Capitulo 8: La verdad, vuela pequeño viento.


Siento tardar, juraria que lo habia subido hace ya bastante, debo estar mal de la cabeza, sorry.


-¡Es una locura! -grito un joven chico de gafas

-¿Que pasa señor Fudou? -pregunto una niña de castaños cabellos y largos mechones blancos.

-¿Eh? Tu...-la mira extraño, en sus ojos no se podia ver emocion alguna -Nada, estoy un poco fastidiado.

-¿Se puede saber el que? -volvio a preguntar

-Una niña como tu, no lo puede entender -dijo el chico saliendo de la sala

-No puedes ocultar tu miedo por la guerra, todo esto pasa por el poder, quereis mas, poniendo en peligro vida civil por medio -dijo la niña

-¿Tu...como?

-Soy una niña, no preguntes esas cosas sobre mi -corriendo salio la niña del lugar dejando atras una sonrisa dulce, y tierna.

1 de Enero, año 20-

"Es una locura, pero aquella niña sabia mas que nosotros en ese mismo momento, desgraciadamente ella y las dos otras niñas, no eran humanas, sino experimentos del gobierno"

28 de Abril, año 20-

"Con el paso de los años, esa niña tan dulce se convirtio en una hermosa mujer frente en mis ojos, en la lejania juntos con las otras dos, entre cuatro paredes, sin conocer mundo, un futuro tan negro y doloroso"

30 de Marzo, año 20-

"Cada dia que pasa me doy cuenta que cometi un error, y me arrepiento de ello, ¡estaba llevando a cabo un genocidio! Era un monstruo, un ser tan asqueroso... nada podia remediar mis errores. Solo podia poner fin a esto."

- de Agosto, año 20-

"Lo que mis superiores temian, ha pasado, sus mayores tesoros han escapado; las chicas, que engendraban a los principes de la guerra han escapado del recinto, se dieron cuenta de lo que tramaban. Me alegro por ellas, aunque siento mucho por aquella mujer de ojos verdes...cuidare de tu hijo. Es una pena, nunca supe de tu nombre..."

-Todo era una mentira... -se dijo a si mismo el joven chico de cabellos castaños, sentado al lado del joven Ichirouta que seguia dormido en la sala del hospital, tenia en mano un pequeño diario, de su "padre".

Cerro los ojos pesadamente, dejando su mente en blanco, todo lo ocurrido lo dejo agotado, la caida de la noche era muy oscura.

No noto en ningun momento la presencia de alguien entrar.

-Vaya, parece que esta dormido -dijo su amigo, Kidou, quien salio del lugar con cuidado -Esto cada vez se pone aun peor -dijo al aire.

En la casa de Hiroto, todos estaban reunidos, tenia que hablar y contar la verdad sobre el gobierno aunque muy a su pesar le era dificil de imaginar tal cosa.

-Chicos, lo que tengo que deciros no es de buen ver ni oir -comenzo Hiroto a hablar, podia notar como su novio lo miraba con extrañez.

-¡Hablar rapido estupido! -grito impaciente Atsuya, odiaba que la gente fuera tan lenta con estas cosas -Si tienes algo que decir, dilo, no me hagas perder el tiempo con estas ñoñerias -dijo saliendo de la sala, los demas solo le miraron, ese mismo dia observaron que la cosa no es tan facil como la pintan.

-Atsuya, si quieres irte, vete, pero... apartir de ahora las cosas pueden ir bien, o pueden ir mal -hablo Goenji

-¡Esto no tan solo es la guerra! -dijo Suzuno ya molesto con tanta interrupcion -Hiroto, sabemos que las cosas no son bonitas ni de color rosita, pero no quiero que te andes por las ramas ¿quedo claro? -mirando a su novio

-Esta bien -en suspiro, vio como su chico regañaba a Suzuno -Kazemaru, Fudou y tu, Suzuno, no sois humanos -solto aquellas palabras como una dinamita, la cara de todos fue simplemente de asombro.

-¿No...no...no soy humano? -se pregunto en tartamudeo el joven Suzuno mientras se miraba las manos

-Eso debe ser por ser albino -intentando hacer la gracia Atsuya, no la tuvo.

-Perdoname Suzuno -dijo Nagumo en abrazo

-Se que no tiene sentido Suzuno, pero ahora mismo tu, y Kazemaru y Fudou sois como los juguetes nuevos del gobierno, con los cuales querian lavaros la cabeza y haceros unos asesinos de todo aquello que se opusiera a sus normas y leyes, sois ahora mismo, los seres mas poderosos de la tierra, por poder tener en vuestro mando a : Zephir, Sora y Hariel.

-No veo el sentido... -dijo en frio

-Suzuno... Yo... segun las anotaciones del señor Fudou... -fue cortado por las palabras.

-¡Intentas decirme que yo, junto con esos dos no somos humanos! -en grito -¡Imbecil!

-Escuchame bien, te sera dificil aceptar todo esto, pero en cuanto se den cuenta que tu y los demas estais en contra de la guerra daran todo para que os pongais de su lado, usaran cualquier artimaña. Por eso quiero pedirte, junto con los demas, que aguanteis todo lo que se avecina apartir de ahora.

Los demas, se encontraban ausentes, todo les venia grande, la situacion en donde se encontraban rozaba lo imposible. Los hermanos Fubuki se miraban mutuamente con inseguridad, y en eso Atsuya que posaba su mirada en Suzuno, quien se apoyaba en Nagumo, podia ver la angustia en ambos, no, en todos, cerro la puerta de un portazo mientras se reia a carcajada suelta, para muchos fue de muy mal gusto.

-¿Que pasa? -pregunto Tsunami confuso

-Es gracioso -dijo sin mas riendo, en eso Suzuno molesto le suelta un puñetazo en la cara

-¡No me toques, capullo! -levantandose del suelo Atsuya. -No se por que te has enfadado

-¿Te es gracioso? -molesto

-Si, mucho

-¿Por que? -pregunto Sakuma presente, no encontraba solucion alguna como muchos de los presentes

-Simple, si nosotros tenemos las armas mas poderosas no nos haran nada, confio mucho en vosotros -dijo Atsuya extendiendo su mano hacia el albino -Sera dificil, pero me gustan los desafios, aun mas cuando todo esto termine, me quedara un buen sabor de boca -sonriendo, Suzuno accedio a tenderle la mano al chico

-Gracias

-Somos como una familia todos juntos -dijo el chico. En ese momento Hiroto contento se dispuso a contar el siguiente plan en Okinawa, donde se veria el proximo ataque.

En el hospital, Fudou se habia quedado dormido en el sofa de la habitacion de su chico, con el diario encima suyo, mientras Kazemaru, se habia despertado en mitad de la noche, con la mente confusa, no recordaba nada de lo sucedido, pero algo si recordo: como Fudou le abrazaba fuertemente sin soltarlo, lo demas era borroso, se sonrojo al verlo dormido, le parecia tan agradable y tan tranquilo, pacifico.

-La luna esta muy brillante esta noche -en bajo mirando la luna, su cabello estaba suelto, se levanto de su cama, no podia moverse muy bien, pero al rato se reincorporo, cogio una manta y acurruco a Fudou, sonrio mucho al verlo tan sumido en si mismo, no lo habia visto de esa manera nunca, ni en sus mejores sueños, o pesadillas, no podia dejar de contemplarlo, le era tan hermoso para sus ojos, por autoreflejo se agacho un poco, rozando sus labios calidos, y humeantes. El chico se movio para un lado cortando el beso, Kazemaru se alejo en suspiro.

-Ahora...no se, amo tanto a Goenji... -dijo con lagrimas ahogadas mirando a Fudou a la cara -¿Porque? ¿Porque haces que mi corazon acelere con una fria mirada tuya? -sonrio en suspiro -Ahora entiendo lo que dice Suzuno, Tachimukai y Midorikawa: El amor es la sensacion mas fuerte, el calor que te da alguien sin llegar a ser tocado.

Alzo la cabeza para tocar con sus labios la frente de su amado dormido, cuando beso su frente, el chico desperto lentamente, viendo el fino y largo cuello del joven oji-almendrado, habia escuchado todo, pero le importo poco, alzo su mano lentamente tocando la cadera del chico, cosa que hizo que saltara del asombro, al poco rato fue envuelto en un abrazo.

-Fudou... -en susurro.

-Algun dia, tu y yo, nos separaremos -dijo serio, abrazado al chico

-¿Porque me dices eso? -confuso

-El que ama, no puede dejar de amar nunca -dijo -Yo no amo, pero tu si amas

Rie por debajo, bajo con una sonrisa picara -¿Me has odio, verdad? Siento que oyeras mis lamentos -aferrado a su cuello -Pero tambien he dicho que haces mi corazon latir muy rapido

-Tonto-emo -dijo riendo, Kazemaru por su parte miraba fijamente a los ojos del otro acariciando su rostro sin emocion alguna

-...-

-¿Pasa algo? Estas tan serio...

-¿Eh?

-Ni caso me haces Kazemaru

-Perdoname, me gusta tanto tus ojos, me enamoran

-Gracias, supongo -no sabia que decir o pensar, en eso el peliazulado le robo un beso a su amado.

-Me gustas mucho, Akio.

-No me gustas -serio, el otro se sintio mal, se aparto un poco, Fudou le agarro del brazo -Yo te amo, Kazemaru, que es muy diferente.

La pareja se quedaron solos, bajo la mirada de la luna protectora, que resguarda a los jovenes amantes en su amor.


Capitulo 9: Okinawa

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