Nota: para hacer los capítulos que faltan más interesantes, y ya que Ren tiene más protagonismo, en este capítulo y los siguientes va a haber una parte contada desde el punto de vista de él.
Capítulo 7
No dije nada durante todo el viaje. La cabeza me daba vueltas. Las pocas palabras que me había dicho Tsuruga-san en Darumaya me habían afectado mucho. Tal vez demasiado, pero no sabía la razón. Y me daba vergüenza hablarle después de haberlo llamado Ren. Una falta de respeto tan grande debería ser castigada con la muerte. Debería ponerme de rodillas y decirle 'Tsuruga-san, por favor, castígueme'. No, no puedo decir eso. Sonaría mal ¿A caso esta situación me estará convirtiendo a mi en una pervertida?
Llegamos luego de unos pocos minutos de viaje. Salimos del auto y él abrió la puerta de la casa. Todas las luces estaban apagadas, y a pesar de que todavía era de día la habitación estaba oscura. Tsuruga-san me dejó entrar y fue a encender las luces. Caminé solo unos pasos con miedo a tropezarme con algo y caerme. Pero no había avanzado ni un metro cuando de la oscuridad apareció una bestia y se abalanzó sobre mí. Era enorme. Grité tan fuerte que seguramente los vecinos me habían escuchado. Pensé que iba a matarme, así que le pedí a Dios que ya que iba a permitir que muriera tan joven me concediera por lo menos tres deseos: el primero, arruinar la carrera de Shotaro y hacer que todas sus fans lo odiaran. El segundo, que hubieran mas chicas en la sección 'Love me', así Moko-san no se quedaría sola y podría hacer más amigas. Y el último, pero no menos importante, que mi sangre no manchara la alfombra de Tsuruga-san. La última vez que había estado en esa casa fue cuando él estuvo enfermo, y como había tenido bastante tiempo libre observé cada detalle de su hogar, y lo que más me había gustado era la alfombra blanca de esa habitación, así que no podía darme el lujo de ensuciarla con mi tonta sangre.
Pero mis deseos no se cumplirían. Tsuruga-san encendió las luces al escuchar mi grito y pude conocer a la bestia: un perro. Un labrador negro que era casi igual de grande que yo. Tenía una pelota verde en la boca y movía la cola como un látigo. La bestia no quería matarme, solo quería jugar.
Tsuruga-san se rió al ver la situación y llamó al perro para que dejara de aplastarme y pude levantarme. Tardé un poco en recuperarme del ataque de la bestia, pero cuando reaccioné decidí tomar venganza. Me acerqué sigilosamente al perro, lo tiré al suelo y comencé a acariciarlo mientras me invadía un ataque de risa.
-¡Este es tu castigo por hacerme creer que iba a morir! –el perro parecía disfrutar su castigo.-Adelante, sigue fingiendo que te gusta, pero este es mi método para torturarte. Puedo seguir haciendo esto durante horas, así que será mejor que te disculpes –tomé su pelota y la tiré lejos, esperando que cuando el perro la fuera a buscar no rompiera nada. Pero el perro no se movió, prefirió que lo siguiera acariciando y rascando y no ir a buscar la pelota.
Ren's POV
Cuando estaba por encender las luces escuché un grito de Kyoko. Me apuré y presioné el interruptor. No pude contener la risa. Batman estaba aplastando a Kyoko contra el suelo y le pedía que le arrojara la pelota. Debería haberle avisado que había un perro en la casa. Cualquiera se asustaría si de repente apareciera un animal de sesenta kilos y te empujara. Llamé a Batman para que dejara de aplastar a Kyoko y la dejara levantarse. El perro se sentó frente a mí, de espaldas a Kyoko. Pensé que ella empezaría a llorar. Se levantó y se quedó inmóvil unos momentos. Pero me sorprendió lo que ocurrió después: comenzó a acercarse a Batman muy lentamente. No tenía idea de qué iba a hacerle al perro, pero estaba seguro de que no era nada malo. Tal vez solo iba a acercarse a una de sus orejas y decirle que si no se arrepentía de lo que había hecho iba a cortarle el pelo mientras dormía. Pero no, solo lo tomó por el cuello y lo hizo rodar por el suelo, mientras le rascaba el cuello y detrás de las orejas, riendo y diciendo algo como que ese era su castigo por haberla asustado.
No sabía que le gustaran tanto los perros. Mi corazón parecía derretirse al ver una escena tan tierna. Pero esa ternura fue reemplazada por tristeza. Me hizo recordar que yo no podía tener nada con Kyoko, ella era solamente una estudiante de secundaria. Parecía una niña mientras jugaba con el perro. Pero aunque me repito esto miles de veces no puedo dejar de amarla.
Kyoko interrumpió mis pensamientos.
Kyoko's POV
-¿Quién es éste, Tsuruga-san? No podemos seguir jugando hasta que no nos presenten adecuadamente ¿No es así bonito? –le pregunté a Tsuruga-san mientras seguía hablándole al perro.
-Es Batman –me respondió.
¿Batman? ¿Se está burlando de mí? No había pensado la posibilidad de que ese fuera el nombre del perro. Al ver mi cara confundida Tsuruga-san volvió a decirlo, añadiendo información.
-Su nombre es Batman. Es el perro de Yashiro-san. Lo cuido mientras pintan su casa, porque parece que le gusta dejar marcas de sus patas en la pintura fresca –dijo mientras se acercaba y le rascaba la cabeza.
-Ya veo, otro huésped además de mí. Ya podemos hacer una fiesta –ya estaba volviendo a ser la de siempre, hasta había hecho una broma. Voy a tener que comprarle algo a Batman para agradecerle por ayudarme a relajarme un poco. Tal vez le guste una pelota más grande.
Tsuruga-san permanecía parado observándonos. Batman y yo debíamos ser un buen espectáculo, algo así como lucha en el barro, solo que sin barro ni chicas sexys ligeras de ropa, manteniendo la parte de la lucha, pero sin violencia. Nunca se me ocurriría lastimar a un pobre perro, y menos a Batman.
Sonó el teléfono y Tsuruga-san fue a atender. Ahora que lo pienso, Batman y yo estamos en situaciones parecidas: aprovechándonos de la hospitalidad de Tsuruga-san ya que no podemos estar en nuestras propias casas.
-Kyoko-san ¿Tienes el celular apagado? –Tsuruga-san había colgado el teléfono y se sentó en uno de los enormes sillones de cuero negro.
Fui hasta mi mochila y tomé el celular. Con tantos problemas me había olvidado de cargarlo.
-Si, se gastó la batería ¿Cómo sabe que está apagado?
-Porque acaba de llamarme una de las secretarias de LME para pedirme si podía avisarte que no tienes que ir a grabar el drama esta semana. Parece que el director tuvo que viajar al extranjero por problemas familiares y no va a volver en unos seis o siete dias, así que tienes varios dias libres. Y estarás más segura, ya que no tienes que salir de noche. Casualmente yo pedí toda la semana libre para pensar algo para hacer que ese tipo deje de molestarte, así que si tienes que ir a algún lado avísame y yo te acompañaré.
-Bien, aunque no creo que quiera ir a ningún lado si Batman está aquí, tenemos mucho en común, así que usted va a poder salir cuando quiera sin preocuparse por mi, si alguien sospechoso se acerca, Batman me defenderá –dije mientras abrazaba al perro.
-No lo creo, Kyoko-san. Ya terminaron de pintar la casa de Yashiro-san, y me dijo que pasaría a buscar a Batman hoy a la noche.
No quería que Batman se fuera, quería que se quedara conmigo todo el tiempo que tuviera que quedarme en esa casa ¿O tal vez lo que quería era no quedarme sola con Tsuruga-san?
Hola ^^
Espero que les haya gustado! y perdón por la demora, es que no estuve en mi casa y no me llevé la computadora, y en papel no puedo escribir porque como borro demasiado gastaría unas cien hojas por capítulo jaja
Gracias por los reviews, y sigan dejando mas =P
Cuídense! Bye!
