Capitulo 9

Dos rayos de sol atraviesan el cuarto. Entran largos por los bordes de la cama, por las puntas, en sus cabellos castaños, sobre sus brazos descubiertos. Con el toque de calor de un nuevo día Bella abre los ojos. El despertador no ha sonado todavía. Se pone encima la almohada, cubriéndose hasta el mentón. Se queda con los ojos aun cerrados, con las manos en la barriga, sin mover las piernas, inmóvil. Repentinamente, el despertador suena. Fastidioso e insistente. Bella se mueve en la cama, alarga los brazos, buscando el despertador a tientas en la mesita. Tropieza con Siddharta di Reese, un libro de la Yourcenar dejado a la mitad y con Baile de familia. Consigue el despertador, lo apaga. Después prende la radio. Esta ya sintonizada en 103.10, y como todas las mañanas Branko están dando los horóscopos.

'Geminis. Hoy también tendrás una situación estacionaria. La luna pasa por su signo. Sus influencias lo volverán particularmente nervioso.'

Papa no se relaja normalmente, imaginate con las influencias de la luna!

'Cancer. Por los nacidos en este signo…' Deja correr sin prestarle atención a las palabras. Quien es cáncer? Angela? No, nació en mayo. Mayo debe ser Tauro o Piscis. No, piscis es marzo.

Lentamente cierra los ojos y se duerme un poco. Se deja llevar así, en esa especie de equilibrio entre dormir y estar despierta ligera y agradablemente, aun calida y atontada, regresando hace poco de quien sabe que mundo. Pero entonces, sin entender bien porque, se levanta de repente. Quizás un sonido lejano, un perfume diferente, una sensación de responsabilidad. Abre los ojos y va veloz hacia el despertador. Aun las siete y veinte. Menos mal. Han pasado apenas pocos segundos, pero quien sabe porque le han parecido eternos.

'Virgo. Para aquellos nacidos en esta fecha…'

Bella voltea hacia la radio particularmente interesada. Es su signo. trece de septiembre, '…el pase de Venus traerá momentos particularmente felices en la vida de los enamorados.' Enamorados! Imaginate, primero debo encontrar uno justo. No uno que escapa y me deja en la calle. Baja de la cama. Después siente ruidos en el cuarto de al lado, corre hacia el baño pero Alice es mas veloz que ella y le cierra la puerta en la cara.

-Anda Al, déjame entrar, son ya las siete y media…-

-Si, así te agarras todo el lavamanos como siempre. No esta vez.-

-Anda no seas cretina, te doy espacio.- Alice abre la puerta. Bella entra.

-Ya se que no te bastaron los golpes de anoche.- Alice le responde con una mueca, después se alternan lavándose por pedazos, un poco para cada una, sin vergüenza y sobretodo sin hablarse. En la mañana Bella, hasta que no ha tomado su café es intratable, igual que su madre. Alice trata igual.

-Que te parece aquel que te acompaño anoche? Te gusta?-

Bella hace un sonido extraño. No puede responder, se esta lavando los dientes. Mira a su hermana a través del espejo con los ojos sobresalientes, después se enjuaga veloz la boca. -Me gusta? Pero que, estas bromeando? Estas loca? Como me puede gustar uno así? Una bestia. Sabes que hizo anoche? Con sus amigos ha destruido el carro de Mike, después se cayo a golpes con el, después se paro el señor Accado que pasaba por ahí, tratando de dividirlos, y ese tipo, ese animal, lo golpeo también a el. Como puede gustarme uno que usa la cabeza para golpear a los demás en vez de pensar?-

-Será, pero a todas nosotras nos gusta!-

-A ustedes? Quienes son ustedes?-

A mi, zafrina, Kachiri, Senna…-

-Si, cuatro pequeñas estupidas que siguen el culto de esos así… el mito de los bravucones, los idiotas, mas bien. Tienen que entender que no hay nada de bueno en pasear destruyendo todo, hace siempre desorden, golpear a la gente…-

-Tienen un montón de chicas lindas, las cambian como y cuando quieren el y sus amigos.-

-Me imagino que tipo de chicas!-

-No, también hay unas distinguidas. Piensa que la misma Victoria, la hija de los Accado, esta con James, uno de los amigos de Ed.-

-Ed?-

-Si, Edward Cullen, aquel que te acompaño. Zafrina y yo lo llamamos cuadro de honor, pero todos le dicen Edward.-

-Edward? Podrían todos lanzarse uno después del otro en el rio para lo que me importa. Vamos, apurate, no quiero escuchar a papa gritando como siempre porque vamos tarde.-

Bella regresa al cuarto y se comienza a vestir veloz.

El uniforme esta ahí, en la silla. Lo preparo la noche anterior y aun si llegaban tarde. Ahora se convirtió en un habito. Se pone la camisa celeste, después se mete la falda.

Ed. Que nombre mas idiota. De hecho, le va perfecto. Bella va a la cocina.

-Hola mama.-

Bella besa a René en la mejilla. Como cada mañana la golpea el sabor de leche de su crema Revlon.

-Hola Bella.-

René esta ahí bebiendo su café negro sin azúcar. Los ojos desmaquillados y aun somnolientos no están habituados a la luz. La cocina, de hecho, esta toda en la penumbra. Bella se sienta frente a ella. Llega Alice que se sienta cerca. Bella se sirve café, después leche, y un poco de azúcar de dieta.

También Alice se sirve el café y después la leche, pero usa el azúcar normal. Cada uno con sus hábitos únicos, el mismo puesto, la misma taza.

-Mama podrías comprar aquellos bizcochos de arroz y leche de Danone con sabor a chocolate. Buenísimos!-

Alice mira a Bella buscando una aprobación que no consigue.

-A mi me debes traer los bizcochos integrales, que se están acabando.-

-Si no lo escriben no compro nada.-

Alice se para y agrega a la lista del mercado que esta en un mesón cercano los bizcochos de cada una.

-Alice, te advierto que esta vez si dejas que se pierdan los pagaras tu.-

-Pero mama porque me lo dices a mi?-

-Porque los últimos yogurt de fruta que te gustaban tanto los tuve que botar.-

-Buenos días a todas! Como están mis esplendidas mujeres?- Claudio besa a sus dos hijas. Se sienta también en su puesto usual en la esquina de la mesa cerca de René.

-Malisimo, no entiendo porque en las mañanas se deben hacer siempre conversaciones largas e inútiles. Hagamos una regla. De mañana no se habla.-

René se sirve un poco mas de café, y se levanta.

-Bueno, yo regreso a la cama. Las veo a las dos a la salida de la escuela. Por cierto, dile a Kachiri que hoy no quiero esperar. Dice mama que si no llega rápido, ella se va.- Le da un beso en el cachete a Charlie y con un 'Adios tesoro!' se marcha.

Charlie agarra la cafetera. La abre y mira adentro.

-Pero es posible que nunca me dejen un poco de café?-

Charlie deja la cafetera en su puesto.

-Todas las mañanas es lo mismo. No es posible!-

Bella agarra la cafetera. -Papa, te preparo uno?-

-No hay mas tiempo, quiere decir que lo tomare afuera, como siempre. Pero porque no hacemos en una cafetera mas grande?-

Alice pone las tazas en el lavaplatos. -Porque no la tenemos.-

-Entonces comprémosla.- Alice le pone enfrente la lista del mercado.

-Que pasa?-

-Toma, escríbelo. Mama no quiere tener que acordarse de nada. Cualquier cosa que queramos, se anota.-

Charlie agarra la hoja de las manos de Alice. Lo lee, después escribe, debajo de 'biscochos dietéticos' con paréntesis 'Bella', 'cafetera mas grande' con paréntesis 'Claudio que no logra nunca tomar un café.'

-Listo!- Cierra el lapicero y la lanza en la mesa. Después se alza tropezando con un taburete que cada mañana se encuentra con su pierna. -Estupidos estos taburetes!- Sale de la puerta de la casa dejándola abierta. Bella y Alice se miran.

-Espero que maneje bien. Esta mañana me parece particularmente nervioso.-

-Son las influencias de la luna. Hoy paso por su signo. Apurate en venir abajo.-

-Si, apurate, apurate. Siempre termino yo acomodando las cosas.-

-Y anoche la mesa quien la preparo? Entonces?...-

Bella agarra el morral con los libros y sale. Pero Jacob le viene a la mente. Después, mientras baja las escaleras, trata de recordar su horóscopo. Que decía la luna? Ah si. Atención a posibles encuentros.

En el patio de la escuela, debajo de las hojas de una gran rama, sobre un largo muro de mármol blanco algunas chicas copian frenéticas las tareas.

-Pero que dice aquí? Igual…?-

-X menos uno! Pero no eres capaz siquiera a copiarte?-

-Pero mira como escribes!-

-También? No haces nunca nada en casa y te lamentas de cómo escribo? Pero ve que terca eres!'

-Oh, llego Thomson.-

Angela cierra el cuaderno de matemática y corre a encontrarse con Renata junto a otras chicas, todas posibles candidatas de la interrogación de latín.

-Vamos rena, apurate que en un rato suena, danos la versión de latín.- Las chicas esperan enfrente de Renata Thomson.

-No, para nada.-

-Como que para nada?-

-Que, no escuchan? No quiero que me copien la versión. Esta bien? No entiendo porque no pueden traducirlas en casa por su cuenta, como todos.-

Angela se le acerca.

-Vamos rena, no seas así. Disculpa, hoy Giacci me interroga seguro y también a Festa.'

Una chica del grupo con el uniforme mas desordenado que el resto, igual que sus tareas, asiente.

-Danos la versión anda! Ella nos reprobara!-

-Angela no insistas.-

-Que pasa Angela? Que insistes?-

-Ah hola Bella. Que Rena no nos quiere dar la versión. Tu la hiciste?-

Por un momento Renata no es el centro de atención.

-No, solo la mitad. Pero se que no esta muy buena. Es que ya me interrogaron. Lo revise, hoy te debería tocar a ti y a Silvia Festa, después vuelve a comenzar el ciclo. Pero normalmente interroga a quien tiene insuficiencia.-

Renata trata de alejarse. Angela la hala por la chaqueta.

-Escuchaste? vamos, no nos puedes dejar así, nos arruinas a todas!-

-No entiendo porque no puedes hacer como Swan. Ella después que la hace me llama y la revisamos juntas… así se prepara y el día después le va bien. A su manera, de que les sirve?-

-Que te importa? De hecho el latín no sirve para nada. Bueno, vas a dar o no la versión?-

-Ya te lo dije, no. Haz que Swan te la de.-

Angela sopla. -Si, esa siempre llega de ultimo… en cinco minutos suena. Anda, al menos hoy… ultima vez, te lo prometo.-

-Lo dices cada vez. No, esta vez no. No te la doy!-

Renata se aleja.

-Pero que estupida. Es un monstruo. Por eso es así de ácida. No tiene a ninguno que la distraiga. Esta claro. Al menos nosotras nos divertidos y agradamos bastante.- Silvia Festa se acerca a Angela.

-Si, pero creo que a mi mama no le agradara bastante el tres que me dara Giacci por no haber hecho la versión.-

-Toma, usen la mía.- Bella saca del morral su cuaderno de latín y lo abre en la ultima pagina.

-Al menos pueden decir que intentaron. La habrán hecho por la mitad pero es mejor que nada. Digan que se pararon en esperavisse. Es un verbo que no se de donde rayos viene. De hecho, lo he buscado por un cuarto de hora pero no logre encontrarlo. Después me moleste y merendé. Un yogurt terrible. Casi tan ácido como Renata.- Todas ríen.

Angela agarra el cuaderno y lo apoya en el muro. Lo pone en medio de todas. -Es cierto, el estudio hace engordar. Siempre he dicho, si hubiera hecho la tarea de lingüística tendría cuatro kilos mas.- Angela comienza a copiar seguida de Silvia y las demás muchachas, todas posibles victimas de la terrible Giacci.

De las grandes ventanas de la clase se ven prados poco lejanos. Algunos niños, vestidos iguales, juegan corriendo entre la hierba. Una maestra ayuda a alzar a uno que se ensucio de verde su delantal blanco. El sol pega en los pupitres. Bella mira distraída la clase. Presta por un momento atención a la explicación de Giacci. Una joven mujer del ochocientos que no sabia para nada montar caballo ha decidido probar de todas formas. Y se ha caído. Bella no escucho tan atentamente para saber si se hizo mal o no. La única cosa segura es que alguien, verdaderamente corto de ideas, ha tratado de hacer una especie de novela romántica.

-Bien. Esta Oda, a Luigia Pallavicini caída del caballo, la traen para el lunes.- La otra cosa segura es que la tendría que estudiar. La campana suena. La maestra Giacci cierra el registro.

-Voy a la sala de profesores a buscar el registro de latín. Las dejo solas. No hagan alboroto.-

Las muchachas salen todas de sus pupitres. Tres de ellas antes que la profesora se marche logrando conseguir el permiso de ir al baño. En realidad solo una va por razones fisiológicas. Las otras dos entran en un único baño y se dividen felices el mismo vicio. Una agradable Merit en la cara de todos aquellos que la indican como el cigarrillo que hace mas daño. Regresa la maestra Giacci. Todas las muchachas regresan a sus puestos. Escuchando atentas la explicación acerca de la métrica latina. Alguna marca los acentos y copia la frase escrita en la pizarra. Alguna otra, segura de ser interrogada, repasa la versión. Dos chicas mas atrás mastican Vigorsol. Tratan de alejar el olor de la nicotina. Otra en el fondo de la clase sigue tranquila la lección. Su dolor de barriga se marcho.

-Ahora para el próximo miércoles traen desde la pagina 242 a la 247: traducción y lectura en métrica con conocimientos perfectos de las reglas del acento.-

Bella abre el diario y marca debajo del miércoles las tareas por hacer. Después, casi sin quererlo lo hojea, yendo para atrás. Paginas coloreadas y llenas de escrituras pasan por sus ojos. Fiestas, cumpleaños, frases simpáticas de Angela, notas de las tareas en clase. Opiniones acerca de películas vistas en el cine, amores posibles, imposibles, pasados.

'Jacob T.Q.M.' Se detiene. Mira esa escritura en rojo, ahí en el fondo de la pagina. Un pequeño corazón cerca. Noviembre. Si, era noviembre. Y ella estaba locamente enamorada.