Capitulo 11

En la Plaza Euclide, enfrente a la salida de la escuela Falconiere, diversos carros se paran en doble fila. Detrás de ellos, otros automóviles, llenos de familiares o encargados de los hijos que van a esa escuela, se aferran a la bocina: el usual terrible concierto postmoderno.

Algunos chicos con sus Peugeot y los SH 50 se paran enfrente de la escalera. También llega René en ese momento. Consigue un pequeño espacio vacío al otro lado de la calle, de frente a la gasolinera que queda antes de la iglesia, y se estaciona con su carro Peugeot 205 cuatro puertas. Jasper la reconoce. Memorias de la noche anterior, decide que es mejor alejarse.

Alcanza el grupo de chicas a los pies de las escaleras. Conversación del día: la fiesta de Jessica y los desastrosos. Cualquier chico cuenta su propia versión de los hechos. Debe ser cierta juzgando por las señales de golpes que ha recibido. Si fuera porque otro fue el que se los hubiera dado, el resto podría bien ser inventado. Mike se une al grupo.

-Hola Mike, como te va?-

-Bien.- Miente rápidamente. Su amigo, sin embargo, le cree. Ahora Mike se ha convertido un experto en mentiras. Ha probado todo tipo de mentiras esa mañana cuando su padre vio como quedo la BMW. Que pecado que su padre no sea tan ingenuo como el amigo. No ha creído para nada la historia del robo. Cuando Mike decidió contarle la verdad, su padre se molesto bastante. De hecho, pensándolo bien toda la historia es absurda. Esos tipos son absurdos, piensa Mike. Destruirme el carro de esa forma. Aun si mi papa no cree, haré que lo haga. Conseguiré esos ladrones, descubriré sus nombres y los denunciare. Eso haré! Bien! Tarde o temprano los encontrare, estoy seguro.

Mike se detiene. Sus deseos desaparecen inmediatamente. El no sigue pareciendo feliz. Edward y Alec aparecen a toda velocidad con las motos doblando cerca. Superan en velocidad a un carro. Después se paran a cualquier metro de Newton. Mike, antes de que Edward lo reconociera, se voltea en si mismo. Se monta en la Vespa, el único medio que ahora tiene a disposición y se aleja veloz. Edward se enciende un cigarrillo y se voltea hacia Alec.

-Pero estas seguro que es aquí?-

-Como no. Lo leí en su agenda. Hablamos anoche que saldríamos a almorzar hoy.-

-Que agallas las tuyas. No tienes ni un euro. Y todavía haces de galán?-

-Pero que quieres? Te lleve el desayuno. Ahora cállate!-

-Si, dos míseros sándwiches.-

-Ah, míseros? Cada día dos sándwiches, al final del mes hacen una cifra. Pero no te preocupes, me ha invitado ella, no pago.-

-Que loco! Has conseguido una rica que invita. Como es?-

-Linda. Me parece bastante simpática. Un poco extraña quizás.-

-Algo de extraño debe tener para decidir ir a almorzar contigo e invitar. O es extraña, o es muy tonta!- Edward comienza a reírse.

La campana de la ultima hora suena. De lo alto de la escalera salen algunas chicas. Son todas mas o menos uniformadas. Rubias, morenas, castañas. Bajan saltando, como en una carrera, solas o en grupo. Charlando. Alguna alegre por el interrogatorio que le fue bien. Alguna otra molesta por la fea nota que saco en la tarea. Algunas esperanzadas miran abajo al chico apenas conquistado o a aquel que le ha terminado esperando una reconciliación. Otras, menos lindas, miran si esta ese bello, ese que le gusta a todas, los galanes. Aquel que seguramente se volverá novio con una de otra clase. Algunas chicas que fueron a la escuela en moto se encienden un cigarrillo. Alice baja rápido los ultimos escalones y corre a encontrarse con Jasper. Renè mira a su hija y suena la bocina. Le hace seña de ir rápido al carro. Alice asienta con la cabeza. Se acerca a Jasper y le da un beso rápido en el cachete. -Chao, esta mi mama, debo irme. Nos hablamos hoy en la tarde? Me debes llamar a mi casa porque el celular no sirve allà-

-Esta bien. Como va la mejilla?-

-Mejor, mucho mejor! Me voy porque no quiero tener una recaída.-

Salen las otras clases. Al final es el chance del ultimo año. Bellai y Angela aparecieron en la escalera. Alec le da un golpe a Edward. -Ahí esta, es ella.- Edward mira arriba. Ve algunas chicas mas grandes que bajan por las escaleras. Entre estas, reconoce a Bella Se voltea hacia Alec.

-Cual es?-

-Aquella con los cabellos negros recogidos, la pequeñita.' Edward vuelve a mirar arriba. Debe ser la chica al lado de Bella.

No sabe porque, pero le gusta saber que no es Bella la tipa extraña que lleva a Alec a almorzar, e invitándolo.

-Es linda, yo conozco a la que esta al lado.-

-En serio? Y como?-

-Nos bañamos anoche.-

-Pero que coño dices…-

-Te lo juro. Pregúntaselo.-

-Te parece que es momento? Que hago, voy allá y le digo: disculpa, tu ayer te bañaste con Edward? Deja de decir cosas!-

-Entonces se lo pregunto yo.-

Angela esta viendo con Bella los muchos modos posibles de presentarle la nota a Renè, cuando ve a Alec.

Ay, no!-

Bella se gira hacia ella. -Que pasa?-

-ahí está el que ayer me quito el dinero de la semana.-

-Cual es?-

-Ese de ahí abajo.- Angela indica a Alec. Bella mira en esa dirección. Alec esta en pies y cerca de el, sentado en su moto, esta Edward.

-ay, No!-

Angela mira preocupada a la amiga. -Que pasa? El te robo a ti también?-

-No, el amigo suyo, el que esta al lado, me metió en la ducha ayer.-

Angela asiente, como si fuera normal que los tipos roben sus carteras y las metan bajo la ducha.

-Ah, entiendo, pero no me lo habías dicho!-

-Esperaba olvidarlo. Vamos.-

Bajan decididas las ultimas escaleras. Alec va hacia Angela. Bella los deja rápido y se dirige hacia Edward.

-Que haces acá? Se puede saber que viniste a hacer acá?-

-Hey, calma! Primero que todo esto es un lugar publico, y solo he venido a acompañar a Alec que va a almorzar con ella.-

-Se da el caso que 'ella' es mi mejor amiga. Y que Alec es un ladrón, debido a que le robo su dinero.-

Edward imita sus palabras: 'Se da el caso que Alec es mi mejor amigo y no es un ladrón. Fue ella quien lo invito a almorzar, y ella paga. Hey, pero porque siempre eres así de ácida? Que pasa, estas molesta porque no te llevo a almorzar? Yo te llevo si quieres. Solo basta que pagues tu…!-

-Escucha…-

-Entonces hacemos así: mañana tu traes el dinero, piensas en un buen lugar y yo quizás te vengo a buscar… esta bien?-

-Si, nunca iría contigo.-

-Bueno, ayer te regresaste conmigo y me apretabas también.-

-Cretino.-

-Vamos, montate que te acompaño.-

-Estupido.-

-Es posible que solo sepas decir palabrotas? Una buena chica como tu con el uniforme de la Falconieri, toda educada y se comporta así! No esta bien, no!-

-Idiota.-

Alec se acerca a tiempo para escuchar el ultimo cumplido.

-Veo que están haciendo amistad. Entonces, vienen a almorzar con nosotros?-

Bella mira sorprendida a la amiga.

-Angela, no lo puedo creer! Vas a almorzar con ese ladrón?-

Bueno, al menos los recupero, paga el!

Edward mira a Alec: -Que infame…! Me dijiste que pagaba ella.-

Alec sonríe al amigo. -Bueno, es cierto. Tu sabes que yo nunca miento. Ayer le quite el dinero y pago con eso. Por eso, en cierto sentido, paga ella. Que hacen entonces, vienen o no?-

Edward con aire arrogante mira a Bella: -Lo lamento pero debo ir a comer con mi papa. No te sientas mal. Entonces, vamos mañana?-

Bella trata de controlarse. -Nunca!-

Angela se monta detrás de Alec. Bella la mira molesta, se siente traicionada. Angela trata de calmarla: -Nos vemos mas tarde, voy a tu casa!-

Bella hace para irse. Edward la para.

-Ah, espera. No quiero parecer mentiroso. Dile, por favor. Es cierto que ayer nos duchamos juntos?-

Bella se libera.

-ve a joder a alguien mas!-

Edward le sonríe a Alec.

-Es su manera de decir que si!-

Edward mueve la cabeza y sale con Angela. Edward se queda mirando a Bella mientras cruza la calle. Camina decidida. Un carro frena para no adelantarse mucho. El conductor suena la bocina. Bella, sin voltearse, se mete en el carro.

-Hola mama!-

Bella besa a René.

-Te fue bien en la escuela?-

Muy bien.- Miente. Tener dos en latín y una nota en el diario no esta muy bien que se diga.

-Angela no viene?-

-No, regresa por su cuenta.- Bella piensa en Angela que va a comer con ese tipo, Alec. Absurdo. René suena la bocina impaciente.

-Pero que hace kachiri? Alice te dije que le dijeras.-

-Ahí esta, ya llega.-

Kachiri, una chica rubia con un aire aburrido, atraviesa lentamente la calle y se monta en el carro.

-Me disculpa señora.- René no dice nada. Mete primera y adelanta. La violencia de ese arranque es bastante elocuente. Alice mira por la ventana. Su amiga Zafrina esta enfrente de la escuela y habla con Jasper. Alice se molesta.

-No es posible! Cada vez que me gusta alguien, Zafrina esta ahí, se pone a hablar y se hace la tonta. Mira que loca. Siempre lo hace a propósito. Primero ella odiaba a Jasper, y ahora mira como le habla.-

Zafrina ve pasar la Peugeot. Saluda a Alice y le hace una señal con la mano que en la tarde la llamaría. Alice la mira con odio y no le responde. Después se gira hacia la hermana.

-Bella, ed te vino a buscar a ti?-

-No.-

-Como no, vi que hablaban.-

-Paso por casualidad.-

-Bueno, podías regresarte con el. Ahí esta!-

Justo en ese momento Edward pasa a toda velocidad con su moto cerca del carro. René se asusta de golpe. Inutilmente. Edward nunca le daría. Calcula la distancia siempre al milímetro.

La Honda 750 se dobla dos o tres veces entre los otros carros. Después Edward, con los Ray-Ban oscuros en los ojos, gira ligeramente la cabeza y sonríe. Esta seguro que Bella lo esta mirando. De hecho, no se equivoca. Edward acelera y sin pararse en el semáforo rojo va hacia la calle Siacci a toda velocidad. Un carro que viene a su derecha suena la bocina. Un oficial no le da tiempo de leer la placa. La moto desaparece superando otros carros. René se para en el semáforo y se voltea hacia Bella.

-Si solo te atreves a montarte con ese tipo no se que te hago. Es un cretino. Viste como maneja? Mira Bella, no estoy bromeando, no quiero que lo hagas.-

Su mama tiene razón. Edward maneja como un loco.

Sin embargo, la noche anterior detrás de el, en la noche, con los ojos cerrados, en silencio, ella no había tenido miedo. De hecho, esa carrera le había gustado. Bella abre la bolsa del mercado y le quita un suave pedazo de pizza blanca. No se puede aguantar por siempre. Después, en un momento de atrevimiento total, decide que es el momento justo.

-Mama, hoy me dieron una nota.-