Capitulo 14

El año antes.

- Bella, Bella!- Alice toca la puerta del baño gritando. Pero Bella no la escucha. Esta bajo la ducha y como si no bastara la radio cercana suena a todo volumen una canción del año precedente de U2. A la final Bella escucha algo. Como un golpe fuerte que no va al tiempo del ritmo del baterista. Cierra el agua, después todavía goteando, estira el brazo bajando el volumen.

-Que pasa?-

Alice desde afuera suspira.

-Finalmente, llevo una hora tocando. Angela al teléfono.-

-Dile que estoy bajo la ducha, la llamo yo en cinco minutos.-

-Dijo que es urgente!-

Bella suspira.

-Esta bien! Al, me traes el teléfono?-

-ok!.- Bella abre la puerta. Alice esta allí con el inalámbrico en mano.

-No hables mucho, espero una llamada de Zafrina.-

Bella se seca la oreja antes de apoyarla en el teléfono.

-Que es tan urgente?-

-Nada, te quería saludar! Que haces?-

-Estaba bañándome. No se como, pero siempre me llamas cuando estoy bajo el agua.-

-No vas a salir con Jacob?-

-No, esta noche iba a casa de un amigo suyo a repasar. Tiene un examen en dos días. Biología.-

Angela se queda un segundo en silencio. Decide no decir nada.

-Ok, te recojo en diez minutos.-

Bella agarra una toalla pequeña y se seca los cabellos.

-No puedo.-

-vamos, comemos una pizza.-

-Y si me llama Jacob?-

-Dile a Alice que si llama, te llame mas tarde, quizás te encuentra en tu teléfono. Anda, regresaremos rápido!-

Bella trata de replicar. Pero todas sus excusas – cansancio, tareas no terminadas y un increíble deseo de quedarse en casa con pijamas enfrente de la televisión – son inútiles. Poco después esta sentada en la Vespa detrás de Angela que maneja despreocupada en el trafico de las nueve.

Babi tiene los cabellos aun mojados, un suéter azul con el escrito California y la actitud molesta.

-Haras que me pase algo.-

-Pero si hace calor esta noche!-

-Hablaba de tu forma de manejar!-

Angela sigue y agarra a la derecha en el Puente Milvio.

Bella se acerca a la cara de Angela para que la escuche.

-Que calle estas tomando?-

-Porque?-

-No vamos a Baffetto?-

-No.-

-Que paso?-

-Cada tanto hay que cambiar. Bella, eres una metódica. Siempre vas a Baffetto, siempre sacas ocho en latín, siempre todo igual! A propósito, con quien estas ahora?-

-Como que con quien? Con Jacob no?-

Bella mira sorprendida a la amiga. No sabe porque, pero esta segura que a ella no le cae bien Jacob.

-Ves Bella, hasta con eso eres fastidiosa. Debes cambiar.-

-Bromeas? Estoy ilusionada.-

-No exageres…-

-No, Ang, en serio. Lo quiero muchísimo!-

-Como te puede gustar tanto si apenas tienen cinco meses?-

-Lo se, pero estoy enamorada, quizás por que es mi primer historia importante.-

Angela sube las calles con rabia. Si, tu primera historia importante y es con ese gusano, piensa Angela. Después mete tercera y va hacia Plaza Mazzini. Después va a segunda y dobla a la derecha. Bella le aprieta la cintura mientras a toda velocidad van por la tercera transversal, la calle Nueva Florentina. Seth, el hijo del propietario, esta en la puerta. Cuando las ve, las saluda yendo a su encuentro. Es muy apegado a ellas dos. En realidad le atrae Bella, aunque siempre lo ha escondido. Seth las acomoda en la fila de las mesas a la derecha, apenas entrando. De ahí se puede ver todo el local. Un camarero les lleva rápido dos menú para comer. Pero Angela ya sabe que pedir.

-Aquí hacen un calzone fabuloso! Tiene de todo: queso huevo, mozzarella, y pedazos de jamón. Una cosa increíble!-

Bella revisa en el menú si hay algo con menos grasa. Pero Angela la convence.

-Entonces dos calzones y dos cervezas claras medianas.-

Bella mira preocupada a la amiga.

-Entiende, por una vez! Esta noche debemos celebrar!-

-Que cosa?-

-Bueno, hace tiempo que no salíamos solas.-

Bella piensa que es cierto. Últimamente las pocas veces que ha salido siempre ha sido con Jacob. Le gusta estar ahí en ese momento, con su amiga. Angela esta revisando los bolsillos de su chaqueta. Al final saca un gancho con corazones de piedra dura de colores, se recoge el cabello y los aguanta con el gancho.

Su bella cara redonda aparece en toda su claridad. Bella le sonríe.

-Esta muy lindo ese gancho. Te queda muy bien.-

Ríen. En ese momento llegan las cervezas. Bella las mira. Son enormes.

-Esta es la mediana? Y si fuera la grande?-

Angela sube el vaso.

-Vamos, no inventes cosas.- Lo choca con fuerza contra el de Bella. Un poco de cerveza cae afuera salpicando en el mantel.

-Por nuestra libertad.-

Bella la corrige: -Momentáneamente…-

Angela le da una pequeña sonrisa como para decir: concedido. Después beben las dos. Bella es la primera a ceder. Al llegar a un cuarto del vaso, para de beber. Angela continúa bebiendo tomándose poco más de media cerveza.

-Ahhh.- Angela deja el vaso en la mesa. -Esta si que la necesitaba.-

Y se limpia la boca rozándola violentamente con la servilleta. Cada tanto le gusta asumir ese aire de dura. Bella abre la canasta de los panecitos. Saca uno ligeramente caliente y lo parte. Después mira alrededor del local. Grupos de chicas hablando divertidas, haciendo pequeños triángulos de pizzas con tomates. Chicos refinados se obstinan de comer con el tenedor las aceitunas. Una joven pareja habla divertida esperando ser servidos. Ella es una bella chica de cabellos oscuros, no muy largos. El le sirve gentilmente de beber. Esta de espaldas. Bella no sabe porque, pero le parece conocido. Un camarero le pasa cerca. El chico lo para. Le pregunta que ha pasado con sus pizzas. Bella lo mira a la cara. Es Jacob. El pan se le rompe entre las manos mientras algo mas se rompe adentro. Recuerdos, emociones, momentos bellísimos, frases dulces susurradas comienzan a girar en un vértice de ilusión. Bella suspira. Angela se da cuenta.

-Que pasa?-

Bella no puede hablar. Le indica el fondo del lugar. Angela se voltea. El camarero se aleja de una mesa. Angela lo ve. Jacob esta allí, le sonríe a una chica sentada frente a el. Le acaricia la mano, confiado de la llegada de las pizzas y sobretodo de lo siguiente en la velada. Angela se voltea de nuevo hacia Bella.

-Que hijo de perra. Más que una frase común. Los hombres son de verdad todos iguales! Examen de biología no? Se esta preparando par anatomía!- Bella en silencio dobla la cabeza hacia abajo. Una lagrima ingenua se desliza por sus mejillas. Se para un momento sobre el mentón indecisa, después, empujada por el dolor, da un salto al vacío.

Angela mira lamentada a la amiga.

-Disculpa, no quise.-

Se saca del bolsillo del pantalón un pañuelo colorido y se lo pasa.

-Toma, no es el indicado para la situación, quizás muy alegre, pero es mejor que nada.-

Bella cae en una risa extraña acompañada por un poco de llanto. Después se limpia las lagrimas y la nariz. Sus ojos limpios, ligeramente enrojecidos, vuelven a mirar a su amiga. Bella se ríe de nuevo. En realidad suena como un sollozo. Angela le acaricia la barbilla, quitando otra lagrima indecisa.

-Vamos no seas así, no se lo merece ese gusano. Cuando va a conseguir una como tu? Es el, el que debería llorar. No sabe lo que perdió. Ahora esta maldecido a tener salir con chicas como esa.-

Angela se voltea una vez mas a mirar a la mesa de Jacob. También lo hace Bella. Le da una puntada en el estomago. La búsqueda del tesoro. Las caminatas en Villa Glori, los besos en el atardecer, mirarse a los ojos y decirse te amo. Imágenes dulcemente ligeras desaparecen rotas por un viento de tristeza. Bella trata de sonreír.

-Bueno, tan fea no me parece.-

Angela mueve la cabeza. Bella es increíble, hasta en esta situación no puede dejar se ser sincera. Bella agarra la cerveza y da un sorbo largo. Después deja el vaso en la mesa y se limpia violentamente la boca con la servilleta igual que como Angela hizo.

-Dios, como lo odio.-

-Eso! Así me gusta. Debemos castigarlo!- Angela golpea el vaso de la amiga, después las dos terminan con la cerveza en un único y ultimo trago. Bella, ligeramente confundida, no habituada a beber y a todo el resto, sonríe decidida a la amiga.

-Tienes razón, se las haré pagar! Tengo una idea. Vayamos donde Seth!-

Jacob ríe divertido sirviéndole a la chica del frio vino Galestro. Sabe divertir a una chica casi lo mismo que como no sabe elegir un buen vino.

Esa noche la Nueva Florentina puede estar orgullosa. Nunca había tenido un mesonero tan lindo. Una mesonera, para ser exactos. Bella avanza entre las mesas con las pizzas en mano. No tiene dudas. Esa de la mozzarella sin aliños es para Jacob. Cuantas veces la escuchó ordenarlas. Cuantas veces con amor le hizo probar un pedazo, llevándolo a su boca.

Otra puntada. Decide no pensar. Se voltea. Seth y Angela están cerca de la caja. Le sonríen apoyándola desde lejos. Bella toma fuerzas. Esta molesta. La cerveza era buena y la esta ayudando a llegar a la mesa de Jacob.

-Esta es para ella.-

Pone la pizza blanca de jamón con poco aceite a la chica que la mira sorprendida.

-Y esta es para ti, gusano!- Jacob tiene no tiempo de sorprenderse. La mozzarella sin aliños le cae en la cabeza con todo el tomate, mientras que la masa caliente, quemándolo se transforma en un incomodo sombrero. Seth y Angela comienzan a reír en un aplauso, seguidos por todo el restaurante. Bella, ligeramente ebria, se inclina agradeciendo. Después se aleja con Angela bajo el brazo seguida por divertidos comentarios de los presentes y la mirada estupida de la acompañante.

Regresan en la Vespa en silencio. Bella se sostiene abrazada fuerte a Angela. Pero no es miedo. Por la calle hay mucho menos tráfico. Con la cabeza apoyada en la espalda de la amiga mira los árboles desfilar frente a ella, las luces rojas y blancas de carros a lo lejos. Un autobús naranja le pasa cerca. Cierra los ojos. Un escalofrío la toma de sorpresa, después la abandona. Siente frío y calor y se siente sola. Siempre en silencio llegan debajo de su casa. Bella baja de la Vespa.

-Gracias Ang.-

-De que? No he hecho nada.-

Bella le sonríe. -La cerveza estaba buenísima. Mañana en la escuela te brindo la merienda. Debemos festejar.-

-Festejar que?-

-La libertad completa.- Angela la abraza. Bella cierra los ojos. Se le sale un sollozo, después se separa y se aleja. Angela la mira subir las escaleras corriendo y desaparecer dentro del portón. Después enciende la Vespa y se aleja en la noche. Mas tarde Bella, mientras se quita la ropa, saca el dinero de los bolsillos de los jeans. Cuando mete la mano para ver que hay todavía algo más ahí, queda sorprendida. Entre tantas lagrimas, sale una sonrisa. El gancho de Angela con los corazones de colores esta ahí. Se lo metió ella, cuando estaban abrazadas.

Un pequeño regalo para animarla, para hacerla sonreír. Lo ha logrado. Angela es verdaderamente una amiga. Jacob, sin embargo, fue verdaderamente un idiota. Bella sonríe poniéndose la pijama. En toda esta tragedia piensa que hay algo de divertido. Si hubiéramos ido como siempre a Baffetto nunca lo hubiéramos atrapado. Bella se lava los dientes. Que extraño, justo esta noche, decidimos ir a la Nueva Fiorentina. Bella se mete bajo las sabanas. Si, Jacob fue un idiota, y espero que lo sea por toda su vida.

Angela gira a la derecha. Decide pasar saludando a su amigo Ben.

Un gato atraviesa la calle. No mira si es negro o no. Pallina no cree en la suerte. Ella prefiere miles de veces la pizza de Baffetto que el calzone de la Nueva Fiorentina. No la cambiaria por nada en el mundo. Pero esa noche, cuando Seth la llamo diciéndole que ahí estaba el novio de Bella con otra, no tuvo dudas. Era la ocasión que esperaba desde hace tiempo. Supo muchas historias acerca de las aventuras de Jacob. No pueden ser solo rumores. Pero si se las hubiera contado, estaba segura que Bella no le hubiera creído. O quizás si. Y ahí se hubiera arruinado una amistad. Mejor echarle la culpa al destino. Angela llama a Ben por el intercomunicador. Le responde una voz somnolienta.

-Si, quien es?-

-Ang. Todo esta hecho.-

-Lo atraparon?-

-In fraganti! Como una rata con el queso en la boca o mejor como un gusano con la pizza en la cabeza.-

-Porque, que sucedió?-

-Si bajas te cuento.-

-Y como lo tomo Bella?-

-Mal…-

-Espera, me visto y bajo.-

Angela se peina hacia atrás los cabellos. Solo por un momento extraña su gancho de cabello. Pobre Bella, pero mejor así. Quizás sufriría un poco, pero mejor ahora que después. Cuando hubiera estado más enamorada. Rápido regresara a estar alegre. Y la sonrisa de una amiga vale mucho más que un gancho, mucho más que una pizza margarita. Aun si es de Baffetto.