Una vez fuera del internado, Sebastian suelta por unos instantes la mano de Ciel para estirar sus brazos, luego toma nuevamente la mano del pequeño, era tan cálida y suave, le encantaba. Ambos fueron caminando por una de las grandes calles de Londres, pasan por un hospital en donde Sebastian lee un cartel que decía algo sobre una operación a los ojos para recobrar la visión - Disculpa que te lo pregunte, Ciel, pero ¿Desde cuando que no puedes ver?

- No puedo ver desde los 7 años de edad, he perdido la vista a temprana edad por culpa de ese horrible accidente - A Ciel le había sorprendido el hecho de que Sebastian le hiciera aquella pregunta pero no le molestaba en lo absoluto, a decir verdad estaba a gusto con el mayor en todos los aspectos así que le respondía sin ningún problema-

- Entonces, si eso es así, existe la posibilidad de que con una operación puedas recuperar la vista - dice alegre, según lo escrito en ese cartel era posible

- ¿Lo dices en serio? en realidad sería maravilloso poder ver nuevamente - Responde con una sonrisa y bastante emocionado por lo que había escuchado en ese preciso momento- aunque esa operación debe costar muchísimo Sebastian pero te diré algo, sí me operan y todo resulta bien a quien deseo ver primero es a ti

- Si te operas algún día, yo seré la primera persona que verás porque estaré junto a ti en todo momento - dice sonriéndole - Podríamos venir a consultar respecto a la operación uno de estos días

- Sería buena idea venir a consultar sobre la operación uno de estos días - Asiente con un suave movimiento de cabeza mientras se ilusionaba cada vez más con la idea- se que siempre vas a estar conmigo Sebastian así como yo contigo

- Así es - dice mientras caminaban tranquilamente, Sebastian logra ver un hotel un poco más allá - Ciel, ya veo un lugar donde quedarnos

- Entonces debemos ir ahora ¿No lo crees? ese lugar que has visto debe ser cómodo - Menciona en cuanto escucha la respuesta de Sebastian- estoy seguro de eso

- Si, al menos lo parece - Dice apresurando un poco el paso. Sebastian abrió la puerta dejando que Ciel pasara primero, para luego entrar él y pedir una habitación, que les fue entregada inmediatamente. Una vez dentro de la enorme habitación Sebastian observa cada rincón de esta. - Bueno, como dijiste, se ve bastante cómoda, aunque sólo tiene una cama, así que tendremos que compartirla

-No tengo problema en compartir la cama contigo Sebastian así que no te preocupes por ello - Responde con una sonrisa después de haber entrado a la enorme habitación- vamos a estar cómodos a pesar de todo y eso créeme que de verdad no lo dudo

- Puedo asegurarte que la pasaremos muy bien, de eso no hay dudas - dice sonriéndole de igual forma. Dejo todas las cosas, incluyendo las del jovencito en un mismo lugar. Luego vio la hora, aun era temprano, pero prefería esperar al día de mañana para salir con Ciel, luego pensó que tal vez el muchacho tuviese hambre - ¿Te gusta la pizza?

- ¿La pizza? claro que me gusta muchísimo - Responde dejando escapar otras de sus graciosas risitas en tanto se disponía a sentarse en la cama por unos instantes, estaba sin lugar a dudas ansioso por salir a divertirse con Sebastian pero mientras estuviera junto a él no le importaba esperar el tiempo necesario para salir- siempre me ha gustado

- Entonces pediré una pizza, porque no creo que sea muy seguro salir a esta hora - dice dispuesto a marcar el numero de una Pizzería con su teléfono móvil.

- Tienes razón en eso, entonces podemos comer ahora aquí mientras pensamos a que lugar sería posible ir mañana - Decía mientras se dejaba caer un momento completamente en la cama pero sin cerrar los ojos- las calles de Londres a esta hora no son seguras como lo has dicho

Sebastian llamó a la Pizzería, para luego recostarse junto a Ciel, entrecerrando los ojos - Se siente tan tranquilo aquí

- Sí tan tranquilo y me gustaría que siempre fuera así pero por desgracia esta el internado - Siente a Sebastian recostándose a su lado así que sonríe- aunque ahora que estaremos durante el fin de semana fuera de ese lugar debemos pensar lo menos que podamos en eso por que hemos salido para divertirnos

- Tienes razón - dice mientras en su rostro se dibujaba una bella sonrisa, se sienta en la cama para poder ver claramente al joven que estaba junto a él. A pesar de que este estaba ciego, sus ojos aún conservaban su hermoso color azul, casi inevitablemente se iba acercando más a Ciel, mientras más cerca estaba de él, sentía que se embriagaba a causa del aroma del joven, cuando estuvo a una distancia tan escasa, decidió sin más, besarlo, más cuando iba a hacerlo, siente que tocan la puerta, y rápidamente se aleja del muchacho, se dirige a la puerta y recibe la pizza anteriormente pedida

- Creo que la pizza ha llegado - Primero había escuchado que tocaban la puerta y al instante pudo sentir el movimiento que Sebastian había hecho cuando se coloca de pie para ir a recibir la pizza, aunque a pesar de haber sentido antes la respiración del mayor cerca de su rostro no se da cuenta de que estuvo a punto de besarlo-

- Aquí esta la pizza - dice entre una risa nerviosa, dejando la comida sobre una mesita, mientras pensaba en lo sucedido "Estuve a punto de besarlo, mis suposiciones deben ser correctas, y estoy enamorado de este jovencito" pensaba mientras sacaba un trozo de pizza y la ponía en un plato para pasársela a Ciel

- ¿Sebastian te sientes bien? es que te siento nervioso, bueno en el tono de voz que estas usando puedo notarlo - Menciona mientras sostenía con ambas manos el plato donde estaba la pizza servida, no sabía que era lo que sucedía exactamente pero estaba preocupado por Sebastian sin lugar a dudas-

El se dijo a si mismo que si descubría sus sentimientos, y aunque no esperaba que fuese tan pronto, se lo diría a Ciel, más debía reconocer que sentía algo de temor, pero después de todo debía hacerlo - Ciel, yo debo decirte algo y espero no te moleste ni te sientas incómodo...

- ¿Qué deseas decirme Sebastian? tú nunca vas a hacer que me sienta incomodo - Responde mientras deja ver una hermosa sonrisa- puedes decírmelo con toda la confianza, sabes que siempre estaré aquí para escucharte cuando lo necesites

- Lo sé, aún así debo reconocer que tengo miedo de tu reacción ya que es algo bastante repentino - dice nerviosamente para luego continuar - Lo que sucede es que yo... yo me he enamorado de ti, por esto no quiero que te alejes de mi, pero si me lo pides no me acercaré nuevamente a ti, ni te molestaré, sólo debes pedírmelo...

- Se- Sebastian a decir verdad yo también estoy enamorado de ti pero no sabía como decírtelo por miedo a como ibas a reaccionar, solo soy un jovencito - Baja la vista un poco mientras colocaba ambas manos sobre sus piernas y cerrándolas en un puño- no quiero que te vayas de mi lado Sebastian por favor

- ¿En serio sientes eso por mi? - decía aun incrédulo, no había contado con tal reacción del muchacho, siempre esperó la peor, más el ver que era correspondido lo hacía enormemente feliz, se sentía demasiado bien, el corazón le latía a una velocidad enorme - Yo jamás me iré de tu lado, Ciel

- En serio me gustas muchísimo Sebastian y tampoco me iré jamás de tu lado - Sube la cabeza mientras le dedicaba una hermosa sonrisa y espero unos cuantos segundos para decirle unas palabras que sabía que le iban a gustar al mayor- te amo Sebastian y más de lo que te imaginas

- Yo también te amo - dijo tomando al menor de la cintura, dándole un abrazo - Aún no puedo creer lo monótona que era mi vida, y que en un sólo día pudo dar tal cambio, jamás me interesé mucho en el bienestar de las personas, pero contigo es distinto, lo que más deseo es tu felicidad. Y cuando estoy contigo, todo es tan distinto, creo que ya jamás me cansaré de repetirte cuánto te amo, Ciel

- Yo tampoco me cansare nunca de repetirte lo mucho que te amo Sebastian - Decía mientras le correspondía el abrazo y se aferraba más a él sin dudarlo, ahora que ambos estaban enterados de sus sentimientos se encontraba de verdad feliz y tal como se lo había mencionado a Sebastian 'Jamás iba a separarse de su lado'- este ha sido un excelente comienzo para el fin de semana

- Opino exactamente lo mismo que tu - dice con una sonrisa en el rostro - Ahora, que me siento mejor, creo que me dio hambre - Sebastian se reía, mientras pensaba en lo afortunado que era - ¿Quieres comer ya tu pizza?

- Claro que sí quiero comer mi pizza, no dudes de que a mí también me ha dado hambre - También se reía mientras vuelve a sostener en sus manos el plato que había dejado a un lado antes- además tiene un delicioso aroma

- Ciel - dijo para llamar su atención. Cuando este giró su rostro, Sebastian lo tomo con sus manos y lo beso suavemente en los labios - Ahora si podré disfrutar mi pizza - dijo sonriendo, para luego acariciar la mejilla del jovencito con la mano, y dar el primer mordisco a su pizza

- Sebastian - Susurra bajito mientras se tocaba los labios con dos de sus dedos y al instante sin perder más tiempo decide empezar a comerse su pizza antes de que pudiera enfriarse, sin duda alguna se encontraba feliz después de lo que había sucedido unos segundos atrás-

Sebastian, mientras comía se detenía a ver al pequeño que lo hizo tan feliz, era un joven hermoso, y estaba seguro que ya jamás lo dejaría, porque él sin dudas era alguien especial. - Te amo...-susurra en tanto en su rostro se dibujaba una sonrisa

Aquellas palabras Ciel pudo alcanzar a escucharlas así que sonriendo dulcemente responde - Yo también te amo - Continua comiéndose su pizza y demostrando lo feliz que estaba en aquel momento, Sebastian era infinitamente especial para él-

Se sorprendió en cuanto escucho una respuesta, se suponía que no lo había oído "al estar ciego sus demás sentidos se fortalecieron" pensó Sebastian, el saber que era correspondido lo hacía aun mas feliz

Ciel al terminar su primera rebanada de pizza deja escapar un pequeño suspiro mientras balanceaba suavemente sus pies como intentando distraerse con eso, al no poder ver no podía mirar a su alrededor y tampoco era capaz de ver a Sebastian

Cuando Sebastian terminó de comer el trozo de pizza, pasa uno de sus brazos por la cintura del joven y lo atrae más hacia él - ¿Quieres otro trozo de pizza? - pregunta casi susurrando en el oído del muchacho

- Tal vez sí quiera otro pedazo, aunque estar contigo es más importante - Le dedica una sonrisa mientras lo abraza suavemente y se ruborizaba un poco- deseo estar contigo siempre

- Ese es también mi deseo - dijo mientras que alcanzaba un trozo de pizza con una mano para dárselo a Ciel - Aquí tienes - dice mientras dejaba el trozo de pizza sobre el plato del pequeño

- Muchas gracias Sebastian - Sonríe mientras empieza a comerse su segundo pedazo de pizza aún emocionado, no podía evitar continuar sonriendo-

Sebastian también comió un trozo mas de pizza, disfrutaba cada instante que pasaba junto a Ciel. Luego de comer, se recostó en la cama y encendió a un volumen moderado un televisor que había cerca

Ciel al terminar su pedazo de pizza y dejo el plato a un lado para escuchar lo que decían en el televisor, a pesar de que estaba a un volumen moderado era capaz de escuchar sin ningún problema. Estaba por decir algo pero se arrepiente a último momento justo cuando iba a decirlo

- ¿Te sucede algo? - pregunta Sebastian al notar que el joven actuó un poco extraño, tomó la mano del joven y lo llevó a su lado, quedando ambos tendidos sobre la cama

- Solo recordé algo desagradable, tú sabes todas aquellas cosas horribles que me han sucedido y de las cuales te he hablado - Decía sinceramente en tanto se aferra un poco más a él- aunque me alegra saber que ahora no me encuentro solo

- Debes evitar recordar, sé que es difícil, pero me encargaré en reemplazar tus tristes recuerdos por unos felices -dijo mientras le acariciaba la mejilla - ya nunca más estarás solo, siempre estaré a tu lado, mi pequeño Ciel

- Me hace feliz escuchar eso mi querido Sebastian, evitare lo más que me sea posible aquellos recuerdos tan tristes que solo me lastiman - Coloca una mano sobre la que Sebastian tenía en su mejilla acariciándola- te amo más de lo que te imaginas

- Y yo a ti - dice sonriéndole para darle un beso en la frente. Era ya de noche, estaba más o menos oscuro - Creo que deberíamos acostarnos ya - dice moviéndose un poco para quedar sentado en la cama

- Sí tienes razón en que debemos acostarnos ahora y de esa manera tendremos la oportunidad de levantarnos a la hora indicada mañana - Menciona con una sonrisa en tanto intenta sentarse en la cama de igual manera-

Sebastian, se pone de pie y va en busca del bolso en donde llevaba sus cosas, para sacar su pijama, además de llevarle el bolso a Ciel para que este hiciera lo mismo. Comenzó a quitarse la ropa, no le importaba demasiado ya que el joven de todos modos no podía verlo, pero este a él si... Aun así se negaba a hacerlo, sería, en parte, aprovecharse de él, y no quería convertirse en un sujeto como Ash

Ciel le agradece a Sebastian con una dulce sonrisa el hecho de que lo hubiera pasado el bolso con sus cosas, después de unos cuantos segundos saca su pijama del bolso y empieza a sacarse la ropa que tenía puesta para enseguida ir colocándose la pijama. Se ruboriza un poco pero sabía que estaba con Sebastian que era alguien de confianza para él así que dejo de sentirse nervioso

Sebastian fue un baño que había allí, y se lavo la cara y los dientes para luego irse a la cama a dormir. Entra nuevamente a la habitación y ve como Ciel ya estaba terminando de colocarse el pijama, lo que lo tranquilizó de cierta forma. Levantó las frazadas de la cama para acostarse allí, mientras esperaba a Ciel para que este hiciera lo mismo y así poder apagar la luz

Ciel como pudo fue hasta el baño a lavarse los dientes y hacer lo demás que hacía antes de acostarse, después intento regresar a la habitación de la misma manera 'Sosteniéndose de las paredes' busco el interruptor de luz y al encontrarlo lo apaga. Aunque olvido que al hacerlo todo iba a quedar oscuro así que al llegar hasta la cama casi se tropieza pero pudo acostarse en ella evitando esa caída

- ¿Estas bien? - pregunta Sebastian preocupado de que pudiera hacerle pasado algo a su pequeño, luego al sentir que este se acostaba en la cama, lo arropó y lo abrazo acercándolo más a él, mientras le daba un beso en la mejilla

- Me encuentro bien Sebastian y más al estar a tu lado - Sonríe dulcemente en tanto iba cerrando los ojos suavemente, aunque no pudo evitar ruborizarse una vez más al sentir el beso en su mejilla- gracias por preocuparte tanto por mí - Agrega para finalizar antes de empezar a dormirse de a poco-

Sebastian seguía abrazando el pequeño cuerpo de Ciel mientras sentía que el sueño estaba a punto de vencerlo a él también, abraza con más fuerza al jovencito, no quería soltarlo, ni pensaba hacerlo durante esa noche - Te amo - susurró antes de caer dormido

Ciel pudo escuchar perfectamente las palabras de Sebastian así que antes de caer dormido le responde con dulzura - Yo también te amo y siempre será así - Cae dormido con una hermosa sonrisa en sus finos labios-