Capitulo 16

A los bordes de esa gran calle de amplia curva hay mucha gente. Algunas Jeep Patrol con las puertas abiertas disparan música a todo volumen. Muchachos con cabellos rubios teñidos, con camisetas y gorras americanas, pretenden ser surfistas y en poses de estatuas se pasan, felices, una cerveza. Un poco más allá, cerca de un Maggiolone descubierto, otro grupo, un poco más realista, se aproxima para fumarse una marihuana. Mas adelante, algunos señores en busca de una velada emocionante, están cerca de un Jaguar. Cerca de ellos, otra pareja de amigos miran divertidos esa absurda carrocería. Motos que van sobre una sola rueda, motos que corren veloces rugiendo, frenando y acelerando, chicos que pasan de pie sobre los pedales mirando si hay gente conocida, otros que saludan amigos.

Bella mira distraída todo. Después se pone a caminar, tropieza con un tipo con los cabellos peinados, una chaqueta negra de piel y un zarcillo en el oído derecho. Parece tener un gran susto.

-Mira por donde vas, no?-

Bella se disculpa. Ahora mucho más se pregunta que esta haciendo en ese lugar. A un cierto punto ve a Victoria, la hija de los Accado. Esta ahí, sentada en el suelo, sobre una chaqueta de jeans. Cerca de ella esta James, su novio. Bella se les acerca.

-Hola Gloria.-

-Hola, como estas?-

'Bien.'

-Conoces a Dario?-

-Si, ya nos hemos visto.-

Se intercambian una sonrisa tratando de recordar donde y cuando.

-Escucha, lo siento por lo que paso a tu papa.-

-Ah si? A mi no me importa de verdad. El esta bien. Así aprende a meterse en sus propios asuntos. Siempre se entromete, siempre quiere salirse con la suya. Finalmente consiguió alguien que lo metiera en su puesto.'

-Pero es tu padre!-

James prendió un cigarrillo.

-Estoy de acuerdo. Dile a Ed gracias de mi parte. Sabes que nunca me deja subir a su casa? Debo siempre esperar abajo para salir con Victoria. No es que me importa verlo. Es una cuestión de principios, no?-

Victoria fuma, después mira a Bella sonriendo.

-Y que, ahora eres algo de Ed?-

-Yo? Estas loca? Me despido, debo conseguir a Angela.-

Sobre una pequeña escalera, detrás de una red, esta Alec. Esta sentado sobre una gruesa moto y habla alegremente con una chica que tiene abrazada entre las piernas. La chica tiene un gorro azul con la visera y escrito NY al frente. Los cabellos negros recogidos le salen del gorro entre la visera y el final. Tiene puesta una chaqueta con los bordes blancos plastificados como típica porrista americana. La correa que se usa para ser groupie, un par de pantalones azul oscuros y los zapatos combinados la hacen ver un poco más italiana. Esa loca desencadenada que ríe y mueve divertida la cabeza y besa cada tanto a Pollo, es Angela. Bella se les acerca. Angela la ve.

-Hola, que sorpresa!- Va a su encuentro y la abraza. -Que feliz estoy, viniste!-

-Yo para nada. De hecho, quiero irme lo mas rápido posible!-

-A propósito, que haces acá? No es de locos venir a las carreras?-

-Si, eres una loca. Llamo tu mama, dijo que mañana en la mañana te buscaba rápido, que debes hacer los análisis, trata de regresar pornto ok?.-

-Pero quédate!- Angela agarra a Bella bajo su brazo y la lleva hacia Alec. -A que hora termina esto?-

Alec sonríe a Bella que lo saluda forzada.

-Rápido, a lo mas dos horas y termina todo. Después iremos a comer una buena pizza, esta bien?-

Angela mira entusiasmada a la amiga.

-No me voy a quedar, trata de llegar rápido. No quiero tener problemas con tu mama por tu culpa!-

-Que rayos vienes a hacer acá si nada te parece bien?- Dice Alec botando el cigarro.

Después, su voz. -Es posible que no puedas estar de acuerdo con alguno? Tienes un carácter muy fuerte de verdad.-

Es Edward. Parado frente a ella con su sonrisa arrogante.

-Se da el caso que yo estoy de acuerdo con todos. En mi vida nunca existieron discusiones, quizás porque siempre frecuente un cierto tipo de gente. Últimamente mis conocidos han empeorado, quizás por la culpa de alguien…- Mira directo a Angela que alza los ojos al cielo suspirando.

-Ah entonces, no viniste por mi?' Edward se para enfrente. -Estaba seguro que habías venido para verme correr…-

Acerca peligrosamente su cara a la de ella. Bella lo esquiva superándolo.

-Pero si ni sabia que estabas.- Se ruboriza.

-Lo sabia, lo sabia!. Te pusiste toda roja. Viste, no debes decir mentiras, no eres capaz.-

Bella se queda en silencio. Se molesta con ese maldito rubor inevitable y su corazón que, desobediente, le late veloz. Edward lentamente se le acerca. Su cara esta de nuevo muy cerca de la de Bella. Le sonríe.

-No entiendo porque te preocupas tanto. Tienes miedo de decirlo?-

-Miedo? Miedo yo? De quien? De ti? Tú no me das miedo. Me das risa. Quieres saber algo? Yo esta noche te denuncie.- Esta vez es ella que se acerca a la cara de Edward. -Entendiste? Les dije que fuiste tú que golpeaste al señor Accado. Aquel al que le diste el cabezazo. Dije tu nombre. Imaginate que tanto miedo te tengo…-

Alec baja de la moto y se dirige veloz hacia Babi.

-Idiota…-

Edward lo detiene.

-Calma Alec, calma.-

-Como que calma, Ed? Ella te arruino! Después de todo lo que paso, otra denuncia y te quitan todo el resto. Vas directamente a prisión, a la cárcel.-

Bella se queda estupefacta. Esto no lo sabía. Edward tranquiliza al amigo.

-No te preocupes Alec, no sucederá. No terminare en prisión. Quizás iré a lo mas a un tribunal.-Después, volteado hacia Bella: -Aquello que cuenta es lo que se dice en el proceso, cuando tu serás llamada a dar el testimonio en contra de mi. Ese día no dirás mi nombre. Estoy seguro. Dirás que no fue yo. Que no tengo nada que ver.-

Bella lo mira como si fuera un duelo.

-Ah si? Y estas tan seguro?-

-Claro.-

-Piensas que te tengo miedo?-

-Absolutamente no. Ese día, cuando vayamos al tribunal, estarás tan loca por mi que haras cualquier cosa por salvarme.-

Bella se queda un momento en silencio, después explota en una risa.

-El loco serás tu que te convences de eso. Yo ese día diré tu nombre. Te lo juro.-

Edward le sonríe seguro.

-No jures.-

Un pitazo largo y seguro. Todos se voltean. En el centro de la calle esta un hombre bajo como de treinta y cinco años. Tiene una chaqueta de piel negra. Es respetado por todos. Alza los brazos. Es la señal. La primera carrera, la de las groupies. Edward se voltea hacia Bella.

-Quieres venir detrás mío?-

-Es cierto. Estas loco.-

-No, la verdad es otra. Tienes miedo.-

-No tengo miedo!-

-Entonces haz que Angela te preste su correa, no?-

-No apoyo las carreras de idiotas.-

Una moto azul oscuro se para enfrente. Es Tanya. Saluda a Angela con una sonrisa, después ve a Bella. Las dos chicas se miran fríamente. Tanya se sube la chaqueta.

-Me llevas Edward?- Muestra la correa apropiada.

-Claro pequeña. Ponle seguro a tu moto.-

Tanya le lanza una mirada de satisfacción a Bella, después le pasa al lado para ponerle el candado a su moto. Edward se acerca a Bella.

-Que mal, te hubieras divertido. A veces el miedo es una cosa fea. No te deja vivir los momentos más bellos. Es una especie de maldición si no sabes vencerla.-

-Ya te lo dije, no tengo miedo. Ve a correr si te divierte tanto.-

-Vas a apoyarme?-

-Me voy a casa.-

-No puedes, después de que pitan nadie puede moverse.-

Angela se le acerca.

-Si, es así. Vamos Bella. Quédate aquí conmigo. Así vemos esta carrera y nos vamos juntas después.-

Bella asiente. Edward se le acerca y con un movimiento ágil le quita la bandana que tiene en la cintura. Bella no tiene tiempo de pararlo.

-Devuelvemela!-

Trata de agarrarla. Edward la tiene en alto con la mano. Bella trata de golpearlo en plena cara, pero Edward es más veloz. Le para la mano en el aire y la aprieta fuerte. Los ojos azules chocolate de Bella se ponen claros. La esta lastimando. Orgullosa como es, no dice nada. Edward se da cuenta. Deja de apretarla.

-No lo hagas nunca mas.-

Después la suelta y se monta en la moto.

En ese momento llega Tanya y se monta detrás de el. Se pone al contrario como dice el reglamento y se ata a el con la correa. La moto sale justo a tiempo cuando ella logra cerrar la correa en el último hueco. Tanya lleva las manos hacia atrás y se las lleva a los lados. Después alza la cara. Bella esta ahí viéndola. Las dos chicas intercambian una última mirada.

Después Edward alza la moto, Tanya cierra los ojos aguantándose de el. La correa los aguanta. Edward cae en dos ruedas y acelera para ponerse en el centro de la calle, listo para la carrera. Alza el brazo derecho. En su muñeca, resplandeciente y alegre, esta la bandana de Bella.

De repente, tres motos aparecidas de la nada, van al centro de la calle. Todos tienen detrás a una chica sentada al contrario. Las groupies miran alrededor. Una locura de chicas y chicos están frente a ellos. Las miran divertidos. Algunas las conocen y gritan sus nombres. Otros le saludan con la mano buscando tener su atención. Pero las groupies no le responden. Todas tienen las manos detrás y se aprietan al conductor por el miedo de soltarse en la salida. Reúnen las apuestas. Los señores del Jaguar apuestan más que todos. Uno de ellos apuesta a Edward. Otro de ellos apuesta al de al lado con la moto de colores. Siga, el encargado, recoge el dinero y se lo mete en el bolsillo de enfrente de la chaqueta, con cierre. Después alza el brazo derecho y se mete el pito en la boca. Hay un momento de silencio. Los chicos en las motos están todos mirando al frente, listos para salir. Las groupies están sentadas detrás, de espaldas. Tienen los ojos cerrados. Todas menos una. Tanya quiere saborear el momento. Adora las carreras. Las motos corriendo. Tres pies izquierdos empujan el pedal hacia abajo. Con un único rumor suenan al mismo tiempo. Están listas. Siga baja el brazo y pita. Las motos salen de frente, casi inmediatamente sobre una sola rueda, veloces y rugiendo. Las groupies se sujetan fuertes a sus hombres. Volteadas con la cara hacia el suelo, ven la calle correr bajo de ellas, dura y terrible. Con la respiración aguantada, el corazón a dos mil, el estomago en la garganta. Corren detrás a cien, ciento veinte, ciento cuarenta. El primero a la derecha rompe. Baja la rueda de enfrente, tocando tierra con un golpe fuerte, empujando los amortiguadores. La moto tiembla, pero no pasa nada. Aquel que esta cerca acelera más. La moto sube de nuevo, la chica, sintendose casi vertical, grita. El chico, asustado, quizás también porque es su novia, suelta el acelerador frenando. La moto baja delicadamente. Una bestia de Kawasaki como de trescientos kilos baja con dulzura como si le hubiesen ordenado, baja el frente, tocando el suelo, como un pequeño avión sin alas.

Edward sigue en la competencia, jugando con el freno y el acelerador. Su moto, proyectada siempre a la misma altura, parece inmóvil, sostenida por un hilo transparente en la penumbra de la noche. Vuela así, aguantado de las estrellas. Tanya mira la calle correr, las rayas blancas casi invisibles se mezclan una con la otra y aquel gris asfalto parece un mar que suave, liso, sin ondas, navega silencioso bajo ella. Edward llega de primero entre los gritos de alegría de los amigos presentes y la felicidad del señor que apostó por el, no tanto por el dinero ganado, sino por haberle ganado a su amigo que lo llevo a ese lugar.

James, Aro y cualquier otro amigo, se precipitan a darle cumplidos. Una mano hermana no bien diferenciada en medio del grupo le ofrece una cerveza aun fría. Edward la agarra al vuelo, le da un trago largo, después se la pasa a Tanya.

-Fuiste muy buena, nunca te moviste. Eres la groupie perfecta.-

Tanya bebe un poco, después baja de la moto y le sonríe.

-Hay momentos en que hay que quedarse quietos y otros en que hay que saber moverse. Estoy aprendiendo no?-

Edward le sonríe. Es increíble.

-Si, estas aprendiendo.-

La mira alejarse. También tiene un cuerpo hermoso. Llega Alec que se monta detrás en su moto.

-Edward! Ed!' El se voltea. Es Angela desde encima del muro cerca de la red llamándolo. -Increible! Eres el mejor.-

Edward le sonríe. Después ve a Bella que esta al lado. Alza el brazo derecho mostrando la bandana azul.

-Fue solo suerte!- Grita Babi desde lejos.

Frente a Bella y Angela se para Tanya. Tiene una chica rubia, un poco rellena detrás de la moto, -se puede saber que hacen dos tontas como ustedes en un lugar como este?-

La tipa rellena de atrás sonríe.

-Y sobretodo como salen sin uniforme? No son dos de esas idiotas de la Falconieri? Dicen que son todas unas refinaditas!-

Maddalena apaga la moto, señala a Bella.

-Y ella? Ella que hace acá? No lleva siquiera la correa. Que, no sabes que este lugar esta reservado a las groupies? O corres o te vas.-

Bella se voltea hacia Angela suspirando.

-Solo faltaba la estupida de turno.-

Tanya se da cuenta.

-Que has dicho?

Bella le sonríe.

-Dije que estoy esperando mi turno.-

Bella se queda quieta. Quizás de verdad no lo escucho. Bella abre la chaqueta de Angela.

-Rápido, dame esta correa.-

-Que? Estas bromeando?-

-No, anda, dámela. Si es tan emocionante ser groupie entonces quiero probar.- La abre. Angela la para.

-Mira que si te la pones y te eligen, debes correr. Una vez vino aquí una chica que se puso la correa por casualidad, porque le gustaba. Bueno, la hicieron montarse en la moto y debió correr a la fuerza.-

Bella la mira. Angela hace una mueca graciosa. Después comienzan las dos a reír. En realidad, tratan solo de dramatizar el momento. Tanya y la amiga las miran fastidiadas.

Bella se mete la correa y dice con sarcasmo.

-Wow, que increíble! Ahora también soy una groupie.-

Un tipo atemorizante pasa con la moto enfrente. Tiene la parte baja de los cabellos completamente rapadas y un cuello grueso le sale de una chaqueta verde militar con detalles naranjas.

-Dale groupie, tu allá arriba. Montate detrás.-

Bella se señala incrédula.

-Quien, yo?-

-Quien mas? Anda, muevete que pronto comienza.-

-Hola Irina.- El tipo, aparte de su aspecto terrible, tiene también otro punto en su contra. Es un amigo de Tanya.

Bella se acerca a Angela.

-Bueno, adiós, yo voy. Después te cuento como es.-

-Si, claro.-

Angela esta frente a ella, preocupada.

-Mira Bella … lo siento.-

Bella le sonríe, después se dirige hacia el tipo con la moto.

El tipo acelera sin problema de gastar la gasolina. Bella tiene algún problema para montarse en la moto de espalda. El tipo la ayuda. Bella se ajusta la cinta. El tipo la agarra, se la pone al nivel del corazón y se la regresa a la mano. Babi llega con suerte a ajustarlo en el último hueco. Es más o menos gordo. Y como si no bastara, Tanya le da una palmada con fuerza a la chaqueta del tipo.

-Dale, acelera todo. Estoy segura que ganas!- Después sonríe a Bella: -Veras como te diviertes aquí detrás.-

Bella no tiene tiempo de responderle. El tipo acelera y va adelante. La moto frena Bella por el frenazo termina golpeándose contra la espalda de Danilo.

-Calma, niña.-

La voz calida y profunda del tipo que debería, según el, tranquilizarla tiene el efecto contrario. Dios mío, piensa Bella.

-Calma, niña.- Debe ser una pesadilla despierta. Esta correa que me aprieta por el corazón. Yo este tipo de correas nunca me las puse, ni siquiera cuando estaban de moda. Debe ser un castigo. Un tipo con una venda en el ojo y una moto amarilla esta a su izquierda. Cayo. Lo ha visto alguna vez en Plaza Euclide. Detrás de el hay una chica con los cabellos rizados y un rubor muy pesado. Esta feliz de ser la groupie. La chica la saluda. Babi no responde. Tiene la garganta seca. Se voltea a la otra parte. Un bello chico alto, con los cabellos largos y un pequeño arete en la oreja, se para a su derecha. Tiene la cubierta de la moto pintado con aerógrafo. Tiene un horizonte con un grueso sol en el centro, con ondas sobre una playa. Un tipo que surfea. Seguramente el surf es menos peligroso que ser la groupie. Se enciende un cigarrillo. La chica detrás de el tiene los cabellos recogidos por un pañuelo y parece no haberse dado cuenta de nada. Sin embargo, se deja ofrecer el cigarrillo. No es valido. No se puede correr drogados. No es deportivo. Si después le hacen el antidoping lo descubren. Pero que estoy diciendo? Esto no es una carrera de caballos! No hay nada legal. Si puedes drogarte. Se va a ciento cincuenta por hora sobre una sola rueda con una pobrecita detrás.

Yo soy esa pobrecita.

Le provoca llorar. Maldición Angela!

Edward apenas se mete sus ciento cincuenta euros en el bolsillo cuando Alec le da un codazo.

-Hey, mira quien esta ahí.- Alec indica las motos que van a salir. -Esa que esta detrás de la moto no es la amiga de Angela?-

Edward se acerca acelerando. No es posible. Es Bella.

-Es cierto.- Agita el brazo con la bandana y grita su nombre.

-Bella!- Siente que la llama. Es Edward. Lo reconoce, allá en el fondo justo frente a ella. La esta saludando. -Tiene mi bandana.- Susurra casi a si misma. -Te lo pido Edward, hazme bajar, ayúdame. Edward, Edward!- Después suelta la mano para decirle que se acerque. En ese momento, Siga pita. El publico grita. Las motos salen al frente acelerando. Bella se vuelve a agarrar rápido, aterrorizada. Todas las tres motos suben en una rueda. Bella se consigue a si misma con la cabeza hacia abajo. Le parece estar casi por tierra. Ve el asfalto correr veloz bajo ella. Trata de gritar mientras la moto ruge y el viento le desordena los cabellos. No le sale nada. La correa le aprieta fuerte la barriga. Le provoca vomitar. Cierra los ojos. Es aun peor. Siente que se desmayara. La moto continua a correr sobre una sola rueda. La rueda enfrente baja un poco. Acelera más. La moto se alza de nuevo, Bella se encuentra más cercana al asfalto. Cree que se caerá. Un toque al freno y la moto regresa ligeramente abajo. Va mejor. Bella mira alrededor. La gente ahora es solo un grupo lejano, coloreado, ligeramente borroso. Todo alrededor, silencio. Solo el viento y el sonido de las otras motos. Esta ganando. Ella esta ganando. Tanya tiene razón. 'Corre de maravilla.' Bella esta exaltada. Siente un sonido a su derecha. Se voltea. La moto y la chica detrás, atados juntos, vienen desarmados de ese caballo con motor, hecho de pistones y cilindros enloquecidos. Terminan en el suelo todavía atados. Después su cinta se rompe, deslizan así, aun cercanos, por poco, girando y dando vueltas de un lado a otro de la calle. La moto, ahora libre, continua veloz su carrera. Después cae lateralmente, desliza sobre el asfalto, chilla y da muchas mas vueltas. Al final da una especie de giro, vuela cerca de Babi, alta en la penumbra de la noche. Salta hacia el cielo, llega al menos a cinco metros, con el faro todavía prendido ilumina todo alrededor, hace un arco luminoso. Después, con un último giro, cae golpeando y destrozándose, dejando atrás miles pedazos de acero y de la cubierta pintada. Sutiles llamas de fuego cada vez más débiles la acompañan hasta el final de su carrera. Las dos motos restantes se detienen. El grupo lejano se queda en silencio por un momento, después todos salen. En manada de Vespas, SH 50, Peugeot robadas, motos de pequeños o grandes cilindros, Yamaha, Suzuki, Kawasaki, Honda.

Un ejército de motociclistas avanza rápido. Todos corren al lugar del incidente. El hombre. Se aguanta sobre una sola pierna. La otra sale fuera del jeans roto, herida y fracturada, perdiendo sangre por la rodilla. Un visible abultamiento debajo de la chaqueta arriba muestra que el hombro se le salio, mientras que por el frente la sangre oscura le desciende por el cuello. El Bailarina mira su moto destruida. Se dobla y acaricia la cubierta. Una parte de la playa se rompió. El surfista desapareció, transportado por la onda mucho mas dura del asfalto destructor.

La chica esta tirada en el suelo. El brazo derecho se sacude descompuesto lateralmente. Esta roto. Llora por el susto, sollozando fuerte. Bella se libera de la correa. Baja de la moto. Los primeros pasos son inseguros. No logra dominar sus piernas por la emoción. Entra en el grupo. No conoce a ninguno. Siente los lamentos de la chica tirada por tierra. Busca a Angela. En un momento escucha otro pitazo. Más largo. Que es? Comienza otra competencia terrible? No entiende. Todos comienzan a correr en todas las direcciones. La gente la tropieza. Las motos le pasan por al lado. Escucha las sirenas. No muy lejos aparecen los carros. Sobre sus techos de colores azules brillantes. La policía. Solo faltaba esta. Debe alcanzar su vespa. Alrededor están muchachos que escapan. Alguno grita, otros se tropiezan peligrosamente. Una chica con la moto cae a pocos metros de ella. Bella se pone a correr. Otros carros de la municipal se paran alrededor. Ahí esta. Ve su vespa parada frente a ella, a pocos metros de distancia. Esta a salvo. De repente, algo la para. Alguien la agarra por los cabellos. Es un oficial. La empuja con fuerza haciéndola caer al suelo, halándola con violencia desde atrás por los cabellos. Bella grita del dolor, tirada en el asfalto, mientras algunos mechones se despegan. En un momento, el policía la suelta. Un golpe en plena barriga ha hecho que se doblara en dos abandonando la presa. Es Edward. El policía trata de responder. Edward le da un empujón violento que lo hace terminar en el suelo. Después ayuda a Bella a alzarse, la hace subir en su moto detrás de el y sale acelerando. El policía se recupera, se monta en un carro cerca con un colega al volante y parten a su persecución. Edward pasa fácilmente entre la gente y las motos paradas de la municipal. Algunos fotógrafos avisados de esa redada llegaron al lugar y toman fotos. Edward se levanta sobre una rueda y acelera. Supera otro policía que con la señal roja le hace señas de pararse. Alrededor, flash enloquecidos. Edward apaga las luces y se baja hacia el manubrio. El carro de la municipal con el oficial golpeado supera lateralmente el grupo y, con la sirena chillando, esta rápido detrás.

-Cubre la placa con el pie.-

-Que?-

-Cubre el ultimo numero de la placa con el pie.-

Bella tira hacia atrás la pierna derecha tratando de cubrir la placa. Se desliza dos veces.

-No lo logro.-

-Dejalo así. Es posible que no sepas hacer nada?-

-Se da el caso que nunca he tenido que escapar en una moto. Seguramente hubiera querido evitarlo hoy también.-

-Preferias que te hubiera dejado en manos de ese policía que quería tu cráneo?-

Edward acelera y gira a la derecha. La rueda detrás se desliza ligeramente marcándose en el asfalto. Bella se aprieta a el y grita:

-Frena!-

-Estas bromeando? Si ellos me atrapan me quitan la moto.-

El carro de la municipal se pone detrás de ellos persiguiéndolos en la calle. Edward vuela rápido por la bajada. Ciento treinta, ciento cincuenta, ciento ochenta… se siente la sirena sonar lejos. Se están acercando. Bella piensa lo que le dijo su madre:

-No te atrevas a montarte atrás de ese muchacho. Mira como maneja… es peligroso.- Tiene razón. Las madres siempre tienen razón. Sobretodo la suya.

-Frena. No quiero morir. Ya me lo imagino mañana lo que leeré en los periódicos. Joven chica muere en una persecución con la municipal. Frena, te lo pido.-

-Pero si mueres como vas a leer los periódicos?-

-Edward para! Tengo miedo! Ellos quizás disparen.-

Edward acelera de nuevo y se voltea repentinamente a izquierda. Se meten en una calle que tiene un campo semidesierto. Hay algunas villas con un muro alto y una cerca. Tienen algún segundo. Edward frena.

-Apresurate, baja. Esperame aquí y no te muevas. Te paso a buscar apenas no los tenga detrás…-

Bella baja volando de la moto. Edward sale de nuevo a toda velocidad. Bella se pega al muro cercano de la entrada de la villa, escondiéndose. Justo a tiempo. El carro de la municipal pasa justo en ese momento. Pasa rápido frente a la villa y prosigue a perseguir la moto. Bella se tapa las orejas y cierra los ojos para no escuchar el sonido chillón de la sirena. La maquina desaparece lejos, detrás de aquel pequeño farolito rojo. Es la moto de Edward que con las luces apagadas, ahora solo, corre veloz en la oscuridad de la noche.

Alec se para con la moto frente a la residencia de Bella. Angela baja y va a donde el portero. -Hola, ha regresado Bella?-

Harry, medio somnoliento, duda un poco a reconocerla.

-Ah, hola Angela. No, la vi salir en la Vespa, pero todavía no ha regresado.-

Angela regresa donde Alec: -Para nada.-

-No te preocupes, si esta con Ed esta bien. Veras que dentro de un poco estará acá. Quieres que te acompañe?-

'No, voy arriba. Quizás esta en problemas y llama a la casa. Mejor que este alguno que pueda responderle.- Alec prende la moto.

-El primero que sepa algo, llama.-

Angela lo besa, después se va. Pasa debajo de la barra y se aleja hacia la subida del complejo. Cuando esta a mitad del camino se voltea. Alec la saluda. Angela le manda un beso con la mano, después desaparece por la izquierda y sube las escaleras. Alec mete primera y se aleja. Angela alza la alfombra. Las llaves están allí, como acordaron. Tarda un poco encontrando la correcta para la puerta. Sube al primer piso y abre lentamente la puerta. Del corredor llega una voz. La reconoce. Es Alice. Esta hablando por teléfono.

-Al, donde están tus papas?-

-Angela, que haces aquí?-

-Responde, donde están?-

-Salieron.-

-Bien! Cuelga, rápido. Debes dejar libre el teléfono.-

-Pero estoy hablando con Jasper. Y Bella donde esta? Fue a buscarte.-

-Por eso debes colgar. Quizás Bella llama. La ultima vez que la vi estaba en la moto con Edward perseguida por la municipal.-

-No!-

-Si

-Que asombrosa es mi hermana.-