Ya fuera del hotel, los dos iban caminando por las amplias calles londinenses. Sebastian iba pensando en el camino en un lugar en que ambos pudiesen divertirse. Ve un enorme parque, lleno de árboles y césped, un lugar tranquilo en donde podrían pasar un rato agradable, guía a Ciel hasta la sombra de un gran árbol, y bajo este se sienta, respirando profundamente - Este lugar es bastante lindo, quedémonos aquí un rato, ¿si?
- Claro que podemos quedarnos aquí un rato, puedo sentir en el ambiente que este lugar es bastante bonito y agradable - Responde sonriente mientras se sienta junto a Sebastian y se disponía a respirar el aire fresco de aquel hermoso lugar, sin duda estaba cómodo al estar ahí-
Sebastian lo tiro suavemente de la mano, para que se sentara junto a él. Lo miraba con ternura, cada fina facción de su rostro, el bello azul de sus ojos, el azulado y suave cabello que enmarcaba ese rostro de porcelana. Ciel significaba tanto para él que cada vez que alguien pasaba cerca de ellos, Sebastian trataba de ocultarlo a los ojos ajenos, podía ser egoísta, pero se negaba al hecho de que alguien mas pudiese verlo
Ciel al estar sentado junto a Sebastian disfrutaba cada instante a su lado, no pensaba en nadie más por que su amor tenía dueño y aquella persona era Sebastian. Al no poder verlo tan solo se imaginaba como podía ser pero no perdía las esperanzas de ser operado y ver nuevamente como siempre había sido su anhelado deseo
Pasó uno de sus brazos por la espalda de Ciel, abrazándolo, acercándolo a su cuerpo, mientras apoyaba su cabeza sobre la del muchacho y cerraba los ojos, pensando diversas cosas. Notó al chico pensativo - ¿Qué piensas?
- Pensaba en la posible cirugía que podría hacerme pero realmente no estoy seguro de intentarlo Sebastian, tal vez no funcione y me decepcione de eso al final - Deja escapar un suspiro mientras buscaba como podía la mano del mayor y sostenerla suavemente- no se que decisión tomar con respecto a eso
- Yo pienso que deberías intentarlo, no pierdes nada, salga como salga esa cirugía yo siempre te acompañaré - Dice apretando suavemente la mano de Ciel
- De acuerdo entonces estoy dispuesto a intentarlo, se que vas a estar conmigo siempre sin importar como salga la cirugía - Entrelaza suavemente sus dedos con los de su amado mientras empieza a sentirse más tranquilo, las palabras de Sebastian lo habían tranquilizado-
Sebastian con su otra mano acaricia la mejilla de Ciel, estaba seguro de que todo saldría bien si es que su pequeño se decidía a operarse, y deseaba que así fuera - Ciel, dime ¿Sabes dónde queda el departamento que te dejo tu tía?
- Se donde queda debido a que muchas veces ella me decía donde quedaba el departamento, me había dicho que me lo dejaría por sí algo llegase a suceder pero jamás pensé que estuviera hablando en serio - Se ruboriza un poco al sentir las suaves caricias de Sebastian en una de sus mejillas mientras sonreía- es lo único que tengo además de un anillo el cual le pertenecía a mi padre
- Comprendo - dice Sebastian besando la frente del joven - ¿Sabes? Ahora que lo pienso no hemos comido nada aún, ¿Quieres desayunar?
- Ahora que lo mencionas sí tengo apetito, debe haber un lugar donde podamos desayunar ¿No lo crees? - Precisamente escucha un sonido extraño que hace su estomago y por este motivo no pudo evitar ruborizarse-
Sebastian rió un poco - Vamos, tengo bastante hambre y me doy cuenta de que tu también - dice poniéndose de pie junto a Ciel
- En realidad también tengo mucha hambre - Se ríe en tanto se colocaba de pie tal como lo había hecho Sebastian hace un segundo- vamos a desayunar
Toma a Ciel de la mano y junto a él camina, en busca de un lugar en el cual desayunar, deteniéndose frente a una cafetería - Aquí podremos desayunar, Ciel
- Sí te parece bien desayunar aquí entonces estoy de acuerdo - No dudaba de que seguro era un buen lugar, además mientras estuviera con Sebastian cualquier lugar le iba a parecer bien- además huele delicioso lo que preparan aquí aunque estamos afuera aún
Sebastian abrió la puerta dejando pasar a Ciel para luego entrar tras él, se sentaron ambos en una mesita - ¿Qué quieres desayunar?
- Voy a desayunar lo mismo que pidas tú ¿No te molesta cierto? - Pregunta en tanto se acomodaba en la silla donde se había sentado- seguro que toda la comida en este lugar debe ser bastante buena
Llega el mesero y pide las ordenes - Bueno, yo quiero té y pastel - dice Sebastian
- Yo quiero un vaso de leche y un pastel de manzana - Sonríe un poco mientras escuchaba el sonido que hacía el mesero cuando escribía el pedido de ambos en una pequeña libreta-
Sebastian miraba como el mesero se alejaba e iba por los pedidos, luego dirigió su mirada al joven que adoraba y tomó una de sus manos para entrelazar sus dedos con los del muchacho
Ciel le dedica una hermosa sonrisa mientras apretaba suavemente la mano de Sebastian y entrelazaba sus dedos con los de su amado, podía decir con toda libertad que se encontraba realmente feliz junto a él y lo amaba con todas las fuerzas de su corazón
Luego de unos pocos minutos llegó el mesero con los pasteles, la leche y el té, Sebastian le paso el vaso con leche - Aquí tienes, ten cuidado - y le acercó el rico pastel de manzana que había pedido el joven, mientras él por su parte recibía su pedido.
- Muchas gracias por acercarme el desayuno, tendré cuidado con esto - Sonríe en tanto tomaba un tenedor para empezar a comerse el pastel de manzana, tal como lo había dicho estaba haciéndolo con cuidado- esta delicioso
- Si, tienes razón, la comida esta realmente buena - dice Sebastian luego de comer algo de pastel y tomar un poco de té
- Sí realmente me gusta mucho - Decía mientras sostenía con cuidado el vaso de leche para beber un poco debido a la sed que tenía en ese momento-
- Me gusta, pero tu me gustas mucho más - dice riendo ante su comentario
- Tú también me gustas mucho más que esta comida, eso te lo puedo asegurar por que te amo - Responde mientras le dedicaba una bonita sonrisa-
- Y tu sabes todo lo que yo te amo a ti, Ciel - dice sonriéndole de igual manera, mientras comía otro trozo del pastel que había pedido, luego fijo su vista en él y acarició su rostro - Te amo con toda mi alma
- Escuchar eso me hace sentir inmensamente feliz Sebastian - Levanta una mano subiéndola a su propio rostro para sostener suavemente la mano con la que su amado estaba acariciando su mejilla en ese instante-
Sebastian se levantó un poco de la mesa y besó a Ciel, no le importaba lo que la gente pudiera decir y pensar al respecto, sólo le importaba la felicidad de ambos - Disculpa por besarte en un lugar público, espero no te molestes - dice volviéndose a sentar
- No me molesta en lo absoluto, sí a las demás personas no les agrada lo que observan es decisión suya pero el hecho de amarnos solo nos importa a nosotros - Le dedica una sonrisa después de haber sentido en sus labios ese dulce beso- me hace feliz que me lo demuestres
- Mi felicidad eres tu - dice mirándolo a los ojos, mientras comía otro trozo de pastel
- Esas palabras me llenan el alma - Sonríe en tanto continuaba comiéndose su delicioso pastel de manzana con cuidado-
Luego de unos minutos, Sebastian terminó de desayunar y se quedó pensando en el joven frente a él, la razón de su vida y la que le daba alegría a la misma. Aún no se convencía de que un jovencito lo hiciera sentir, en tan poco tiempo, lo que no había sentido en años... el amor, pero así es, estaba enamorado y feliz, completamente feliz de haberlo conocido, feliz de amarlo y ser correspondido
Ciel después de unos cuantos segundos termina de tomar su desayuno, en aquel momento pensaba en lo mucho que amaba a Sebastian y en todo lo que le había pedido a la vida la felicidad que tanto necesitaba. Le había mandado a Sebastian y estaba completamente agradecido por que estando él a su lado su vida estaba completamente llena de una inmensa felicidad y así sería siempre
- Qué bien, ya has terminado - dice poniéndose de pie y sacando el dinero para pagar el desayuno, paga y sale junto a Ciel del local. Caminan ambos de la calle, tomados de la mano, en dirección al departamento de Ciel.
- Como quisiera no tener que vivir en ese internado, tengo departamento propio pero al ser menor de edad no me van a dejar vivir en él así nada más - Caminaba junto a Sebastian sin soltar la mano de este en ningún momento- igual no van a dejarme salir del internado aunque ese sea mi deseo
- Aún así, piensa que estas más seguro aquí, me dijiste sobre unos tipos que te estaban buscando ¿no?, es más seguro que vivas en el internado, así puedo estar contigo y protegerte. Y cuando cumpla mi mayoría de edad, haré lo posible por sacarte de allí, no falta mucho, así que piensa que pronto estaremos juntos y fuera de ese lugar - dice presionando un poco la mano del joven
- Tienes razón en eso Sebastian, soy capaz de esperar todo el tiempo que sea necesario para estar lejos de ese internado y tener la oportunidad de vivir juntos - Responde sin soltar la mano del mayor mientras caminaba junto a él- esos tipos no van a descansar hasta que no me vean muerto. Además a pesar de saber como soy me pueden localizar por que me identifican gracias al anillo de mi padre
- Comprendo, ¿no piensas que sería mejor quitártelo? No solo por el hecho de que te identificaran esos tipos por el anillo, sino también, porque es bastante llamativo para atraer ladrones y gente así - dice Sebastian en un tono preocupado
- Sí tienes razón en que debería quitarme el anillo, sí lo tengo puesto me estaría arriesgando a que me encuentren esos tipos - Se quita el anillo estando seguro de que así estaría a salvo o al menos esos tipos no iban a encontrarlo tan rápido- no quisiera tener que guardarlo pero es por mi seguridad
- Entiendo que no quieras guardarlo, después de todo es un recuerdo de tu padre, pero es algo para tu seguridad... No debes arriesgarte, a pesar de que siempre te protegeré - dice sonriéndole mientras apretaba un poco la mano del jovencito
- Aunque no lo lleve puesto durante un tiempo de todas maneras lo tendré cerca de mí por que es algo importante en mi vida - Decía mientras guardaba el anillo en uno de sus bolsillos en tanto sostenía con firmeza la mano del mayor y le sonreía con dulzura- espero que esos tipos jamás aparezcan por que no quisiera que te lastimen por culpa mía-
- No me importa que pase conmigo si tu estas a salvo, Ciel... - dice de forma sincera, y es que de verdad, no le importaba tener que sacrificar su vida con tal de que el menor estuviese bien - Sabes que pase lo que pase siempre estaré junto a ti
- Saber que siempre vas a estar conmigo me hace sentir una alegría inmensa Sebastian - Unas cuantas lagrimas empiezan a escaparse de sus ojos pero obviamente eran de felicidad al tener a su lado a la persona que amaba con todo su corazón- te amo
- Yo también te amo, Ciel - Sonreía mientras secaba las lágrimas que corrían por sus mejillas - Te amo más que a nadie en este mundo, eres la persona más importante para mi, y eso lo sabes ¿cierto? - decía mientras daba cortos besos en su mejilla y acariciaba sus suaves cabellos
- Sí lo se perfectamente y jamás olvidare eso, tú también eres la persona más importante en mi vida - Debido a los besos que su amado le daba en sus mejillas le provoca cosquillas y una suave risita sale de sus labios- siempre voy a cuidar este amor que sientes por mí Sebastian. Por favor no lo dudes nunca ¿Sí?
- No lo dudo, porque yo haré lo mismo - dice viéndolo con ternura, mientras reía un poco y llevaba al joven a un pequeño callejón para besarlo suavemente en los labios - yo siempre te amaré, y jamás te dejaré solo, ni un sólo momento
- Sebastian igual yo siempre te amare y prometo permanecer siempre a tu lado - Al sentir los labios del mayor sobre los suyos no duda en corresponder ese suave beso de la misma manera en tanto sonreía- este sentimiento es realmente valioso así como tú
El mayor abrazaba con fuerza al jovencito mientras lo besaba. Amaba esos cálidos labios, su suave piel y esa encantadora forma de ser que tenía el amor de su vida, en realidad era la persona con la que quería compartir su vida - Creo, que deberíamos seguir caminando... - dice entrecortadamente manteniendo ese beso
- Creo que tienes razón en eso, deberíamos continuar caminando por que algo me dice que estamos por llegar - Le respondía entre el beso aunque alejándose tan solo un poco, después recuerda una cosa que le preguntaría al mayor- no se sí sea buena idea hacerlo hoy pero me gustaría que al venir de regreso podamos ir a consultar sobre esa operación de la vista mientras pensamos que hacer en la noche
- Si, me parece excelente idea el consultar sobre la operación - dice sonriendo mientras abrazaba fuertemente al muchacho - Vamos - dijo animado, mientras mantenía sujeta firmemente la mano del joven, y comenzaba a caminar nuevamente
- Sí vamos por que no tengo duda de que hoy será un excelente día - Contesta igual de animado en tanto caminaba al mismo ritmo que Sebastian sin soltarle la mano en lo absoluto, después de unos cuantos minutos de estar caminando escucha unos ruidos que él conocía perfectamente- al parecer hemos llegado
- ¿Es acaso en este edificio? - preguntaba Sebastian mientras se detiene y disponía a mirar hacia arriba el enorme y elegante edificio, donde al parecer estaba el departamento de Ciel
- Sí es un edificio grande y elegante entonces debo decir que sí es el que estamos buscando, la última vez que he venido ha sido cuando tenía 3 años de edad por el hecho de venir a conocer el departamento que mi tía había comprado y que actualmente me pertenece - Solo se imaginaba el edificio tal como lo había visto la última vez que vino a visitarlo hace años atrás- aún debe ser bastante bonito
- Pues si, este debe ser, ya que, como tu lo has dicho, es muy bonito - dice mientras bajaba su vista para ver el rostro de Ciel - ¿Entramos entonces?
- Vamos a entrar entonces ¿Sabes? he pensado que en las vacaciones que están por venir podríamos venir a pasarlas aquí - Decía mientras caminaba y empujaba suavemente de la mano a Sebastian para que pudiera apresurarse- solo sí estas de acuerdo
- Por supuesto que si, me encantaría pasar las vacaciones junto a ti - decía en tanto apresuraba su paso. Entraron al edificio y fueron recibidos por un señor que les daba algunas indicaciones, de seguro era uno de los conserjes
Aquel señor tenía una voz que Ciel no reconocía así que seguro que uno de los conserjes que estaba la última vez que había visitado el edificio había sido reemplazado, ahora solo se dedicaba a escuchar atento cada una de las indicaciones que el hombre les daba pero sin dejar de estar ansioso por subir pronto al departamento que su tía le había dejado al morir
El señor luego de indicarles cómo llegar al departamento y verificar que la propiedad pertenecía a Ciel Phantomhive, le pasa unas llaves, y así ambos suben por uno de los ascensores para llegar al piso 7 - Bueno, si no me equivoco es el que está a final de este pasillo
- Sí eso es lo que puedo recordar, aún puedo recordar cada detalle de este lugar a pesar de que ahora no tengo la manera de poder verlo - Baja la vista pero sacude un poco su cabeza para enseguida subir la vista y continuar caminando después de salir del ascensor, al instante se dispone a sonreír- aunque se que en poco tiempo mis ojos volverán a ver
- Si, pronto volverás a ver y recuerda que yo estaré a tu lado cuando eso ocurra - dice mientras se detenía al encontrarse frente a la puerta correcta - Bueno, aquí es - dijo para luego con la llave que tenía en su mano, abrir la puerta, dejando ver un amplio y bien decorado departamento, en donde cabía destacar que de entre todo predominaba un color rojo intenso en los jarrones, cortinas y demás cosas
- Siempre recordare eso no lo dudes, algo que debo decirte es que sí ves que el departamento esta decorado sobre todo con detalles en rojo es que mi tía Angelina amaba el rojo con locura - Dice dejando escapar una pequeña risita mientras pudo escuchar perfectamente el sonido que hacía la puerta al abrirse- aún así seguro el lugar sigue igual de hermoso a como lo recuerdo
- Tienes razón, es un hermoso lugar con detalles rojos, se nota que le gustaba ese color - ríe un poco para luego cerrar la puerta a sus espaldas, y luego observaba de un lado a otro el amplio departamento
- Le gustaba más de lo que te imaginas, siempre estaba vestida de un intenso color rojo - Al conocer perfectamente cada lugar de ese departamento podía estar de un lado al otro sin ningún problema así que decide acercarse hasta una mesita donde había una fotografía de su tía junto a sus padres, solo tocaba el cristal de esta con sus dedos-
Sebastian se había sentado en un cómodo sofá. Se acerca a Ciel, y ve la fotografía que sostenía este en sus manos, en la cual aparecía una mujer vestida completamente de rojo y una rubia de ojos azules como los del muchacho, junto a un hombre de cabellos azulados. - ¿Ellos son tus padres y tu tía, cierto? - pregunta Sebastian pasando un brazo por el hombro del joven
- Sí ellos son mis padres y mi tía, no pensé que esta fotografía aún estuviese aquí pero me alegra que sí lo este por que deseo conservarla igual que las demás - Tenía un gran sentimiento de nostalgia en su corazón en ese momento que no sabía exactamente como reaccionar pero aún así decide demostrar fuerza ante eso que sentía- los extraño muchísimo pero debo seguir adelante con mi vida
Sebastian lo mira dulcemente, Ciel a pesar de todo era un joven muy fuerte - Es así como lo has dicho, a pesar de extrañarlos debes continuar con tu vida - dice besando su frente, para luego acariciar una de sus mejillas
- Eso sería precisamente lo que diría mi padre sí estuviese con vida, no me perdonaría el hecho de echarme para atrás en algo sí se que todo lo puedo conseguir sí me lo propongo - Sonríe al momento de sentir el beso de Sebastian en su frente mientras coloca la fotografía en su lugar- por eso no pienso rendirme aunque las cosas no me salgan bien al primer intento
- Así es, eres un jovencito muy fuerte - dice mirándolo fijamente - ahora creo que te quiero más - ríe ante su comentario y luego se echa hacía atrás quedando cómodamente en el sofá, aún abrazando a Ciel
- Entonces me quieres más que antes ¿Cuanto sería eso? - Se ríe un poco en tanto se subía al cómodo sofá para acercarse mejor al mayor y abrazarlo lo más que pudiera- sí es como me lo imagino seguro es mucho cariño
- Es mucho más de lo que pudieras imaginar, Ciel - dijo abrazando más al joven que se había acercado a él. Sebastian amaba a Ciel aún más que a su propia vida, se había convertido en alguien indispensable para él. - ¿Y tu, cuánto me quieres? - pregunta mientras jugaba con el cabello del muchacho
- Te quiero de aquí a las estrellas, es decir que lo que siento es infinito y jamás va a dejar de existir - Le dedica una bella sonrisa mientras buscaba el rostro de Sebastian con ambas manos y al encontrarlo se dispone a acariciarlo suavemente- esto es y siempre será así créeme
Sebastian siente esas suaves caricias en su rostro, acerca su rostro al de Ciel, sintiendo ambos la respiración del otro en la cara, el mayor decide cortar esa distancia y besa con dulzura los labios del joven - Te amo - repetía mientras lo besaba
Ciel no duda ni siquiera un instante en corresponder el beso con la misma dulzura en tanto se acercaba un poco más - Yo también te amo - Susurra suavemente sin dejar de unir sus labios con los del mayor lo más que podía-
Sebastian, se separa un poco de Ciel para ver su rostro, y luego darle otro corto beso en los labios - te amo demasiado - decía mientras lo abrazaba con mayor fuerza - Fue buena idea la de venir, Ciel... Es un lugar muy tranquilo
- Yo también te amo más de lo que te imaginas Sebastian - Dice correspondiéndole suavemente el beso en tanto se aferraba al abrazo y le dedicaba una sonrisa al mayor- tienes razón en que es un lugar tranquilo, haber venido al departamento ha sido buena idea realmente
Sebastian sonríe a Ciel y acaricia sus cabellos, que desprendían un dulce aroma. Pensaba en lo feliz que serían juntos, cuando Ciel recuperase la vista, cuando fuesen a vivir juntos, e incluso ahora, pensaba en lo feliz que era con tan sólo estar a su lado
- Sebastian ¿De verdad crees que sea posible que recupere la vista? es que son tantos años sin poder ver no tengo idea de cuantas posibilidades hay de que la cirugía funcione en su totalidad - Disfrutaba cada suave caricia en sus cabellos en tanto se dedicaba a jugar con la ropa del mayor con sus dedos-
- Por supuesto que saldrá todo bien, de eso estoy seguro - dice mientras reía un poco - Ya sabes que siempre te apoyaré, sea como sea
- Se que siempre contare con tu apoyo y me siento tranquilo por ese lado - Sonríe al escuchar las palabras de aliento que Sebastian le daba, eso sin duda significaba demasiado para él por que con solo unas palabras lo hacía sentir mejor- gracias por apoyarme
- Siempre será así - dice besando su frente, aleja un poco al joven de su lado para ponerse de pie - Iré a comprar algo para el almuerzo, ¿quieres algo en especial?
- Cualquier comida es especial para mí sí estas conmigo - Mantenía aquella sonrisa en sus finos labios mientras se acomodaba en el sofá y balanceaba suavemente sus pies- ¿Qué te gustaría comprar para almorzar?
- Pues no estoy muy seguro, tenía pensado comprar algunas verduras y hacer una ensalada surtida, con carne y arroz, es lo que se me ha ocurrido, pero tampoco te he preguntado si te gusta esa comida - dice riendo mientras ponía uno de sus dedos sobre sus labios mientras pensaba en algún plato de comida que hacer
- Sebastian ese almuerzo suena delicioso ¿Sabes? incluso tengo deseos de ayudarte a prepararlo todo sí tú me lo permites - Se coloca de pie con cuidado mientras sonreía de manera alegre- además de solo escucharlo me ha dado más apetito pero primero se debe comprar todo para cocinar la comida
- Muy bien, con tu ayuda terminaremos más rápido y tendremos más tiempo libre - dice sonriendo en tanto veía al jovencito - ¿Me acompañas? - pregunta tomando con suavidad su mano - ¿O prefieres esperarme aquí?
- Yo tengo deseos de acompañarte ¿Sí puedo? - Dice apretando suavemente la mano de Sebastian mientras sonreía de manera alegre- además es cierto que sí nos encargamos de esto juntos tendremos más tiempo libre después
- Entonces iremos juntos - dice sonriendo mientras caminaba hacia un mueble cerca de la puerta y tomaba de él las llaves del departamento, sin soltar a Ciel. Salieron ambos y fueron a un almacén que se encontraba cerca del edificio, en donde compraron todos los ingredientes para hacer el almuerzo
Ciel solo estaba atento a las voces que escuchaba a su alrededor al momento de salir del almacén pero obviamente sin soltar la mano de Sebastian en ningún momento, además también había pedido poder ayudar aunque sea a llevar una de las bolsas por que le gustaba ser de ayuda a pesar de no poder ver aún
- ¿No crees que esta muy pesada esa bolsa? - pregunta Sebastian al ver al chico cargando una bolsa algo grande - Si quieres, puedes llevar esta - dice cambiando la que llevaba el joven por una un poco mas liviana
- Sí creo que aquella bolsa era algo pesada para llevarla yo realmente, gracias por preocuparte - Le dedica una sonrisa en tanto recibe la otra bolsa para encargarse de llevarla hasta el departamento- estoy seguro de lo delicioso que nos va a quedar el almuerzo
- Claro, con tu ayuda quedará aún mejor - dice sonriendo, mientras caminaban ambos hacia el ascensor. Una vez en el piso correspondiente, se dirigen al departamento. Una vez en él, Sebastian suelta la mano de Ciel y deja las bolsas en la cocina - Deja esa bolsa sobre la mesa, por favor - dice mientras se arremangaba la camisa que traía puesta e iba a lavarse las manos para comenzar a cocinar
- De acuerdo entonces dejare la bolsa sobre la mesa, solo debes decirme en que más puedo ayudarte y lo haré con gusto - Deja la bolsa con cuidado sobre la mesa tal como el mayor le había dicho, estaba demasiado sonriente por que había estado pensando en algo que había decidido pero hablaría de ello después. Ahora lo importante era ayudar en lo que pudiera en la cocina-
Sebastian despejó un poco la cocina - Bueno, entonces, vamos a cocinar - dice en tono entusiasta, mientras ponía a cocer la carne - ¿Ciel, podrías picar esto? - decía mientras le pasaba una zanahoria y un pequeño cuchillo sin mucho filo, aun así le preocupaba - Ten mucho cuidado - dijo mientras, aun con un alto grado de preocupación, seguía friendo, cortando y aliñando el resto de la comida
- Con gusto puedo hacerlo, tranquilo que tendré mucho cuidado al picarlo - Dice bastante animado sin dejar de sonreír en tanto sostenía la zanahoria y con cuidado empezaba a picarla con el pequeño cuchillo que Sebastian le había entregado, el hecho de poder brindar su ayuda le daba mucha felicidad por que sentía que era útil en algo- va a quedar maravillosamente el almuerzo sin duda alguna
Sebastian, al ver lo cuidadoso que era Ciel, se tranquiliza - Si, ya verás quedará muy bueno - dice mientras sonríe con dulzura viendo al joven
- Sebastian estaba pensando en que tal vez después de haber almorzado podemos ir a consultar sobre aquella posible cirugía - Menciona aquellas palabras sin dejar de picar lo que aún tenía de la zanahoria en la mano- se que entre más rápido actúe será mejor ¿No lo crees así? además he decidido a hacerlo a pesar de sentirme nervioso por los resultados
- Me parece una excelente idea - dice aún más sonriente - Entonces al terminar de almorzar vamos, ¿Está bien? - Se encontraba feliz de que el joven al fin estuviese así de decidido, confiaba en que todo saldría de maravilla.
- Entonces esta decidido, vamos a ir después de almorzar a consultar sobre la cirugía - Ahora empezaba a sentirse más animado que de costumbre así que pone todo su empeño en lo que estaba haciendo y pudo terminar de picar la zanahoria en ese preciso instante- he terminado con esto ¿Necesitas ayuda en algo más?
- Muchas gracias - dice tomando la zanahoria picada y poniéndola a freír junto a otros vegetales por unos minutos - ¿Podrías pasarme el aceite que esta junto a ti? - pregunta al mirarlo
- Claro que puedo hacerlo - Da media vuelta para tomar el aceite que se encontraba a su lado y sin perder tiempo se lo entrega a Sebastian, no podía negar que el delicioso aroma de la comida empezaba a llenar la cocina haciéndolo sonreír- no tienes que agradecérmelo, siempre estoy a la orden para ayudar en lo que sea
Sebastian ríe un poco y recibe el aceite, le pone un poco a una ensalada - Está listo, sólo nos queda esperar a que la carne termine de cocerse - dice para luego tomar a Ciel y así salir juntos de la cocina
- Sí es cierto y espero que termine de cocerse pronto, realmente toda la comida tiene un excelente aroma - Dice al momento de salir de la cocina junto a Sebastian para esperar que el almuerzo estuviese listo- puedo darme cuenta de lo buen cocinero que eres - Agrega con una sonrisa
-Muchas gracias, pero aún ni siquiera has probado la comida - dice riendo, para luego abrazar al joven por la espalda y dar pequeños besitos en su cuello - Aunque no hay nada más delicioso que tu, Ciel - dice con una sonrisa en los labios
- Sebastian me vas a hacer ruborizar con esas palabras, aunque me encanta escucharte decir eso - Responde con una bella sonrisa mientras se dedicaba a sentir aquellos pequeños besitos en su cuello, también le estaba haciendo cosquillas con esos besitos así que se ríe bajito- te amo ¿Nee?
- Yo también te amo y no sabes cuánto - dice sonriéndole mientras se alejaba un poco de él, para ir, nuevamente, a la cocina - Me parece que ya está absolutamente todo listo
- ¿En serio esta todo listo? eso es genial - Sonríe al comprobar que el almuerzo estaba completamente listo al sentir el delicioso aroma que venía de la cocina- entonces te ayudare a traer las cosas a la mesa para sentarnos pronto
Sebastian sirve la carne en los platos, y luego le pasa una fuente con ensalada a Ciel para que este la llevase a la mesa, mientras él se encargaba de llevar los vasos y cubiertos - Toma asiento, ya traigo la comida - dice mientras se dirigía a la cocina a buscar el jugo y los platos
- Muy bien, entonces te esperare en la mesa - Camina hasta la mesa con la fuente de la ensalada para colocarla donde debía estar y al instante busca con la mano una de las sillas para tomar asiento con cuidado, al encontrarse en ese estado debía tener cuidado en todo lo que hiciera pero sin dejar de hacer algunas cosas él solo-
Pone sobre la mesa el jugo y los platos con comida - Bueno, ya podemos comer, estoy seguro que nos ha quedado muy bueno - dice Sebastian sonriendo para luego probar su almuerzo
- De eso estoy completamente seguro - Dice antes de empezar a probar su almuerzo, al tragar el primer bocado hace un gesto para indicar que la comida estaba deliciosa y continua comiendo en tanto tomaba un vaso de jugo-
Sebastian sonríe, mientras se servía algo de jugo. Comenzó a comer, y efectivamente la comida estaba exquisita. Veía al jovencito mientras reía levemente al verlo comer, le daba gracia ver algunos gestos que hacía
- ¿Lo ves Sebastian? eres un excelente cocinero, la comida esta sin duda deliciosa - Aquel era el quinto bocado que se llevaba a la boca, sí estaba comiendo de esa manera era por que le encantaba ese almuerzo- mis gestos al comer lo dicen todo
Ríe esta vez un poco más fuerte - Muchas gracias, pero lo he hecho con tu ayuda, Ciel - dice mirándolo a los ojos, mientras mantenía en su rostro una bella sonrisa
- Bueno sí es cierto pero quiero darte la mayoría del crédito por que solo te ayude en algunas cosas, todo lo demás lo has hecho tú - Dice sonriente mientras se llevaba otro bocado más de comida a la boca, solo le hacían falta dos más y terminaba
- Como tu quieras - dice sonriendo mientras comía y tomaba a momentos algo de jugo. Se encontraba feliz y sólo deseaba que Ciel lo fuese tanto como él. Vio su plato y notó que ya estaba terminándose la comida, sólo le quedaba algo de arroz
- Sebastian en serio gracias por hacerme tan feliz - Sonríe para enseguida tomar dos bocados más de su almuerzo y terminar, después intenta pasárselo con un poco de jugo pero en cuanto hubo terminado espera a que Sebastian hiciera lo mismo para ayudarle a llevar los platos a la cocina-
- ¿Eres feliz a mi lado, Ciel? - pregunta viéndolo fijamente a sus ojos azules, mientras terminaba de comer - Porque es mi deseo darte la mayor felicidad, quiero que seas tan feliz conmigo como yo lo soy a tu lado
- Claro que soy realmente feliz a tu lado Sebastian y créeme que mi mayor deseo es hacerte feliz a ti estando a tu lado siempre - Le dedica una de sus hermosas sonrisas mientras sube la vista a pesar de no poder verlo- nunca había sentido tanta felicidad como hasta ahora
Pudo sentir algo en su corazón, se sentía aun más feliz al escuchar tales palabras del joven - Me alegra saber eso, es realmente importante para mi que sepas lo bien que me haces y lo mucho que te amo, porque eres simplemente la persona mas valiosa para mi, Ciel
- Sabes que te amo más que a mi propia vida Sebastian, eres la persona más valiosa e importante para mí - Se ruboriza al mencionar aquello y extendía una mano para tomar una de las del mayor- no debes dudar de que siempre estaré contigo para darte toda la felicidad que te mereces
- Sé que siempre estarás junto a mi, así como yo junto a ti - dice Sebastian apretando suavemente la mano del joven, mientras con su otra mano tocaba una mejilla de Ciel, acariciándola - Te ves realmente tierno
-Sebastian siempre me dices cosas realmente agradables, me haces sentir bien con cada palabra bonita que mencionas - Contesta con una sonrisa en tanto con su mano libre sube hacía su propio rostro para colocarla sobre la que el mayor tenía ahí acariciándolo- tú eres demasiado galante ¿Lo sabías?
Sebastian continuaba acariciando el suave rostro de Ciel, mientras reía por lo recién dicho por este - Bueno, yo sólo te digo la verdad. Yo no miento, o al menos a ti no - dice aun sonriente
- Yo también digo la verdad y se que a mí no me mientes, pongo toda mi confianza en cada palabra que me dices - Dice aún sonriente en tanto se dedicaba a sentir las caricias de Sebastian en su rostro- jamás sería capaz de mentirte o esconderte algo
- Lo sé, confío en ti completamente - Dice mientras acercaba su rostro al de Ciel para depositar en su frente un pequeño beso - Eres lo más bello de mi vida, mi amado Ciel - susurra mientras lentamente se ponía de pie junto a él, y lo abraza con ternura - Te amo
- Tú eres lo más bello de mi vida también mi amado Sebastian, no hay nada que me haga más feliz que permanecer siempre a tu lado - Sintiéndose inmensamente feliz se aferra al abrazo que el adulto le daba, era capaz de sentir toda aquella ternura dirigida hacía él- mi amor hacía ti es infinito . No olvides eso nunca ¿Sí? te amo muchísimo
- No lo olvidaré, Ciel - dice aún abrazando al joven que amaba. Besa su mejilla, y toma una de sus manos. Se separa del muchacho y con una de sus manos mueve un poco el azulado cabello del chico.
- ¿Sabes Sebastian? tengo tantas ganas de poder ver para saber como eres, deseo ver muchas cosas pero lo más importante que quiero ver es a ti - Sube la cabeza un poco en tanto sonreía alegremente, por un lado se encontraba emocionado y por el otro algo nervioso pero debía pensar de manera positiva- no se cuando podrá ser pero estoy decidido a hacerlo
- Sólo espero que cuando recuperes la vista no te desilusione, me refiero a que tal vez yo no sea como tu imaginas - dice mientras ponía una de sus manos en un hombro del joven - Estoy feliz de que te hayas decidido a hacerlo
- Sebastian con el hecho de tenerte a mi lado se que eres como te imagino, no me voy a sentir desilusionado eso te lo aseguro - Sonríe una vez más para darle ánimos sobre esa situación- vamos a confiar en que todo va a salir bien
- Por supuesto, y así será, todo saldrá perfectamente - dice sonriente mientras se ponía de pie y tomaba los platos de sobre la mesa para llevarlos a la cocina y lavarlos. Al terminar de lavar los platos, fue donde Ciel y se sentó en una silla frente a él - Descansemos unos minutos y vamos al hospital ¿Si?
- Sí estoy de acuerdo en que descansemos un rato y después podemos ir al hospital - Aún sonriendo debido a la emoción que sentía decide tomar asiento en uno de los sillones que estaba cerca a la silla donde el mayor se había sentado, pudo recordar que en aquel sillón se sentaba él con frecuencia cuando era más pequeño-
