Capítulo 6

No estaba segura de lo que había escuchado ¿Es una broma? No, parece que lo dice en serio.

-¿Puedo proponer otra opción? –no tenía ninguna, pero no podía aceptar la idea de Tsuruga-san.

-No, ya tengo todo preparado. No puedes negarte –ni siquiera se molestó en preguntarme si estaba de acuerdo con su plan o no.

No se me ocurrió decir nada. Sabía que aunque me negara, él terminaría convenciéndome.

Tsuruga-san paró el auto de repente, frente a un parque.

-Ahora iremos a Darumaya y empacarás tus cosas ¿De acuerdo?

Asentí con la cabeza.

-Pero antes… tienes que decidir a quienes les contarás sobre esto. Yo no le he contado a nadie, pero si vas a quedarte en mi casa va a haber mucha gente pidiéndote explicaciones sobre eso.

-¡No puedo contarle a nadie! Lo que menos quiero es tener a más gente preocupada por mi –dije un poco alterada. Ya era suficiente con tener a Tsuruga-san cuidando de mí. No quería causarle problemas a nadie más.

-Bien. No le contaremos a nadie. Tendremos que acudir al 'Plan B'.

-Tsuruga-san, no me gusta nada la manera en la que ha dicho 'Plan B'

En su cara se podía ver un ápice de diversión. Espero que no esté pensando en enviarme a otro país o algo parecido…

-Antes que nada debo decirte que este plan no solo servirá para mantenerte alejada de ese tal 'H', sino que también te ayudará a mejorar tus habilidades como actriz. Puede que pronto tengas que ser la protagonista de algún drama, y estoy seguro de que esta experiencia te será de mucha ayuda.

-Tsuruga-san, dígame por favor de que se trata ¡Ya sabe que no tolero el suspenso! –ya estaba empezando a impacientarme el hecho de que le diera tantas vueltas al asunto y no me dijera de que se trataba su preciado 'Plan B'

-Bueno. Primero prométeme que lo aceptarás, así una vez que te lo cuente ya no habrá vuelta atrás. Créemelo, es por tu bien.

¡Aceptar sin saber de que se trata! No se de qué me sorprendo, alguna propuesta así era de esperarse por parte de Tsuruga-san… pero no puede ser nada malo ¿O si?

-¡De acuerdo, si acepto, pero por favor dígame YA de que se trata, por favor! –mi falta de paciencia le había ganado a mi cordura, y me había dejado en manos del 'Plan B' de Tsuruga-san.

-Bien. Sabía que aceptarías si le daba bastantes vueltas al asunto. Se que la paciencia no es tu fuerte –dijo sonriendo y apoyando una mano sobre mi cabeza.- Para poder mantenerte a salvo y no hacer de público conocimiento tu situación actual, y para poder justificar el hecho de que vivas en mi casa, tendremos que fingir que somos una feliz pareja.

-¿Pa-pare-papap-¡¡¡PAREJA!!!? No se en qué esta pensando, Tsuruga-san –esa palabra me había alterado bastante.-¿Qué tipo de pareja? ¿Un dúo cómico? ¿Una pareja de baile? ¿De canto? –no se me ocurrían más cosas que pudieran relacionarse con esa palabra. Solo quedaba una opción, quizás la más simple, pero era totalmente impensable para mi.

-No, Mogami-san. Una pareja de novios. Un hombre y una mujer que se aman. Así de simple. Será solo un tiempo, hasta que ese tipo no te moleste más.

No puedo creer lo que acabo de escuchar ¿Tengo que fingir ser la novia de Tsuruga-san? Es imposible, para él será algo natural, es un excelente actor. Pero yo ni siquiera puedo pensar la palabra 'novia' sin tener escalofríos. Y también debo tener en cuenta mi falta de experiencia en estos temas. Lo más cercano a estar enamorada de alguien fue cuando todavía estaba bajo el engaño de Shotaro. Maldito, de no ser por el, ahora yo no estaría actuando, por lo que nadie tendría razones para acosarme… pero gracias a él conocí a Tsuruga-san… pero-

Tsuruga-san interrumpió mis pensamientos. Había encendido el auto y ya casi estábamos llegando a Darumaya.

-¿Están los dueños de este lugar para que pueda hablar con ellos? –me preguntó mientras estacionaba el auto.-

-Si, no se si estarán los dos, pero estoy casi segura de que la señora está aquí ¿Por qué?

-Porque ella será nuestra primera prueba. No es fácil actuar para engañar a gente a la que le tienes aprecio, pero es por tu bien. Será solo por un tiempo. Sé que puedes hacerlo –tomó mi cara con una de sus manos y acarició mi mejilla suavemente.-

Eso casi hace que el corazón se me salga del pecho. Creo que no será tan difícil fingir ser la novia de Tsuruga-san. Después de todo, no puedo engañarme a mi misma. Siento algo por él, aunque todavía no se qué es. Pero no debo dejarme llevar, tengo que recordar que él solo está actuando para protegerme.

Salimos del auto y nos paramos frente a la puerta de Darumaya. Tsuruga-san me rodeó la cintura con uno de sus brazos. Sentí como mi cara se ponía roja de repente.

-Recuerda que debes llamarme por mi nombre –susurró Tsuruga-san en mi oido antes de abrir la puerta y me dejó pasar a mi primero.-

¿Por qué tiene que comportarse tan caballerosamente hasta en una situación como esta? Hace que me ponga más nerviosa.

Nos recibió la dueña de Darumaya, algo sorprendida por verme tan cerca de Tsuruga-san. Ellos ya se habían visto algunas veces cuando Tsuruga-san me llevaba a casa después de algunas grabaciones de Dark Moon, pero él nunca había demostrado tener ninguna relación conmigo además de ser compañeros de trabajo. Eso debe haberla sorprendido bastante.

-Kyoko ¿Qué te parece si subes a preparar tus cosas mientras yo hablo con la señora? –dijo mientras le sonreía.-Llámame cuando termines así te ayudo a bajarlas.-

-Si, enseguida regreso.

¿Estoy volviéndome loca o acaba de llamarme por mi nombre? Oh, claro, casi olvido lo que me dijo. Supuestamente los novios se llaman por sus nombres, pero creo que a mí eso me va a resultar algo difícil.

Dejé a la confundida señora y al sonriente Tsuruga-san y subí a mi cuarto. Agradecí no tener demasiadas cosas, así que me llevó solo unos quince minutos empacar todo. Pero ahora tenía un problema. Tsuruga-san me había dicho que le avisara cuando termine para ayudarme a bajar mis cosas. Pero tenía que llamarlo por su nombre, y armarme de valor para eso me llevó casi el mismo tiempo que empacar. Tomé una gran bocanada de aire y me asomé por las escaleras y logré decirlo.

-Ren ¿Me ayudas? –me sorprendí de que me hubiera salido tan natural después de haberlo pensado tanto.

-Claro que si mi amor, dame eso –me había dicho 'mi amor', por un momento creí que me desmayaría.-

Tomó mi única valija y la bajó por las escaleras como si no pesara nada. Espero que levantar tanto peso no le haga daño a su espalda.

Se despidió de la señora y fue a guardar la valija en el auto. Miré al que había sido mi hogar estos últimos meses, y a su dueña, que había llegado a portarse como una madre conmigo.

-Cuídate Kyoko-chan, espero que seas muy feliz con ese chico. Parece muy bueno, no lo dejes ir. Y recuerda pasar a visitarnos de vez en cuando –dijo con algunas lágrimas a punto de caerse de sus ojos.-

-Gracias, seguramente nos veremos pronto –la abracé unos segundos y salí de Darumaya.-

Esperaba poder volver a vivir allí una vez que el problema se solucionara. Entré al auto y Tsuruga-san tomó el camino para ir a su casa. Miré mi reloj y me sorprendí al ver que recién eran las cinco. Maldición, acabo de recordar que hoy también tengo que grabar el drama por la noche. No se si este es el peor o mejor día de mi vida.


Hola! ^.^

Espero que les guste el capítulo, y gracias por los reviews!

Cuídense! Bye!