- He disfrutado estos días como no te imaginas, Ciel - dice sonriente, viéndolo con amor mientras tomaba sus manos - Me has vuelto una persona distinta

- Tú también a mí Sebastian, créeme que antes no era capaz de sonreír de manera tan constante como lo hago ahora - Apretaba las manos del mayor suavemente y con firmeza- estar contigo me ha vuelto una persona diferente pero de manera positiva

- Antes de conocerte sentía un constante vacío en mi interior que con nada podía llenarlo, no podía amar, no sentía miedo a nada, pero tu llenaste el vacío de mi corazón, me enseñaste a amar, Ciel, por ti siento miedo, miedo a perderte, a quedar solo, porque me mostraste lo hermoso que es estar acompañado de alguien... sobretodo si se trata de la persona a quien amo - dice Sebastian mirándolo a los ojos

- Podría decirse que sentía exactamente lo mismo antes de conocerte, al momento de conocerte has llenado mi vida completamente igual que mi corazón - En aquel instante siente como su corazón empieza a latir de manera frenética como sí se quisiera salir de su pecho- me enseñaste a amar y saber lo que se siente estar junto a la persona que amas realmente. Como lo he dicho antes te amo demasiado

-Yo también, te amo con todo mi ser - dice abrazándolo con fuerza, necesitaba sentir junto a él el cuerpo de Ciel, sentía su corazón latir con fuerza, se encontraba feliz

- Escuchar eso me hace realmente feliz - Dice sonriendo en tanto le correspondía el abrazo sin dudarlo ni siquiera un segundo, se sentía feliz de manera constante al estar junto a su amado Sebastian-

Sonríe y ve a Ciel y susurra en su oído - me parece que sería bueno que saliéramos pronto, ¿te parece?

- Me parece una buena idea, tengo deseos de saber pronto cuando podré operarme - Se sobresalta un poco al escuchar aquel susurro en su oído pero al instante le enseña al mayor una de sus más hermosas sonrisas-

- Entonces, vamos - dice poniéndose de pie, para ir en busca de las llaves - ¿Estas listo?

- Me encuentro listo - Dice estando en ese instante justo cerca de la puerta- podemos salir ahora sí lo deseamos

- Esta bien - dice abriendo la puerta, para así ambos salir del departamento y luego del edificio. Sólo debían caminar un poco, debido a que el hospital no se encontraba tan lejos del departamento de Ciel - Hemos llegado

-Me encuentro listo para entrar, debo aceptar que me encuentro algo nervioso pero ansioso al mismo tiempo - Deja escapar un pequeño suspiro al escuchar que habían llegado al hospital en ese instante- no se que tengan que hacerme ahora pero estoy decidido

- Entremos - dice Sebastian al tomar la mano de Ciel con fuerza y entrar al recinto.

- Buenas tardes, ¿necesitan algo? - pregunta una joven que trabajaba en el hospital

- Sí señorita, lo que sucede es que estamos aquí para hacer una consulta sobre una cirugía para recuperar la vista - Decide ser el primero en hablar al estar tan emocionado sobre el tema, se acerca un poco para sostenerse de algo- ¿Donde podemos tener más información sobre la cirugía? sucede que es la primera vez que estaría en una cirugía como esa - Agrega para finalizar algo nervioso-

- Ah ya entiendo, si esa es una operación que se ha implementado hace no mucho tiempo, aun así teniendo excelentes resultados - dice la joven mientras veía algo en su computadora - En este momento hay un doctor que realiza esta operación y se encuentra desocupado, ¿quieren hablar con él? Puede resolver sus demás dudas y todo respecto a la cirugía

- Le pido que por favor lo haga, deseamos hablar con ese doctor - dice luego Sebastian, algo emocionado

- Sí por favor, saber que la cirugía ha tenido excelentes resultados en otras personas significa que en mí también las tendrá - Dice aún más emocionado que antes pero pudo escuchar en ese instante el sonido de una puerta que estaba abriéndose cerca de donde estaban ellos-

- No pude evitar escuchar las palabras de este jovencito y he salido de inmediato ¿Desean hablar conmigo? - Dice el doctor con una sonrisa- pasen a mi consultorio

- Vamos - dice Sebastian sonriente a Ciel, mientras apretaba un poco su mano y caminaba hacia la consulta de el doctor

- Muy bien - Contesta con una sonrisa mientras no dudaba en caminar directo hacía el consultorio del doctor sin dejar de apretar suavemente la mano de Sebastian-

- Necesito conocer los riesgos de la operación, sé que no han habido problemas en casos anteriores pero desearía saberlo - dice Sebastian mientras observaba al doctor directamente

- El único riesgo que podría presentarse es que después de haber terminado la cirugía los ojos del jovencito no respondan de manera apropiada en el momento indicado, aunque estoy seguro de que igual que en los casos anteriores este también tendrá un éxito rotundo - El doctor observaba primero el rostro de Ciel quien escuchaba atento cada palabra- puede ser cuando él decide y sí es mañana mejor

- ¿Qué dices, Ciel? - pregunta mirando al jovencito - Será mañana si lo deseas

- ¿En serio puede ser mañana? sí deseo que sea mañana, me encuentro completamente decidido así que estoy listo para ello - Dice sonriente mientras apoyaba ambos brazos en el escritorio del doctor-

Al fin podría ver, su amado Ciel al fin podría recuperar la vista, se encontraba algo nervioso pero sabía que todo saldría bien e iba a estar junto a él como se lo prometió - Doctor, ¿y a qué hora debe estar él aquí?

- El jovencito debe estar una hora antes de empezar con la cirugía, estaría bien que estuviese en el hospital a las 9:00 de la mañana - Observaba una lista en la cual se cercioraba de que no tendría que atender a ningún otro paciente el día de mañana- todo va a salir perfectamente

- Muy bien, ¿no hay problema en que yo esté con él, cierto? - pregunta Sebastian - No quisiera tener que dejarlo solo

- No hay ningún problema con ello, puedo darme cuenta de que usted es la persona más cercana al chico - Responde con toda la sinceridad que podía emplear en sus palabras- sí usted permanece con él todo saldrá aún mejor debido a que tendrá el apoyo que necesita

- Entonces, estaremos aquí mañana a las 9:00 A.m. - dice viendo a Ciel, mientras mantenía firmemente sujeta su mano

- Sí doctor estaremos aquí a esa hora, realmente le agradezco su ayuda - Menciona sin soltar la mano de Sebastian mientras su corazón empezaba a latir frenéticamente de emoción, el doctor al notar aquello sonríe complacido

- Bueno, muchas gracias por todo - dice Sebastian poniéndose de pie - Mañana nos vemos

- Ha sido un placer para mí poder atenderlos, mañana los estaré esperando - Se coloca de pie para acompañarlos hasta la puerta del consultorio-

Sebastian salió primero sonriente al recibir esas buenas noticias, mientras que tras él venía Ciel. Ambos iban caminando hacia la salida y Sebastian ve a la joven que los había recibido - Muchas gracias, señorita - le dice con un sonrisa

- N-no fue nada - responde sonrojada mientras veía como ambos jóvenes se iban

- Me siento inmensamente feliz por que después de tanto tiempo tendré la oportunidad de recuperar la vista - Dice con una bella sonrisa en sus labios en tanto caminaba junto a Sebastian y le tomaba la mano nuevamente- esas buenas noticias que ha dicho el doctor me hacen sentir muy bien

- No sabes la alegría que me da el saber que mañana mismo te operarán y podrás recuperar tu vista - dice sonriendo de igual manera - Estoy muy feliz

- Sí no puedo esperar a que sea mañana, tal vez no sea capaz de conciliar el sueño esta noche debido a la gran emoción que estoy sintiendo - Aún sonriendo continua caminando al mismo ritmo- todo esto es maravilloso

- Si, esto es algo muy emocionante - dice viéndolo mientras sonreía - Debes descansar esta noche, Ciel. Recuerda que necesitas estar en las mejores condiciones para la operación

- Sí en eso tienes razón pero no se de que manera podré conciliar el sueño - Deja escapar un suave suspiro mientras asiente con un movimiento de cabeza- aunque lo intentare por que es necesario para la operación de mañana

- Así es, debes dormir lo máximo posible esta noche porque además debemos llegar temprano al colegio y avisarles sobre lo de tu operación -

- Es cierto y estoy seguro de que algunas personas se van a llevar una sorpresa con esta noticia, las personas que antes se dedicaban a aprovecharse de mi estado no podrán continuar haciéndolo - Se anima un poco más al recordar aquello- debo dormir lo suficiente entonces

- Esos malditos ya no se meterán contigo, nadie se aprovechará de ti, de ninguna manera - dice mientras veía el Hotel a una distancia no tan lejana

- Saber que no podrán aprovecharse más de mí me hace sentir aún más feliz ¿Estamos llegando al hotel cierto? - Pregunta sintiendo un poco de curiosidad-

- Si, no falta mucho para llegar - responde a la pregunta del joven mientras miraba algo embobado un gatito bebé con el que andaba una pequeña niña - pero qué hermoso gato...-susurraba

Ciel pudo escuchar perfectamente el maullido de aquel gatito pero no se había dado cuenta de que Sebastian se encontraba embobado observándolo, a decir verdad le gustaban mucho los gatos pero era alérgico a ellos y aún así tenía deseos de tener un gatito tanto pequeño como bonito - Sebastian ¿Te encuentras bien? - Pregunta algo preocupado-

- ¿Q-qué? - pregunta como saliendo de un trance - Si, si, lo siento, me encuentro bien, sólo que ese gatito de allá...era hermoso

- Sebastian sí te gustan los gatos puedo encontrar uno que es pequeño y de lo más bonito, en el colegio hay uno que todos los días juega conmigo pero no se como llego hasta el interior del colegio - Dice recordando todas las veces que ha jugado con el gatito- soy alérgico a los gatos pero me arriesgo por que me gustan mucho

- En realidad son gatos hermosos, no sabía que hubiese uno en el colegio - dice pensado - Ciel, a pesar de que te gusten los gatos no deberías arriesgarte demasiado, ¿lo prometes? - pregunta mirando sus ojos azules, mientra veía cada vez mas cerca el hotel

- Lo prometo Sebastian, a pesar de que me fascinen los gatos no me arriesgare mucho - Menciona con una sonrisa en tanto apretaba suavemente la mano del mayor y escuchaba todo aquello que este decía- aunque me seguirán gustando

Sebastian sonríe mientras entrelazaba sus dedos con los de Ciel. Caminaron un poco más y llegaron a las afueras del hotel. El mayor entró junto al muchacho y se dirigieron a la habitación que les correspondía

Al haber entrado a la habitación que les correspondía Ciel a pesar de todo aún no soltaba la mano de Sebastian pero esta vez no solo estaba sonriendo, también reía felizmente como hace mucho tiempo no lo hacía y eso significaba que se encontraba realmente feliz por todo lo que sucedería el día de mañana

- ¿Sucede algo? - pregunta al ver cómo el muchacho reía, mientras a él también se le escapaba una risa

- Hace mucho tiempo que no me reía de esta manera, con esto demuestro la felicidad que siento en este momento - Continuaba riéndose un poco más e incluso se puso a dar algunas vueltas alrededor de la habitación hasta caer mareado en la cama- creo que no tenía por que hacer eso. Me da vueltas la cabeza ahora

- Jaja, has logrado marearme a mí también al quedarme viéndote - dice también dejándose caer sobre la cama, aun riendo un poco

- Lamento el hecho de haberte mareado de esa manera - Deja escapar un suspiro al estar recostado en la cama- no he debido dar esas vueltas

- Tranquilo, aunque en parte es tu culpa, eres tan hermoso que no puedo dejar de verte, por eso me mareé - dice con una sonrisa en los labios

- ¿Te gusta mucho quedarte viéndome? créeme que desde el primer instante en que mis ojos puedan ver no te quitare la mirada de encima - Dice con una sonrisita encantadora mientras intentaba buscar con su mano la de Sebastian- eso te lo aseguro

Ríe también al escuchar lo dicho por el joven - Es muy difícil dejar de verte, Ciel, eres demasiado bello - decía mientras entrelazaba sus dedos con los del muchacho

- Solo quiero ser bello para ti Sebastian y nadie más - Se ríe bajito al decir aquello y entrelazaba también sus dedos con los del mayor con firmeza-

- Y lo eres, eres demasiado bello para mí. Aunque hay veces que quisiera que sólo yo pudiese verte, no soporto cuando las demás personas se quedan viéndote, `porque tu eres mio ¿cierto? - dice mientras jugaba con los suaves cabellos del joven

- No tienes de que preocuparte mi amado Sebastian por que soy solo tuyo y de nadie más - Contesta en tanto le dedicaba una hermosa sonrisa y empezaba a sentirse maravillosamente cuando se da cuenta de como jugaba el mayor con sus cabellos-

- Eso me hace feliz, Ciel, el saber que eres sólo mío - dice mirándolo con ternura, acercándose a él para darle un beso en los labios - Yo también soy sólo tuyo, mi amado

- También me alegra saber que eres solo mío - Menciona entre el beso que correspondía feliz y con una bonita sonrisa- nos pertenecemos mutuamente

- Así es-decía mientras lo besaba y abrazaba con suavidad - Te amo demasiado - dice mientras se alejaba un poco de él para luego volver a besarlo

- Yo igual te amo con todas las fuerzas de mi corazón, no olvides eso jamás - Sonríe nuevamente mientras recibía contento cada beso de su amado-

Sebastian se sentía realmente feliz, Ciel lo hacía demasiado feliz, le entregaba todo aquello que más necesitó, cada momento que pasa junto a él es agradable. Sólo quiere que llegué el día de mañana para que el sueño de su pequeño se cumpliese: el de volver a ver

Ciel se la había pasado toda la tarde sonriendo como desde hace tiempo no lo había hecho, solo deseaba que llegase pronto el día de mañana para que su más grande deseo se cumpliese y por fin después de tantos años iba a recuperar su vista. No sabía que hacer para calmar su emoción en ese instante

Abrazando a Ciel, Sebastian mientras acariciaba los cabellos del joven, veía su hermosa sonrisa - ¿Estas nervioso?

- Podría decir que sí me encuentro algo nervioso, se que todo saldrá bien pero es la primera vez que estaré en una cirugía como esa - Dice un tanto preocupado mientras se dedicaba a sentir las suaves caricias en su cabello- aún así pensare en lo bonito que será después de salir de la operación

- Debes calmarte, y como tú dijiste, debes pensar en los lindos momentos que vivirás luego de la operación - dice mirándolo con una sonrisa

- Sí tienes razón y eso precisamente es lo que pienso hacer - Sus ojos iban cerrándose suavemente, le estaba dando sueño sorpresivamente así que se aferra más al cuerpo de Sebastian mientras le susurraba- te amo

Sebastian se quedó mirando al joven mientras sonrío al escuchar lo dicho por él - Yo también te amo, Ciel - dice mientras besaba su frente. Pronto comenzó a sentir gran sueño

Ciel al quedarse profundamente dormido solo tenía sueños hermosos, tal vez aquel sueño le estaba dando un mensaje en el cual le indicaba que todo iba a salir bien al día siguiente. Esperaba que las horas pudieran pasar pronto para que aquel feliz acontecimiento sucediera

Finalmente Sebastian se quedó dormido junto a su amado, aferrado a él. Esperaba que pronto fuese de día ya que las ansias no lo dejaban en paz. Aun así tenía unos hermosos sueños, en los que estaba, pos supuesto, Ciel.

El jovencito de hermosos cabellos azulados no dejaba de moverse en la cama pero cada vez que se daba la vuelta se aferraba más a Sebastian, todo era provocado por los nervios pero en cuanto amaneciera todo sería diferente por que al fin su gran sueño se iba a hacer realidad y nada lo iba a impedir

7: 30 de la mañana y la molesta alarma suena. Era hora de irse al internado, y pedir el permiso para que ambos pudiesen ir a aquel hospital. Perezosamente Sebastian despierta y apaga la alarma - Ciel, es hora de que despiertes - dice al mover un poco al joven para que este despertase

- ¿Ah? sí me encuentro despierto - Dice mientras abre de manera perezosa los ojos y los frotaba suavemente con ambas manos- debemos darnos prisa o llegaremos tarde al internado para pedir el permiso y de esa manera ir al hospital, recuerdo que debemos estar allá a las 9:00 de la mañana ¿Cierto?

- Si, así es, a las 9:00 debemos estar allí - dice sonriente mientras, aun con sueño, se

sentaba en la cama, para luego ir al baño y lavarse la cara y los dientes

- Entonces me apresuraré lo más que pueda - Se coloca de pie de un salto pero por poco se cae de boca al suelo, tuvo suerte de haberse sostenido de algo que había cerca así que después se incorpora y camina mientras estiraba los brazos hacía arriba sacándose la pereza-

Sebastian vuelve del baño y saca de su bolso ropa limpia, pasándole a Ciel el suyo - Estoy algo cansado, pero debemos apresurarnos si queremos que todo salga bien

- También me encuentro cansado pero debo poner todo de mi parte sí deseo que todo salga bien - Toma su bolso cuando Sebastian se lo entrega para sacar la ropa que se pondría ese día- se que así será

Cuando Sebastian se hubo vestido, se sentó en la cama esperando a que Ciel también lo hiciera, y así poder ir juntos al internado

Ciel se apresuro y cuando pudo darse una corta ducha sale rápido a vestirse, al momento de estar listo le hace un gesto a Sebastian para indicarle que estaba listo para salir al internado juntos

Sebastian toma los bolsos sus pertenencias, para luego salir junto a Ciel de la habitación. Al salir del hotel caminan unas cuantas calles y llegan a las afueras del internado - Hemos llegado, Ciel

- Solo debemos entrar y pedirle permiso al director ¿No es así? dudo que tardemos mucho en ello, el permiso es para algo importante y no creo que sea capaz de negarse a eso - Suspira un poco en tanto escuchaba los ruidos que venían del interior del internado-

- Tienes razón - dice para luego entrar y dirigirse inmediatamente a la oficina del director, y una vez fuera de ahí da tres suaves golpes a la puerta - ¿Podemos pasar?

- Por supuesto, pueden pasar ahora jóvenes - Se escucha la voz del director al instante para invitarlos a pasar a su oficina, sabía de quienes se trataban con solo escuchar sus voces fuera de la oficina-

- Buenos días, señor director - saluda cortésmente Sebastian - Hemos regresado a tiempo como le habíamos prometido, pero necesitamos salir nuevamente, lo que sucede es que Ciel hoy tiene programada una operación y quisiera acompañarlo

- Buenos días joven Michaelis, comprendo entonces el jovencito Phantomhive tiene programada una cirugía y usted desea acompañarlo ¿Cierto? - Sonríe un poco mientras coloca ambas manos en su escritorio- tienen mi permiso sin ningún problema

- Muchas gracias - decía Sebastian con una sonrisa en los labios en tanto posaba su mano en el hombro de Ciel y lo veía aun sonriente - Si nos disculpa, debemos retirarnos ya que la cirugía será dentro de una hora aproximadamente y debemos llegar a tiempo - dijo para luego ponerse de pie

- No hay ningún problema con ello, espero que la cirugía sea todo un éxito - El director les dedica una sonrisa sincera mientras observaba atento el rostro alegre de Ciel- estaré pendiente de como evoluciona Ciel después de la cirugía así que igual cualquier cosa pueden llamarme

- Muchas gracias por sus buenos deseos - Contesta felizmente sin dejar de sonreír en ningún momento- es usted muy amable

Ambos salieron de la oficina del director, Sebastian tomó la mano de Ciel - Debemos ir a dejar nuestras cosas, ¿Puedo dejar las mías en tu habitación? es la más cercana - dice mientras veía al jovencito sonriente a su lado

- Claro que puedes dejar tus cosas en mi habitación, no es necesario que me lo preguntes por que mi habitación es como sí fuera tuya también - Dice aún sonriendo en tanto sostenía de manera firme la mano de Sebastian- además así podemos ahorrar tiempo y llegar pronto al hospital

- Tienes razón - dice apresurando un poco el paso. Al llegar a la habitación del jovencito deja sus cosas en un rincón. Luego se acerca a Ciel y lo abraza - Es hora de irnos - deposita un beso en su mejilla y camina hacia la puerta

- Sí la verdad es que tengo deseos de llegar pronto por que a pesar de estar nervioso debido a la cirugía también me siento ansioso de saber que sucederá después - Se ruboriza debido al abrazo y al beso que ha recibido, después al reaccionar camina a pasos apresurados hacía la puerta para alcanzar a Sebastian-

- Debes estar tranquilo y confiar en que todo saldrá de maravilla - dice mientras lo veía, debía aceptar que él mismo se sentía nervioso también, pero intentaba calmarse - Yo estaré a tu lado acompañándote siempre - dijo finalmente caminando junto a Ciel, en dirección a la salida del establecimiento

- Sintiendo tu apoyo se que mis nervios se irán pronto, contigo a mi lado no le tengo miedo a nada - Caminaba junto a Sebastian para salir del internado pero podía escuchar perfectamente como algunas personas a su alrededor estaban hablando de él, aunque no les hace mucho caso y decide continuar su camino-

¿Pasa algo? - pregunta una vez fuera del internado - Quizás prefieras que te suelte la mano... lo digo porque tal vez te molesta que la gente hable cosas al vernos así - dice viéndolo comprensivamente, a él en lo personal no le importaba lo que pudiesen decir los demás, pero quizás eso le afectaba a Ciel y él no lo sabía

- Realmente no me molesta que nos vean tomados de la mano, solo me irrita la pésima actitud de esas personas nada más pero pronto eso va a cambiar - Sube el rostro un poco y le dedica una sonrisa para indicarle que todo estaba bien- sí a los demás no les agrada vernos juntos entonces es su problema por que a mí me fascina cada momento que paso a tu lado

Sonríe ante la respuesta del joven, ya que él sentía exactamente lo mismo. Eleva su mirada y nota que ya estaban por llegar al hospital - Estamos llegando, Ciel - dice mientras tomaba firmemente su mano, se encontraba emocionado

- Me siento tan emocionado al estar cada vez más cerca de mi gran sueño de poder ver nuevamente - Como respuesta también sostiene con firmeza la mano de Sebastian en tanto continuaban caminando para de esa manera poder llegar al hospital- esto es maravilloso

-Si, es algo realmente emocionante - decía mientras veía el hospital cada vez más cerca. Una vez a sus afueras, Sebastian da un suspiro y entra junto a Ciel, pudo ver al doctor que amablemente los había atendido ayer y se acerca a él - Buenos días, hemos venido como le dijimos

- Me da gusto verlos aquí con tanta puntualidad, entonces al ser así podemos preparar pronto a mi pequeño paciente para la cirugía - El doctor sonríe al ver a Ciel tan contento en aquel instante- además es bueno verlo tan feliz

- No sabe lo feliz que me encuentro doctor, mi deseo es entrar pronto para saber que sucederá después - Contesta con muchísima emoción y una sonrisa más grande que antes-

- Si, ambos estamos muy ansiosos - dice con una sonrisa mientras observaba a sus alrededores - ¿Hay qué firmar algún documento o qué debemos hacer? - pregunta al doctor

- Solo hay que firmar un documento, es el que sostengo en mis manos en este momento - Le enseña un documento el cual tenía un espacio libre donde debía firmar- en cuanto el papel este firmado podemos empezar

Sebastian tomó el papel en sus manos y lo leyó, pensó unos momentos en diversas cosas, analizando lo que acababa de leer, siempre era precavido cuando de documentos importantes se trataba - Ciel, está todo listo... Firmaré

- De acuerdo entonces después de eso podrán empezar a prepararme para la cirugía, solo me gustaría que te permitieran entrar antes de que me lleven a la sala de cirugía - Esperaba impaciente a que todo diera comienzo, no sabía que hacer con tanta emoción encima- no se sí sea posible

- Eso debemos preguntárselo al doctor, espero poder estar contigo el máximo tiempo posible antes de la cirugía - dice mirándolo mientras acariciaba sus cabellos

- Claro que puede estar con el jovencito antes de la cirugía, realmente prepararlo solo va a tomar unos diez minutos - Sonríe al mencionar aquello mientras Ciel enseguida reacciona dándole un abrazo a Sebastian- es más debemos pasar a una habitación ahora donde lo van a preparar

Sebastian corresponde al abrazo que el menor le da y camina, siguiendo al doctor, hacia la habitación en donde prepararían a Ciel para la operación - Me encuentro bastante emocionado, finalmente recobrarás la vista - dice viendo al muchacho

- Yo también me encuentro emocionado por que al fin podré recuperar la vista - Dice lleno de emoción mientras sube la cabeza para enseñar su gran sonrisa- deseo ser operado pronto y ser a ti lo primero que vea sin duda

Sebastian caminaba a paso lento, siguiendo al doctor que entraba en una habitación - Así será, me encargaré de ser la primera persona a quien veas - dice sonriendo mientras entraba a la habitación

Ciel iba justo al lado de Sebastian tomándole la mano mientras entraban ambos a la habitación siguiendo al doctor, realmente estaba bastante emocionado por lo que iba a vivir dentro de unos cuantos minutos y después de ello sería aún más feliz

Dentro de aquella habitación había una camilla, medicinas y jeringas. Una enfermera se da la vuelta y ve al doctor y a ambos chicos - ¿Así que este es el jovencito que se operará? - dice mientras se acercaba a Ciel y tomaba su hombro - Acompáñame unos minutos. Enseguida volvemos - dice mientras llevaba al jovencito a un pequeño cuarto en donde lo prepararía para la cirugía.

Ciel decide seguir a la enfermera a aquella habitación donde lo iban a preparar para la cirugía que sería en unos cuantos minutos, estaba realmente emocionado sin duda alguna por que su gran sueño se iba a hacer realidad. Aunque antes de irse con la enfermera Ciel abraza a Sebastian con fuerza sin querer soltarlo

El joven Michaelis se encontraba mirando de un lado a otro la habitación cuando ve salir a Ciel junto a la enfermera - Debes recostarte aquí, sube con cuidado - dice la mujer ayudando al jovencito a subir a la camilla - Le he puesto una anestesia, así que se dormirá en dentro de unos minutos

Ciel siente como un cosquilleo que empieza a recorrer su cuerpo completamente, después de unos cuantos minutos sus ojos empiezan a cerrarse debido a la anestesia que la enfermera le había puesto y a pesar de eso aún podía escuchar al doctor decir algunas cosas pero unos segundos después no escucho nada más. Había caído en un profundo sueño sin darse cuenta de en que instante había sucedido aquello

- Se ha dormido - dice Sebastian con una sonrisa mientras veía a Ciel profundamente dormido - ¿A qué hora comenzará la operación, doctor?

- La cirugía va a empezar en unos cuantos segundos, ahora lo van a llevar hasta la sala de cirugía y en el instante que yo llegue podremos empezar. Yo estaré en unos segundos más ahí dentro - Dice el doctor con una sonrisa mientras observaba como otra enfermera se preparaba para llevar a Ciel en una camilla hasta la sala de cirugía- todo saldrá bien

- Muy bien, confío en usted - dice sonriendo mientras veía cómo se llevaban a Ciel en la camilla. Se encontraba demasiado nervioso e incluso con algo de temor, a pesar de saber que nada malo le pasaría, no podía evitar sentirse extraño, sólo esperaba que la cirugía terminase pronto para poder ver a Ciel de nuevo, recién se lo habían llevado y ya sentía que lo extrañaba

El doctor había entrado a la sala de cirugía unos segundos después y en cuanto lo hizo no dudo en dar comienzo a la operación, primero le había echado unas cuantas gotas en los ojos a Ciel para enseguida continuar con el proceso que tenía la cirugía. Tenía confianza en que todo iba a salir bien así que decide seguir con su trabajo y en una media hora seguro podrían llevar a Ciel a recuperación