Capitulo 23

Mas tarde, cuando sus padres salieron, Edward la pasa buscando. Esta todo el grupo abajo esperándola: Aro, Demetri, James y Victoria, Marco, Cayo, Alec y Angela, y otros tipos en un carro Golf con un par de chicas. Van con las motos hacia algún lugar y cuando llegan Bella esta congelada. El lugar se llama El Colonnello y queda muy lejos. Bella no entiende porque eligieron un lugar como ese para comer. Son dos grandes salas donde se ve el horno y mesas normadísimas. Quizás se gastara poco, piensa. Un joven camarero llega para tomar las ordenes. Son quince y todos cambian constantemente de idea, excepto ella que desde el inicio decidió una ensalada mixta con poco aceite. El pobre camarero esta destruido. Trata de recapitular los primeros platos para después ir a los segundos pero cuando es el momento de los contornos ya alguien cambio de idea de nuevo.

La cena prosigue en el máximo de la confusión. Cada vez que viene un plato, de jamón serrano o cualquier otro entremés, es una especie de competencia, todos se lanzan encima y todo desaparece.

Las chicas con los ojos demasiado maquillados ríen divertidas.

Bella mira a Angela buscando un poco de comprensión. También ella, sin embargo, parece ahora estar integrada perfectamente en el grupo. Llego su ensalada mixta con poco aceite. La situación no es una de las mas alegres. Ahora es el momento del cuento Marco. Es la triste historia de un tal Francesco Costanzi. Tuvo la mala idea de fastidiar a su ex novia. Ni siquiera la novia, piensa Bella, la ex. Cosa de locos. Pero todos escuchan interesados y nadie parece moverse a este punto. Entonces, piensa Bella, quizás el tiene razón. La loca soy yo.

-…Después agarro un cuchillo de la cocina y se lo pongo en medio de las piernas…-

Todos ríen como locos. Una chica en el fondo de la mesa casi se cae. También Edward parece divertirse. Bella no cree lo que está escuchando.

-Y que le hicieron al tipo?-

Bella mira a Angela. Tiene también el coraje de hacer estas preguntas.

-No lo se. Nosotros escapamos. Solo se que ese infame esta con una chica y tiene serios problemas para dormir con ella… después de la prueba que lo hicimos pasar, pareciera que perdió el habito. Se ve que desde que le desnudamos el coso, no sube mas.-

Es la apoteosis. Todos comienzan a reír como locos. Después no se sabe como sucedió. Un pedazo de pan vuela. De repente es una lluvia, una verdadera batalla de carne, papas, cerveza. Se tiran de todo. Las chicas son las primeras en abandonar los puestos. Bella y Angela se alejan veloces de la mesa seguidas por otras. Los chicos continúan a lanzarse cosas de comer, con fuerza, con rabia, sin importarle las otras mesas, de golpear clientes cercanos. Lo máximo es cuando el pobre camarero trata de pararlos. Viene centrado de lleno por un pedazo de pan. Hay una especie de ovación. Ese camarero nunca le había pasado algo así en su vida. Después, es el momento de la cuenta. Alec se ofrece de recoger el dinero. Edward agarra a Bella bajo el brazo y la lleva fuera del restaurante. Uno después del otro salen todos.

Edward prende la moto. Bella sube detrás de el.

Justo en ese momento, Alec sale corriendo del restaurante y salta sobre su moto. -Vamonos muchachos!- Todos parten acelerando veloces. Las motos chillan adelantándose y apagando las luces. Del restaurante salen corriendo el camarero y algún otro. Gritan tratando inútilmente de leer las placas.

El sonido de las motos hace eco fuerte en la calle. Uno detrás del otro, doblados a toda velocidad, salen fuera de la zona atravesando las calles, gritando y riendo, sonando las bocinas. Después, casi volando, toman la avenida principal, envueltos por el frío de la calle, del verde mojado de los bosques cercanos. Solo ahora vuelven a prender las luces.

Alec acelera y riendo alocadamente se aleja con Angela. Bella se inclina adelante.

-Eso quiere decir que no pagamos?-

-Que, hay algún problema?-

-Problema? Pero te das cuenta que te pueden denunciar? Quizás leyeron alguna placa.-

-No lo logran con las luces apagadas. Escucha, siempre lo hacemos y nunca han atrapado a ninguno. Así que no des mala suerte!-

-No doy mala suerte. Solo estoy tratando de hacerte razonar. Aunque me parece difícil. Pero no piensas en los del restaurante? La gente que trabaja, que esta todo el día en la cocina sudando en los hornos, que cocina para ti, te dan de comer, que limpia y tu no los consideras para nada.-

-Como que no los considero! Si me gusto bastante como se come en ese lugar!-

Bella se queda en silencio. Es inútil. Se deja llevar detrás sobre el asiento separándose un poco de el. Alrededor, el viento de la noche y la humedad de los bosques la toca, dándole escalofríos de frío. Pero no es solo eso. Esta con alguien que no entiende, que no puede entender. Mira en lo alto frente a ella. Es una noche clara. Las estrellas brillan lejanas. Pequeñas nubes transparentes acarician la luna. Seria todo bellísimo si solo…

-Hey, Ed.- Cayo se le acerca. -Jugamos cincuenta euros a quien llega hasta el centro sobre una sola rueda?-

Edward no se lo hace repetir dos veces. -Si va.- Acelera y sube la moto. Bella tiene apenas tiempo de aguantarse.

De nuevo! No puedo mas. Al menos esta vez no tengo la cabeza hacia abajo!

-Edward! Edward!- Grita dándole fuertes puños en la espalda.

-Para! Bajate.- Edward deja ir dulcemente el acelerador. La moto toca la tierra con las dos ruedas. Cayo continua aun un poco mas gritando victoria.

-Pero que paso? Te volviste loca?-

-Basta con las carreras, los golpes, las persecuciones, no puedo mas, entendiste?- Bella esta gritando. -Quiero una vida normal, tranquila. De gente que va en motos como cualquiera. No quiero huir de los restaurantes, quiero pagar como todos. No quiero que tu te caigas a golpes. No quiero escuchar que uno de tus amigos le puso un cuchillo en medio de las piernas a uno solo porque el llamo a su ex, y no quisiera escucharlo aun si fuese su novia! Yo odio la violencia, odio los que golpean, odio los prepotentes, odio la gente que no sabe vivir, que no sabe hablar, que no sabe discutir, que no tiene respeto por los demás. Entiendes? La odio!-

Se mantienen un momento en silencio, dejándose llevar por la velocidad constante de la moto, del viento que parece lentamente calmarla. Después Edward se echa a reír.

-Se puede saber que es tan divertido?-

-Sabes que odio yo?-

-No, que?-

-Perder cincuenta euros.-

Uno tras otro, llegan. Sonando y haciendo bulla. Algunos suben con las motos la acera, otros la estacionan, frente a la reja cerrada de Euclide. Bella baja de la moto de Edward, se echa los cabellos hacia atrás con la mano. En ese momento se le acerca Angela.

-Genial, no?-

-Que cosa?-

-Que huimos así, en la noche, sin pagar. Yo nunca lo había hecho. Es divertido. Y son simpáticos ellos, no?-

-No. Y no me divertí para nada.-

'Bueno, por una vez…'

-No es una vez. Lo sabes muy bien. Para ellos es un habito. Ang, no entiendes. Es como si robaras. Comiendo sin pagar, estas robando.-

-Un plato de tortellinis y una cerveza. El robo del siglo!-

-Angela, cuando no quieres entender no se puede siquiera intentar.-

De repente una mano le da dos golpes no tan ligeros en el hombro: es Tanya. Mastica un chicle y la mira sonriendo.

-No deberías estar aquí.-

-Porque?-

-Porque yo no quiero que lo estés.-

-No me parece que esto sea tuyo. Así que no puedes negármelo.-

Bella se voltea hacia Angela cerrando cualquier discusión. Trata de iniciar una conversación cualquiera. Pero esta vez un empujón violento la obliga a voltearse.

-Quizás no entendiste. Te debes largar.- Tanya golpea con la mano el hombro de Bella. -Entiendes?-

Bella suspira. -Pero que quieres de mi? Quien te conoce? Quien eres?-

Tanya alza la voz. Se pone roja. -Soy alguien que te golpeara la cara.- Después se le acerca y le grita cerca de la cara. -Entendiste?-

Bella hace una mueca de desprecio. Alrededor de ellas, alguno se puso a mirar que esta sucediendo. Lentamente la gente para de hablar y se les pone alrededor. Todos saben que algo esta por suceder. Bella también lo sabe. Trata de alejarla. Tanya esta muy cerca, demasiado.

-Escucha, termina con esto. No me gustan las peleas.-

-Ah, no te gustan? Entonces quédate en tu casa…-

Tanya avanza amenazante. Bella alarga los brazos y se los pone en sus hombros tratando de mantenerla alejada.

-Escucha, ya te lo dije, no quiero discutir…-

-Que haces?- Tanya mira mano de Bella sobre su hombro. -Me pones las manos encima? Quita rápido estas manos de aquí!- y le da un golpe fuerte al brazo de Bella.

-Esta bien, me largo. Edward?-

Bella se voltea para buscarlo. Pero justo en ese momento siente un ardor fuertísimo debajo del pómulo derecho. Algo la ha golpeado. Se voltea. Tanya esta ahí. Tiene los puños altos, cerrados y amenazantes, y sonríe. El pómulo esta caliente y le duele. Tanya la golpea con una patada en la barriga. Bella se echa detrás y se voltea para irse.

-Adonde crees que vas, perra?-

Una patada desde atrás la agarra de pleno en su trasero, empujándola hacia delante. Bella logra no perder el equilibrio. Tiene las lagrimas en los ojos. Continua a caminar lentamente. Alrededor de ella siente las caras que ríen, otras que la miran en silencio, alguno la señala.

Las chicas la ven preocupadas. El sonido del trafico lejano. Después ve a Edward. Esta ahí frente a ella. De repente siente los pasos corriendo detrás de ella. Es Tanya. Cierra los ojos y baja ligeramente la cabeza. La golpeo de nuevo. Se siente ser halada desde atrás de golpe por los cabellos. Gira sobre si misma para no caerse. Se consigue corriendo con la cabeza abajo, empujada por Tanya, de esa furia gritona que la llena de puños por la cabeza, por el cuello, por la espalda. La piel que sostiene los cabellos parece que quisiera desprenderse y un dolor atroz le llega al cerebro haciéndola enloquecer. Trata de liberarse. Pero cada empujón, cada resistencia son un golpe agudo mas, un dolor fuerte. Entonces la sigue arrinconándo. Bella se agarra de la chaqueta de ella, empujando con toda su fuerza, siempre mas cerca siempre mas veloz, sin ver adonde va, sin entender. Después un fuerte sonido de hierro, de metal que se golpea. De repente esta libre. Tanya termino contra las motos, esta en el suelo, llevándose al suelo con ella un SH 50 y un viejo free. Ahora esta inmóvil ahí abajo mientras una rueda sucia, de rasgos arruinados todavía gira, y una pesada cubierta y el manubrio le pesan mucho. Bella siente la rabia subirle rápido como una marea, como una onda enorme de odio. Siente su cara roja, su respiración rápida, su pómulo golpeado, su cabeza torturada y en un segundo esta encima de ella. Comienza a patearla como un animal, irreconocible. Tanya trata de alzarse. Bella se dobla sobre ella en la tempestad de puños, cubriéndola por todos lados, gritando, rasguñándola, halándola por los cabellos, dibujando sobre su cuello largas líneas irregulares hechas de sangre. Después dos manos fuertes la tiran desde atrás. Bella se consigue de repente pateando al vacío, meneándose, en el intento de liberarse para volver a golpear, para morder de nuevo, para herir aun mas. Mientras se aleja una ultima patada precisa, pero no a su objetivo, golpea otra moto. Un SH 50 cae lento cerca de Taanya, ahora exhausta.

-Oh, mi moto…- Reclama un inocente.

Mientras se aleja, Bella mira al grupo. Ahora no ríen mas. En silencio la miran. Dan espacio para dejarla pasar. Se deja llevar hacia atrás abandonándose por ese que se la esta llevando. Y una risa nerviosa sale de ella hacia el cielo.

El viento fresco acaricia su cara. Cierra los ojos. La cabeza le gira. El corazón le late fuerte. Su respiración esta acelerada y ondas violentas de rabia la toman por momentos, aun no calmadas. Algo debajo de ella se detiene. Esta en la moto. Edward la ayuda a bajar.

-Ven acá.-

Están en el puente de vía Francia. Sube los escalones. Se acercan a la fuente. Edward bañando la bandana y se la pasa por la cara. -Estas mejor?- Bella hace señal de si con la cabeza. Edward se sienta en el muro pequeño ahí cerca, con las piernas abiertas flotando. Se mantiene mirándola sonriente.

-Quien eras tu? Esa que odiaba los peleones? Los violentos? Menos mal! Si no te apartaba ibas a torturar a la pobrecita.-

Bella da un paso hacia el, después comienza a llorar. Repentinamente, de manera compulsiva. Es como si algo se hubiera roto, una pared, una barrera liberando aquel río de lágrimas y sollozos. Se queda mirándola, alargando las manos, no sabiendo bien q hacer. Después abraza esos pequeños y suaves hombros que tiemblan.

-Vamos, no te pongas así. No es tu culpa. Ella te provoco.-

-Yo no quería golpearla, no quería hacerle daño. En serio… no quería.-

-Si, lo se.-

Edward le pone una mano debajo del mentón. Agarra una pequeña lágrima salada, después le alza la cara. Bella abre los ojos, moviendo las cejas, sonriendo y riendo, aun nerviosa. Edward lentamente se acerca a su boca y la besa. Parece aun mas suave de lo normal, así debajo de el, calida y tierna, ligeramente salada. Y ella se deja llevar buscando comodidad en ese beso, primero dulcemente y después más fuerte, desesperada cuando se esconde en su cuello. Y el siente sus mejillas mojadas, su piel fresca, sus pequeños sollozos escondidos en el fondo.

-Ahora basta.- La aparta. -Vamos, no estés así.- Edward sube en el muro. -Si no dejas de llorar me lanzo hacia abajo. En serio.- Da algunos pasos inseguros sobre el borde de mármol. Alarga los brazos buscando equilibrio. -Entonces vas a parar o me lanzo…?'-

Muchos metros debajo esta el río tranquilo y oscuro, el agua negra pintada por la noche, los bordes llenos de arbustos. Bella lo mira preocupada, pero todavía solloza.

-No lo hagas… te lo pido.-

-Deja de llorar entonces!-

'No depende de mi…'

-Entonces adiós…-

Edward da un salto y gritando se lanza hacia abajo. Bella corre hacia el borde del muro.

-Edward!- No se ve nada, solo el correr lento del río llevado por la corriente.

-Bu!-

Edward sale de debajo del muro y la agarra por la chaqueta. Bella grita.

-Te la creíste no?- La besa.

-Solo faltaba esto. No ves como estoy y te pones a echar bromas.-

-Lo hice a propósito. Un buen susto es aquello que necesitabas.-

-Eso fue por el sollozo.-

-Porque, tu no estas sollozando? Anda, ven acá.-

La ayuda a bajar el muro. Se consiguen en la parte de afuera del puente, suspendidos en la oscuridad, sobre un pequeño borde de mármol. Debajo de ellos esta el río, un poco mas lejos se ve la avenida Olímpica iluminada. Envueltos por la penumbra y del lento susurrar de la corriente, se besan de nuevo. Con pasión, llenos de deseo. El le alza la camisa y le toca el seno, liberándolo. Después se abre la camisa y pone su piel suave contra su pecho. Se mantienen así, respirando el calor de los dos, escuchando sus corazones, sintiendo la piel envuelta por el viento fresco de la noche.

Mas tarde, sentados en el borde del muro, miran el cielo y las estrellas. Bella esta acostada, ahora tranquila y calmada, con la cabeza apoyada sobre las piernas de Edward. El le acaricia los cabellos. En silencio. Después Bella ve una escritura en el puente.

-Tu no harías algo así por mi.-

Edward mira alrededor. Una pareja romántica ha grabado su frase de amor: 'Cerbiatta te amo'.

-Es cierto. Yo no se escribir, según tu.-

-Bueno, le podrías pedir a alguien mas que lo escriba por ti.-

Bella se lleva la cabeza hacia atrás sonriéndole al contrario.

-Aja… y me parece que escribirías algo como esto, me parece mas como eres tu.-

Sobre una columna justo frente a ellos esta otra escritura: 'Cathia tiene el segundo culo mas bello de Europa.' 'Segundo' fue añadido con un pequeño paréntesis. Edward sonríe.

-Es una escritura mucho mas sincera. Y es también porque tu tienes el primero.-

Bella baja veloz del muro y lo golpea con un pequeño puño. -cerdo!-

-Que haces? Me golpeas a mí también? Entonces ya se esta volviendo un vicio…-

-No me gusta ese chiste…-

-Esta bien, no mas.- Edward trata de abrazarla. Bella le huye. -No me crees? Te lo prometo…-

-Claro… esta bien pero sino te golpeo!-