A la mañana siguiente Sebastian despierta de igual forma a como se había dormido anoche, abrazando a su amado Ciel, ve que el muchacho sigue dormido así que se queda allí disfrutando del calor que le daba ese cuerpecito, observaba el rostro tan calmo y pasivo del joven mientras dormía, no quería despertarlo, pero no pudo evitar el querer besar nuevamente sus dulces labios, y así lo hizo

Al sentir como unos labios tocaban los suyos abre los ojos de inmediato suavemente pero estaba tranquilo por que sabía que se trataba de Sebastian, lo único que hizo ha sido corresponder el beso mientras se aferraba más al abrazo - Así que has despertado primero ¿Nee? me gusta la manera como me despertaste - Susurra y al instante una sonrisa aparece en sus labios-

- La verdad no quería despertarte, pero no pude evitar el querer besarte - dijo mirando el rostro de Ciel - Te ves hermoso - pasó su mano por los desordenados cabellos del joven mientras le correspondía con una sonrisa

- Te agradezco el halago, además también por el maravilloso beso - Responde aún sonriendo mientras le divertía el hecho de que Sebastian hubiera pasado su mano de esa manera por su cabello- ese beso y despertar a tu lado me hace feliz

- El hecho de haberte conocido a mi me causa un grata felicidad - dice mientras se ponía sobre Ciel y besaba nuevamente sus labios - Te amo demasiado - dijo al finalizar aquel beso, se había hecho adicto a esos labios

- Yo también te amo con todo mi ser - Susurra al momento de corresponder el beso pero cuando este finalizo le dedica una encantadora sonrisa- el hecho de conocerte de igual manera me ha causado una gran felicidad que siempre va a estar presente

Sebastian sin casi poder evitarlo se acerca mas a el, muerde despacio su oreja y comienza a besar su cuello, mientras abrazaba con mas fuerza el cuerpo del otro, era quizás demasiado para él, el hecho de tenerlo allí indefenso... pero no podía hacerlo, no se aprovecharía de su Ciel, sabía que al hacerlo se arrepentiría mas tarde y sin más deja a Ciel y se sienta a un costado dando un suspiro pesado

- Sebastian ¿Te sientes bien? - Se sienta en la cama mientras que se acerca al mayor como pudo y lo abraza suavemente por la espalda, estaba seguro de que algo le preocupaba a Sebastian debido a que había podido escuchar la manera como suspiro. Sentir esos besos en su cuello y después casi al instante se detuvo le preocupaba-

- Si, me siento bien - dijo no muy convencido de sus propias palabras, mientras tomaba una de las manos de Ciel con fuerza.

- Sí necesitas decirme algo sabes que estaré dispuesto a escucharte - Se da cuenta de que Sebastian tomaba una de sus manos así que él la aprieta suavemente- en mí puedes confiar siempre

- Eso lo sé, eres alguien en quien sé puedo confiar - dice girando un poco su cuerpo para ver a Ciel - Lo que sucede es que... eres demasiado tentador para mi... - dijo un poco avergonzado, jamás esperó decir algo así, pero creía que sería mejor que el muchacho supiera lo que le pasaba, no podía controlar demasiado sus instintos, deseaba a Ciel, pero no quería dañarlo, mantendría distancia

- Soy demasiado tentador para tí pero no deseas lastimarme por mi condición ¿No es así? - Decía mientras buscaba el rostro de Sebastian para colocar una mano en su mejilla- Sebastian no debes sentir temor de demostrarme cuanto me amas, otras personas lo hacen con la intención de aprovecharse de mí pero tú lo haces por amor. No quería que te detuvieras pero tampoco deseaba obligarte a hacerlo

Sebastian tomó al pequeño en sus brazos y lo besó con ternura, ese muchacho era alguien realmente especial y lo amaba por eso, podía comprenderlo perfectamente sin necesidad de tantas palabras, acostó a Ciel con cuidado sobre la cama poniéndose nuevamente sobre él - Si me dejas, lo haré con cuidado y me detendré si me lo pides, en serio no quiero dañarte - dijo pasando su mano por su mejilla

Ciel le dedica una sonrisa más hermosa que la de costumbre y asiente con un suave movimiento de cabeza - Puedes hacerlo por que es lo que en realidad deseo, créeme no voy a querer que te detengas en ningún momento y siendo tú quien lo hace te aseguro que no me vas a lastimar. Al contrario por que vas a hacerme más feliz de lo que soy ahora

Sebastian sonríe ante las palabras del jovencito, y besa su cuello, mientras quitaba lentamente la parte superior del pijama de este, una vez lo libró de esa prenda, continuó besando ahora su pecho, con suavidad mordió uno de los pezones de Ciel, bajó su mano hasta llegar a la entrepierna del joven y allí se detuvo, y por sobre la ropa acarició el miembro del menor

Ciel era capaz de percibir aquellas maravillosas sensaciones con más intensidad así que sin poder evitarlo sus gemidos empiezan a escaparse suavemente de sus labios, un gritito suave sale cuando el mayor muerde uno de sus pezones pero igual aquello le había gustado y ni hablar de las caricias en su miembro sobre la ropa. Aquello sin duda lo estaba enloqueciendo positivamente en todos los aspectos

- ¿L-lo estas disfrutando? - pregunta mientras sacaba el resto de ropa que traía Ciel puesta, dejándolo completamente desnudo, bajó ahora hasta estar a la altura del miembro del jovencito y lo metió a su boca, deseaba seguir escuchando aquellos gemidos por parte de Ciel. Sebastian trataba de darle el mayor placer posible a su pequeño, quería que este disfrutara ese momento junto a él

- Claro que sí lo estoy disfrutando, cada momento contigo para mí es especial así que jamás lo dudes - Exclama entre gemidos con la voz un poco entrecortada, el sonido de sus gemidos aumentan al momento de sentir su miembro en la boca de Sebastian así que se mueve suavemente indicando que le gustaba- tampoco olvides lo mu- mucho que te amo

- Sabes que yo también te amo - dijo, para luego continuar lamiendo y besando el miembro de Ciel - Te amo demasiado y jamás dejaré de hacerlo, nunca lo dudes

- Nunca lo dudare eso lo prometo - Sonríe con dulzura sin dejar de gemir aunque a veces fuera suavecito, aún así le gustaba hacerle saber a Sebastian lo mucho que disfrutaba todo aquello que le hacía sentir- saber que eres el primero a quien me entrego me hace feliz, soy feliz de ser solo tuyo y de nadie más

Sebastian sonrió al escuchar lo último que le decía el menor, mientras se separaba un poco de él para besar su mejilla y decirle - Haré que recuerdes este momento para siempre, quiero que tengas un bonito recuerdo de tu primera vez - dice dándole un suave beso en los labios.

- Tendré un hermoso recuerdo de este maravilloso momento en mi mente siempre - Responde con una sonrisa en tanto no dudaba en corresponder con suavidad el beso, aquellas palabras le habían fascinado provocando que sus mejillas empiecen a ruborizarse nuevamente-

- Te amo - dice Sebastian en cuanto se comenzaba a quitar su pijama - y deseo ser uno sólo contigo, Ciel

- Yo también deseo ser uno solo contigo Sebastian, te amo demasiado - Decía sonriendo felizmente, no podía evitar hacerlo sí se encontraba inmensamente feliz

Sebastian al estar completamente desnudo, toma con cuidado a Ciel, lenta y cuidadosamente mete uno de sus dedos dentro del joven, y comienza a moverlo en su interior

Ciel al comienzo hace un gesto de dolor pero de a poco intenta tranquilizarse y suavizar la expresión de su rostro, sabía que aquello al comienzo le iba a doler pero estaba seguro de que pronto pasaría para sentir placer y a pesar de ser su primera vez sabía que lo disfrutaría al estar con la persona que ama

Sebastian por su parte, se sentía realmente feliz, se unirían para jamás separase, no dudaba en el amor que tenía hacia el jovencito. Con sumo cuidado seguía moviendo acompasadamente sus dedos dentro de Ciel, tratando de no provocarle un gran dolor, lo menos que quería era hacerlo sufrir, eso jamás se lo perdonaría. Se acerca al rostro de su amado y lo besa en los labios - El dolor pasará... - dijo preocupado al ver la expresión de dolor que se asomaba por el níveo rostro del pequeño

- Se- Sebastian así el dolor sea grande soy capaz de soportarlo, sabes que te amo y no quiero que nada arruine este momento especial - Decía intentando hablar lo más claro que podía debido a que los gemidos que se escapaban de sus labios no le permitían hablar bien, después al sentir los labios del mayor sobre los suyos le corresponde con suavidad- además se que el dolor solo es por un instante

Sebastian acaricia el rostro de Ciel con la mano que mantenía desocupada, mientras lamía el cuello del niño. Cada instante con él le era especial, quería ya estar dentro del joven, pero esperaría a que este estuviese listo, y cuando lo estuvo sacó sus dedos de él, para reemplazarlos por su miembro, entraba en el con suavidad, quería poder estar completamente unido al muchacho, y a pesar del enorme placer que él estaba sintiendo, aun le mantenía algo preocupado el cómo se encontraba el dueño de su alma - ¿Te sientes bien?

- Tan solo me duele un poco pero me siento bien, créeme que mientras este contigo me sentiré maravillosamente - Responde en tanto mordía su labio inferior suavemente al sentir como Sebastian había empezado a entrar en él pero en ningún momento dejaba de sonreír- Sebastian puedes moverte ahora y no te preocupes que estaré bien ¿Sí? empiezo a acostumbrarme a sentirte dentro de mí

El mayor nada más le sonrió, y obedeció a lo dicho por el jovencito, y comenzó a moverse, de forma lenta, pero a un ritmo muy placentero, podía sentir lo estrecho que era el jovencito, y le encantaba. Ciel lo llenaba de placer, cada tacto que le producía esas pequeñas descargas, o la calidez de su cuerpo, simplemente todo en él era perfecto para Sebastian.

Ciel no era capaz de controlar aquellos sensuales gemidos que se escapaban de sus labios ahora con más intensidad mientras él empieza a hacer exactamente lo mismo al mover sus caderas al mismo ritmo que los movimientos de Sebastian, en ese instante pensó en algo que podía aumentar el placer así que enredo ambas piernas en la cintura del mayor pero sin dejar de moverse - Sebastian te amo -Decía-

Los gemidos de Ciel hacían que Sebastian se excitara aún más, le agradaba escucharlo gemir, ya que le daba a entender que el pequeño también lo disfrutaba. El contacto aumentó cuando fue rodeado por las piernas del joven, eso a su vez aumentó el placer de ambos - Yo también te amo - dijo para luego, comenzar a masturbar un poco el miembro del jovencito, quería que este sintiese aún mas goce

- Se siente tan bien ahhh Sebastian - Mencionaba el nombre de su amado entre gemidos aún sin dejar de mover sus caderas a un ritmo más frenético, sin duda alguna estaba sintiendo un placer inmenso y era feliz al tener a Sebastian a su lado pero en cuanto se da cuenta de que el mayor masturbaba su miembro suelta unos gemiditos sin poder evitarlo- Se- Sebastian

La velocidad había aumentado, junto con ella el placer de Sebastian, quien se deleitaba escuchando como Ciel, entre gemidos, decía su nombre. Besó al jovencito mostrándole todo su amor, dándole a entender que lo amaba también. Los latidos de su corazón eran cada vez mas acelerados, estaba feliz de poder vivir este momento junto a la persona a quien amaba.

El jovencito estaba seguro de que iba a poder aguantar mucho tiempo y que podía correrse en cualquier momento debido a los movimientos frenéticos que ambos estaban dando pero aún así se encontraba feliz de poder compartir este hermoso momento con aquella persona a quien ama infinitamente, no quería alejarse de Sebastian jamás en su vida por que sin él nada tendría sentido alguno

Su mano seguía jugando con el miembro del pequeño, dándole leves apretoncitos de vez en cuando. Lo amaba, definitivamente amaba a ese joven. - No aguantaré mucho más... - dijo con dificultad - Pero quiero que ambos disfrutemos esto al máximo - luego de decir esto embiste a Ciel con mayor fuerza, llegando a un punto más profundo dentro del joven - te amo

- Yo también te amo más de lo que te imaginas Sebastian, eres lo mejor que me ha podido suceder en la vida - Menciona en tanto un gemido más fuerte se le sale de los labios al momento de sentir lo profundo que había llegado a tocarlo su amado con aquella embestida y lo mismo ocurría por el hecho de haber apretado así su miembro pero le gustaba- ta- tampoco aguantare mucho más

Sebastian ya no pudo más y se corrió en el interior del muchacho, dando, involuntariamente, un fuerte y ronco gemido, para luego dejarse caer, con cuidado, sobre Ciel, aún masturbándolo, besa su mejilla y sale despacio de él

Ciel se corre unos segundos después mientras de sus labios se escapaba un pequeño gemidito pero aún así no perdía la hermosa sonrisa que había mantenido desde el comienzo, estaba realmente feliz y deseaba demostrarlo como pudiera. Todo lo que había sucedido era maravilloso en todos los aspectos

Sebastian abrazo el cuerpecito de Ciel, y lo beso con pasión - Estoy feliz, lo que acaba de ocurrir fue maravilloso...- Decía el mayor en el oído del jovencito

- Ha sido hermoso lo que ha sucedido y me encuentro feliz como tú Sebastian - Se aferra al abrazo y le corresponde el beso de la misma manera mientras sentía como sus mejillas estaban ardiendo, estaba seguro de que se había ruborizado por las palabras del mayor en su oído-

- Ahora eres mío, me perteneces... Así como yo te pertenezco a ti - dijo acariciando los suaves cabellos de Ciel, mientras miraba su rostro, se veía feliz y lleno de paz - Eres lo mas bello que he visto, eres la persona a quien más amo. Deseo estar a tu lado eternamente, prometo protegerte, serte fiel y cumplir todos tus deseos, pero sólo a cambio de tu amor, yo por mi parte, siempre te amaré, Ciel

- Yo te amare eternamente mi querido Sebastian y juro permanecer contigo siempre, eso no lo dudes nunca - Responde mientras le dedicaba una hermosa sonrisa y sentía las suaves caricias de su amado en su cabello- tus palabras me hacen realmente feliz sin duda alguna. Te había mencionado antes que eres lo mejor que me ha podido suceder

- Me gusta oírte decirlo - menciona con una sonrisa, mientras se acomodaba un poco sus alborotados cabellos negros, para luego ver la hora en un reloj mural que había en el cuarto - Vaya, se nos ha pasado rápido la mañana - dice en cuanto se recostaba, nuevamente, junto a Ciel posando su cabeza en el pecho del menor - No se tú, pero yo quisiera estar unos minutos mas así... luego podemos salir a pasear a algún lugar

- A decir verdad también deseo quedarme un rato más de esta manera, se siente de verdad bien estar así - Continuaba sonriendo en tanto se dispuso a acariciar suavemente el cabello de Sebastian, era cierto que la mañana había pasado rápido pero él igual que su amado deseaba quedarse un tiempo más disfrutando de ese momento-

Sebastian podía oír los latidos de Ciel y sentir el sube y baja de su pecho al respirar, lo tranquilizaba sentir las caricias del joven sobre su cabello. El mayor pasaba su mano por el torso del joven delineando figuras invisibles en su cuerpo. Cerró sus ojos. La fragancia que desprendía el cuerpo del joven era dulce, dulce así como sus labios. Pausadamente abrió sus ojos, y se encontró con los azules que tanto le gustaban, y pasó uno de sus dedos por los rosados labios de Ciel, para luego darle un beso corto en la boca

Ciel se ruboriza completamente al momento de sentir los labios de Sebastian sobre los suyos pero además de eso lo hizo sonreír, realmente estaba sintiéndose maravillosamente junto al mayor y tal como había dicho antes siempre iba a estar con él por que lo amaba sinceramente. A pesar de no poder ver con los ojos lo hacía con el corazón de alguna manera

- Ciel, me parece que deberíamos levantarnos ya, si es que queremos salir a pasear - dice Sebastian minutos después, levantándose perezosamente de la cama, para luego estirar sus brazos y dar un bostezo - Yo iré a darme una ducha, ¿te ducharás también? - pregunta mirando al jovencito que se encontraba, aun recostado en la cama

- Tienes razón en que debemos levantarnos ahora sí deseamos salir a pesar - Decía en tanto se dispone a sentarse suavemente en la cama y asentía con un movimiento de cabeza a la pregunta que le había hecho Sebastian- sí deseo darme una ducha antes de que salgamos a pasear

Toma a Ciel de la mano y lo guía hasta el cuarto de baño, despejó un poco el lugar para que el joven no tropezara con nada - Listo, este es el baño, por cierto ¿Nos duchamos juntos? así ahorramos tiempo - dice riendo un poco para luego buscar unas toallas

- Precisamente estaba pensando en sí podíamos ducharnos juntos, es cierto que de esa manera ahorramos tiempo pero también lo hago para no separarme de ti ni un solo segundo - Se apoya un momento colocando una mano en la primera pared que pudo encontrar pero haciendo aquello con una sonrisa-

Sebastian con una sonrisa en el rostro da el agua, poniéndola a una temperatura agradable, y con cuidado toma a Ciel de la mano y lo ayuda a entrar la ducha, luego entra él, manteniendo siempre firmemente agarrado de la mano a su amado

- Sebastian de verdad gracias por cuidarme tanto - Menciona al momento de entrar a la ducha y sentir como su amado entraba después de él sin soltarle la mano en ningún momento- podré ser un chico discapacitado de la vista pero me siento feliz al haberte conocido créeme

- Tu no sabes lo bien que me ha hecho el conocerte, te amo demasiado, realmente no sé cómo expresar con palabras todo lo que me haces sentir - dijo al momento de abrazar por la espalda al pequeño, agachándose un poco y posando su rostro en la curvatura del hombro de Ciel - Eres la persona más importante para mi en este mundo, mi pequeño Ciel - el mayor acariciaba con ternura algunos cabellos del niño que se iban mojando a medida que el agua corría, Sebastian lo besa suavemente en la mejilla - Te amo

-Yo también te amo más de lo que te imaginas mi querido Sebastian, eres valioso e importante en mi vida - Se ruboriza debido al beso que el mayor le había dado en una de sus mejillas mientras sentía como el agua mojaba su cabello, después busca como pudo la mejilla de Sebastian para acariciársela- siempre estaré contigo

- Yo también, siempre permaneceré a tu lado, por toda la eternidad - dijo revolviendo los cabellos de Ciel con su mano, para luego, con una amplia sonrisa en los labios, ponerse completamente de pie, y lavar los cabellos del joven para, después, lavar los propios cabellos azabaches

El jovencito no dejaba de sonreír bajo ninguna circunstancia mientras su cabello había sido lavado por el mayor y enseguida no tardo mucho en continuar lavando su cuerpo tal como había aprendido a hacerlo desde aquel accidente, después solo sacude un poco la cabeza para no pensar en aquello por que lo atormentaba de cierta manera

- ¿Sucede algo? - pregunta Sebastian viendo algo curioso a Ciel, mientras enjuagaba su cabello

- Solo intentaba luchar contra mis recuerdos tristes, siempre llegan a mi mente con la intención de atormentarme pero esta vez no dejare que eso suceda - Responde con una sonrisa en sus labios mientras dejaba atrás todo lo que estaba pensando antes-

- Te he dicho que debes intentar no recordar - dice haciendo posesión de los labios de Ciel, le da un cálido beso, tratando de hacer que el niño olvidara los tristes momentos que ha vivido, su mayor deseo era que Ciel fuese un joven feliz

- Prometo no recordar esos momentos tristes nunca, contigo soy realmente feliz y se que así será siempre - Decía manteniendo en sus labios aquella sonrisa en tanto correspondía suavemente al beso de Sebastian-

Sebastian abrazó el delicado cuerpo de Ciel, atrayéndolo hacia él, lo amaba deseaba con todo su ser la felicidad del jovencito, y se encargaría de que así fuera. Terminó de ducharse y con cuidado salió de la ducha, poniéndose una toalla en la cadera, y luego con otra cubrió a Ciel y lo ayudó a salir, con precaución, ya que el suelo se encontraba extremadamente resbaloso

Ciel estaba tranquilo al poder contar con la ayuda de Sebastian y al momento de darse cuenta de que se encontraba fuera de la ducha ahora solo era cuestión de ir a la habitación para vestirse, estaba sin duda emocionado por el hecho de salir a pasear con Sebastian y divertirse juntos como lo habían planeado desde el comienzo

- Y ¿adónde deseas ir? por mi parte, a mi no me interesa el lugar mientras este a tu lado, Ciel - dice caminando hacia la habitación, secándose el cabello con la toalla

- Podemos ir a conocer el departamento que mi tía me ha dejado, la hermana de mi madre siempre me había visto como un hijo debido a que ella nunca pudo tener uno propio - Deja escapar un suspiro mientras secaba su cabello y su cuerpo para enseguida empezar a vestirse de a poco- en el camino podremos encontrar lugares agradables en los cuales pasar un rato divertido

- Esta bien - dice sonriendo mientras buscaba en su bolso algo de ropa para ponerse. Luego de haberse vestido, se dirige al baño a peinar sus oscuros cabellos - Estoy listo, sólo faltas tu - dice acariciando el rostro del joven

- No tardare mucho por que solo me hace falta una cosa - Le dedica una sonrisa mientras se alejaba un momento para dirigirse al baño y peinar su hermoso cabello azulado con un pequeño cepillo que había sacado antes de su bolso, después sin perder más tiempo camina hacía Sebastian- me encuentro listo ¿Podemos irnos ahora?

- Si, ya nos vamos - dice tomando las llaves del cuarto, para luego, junto con Ciel, salir de él y salir del hotel

El jovencito solo se dedicaba a sonreír en silencio mientras caminaba fuera del hotel junto a Sebastian, ahora pensaba en lo feliz que era a su lado por que había prometido no recordar cosas tristes y eso era precisamente lo que iba a hacer. Tenía que cumplir la promesa que le había hecho a su amado