaba para violárselo.
Sacudí mi cabeza borrando todos esos estúpidos pensamientos, y camine hasta el sillón desparramándome en el. Jacob me miro divertido y se me tiro encima el muy imbécil, como si no pesara nada, sacándome todo el aire que mis pobres pulmones tenían dentro.
- ¿Es que hoy viniste con ganas de matarme o que?- pregunte una vez que se me había quitado de encima.
- Vaya humor que te cargas hoy- se burlo, levantándose y dirigiéndose hasta el refrigerador. – Muero de hambre, ¿Qué hay para comer?- dijo husmeando entre mis cosas, rodé los ojos, siempre venia a robar mis provisiones.
- Lo que ves es lo que hay- dije cerrando mis ojos exhausta. A los minutos después se sentó a mi lado con un enorme sándwich y un refresco.
- ¿Qué sucede?- pregunto
- No es nada, solo no estoy de animo- dije evadiéndolo, no quería contarle lo de Rebeca, ya que ella no era su persona favorita en el mundo.
- No me mientas Bells, no a mi- dijo dejando a un lado su comida y rodeándome con sus brazos, haciéndome sentir protegida. – Sabes que puedes confiar en mi, lo que sea lo enfrentaremos juntos- dijo apretándome a el.
- Solo extraño a papá- medio mentí, pues en verdad lo extrañaba, pero en parte no quería problemas entre Jake y Rebeca. Jacob era el único de mis amigos, que sabia mi historia completa, los demás sabían que tenia una hermana pero no sabia que era mi hermana gemela.
- Lo se cariño, créeme a mi también me hace falta, también era un padre para mi, pero recuerda que no estas sola, yo estoy contigo- dijo con tanta sinceridad que se me aguaron mis ojos, y eso que le había mentido.
- Mejor cambiemos de tema; ¿Cómo van las cosas con Leah?- pregunte.
Y así nos mantuvimos hablando de trivialidades unas cuantas horas mas, era tan fácil estar con Jake, el era el hermano que nunca tuve y siempre desee, sin embargo no siempre lo vi como un hermano, en nuestros años de juventud, tuve un pequeño enamoramiento hacia el; pero nadie podría culparme, era tan dulce y tan guapo, que cualquiera habría confundido la amistad por el amor, siempre lo vislumbre como mi héroe personal, el que me defendía de quienes me molestaban o intercedía por mi cuando hacia una travesura y Charlie se molestaba, el que cuidaba de mi y evitaba que tropezara; en fin, tantas cosas que me hicieron pensar que lo mío era amor, pero al ver que el no tenia los mismos sentimientos por mi, me decidí a superarlo y felizmente lo logre y hoy somos los mejores amigos.
En cuanto se fue, decidí tomar una pequeña siesta, tal vez así se me olvidaba el acido encuentro con Rebeca, siempre pensé que cuando nos volviéramos a ver seria porque ella había recapacitado y me había querido aceptar en su vida, pero me equivoque, me busco porque me necesitaba para sus propios fines. Y eso me hacia sentir mal, pues yo quería tener una relación como la que una vez compartimos, es mi hermana y la quiero, y por mas que sienta rencor , me gustaría que fuese feliz.
Iba a acostarme cuando mi celular comenzó a sonar, gruñí molesta, nadie me dejaba en paz ni siquiera un minutito. Iba a dejar que sonara, pero estaba tan insistente que conteste, mas no me dio tiempo de decir ni una sola palabra por el vomito verbal de mi amiga Jane.
- Ay Por Dios, Bells, no sabes, ese Alec esta súper dotado, la tiene enorme, la pase de maravilla, tenias razón ni siquiera salimos del departamento, fue muy salvaje, uff todavía me estoy recuperando, lo hicimos en todos los lugares planos que encontramos, es una bestia, no se cansa, ¿te dije que esta superdotado? Pues lo esta, hasta me asuste cuando lo vi pero dije "Jane tu puedes" y si pude, wow es que de verdad Bells, quisiera repetir, es mas vamos a repetir, ¿Bells? Yuju ¿Estas ahí? ¿Hola?-
- ¿Es que no necesitas aire para decir todo eso?- pregunte después de unos minutos, la escuche reír del otro lado. – Y se mas pudorosa ¿quieres? No quería saber todos esos detalles- hice una mueca de asco. No quería a Jane y a Alec teniendo sexo salvaje en mi cabeza.
- Como si no te gustara escuchar los detalles sucios santurrona-
- Créeme, no quiero- dije pero pensándolo bien necesitaba hablar con alguien sobre lo que paso con Rebeca, necesitaba que alguien me dijera que había hecho lo correcto. – Oye Jane, ¿Sera que puedes venir a casa? Necesito contarte algo- dije casi en un susurro.
- ¿Con quien te revolcaste golfa? Ya lo decía yo, esa cara de angelito es una fachada, ¿Cómo pudiste engañar así a James? Pero niña cuenta ¡ya!- grito dejándome unos segundos sorda.
- No me revolqué con nadie, es otra cosa, y no te la puedo decir por teléfono así que trae ese trasero tuyo ahora mismo- dije, escuche como si del otro lado sonaran zapatos por lo que deduje que se estaba cambiando, sabia que le picaba la curiosidad por saber cual era esa noticia.
- Dame diez minutos- dijo cortando la llamada. Suspire, Jane no solo era mi amiga de "travesuras" como nosotras nos llamábamos, sino que también podía confiar en ella para contarle mis cosas, y no es que no confiara en Jess o Angie, pero Jane y Yo nos parecíamos en muchos aspectos por los que nuestra relación era mucho mas estrecha.
Como ella lo había prometido, diez minutos después ya estaba aporreando mi puerta para que le abriese. Me rei de ella. Y le abri la puerta.
- Ok mami ya llego así que cuenta- fue lo primero que dijo jalándome para sentarnos en el sillón y platicar mas a gusto.
Y así comencé contándole sobre mi pasado y Rebeca, de cómo nos habíamos criado juntas y como nos habían separado a muy temprana edad. Pase contándole sobre los años que la busque y como ella no quiso aceptarme en su vida, y termine contándole sobre su visita de hoy y el trato que fríamente me propuso. El rostro de Jane pasaba por muchas expresiones durante mi relato.
- ¿Y bien?- dije al terminar.
- Wow- dijo después de asimilar todo. – Tu hermana si que esta loca- dijo mirándome.
- Lo se-
- Entonces ¿Cuánto le pediste?- pregunto interesada mirándome seriamente.
- ¿Es que acaso no me escuchaste? No acepte, no me voy a prestar a su juego, es ilegal, además su asqueroso dinero puede metérselo por el…. Bueno por donde le quepa- dije recordando que las damas no decimos groserías.
- Vamos Bells, es el trato de tu vida, imagínate que te va a pagar por hacerte pasar por ella- dijo como si fuera lo obvio.
- No quiero su dinero- dije molesta.
- Pero recuerda que hay cuentas por pagar, ese dinero te caería muy bien-
- Pues no, me niego a denigrarme de esa manera-
- Ok no pienses en el dinero, pero piensa en el papacito de Edward Cullen, ese si que es un hombre de verdad, uff hasta ya me acalore con solo pensar en el- dijo abanicándose con la mano.
- No importa, ¿te imaginas?, pobre hombre- dije sintiendo pena por el tipo. – Y ya no hablemos de eso, porque no me vas a convencer ok-
- Ok si tu dices que ya tomaste la decisión pues yo te apoyo amiga, aunque si fuera tu, yo si aceptaría y me daría mi gustito con ese pedazo de hombre- dijo lamiéndose los labios.
- Estas loca- dije divertida.
Su celular sonó en un mensaje.
- Oye Bells los chicos dicen que quieren salir esta noche, ¿Te apuntas?- dijo emocionada.
- No lo se, pensaba dormir un rato- dije dudosa.
- Ven a divertirte, y así te relajas ya que se te nota estresada- dijo mirándome comprensivamente. Después de pensármelo unos minutos decidí que tenia razón, Rebeca no iba a amargarme la vida con sus estupideces.
- Tienes razón- dije poniéndome de pie. – Salgamos a divertirnos-
- Ay te adoro, vas a ver que nos vamos a divertir- dijo feliz. – Me prestas de tu ropa ¿verdad?- dijo haciendo un lindo puchero, por lo que acepte, ella se me tiro encima feliz.
- Voy a llamar a James para avisarle- dije separándome de ella y tomando mi celular. Teclee rápidamente un mensaje y lo envié. Al instante recibí su respuesta. Claro preciosa nos vemos allí.
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Llegamos al bar como a eso de las nueve de la noche, era un bar nuevo y muy popular llamado, the Angel. Se podía notar como las luces cambiaban de color rápidamente, y la música sonaba muy fuerte, la gente bailaba sin prestar atención a su alrededor. Eso era lo que yo necesitaba, olvidar.
Pedimos una mesa para diez, ya que todos estábamos aquí. Rápidamente pedimos nuestras bebidas y nos sentamos disfrutando del ambiente.
- Oigan chicos, oí que mas tarde habrán unas carreras clandestinas, se apostara mucho dinero- dijo Mike emocionado.
- ¿No es eso muy peligroso?- pregunto Ángela.
- Claro que no cariño, no ay nada de que preocuparse- la calmo Ben, acariciándole suavemente un brazo.
- ¿Que? ¿Te unes Ben?- pregunto Mike sonriendo
- Por supuesto, tal vez y con eso Angie y yo nos damos nuestras vacaciones ¿verdad bebé?- le pregunto el rodeándola con sus brazos haciéndola sonrojar. Lo que a la vez nos hizo reír a todos.
- ¿Y tu James que dices?- pregunto Mike dirigiéndose ahora a James quien estaba a mi lado con sus manos alrededor de mi cintura.
- Claro que no- respondí por el.
- Vamos Bells no seas aguafiestas- dijo ahora Ben.
- No gracias, tengo otros planes- dijo mirándome a mi con deseo, yo solo le sonreí complacida, también necesitaba dejar el estrés y que mejor manera que un poco de sexo para hacerlo.
- Ok, ya la captamos tortolos- dijo Ben – ¿Y tu Jake?-
- Te dejo un mes sin sexo si lo haces- le advirtió Leah, haciéndolo frenar en su respuesta. La miro suplicante pero ella levanto una ceja esperando su respuesta final. El suspiro derrotado.
- Ya la oyeron chicos- dijo encogiéndose de hombros y rodeando los hombros de Leah.
- Bueno, pues solo seremos tu y yo eh Mike- dijo Ben. – Ya verán como se arrepentirán cuando hayamos ganado- dijo muy seguro de si.
Un poco mas tarde ya habíamos dejado de hablar estupideces y cada uno estaba enfrascado en sus propios asuntos. Todos habíamos tomado un par de rondas de tragos, pero no estábamos lo suficiente borrachos aun.
Ángela y Ben estaban perdidos en la mirada del otro, viéndose con amor y ternura, el abrazándola cariñosamente y ella como siempre al igual que yo sonrojándose por las cosas que el le susurraba al oído.
Jessica trataba por todos los medios de llamar la atención de Mike, quien desgraciadamente era un mujeriego de primera y se las hacia difícil a la pobre de Jess.
Jacob y Leah estaban discutiendo por algún comentario que el hizo, lo que era bastante usual en ellos. Jane miraba con odio a las dos rubias con las que bailaba Alec muy a gusto, y por ultimo James y yo estábamos algo cariñosos, por lo que a cada tanto nos acariciábamos y dábamos dulces besos.
- Bells acompáñame al baño por favor- dijo Jane visiblemente molesta. Interrumpiéndonos a James y a mi en nuestro acalorado beso.
- No te tardes- me dijo James mirándome con lujuria. Le di un ultimo beso y acompañe a mi amiga. Una vez en el baño me retoque un poco el maquillaje.
- Viste esas zorras con las que estaba Alec, eran horribles- dijo Jane también retocándose.
- ¿Estas celosa?- pregunte arqueando una ceja. – Pensé que lo de ustedes era solo de una noche-
- Claro que lo fue- dijo a la defensiva. – Pero apenas ayer estuvimos juntos, podría mostrar un poco de respeto ¿no crees?-
- Si- dije simplemente.
- Bueno ya vera, yo también puedo jugar sucio- dijo ya arreglada, no dije nada, los dos eran un par de infantiles.
Salimos del baño, que por cierto quedaba hasta el otro lado de nuestra mesa, pude notar en la mirada de Jane como escaneaba el lugar buscando alguna aventura para la noche. Apenas habíamos dado unos pasos mas cuando sentí como alguien tomaba mi brazo con fuerza y me jalaba. Me di la vuelta molesta para gritarle a la tipa o al tipo que tenia mi brazo que me soltara o se las vería conmigo cuando lo primero que vi fueron dos ojos color esmeralda mirándome entre molestos entre sorprendidos. Wow el tipo estaba para irse al baño y abusar de el, era alto, pálido, cabello color cobrizo, con unos músculos que se sobresaltaban sobre su camisa. Su cara me era vagamente familiar, pero no podía recordar de donde.
Lo mire molesta, ¿Y a este que le pasaba? ¿Porque me miraba así? Espere a que me pidiera una disculpa por la confusión, pero seguía mirándome enfadado.
- ¿Qué haces aquí Rebeca?- fue lo único que salió de sus carnosos y sexys labios, dejándome paralizada. ¿Me había llamado Rebeca? Oh por Dios , el pensaba que yo era Rebeca. Entonces cai en cuenta de la verdad.
El tipo que se encontraba frente a mi con su mirada molesta y acusadora era nada mas y nada menos que el marido de mi hermana, y lo peor es que ni siquiera recordaba su nombre. Rayos ¿y ahora que hacia? Tampoco tenia pensado meter en problemas a Rebeca, pues que yo supiera ella jamás le había dicho a su nueva familia que tenia una hermana gemela.
El me miraba esperando obviamente una respuesta de mi parte. No sabia que hacer, se me había ido la vos. Voltee a ver a Jane que estaba igual de pálida que yo, ella también entendía lo que estaba sucediendo. Ella me miro y susurro bajito Edward Cullen.
- ¿Qué haces tu aquí?- pregunte con vos temblorosa. El frunció mas el ceño.
- Te dije que vendría con los chicos- dijo molesto, y señalo a dos tipos sentados en la barra. Uno rubio alto, y el otro de pelo oscuro y enorme.
- A si es que se me olvido- dije sin saber que mas decir. Su mirada me ponía nerviosa, como analizándome. – Mira te presento a mi amiga Jane- dijo jalándola y poniéndola frente a mi para que el dejara de mirarme de esa manera.
- Mucho gusto- dijo Jane con un hilo de vos, el solo respondió con un asentimiento de cabeza.
- Bueno mi amor, nosotras ya nos vamos- dije tratando de escaparme, el frunció mas el ceño con mi declaración y tomo mi brazo nuevamente.
- ¿y a donde se supone que vas?- me pregunto
- B-bueno es que… es que mi amiga Jane vino de improviso y se ira pronto y me pidió que saliéramos como en los viejos tiempos, ¿verdad Jane?- dije súper rápido.
- S-si, fue de sorpresa- dijo igual de nerviosa. El pareció pensarlo un momento.
- Bueno porque no vienen a tomar tragos con nosotros, y de paso saludas a Emmeth y a Jasper- dijo jalándome hacia ellos.
- No queremos molestar- se apresuro a decir Jane.
- No es ninguna molestia- contesto mirando mi reacción, trate de fingir lo juro pero me era muy difícil. Mire a Jane nerviosa, pero sabia que no podría zafarme de esta tan fácilmente por lo que tome el brazo de mi amiga y la lleve con nosotros ya que Edward me iba literalmente empujando.
Cuando nos acercábamos a los chicos me puse mas nerviosa aun, quien rayos era Emmeth y quien rayos era Jasper, iba a meter la pata, estoy segura de eso.
Jane que debió ver mi nerviosismo me dijo que el grandulón era Emmeth y el rubio Jasper, la mire con agradecimiento.
Una vez llegamos ellos miraron interrogantes a Edward quien solo se encogió de hombros. Rápidamente nos saludaron cortésmente.
- Rebeca un gusto verte- dijo a modo de saludo Jasper, y aunque se que trataba de ser amable no lo sentía, ya que su expresión lo decía todo, ni modo, mi hermana era insoportable.
- Lo mismo digo- dije nada mas.
- ¿y que hacen por aquí?- pregunto ahora Emmeth.
- Pues mi amiga Jane vino de visita y pues, me pidió salir- dije un poco mas segura. Podía sentir la mirada de Edward en mi persona, lo vi recorrerme con la mirada completamente, fijándose en mi mini vestido color azul con un escote sexy pero discreto, pude ver como sus ojos se oscurecían de deseo, lo que me hizo tragar pesado, Jane tenia razón al decir que era extremadamente guapo. – Pero que descortés soy, Jane ellos son Jasper y Emmeth- dije tratando de sonar seguro, pero juro que me haría pis encima de tantas sorpresas en este día
- Un gusto- dijeron dándose un apretón de manos en forma de saludo.
Los chicos hablaban de trivialidades haciendo que mi nerviosismo se fuera evaporando, no por completo claro, pero estaba convencida que no tenían ni la remota idea que yo no era quien ellos pensaban, a cada tanto la mirada de Edward se posaba en mi, haciéndome estremecer. Cuando creí que ya no había ningún peligro una vos familiar me llamo haciendo que todos incluyendo a Edward voltearan.
- ¡Bella!- la mirada de Edward era de confusión, comencé a temblar al reconocer a Jacob llamándome, ahora si estaba en problemas, era obvio que nos descubrirían, y no había nada que pudiera salvarnos.
Hola chicas, cuanto tiempo verdad?
Espero que les guste este nuevo capi, recuerden que todavia estan a tiempo de decirme si les gusta el fic o no, ya que no tiene muxo aun... sinceramente a mi me gusta muxo la trama y creo que es buenisima...
Espero que dejen sus reviews porfis siiiiiiii me alegran el dia con ellos...
les mando besotes... atte. teishi
