Sebastian se encontraba en la sala de espera, viendo el reloj cada dos minutos, atento a la puerta por si el doctor salía. Se puso de pie nervioso, habían pasado 15 minutos desde que comenzó la operación, paseaba de un lugar a otro, no podía mantenerse tranquilo como él deseaba - Por favor, cálmate - se decía a sí mismo, mientras tomaba asiento en una de las sillas.
- Joven Michaelis - Sale el doctor en ese instante de la sala de cirugía llamando a Sebastian para darle noticias sobre Ciel y como había sido la operación- la cirugía se ha tardado un poco más de lo planeado pero por suerte hemos podido terminar, aún así le pido mis más sinceras disculpas por ello debido a que ha tenido que esperar más de la cuenta
- Eso no importa... ¿Cómo ha salido la operación? - pregunta mirando a los ojos al doctor - ¿Ciel se encuentra bien?
- No se preocupe créame por que desde mi punto de vista la cirugía ha salido bien y mi pequeño paciente se encuentra perfectamente - Dice con una sonrisa mientras se daba cuenta de lo preocupado que se encontraba Sebastian- mañana podré quitarle los vendajes y él nos dirá como esta todo
- Muchas gracias - dice Sebastian, sonriendo - ¿Puedo pasar a ver a Ciel ahora?
- Claro que puede pasar a verlo, se encuentra en la habitación 502 y en cualquier momento va a despertar de la anestesia - Contesta a la pregunta aún sonriendo- seguro que al despertar lo primero que va a desear es que usted se encuentre a su lado
Sebastian sonríe a modo de respuesta y se dirige a la habitación en donde se encontraba Ciel, entra lentamente y lo ve aún dormido con los ojos vendados, se sienta en una silla cerca de la camilla, le tranquilizó de sobremanera el poder verlo - Ciel, te amo - susurra despacio mientras tomaba una de sus manos
- Se- Sebastian - Había empezado a despertar justo en el momento cuando Sebastian le susurra esas hermosas palabras, además no dudo en apretar suavemente la mano del mayor en cuanto este le toma una de las suyas- también te amo y me alegra saber que estas aquí conmigo para hacerme compañía
-Te dije que estaría a tu lado - dice sonriendo - Mañana te quitarán los vendajes, Ciel. Sólo nos queda esperar
- Sí solo debo ser paciente hasta el día de mañana, podré hacerlo sin ningún problema - Sonríe al decir aquello, ahora se encontraba más tranquilo al haber salido de la cirugía-
-El doctor dijo que todo había salido bien, sólo nos queda esperar hasta mañana - dice Sebastian mientras se pone de pie y se acerca a Ciel, le da un beso cargado de amor
Ciel se ruboriza al sentir el beso pero sonríe y le corresponde sin dudarlo - No niego que me encuentro impaciente pero sí debo esperar entonces lo haré, seguro el día de hoy va a pasar bastante rápido - Comenta en tanto tocaba suavemente los vendajes con una mano-
- Yo me encuentro, igualmente, impaciente, pero aún así esperaremos hasta el día de mañana - dice mirándolo y dando otro beso, esta vez en la mejilla
- Sebastian ¿Tengo que permanecer el día de hoy en el hospital cierto? - Pregunta sintiendo algo de curiosidad mientras se ruborizaba debido al beso que su amado le había dado en la mejilla- lo que sucede es que sería la primera vez que paso un día completo en un hospital
- De eso no estoy completamente seguro, se lo preguntaré al doctor, pero no te preocupes porque si te dejan aquí yo me quedo contigo - decía mientras acariciaba sus cabellos, vio de repente al doctor entrar a la habitación, y decide hacerle la pregunta - ¿Ciel debe quedarse esta noche aquí?
- Debido a que mañana a primera hora le quitare los vendajes entonces sí es necesario que pase la noche aquí - Contesta el doctor mientras dejaba de observar por un momento unos documentos que tenía en las mano- bueno sí necesitan algo solo deben avisarme pero estoy seguro de que todo va a estar bien
- ¿Puedo quedarme a hacerle compañía, cierto? - pregunta Sebastian en cuanto dirigía su mirada al doctor
- Por supuesto que puede quedarse con él - Dice observándolo de igual manera- todas las personas que pasan la noche aquí después de una cirugía pueden ser acompañados solo por una persona durante la noche
- Muy bien. Iré a hacer una corta llamada, vuelvo enseguida - dice para luego salir de la habitación y así poder hablar con el director del internado y contarle sobre lo ocurrido. Dentro de pocos minutos, vuelve a la habitación 502, y camina hacia su amado - He vuelto, Ciel
- Muy bien ¿Sabes Sebastian? me da gusto que puedas quedarte conmigo esta noche - Dice con una sonrisa al escuchar la voz de su amado indicándole que había regresado- estoy seguro de que las horas van a pasar rápido y será mañana antes de que podamos darnos cuenta
- De eso no hay duda - dice con una sonrisa mientras tomaba asiento junto a Ciel - Por cierto, supongo que debes tener hambre, no hemos comido nada en toda la mañana, ¿te traigo algo de comer?
- Eso estaría bien, además debido a la cirugía me ha despertado el apetito - Se ríe bajito mientras escuchaba el ruido que hacía la silla cuando Sebastian toma asiento a su lado- es cierto que no hemos comido nada en toda la mañana
- ¿Qué te gustaría comer? - dice mientras apoyaba sus brazos en sus piernas - Te traigo lo que gustes
- Lo que se me antoja comer es algo dulce pero realmente no se sí sea buena idea, después de haber salido de una cirugía lo recomendable sería comer algo que pueda darme fuerzas y los nutrientes que necesito para recuperar energías - Aún se tocaba los vendajes, al parecer le daba un cosquilleo pero eso era normal por los efectos de la cirugía-
- Pero un pequeño dulce no te hará nada, ¿Cierto? - dice riendo un poco para luego ponerse de pie - Iré a comprar, ya vuelvo ¿Te gustaría un pastelillo?
- Un pastelillo estaría bien, solo de escucharlo me provoca más - Menciona aquello con una gran sonrisa mientras se acomodaba mejor en la cama- te estaré esperando ¿Nee?
- Esta bien, entonces ya vuelvo - dice para luego salir de la habitación e ir a comprar algo para comer, mientras pensaba en lo felices que ambos serían de ahora en adelante.
Ciel tocaba ansioso los vendajes mientras pensaba en el día de mañana cuando por fin el doctor pudiera quitarle los vendajes y decir como estaba todo, sin duda estaba emocionado pero ahora solo esperaba a que Sebastian estuviese de regreso en la habitación
Sebastian una vez con la comida comprada se dirige rápidamente a la habitación de Ciel - Listo, te traje pastel de frutillas al no saber qué sabor elegir pedí de ese - dice mientras se acercaba a él
- No debes preocuparte por el sabor del pastel, realmente ese esta bien y seguro que es delicioso - Al escuchar la voz de Sebastian sonríe al instante- no dudo eso ni siquiera un segundo. Tú también deberías comer algo ahora por que no te has alimentado durante toda la mañana
- Si, yo me compré un pastel también - dice mientras le entregaba a Ciel el pastel de frutillas y se sentaba en la silla
- Muy bien entonces empezare a comer, te agradezco con todo mi corazón el hecho de que estés tan pendiente de mí - Recibe el pastel de frutillas y tomando una cuchara decide empezar a comérselo, aunque antes de hacerlo tuvo que sentarse en la cama-
- ¿Y qué tal está? - pregunta Sebastian mientras él probaba su pastel de vainilla, que se encontraba bastante bueno
- El pastel de frutilla esta delicioso ¿El tuyo como esta? - Pregunta algo curioso sin dejar de probar el suyo con ganas- sin duda se me antojaba uno como este
- Esta delicioso también - dice mientras terminaba de probar un trozo de su pastel - ¿Quieres probarlo?
- Sí me gustaría probarlo ¿Puedo? - Dejaba el plato donde aún había un poco del pastel de frutillas sobre sus piernas-
- Abre la boca - decía mientras le acercaba una cuchara con pastel
- De acuerdo y gracias por dejarme probar de tu pastel - Dice haciendo un puchero gracioso en tanto se dedicaba abrir la boca para recibir el pastel que le daba Sebastian-
Sebastian ríe un poco al ver el tierno puchero que Ciel hacía- ¿Qué tal, te gustó? - pregunta cuando ya le hubo dado a probar el pastel a Ciel - A mi en lo personal me pareció muy bueno - dice sonriendo
- Esta delicioso realmente, me siento en el cielo al probar estos pasteles - Sonríe al tragarse el pedazo de pastel que Sebastian le había dado- gracias por dejarme probarlo por que sin duda alguna me ha gustado mucho
- Me alegra saber que te ha gustado - dice con una sonrisa en cuanto miraba a Ciel comiendo. El jovencito era para él lo más valioso sin dudas, lo amaba con todo el corazón y lo protegería con su vida, como el gran tesoro que era para él. Dirige su vista hacia una ventana, mientras comía un último trozo de pastel, observaba las distintas formas de las nubes manteniendo el silencio
Ciel al darse cuenta de aquel silencio no pudo encontrar la manera de mencionar algo para romperlo por que era incomodo estar ambos sin decir nada en lo absoluto, aunque llego un momento en que Ciel tuvo un grado alto de impaciencia y haciendo el menor ruido posible intento aflojarse los vendajes pero no lo hacía a propósito. Ni siquiera él sabía lo que estaba haciendo exactamente
Sebastian volvió su vista hacia el jovencito y ve cómo este aflojaba sus vendajes - Ciel, ¿pero qué haces? - dice dejando a un lado el plato en donde se encontraba anteriormente su pastel, poniéndose de pie para ir hacia él y apretar un poco las vendas - No seas impaciente, mañana te las quitaran, Ciel
- Lo lamento Sebastian, es que sorpresivamente empecé a sentirme impaciente y no lo pude evitar - Dice bajando un poco la cabeza sintiéndose culpable de lo que había hecho antes- aunque no lo haré nuevamente y esperare hasta el día de mañana para que el doctor sea quien me quite los vendajes
- Debes tranquilizarte un poco, ¿si? - dice sonriendo mientras besaba su frente - Sé que estas ansioso, yo también lo estoy, pero espera unas cuantas horas más, mi pequeño Ciel - dijo abrazándolo con fuerza
- Esperare unas cuantas horas más Sebastian, prometo ser paciente lo que hace falta pero siento curiosidad sobre algo - Se ruboriza un poco por el beso que ha recibido en su frente pero enseguida sube la cabeza- ¿Qué podemos hacer ahora? algo debemos hacer para distraernos mientras llega la hora de dormir ¿Cierto? - Agrega para finalizar y corresponder el abrazo-
- Tienes razón, debemos hacer algo... Aunque a decir verdad no se me ocurre qué podemos hacer, ¿se te ocurre algo a ti? - pregunta en un susurro cerca del oído del joven
- Es posible que sí tenga algunas cosas en mente - Dice sonriendo en tanto busca como pudo el rostro de Sebastian y cuando lo encuentra le da un beso en los labios- cada vez que me susurras cosas al oído me provocas ¿Lo sabías? - Agrega después de separar un poco su rostro del mayor-
- ¿En serio te provoco, Ciel? - pregunta Sebastian en un tono seductor mientras mordía el lóbulo de la oreja del menor - Dime ¿qué provoco en ti?
- Provocas en mí muchas sensaciones que incluso me hacen llegar al borde de querer explotar, solo con tenerte cerca me haces sentir cosquillas en todo el cuerpo - Se le escapa un pequeño gemido al momento de darse cuenta como Sebastian mordía el lóbulo de su oreja- tan solo con pequeñas acciones como esta provocas sensaciones grandes en mí
Sonríe de medio lado, mientras besaba el cuello del joven - No sabes lo mucho que me gusta oírte gemir, Ciel, ¿Seré acaso un pervertido? - pregunta riendo un poco
- Sí así fuera serías un pervertido a quien yo amo con todas las fuerzas de mi corazón - Aquellos gemiditos continuaban escapándose de sus finos labios sin que él lo pudiera evitar, después se ríe bajito-
Sebastian vuelve a sonreír y luego besa a Ciel en los labios - Creo que ya sé qué hacer durante la tarde... aunque no sé si sea recomendable en un hospital - decía riendo mientras besaba al jovencito
- Sí se hace con cuidado dudo que alguien pueda darse cuenta - Menciona entre el beso mientras se ríe un poco- no se pero me da la impresión que se nos ha ocurrido exactamente lo mismo para hacer durante la tarde
- Pues me parece que si - dice mientras veía hacia atrás y se aseguraba de que la puerta de la habitación estaba cerrada - Pero bueno, Ciel, dime ¿qué es lo que se te ha ocurrido? - dice mientras daba besitos en sus mejillas
- Se me había ocurrido jugar un rato, bueno realmente jugar de una manera especial - Se ruboriza al mencionarlo precisamente de esa manera y se dedicaba a sentir esos suaves besitos en sus mejillas- la idea me vino a la mente desde que empezaste a provocarme
- Muy bien, entonces vamos a jugar - dice poniéndose sobre el joven de cabellos azulados, lo besaba con pasión y deseo, mientras comenzaba a quitar la ropa del menor
- Se- Sebastian - Menciona el nombre de su amado entre los pequeños gemiditos que estaban saliendo suavemente de sus labios, solo con sentir sobre él a Sebastian había empezado a sentir el deseo en su interior-
Comienza a acariciar todo el torso del menor con sus manos, sintiendo la calidez que desprendía su cuerpecito - Eres realmente adorable Ciel, haces que no tenga mucho control sobre mis actos - dice para luego morder suavemente el cuello del joven
- No es necesario que tengas control de tus actos sobre mí por que sabes que soy completamente tuyo - Muerde su labio inferior suavemente en cuanto siente a Sebastian mordiendo su cuello pero él estaba decidido a no quedarse atrás así que baja una mano para buscar como pudo los pantalones del mayor y de esa manera acariciar sobre la tela- ¿En serio soy tan adorable?
- Mas de lo que te imaginas - dice al momento de soltar un ronco gemido al sentir las caricias de Ciel sobre la tela de su pantalón. Con una de sus manos presionó un pezón del joven, mientras besaba nuevamente esos dulces labios a los que se había hecho adicto - Eres lo más bello que existe y lo mejor de todo, es que eres sólo mío, y jamás dejaré que alguien siquiera te mire
- Te aseguro que tampoco permitiré que alguien más te observe por que eres solo mío así como yo solo tuyo - No pudo evitar soltar más gemidos al sentir como Sebastian presionaba uno de sus pezones pero tuvo que guardar silencio cuando su amado le había dado ese beso en los labios, no dudo en correspondérselo de la misma manera por que lo amaba con todas sus fuerzas-
Sebastian sonríe y baja una de sus manos, comienza a acariciar el miembro de Ciel mientras esparcía besos en todo su pecho - Yo soy tuyo y jamás dejaré de serlo - decía entre besos
- No sabes lo feliz que me hace saber eso, ahh Sebastian - Dice entre gemidos pero siempre intentando no levantar la voz por sí alguien pasaba cerca de la habitación no pudiera notar lo que ahí estaba sucediendo, las manos del mayor sobre su miembro lo estaban enloqueciendo así que él también decide mover su mano al mismo ritmo- te amo
- Yo también te amo, mi pequeño - dice mientras se quitaba la ropa, quedando así ambos completamente desnudos. Sebastian se quedó unos momentos viendo el delicado cuerpo de Ciel, amaba esas finas formas y su claro tono de piel, era, verdaderamente, lo más hermoso que había visto - Te amo más que a mi propia vida...
- Yo también te amo más que a mi propia vida, nunca olvides eso - Sube ambas manos intentando buscar lo que deseaba tocar hasta llegar al pecho del mayor el cual empieza a explorar tocándolo suavemente- a pesar de que aún no puedo verte se que eres realmente hermoso mi querido Sebastian
- Muchas gracias, me alegra saber que piensas eso de mi - dice riendo un poco mientras dejaba que el joven recorriese su pecho. Entre tanto el seguía acariciando suavemente la entrepierna del muchacho
- No cabe duda de que sabes perfectamente como tocarme - Otro gemido se le escapa por el hecho de que Sebastian aún continuaba acariciando su entrepierna- son infinitas las cosas hermosas que pienso sobre ti créeme
Sebastian sonríe -No aguanto mas...-susurraba en el oído del muchacho - ¿Estas listo? - pregunta mientras daba un corto beso en sus labios y ponía un dedo sobre la entrada de Ciel
- Claro que estoy listo, puedes empezar ahora sí lo deseas - Dice sonriendo mientras se acomodaba un poco y como de costumbre se ruborizaba ante el corto beso que Sebastian le daba en sus labios-
Sebastian comienza a preparar a Ciel para evitarle un dolor mayor, porque a pesar de ya haberlo hecho antes, el cuerpo del joven aun no se acostumbraba del todo a las intromisiones del mayor - Te necesito... Ciel...
- Yo también te necesito Sebastian más de lo que te imaginas, aunque aún me duela un poco cuando entras en mí siento como mi cuerpo me pide a gritos lo mucho que necesita estar unido al tuyo - Dice entre gemidos entrecortados en tanto empezaba a mover un poco sus caderas al querer sentir más de aquello-
Sonríe y cuando cree que Ciel ya está listo, retira sus dedos y los reemplaza por su miembro, entrando en él con mucho cuidado, dejando escapar un gemido algo ronco de sus labios al sentir la estrechez del joven que le provocaba un enorme placer, lentamente comienza a moverse, a un ritmo placentero mientras acariciaba el miembro del muchacho
- Se- Sebastian ahh se siente maravillosamente, el placer me esta llenando en cada parte de mi cuerpo - Menciona entre gemidos placenteros sin dejar de mover sus caderas ni siquiera un instante, además el ronco gemido de Sebastian lo había excitado más de la cuenta y también las caricias en su miembro lo estaban enloqueciendo- no sabes cuanto te amo
Sebastian sonríe mientras acerca su rostro al de Ciel y lo besa, mientras aceleraba la velocidad en sus movimientos - Yo también te amo como no tienes idea
- Escucharlo de tus labios me hace inmensamente feliz - Corresponde al beso con gusto aún moviéndose al mismo ritmo que Sebastian en ese instante-
Separa sus labios de los del joven y comienza a besar su cuello, mientras seguía masturbando a Ciel al mismo ritmo de cada embestida que le daba - Me encantas... - decía algo entrecortadamente
- No sabes lo mucho que me encantas tú a mí Sebastian - Contesta con la voz un poco entrecortada en tanto las embestidas del mayor le provocaban más ganas de continuar moviendo sus caderas y lo mismo pasaba con las caricias en su miembro
Se sentía completamente feliz en ese momento, el hecho de poder estar unido y escuchar las bellas frases que Ciel le decía lo llenaban de alegría. Pasa una de sus manos por un muslo del joven, acariciándolo, mientras que a su miembro lo tocaba con mayor fuerza, tratando de darle aún más placer
Ciel estaba sintiéndose inmensamente feliz al estar con Sebastian demostrándose lo mucho que se amaban, cada palabra o caricia que le daba sin duda le encantaba y con sus hermosos gemidos demostraba todo lo que le gustaba estar unido a su amado completamente. El jovencito movía sus caderas tan rápido como podía debido a que cada roce lo enloquecía
Iban a un ritmo demasiado placentero, tanto que Sebastian ya sentía que no podría por mucho tiempo más, comienza a dar embestidas un poco más lentas y profundas, igualmente placenteras mientras veía a Ciel - Yo... pronto voy a correrme...
- Sebastian siento exactamente lo mismo que tú ahora, creo que en cualquier segundo voy a correrme - Dice con la voz algo entrecortada mientras se dedicaba a moverse suavemente- aún así esto ha sido maravilloso
- Estar unido a ti es la más hermosa experiencia que he tenido, Ciel - dice mientras besaba la frente del menor, y aumentaba un poco la velocidad de sus movimientos
- Cada palabra tuya me hace feliz Sebastian, eso no lo dudes - Sonríe sin dejar de moverse y sintiendo que pronto iba a correrse tal como lo había dicho antes-
Sebastian comienza a masturbar a Ciel cada vez más rápido, para luego correrse dentro de él, gimiendo un poco fuerte, aunque no demasiado para que la gente de afuera de la habitación no lo escuchara - Te amo realmente y jamás dejaré de hacerlo - decía aun masturbando a Ciel
- Te amo mi querido Sebastian y jamás en la vida dejare de amarte, mi amor por ti es infinito - Dice sonriendo en tanto se corre debido a las constantes caricias de Sebastian en su miembro en aquel instante, después se incorpora un poco para buscar el rostro del mayor con sus manos y darle un beso en los labios-
Sebastian corresponde al dulce beso que le daba Ciel, mientras salía lentamente de él - Eres lo mas bello de mi vida - dice abrazando al joven, mientras removía sus suaves cabellos con una mano
- Tú lo más hermoso de la mía no lo olvides jamás - Se aferra un poco más al abrazo dedicándose a sentir las suaves caricias de Sebastian en sus cabellos azulados- siempre será así
Sebastian besa la frente del joven y se separa lentamente de él - Mejor voy a vestirme, puede entrar alguien en cualquier momento - dice mientras se ponía de pie y tomaba su ropa
- Sí tienes razón en eso - Se ríe bajito en tanto se cubre con una sabana mientras- por suerte nadie ha entrado en los últimos minutos ciertamente
- Así es, hemos tenido mucha suerte - dice comenzando a vestirse mientras reía al ver al jovencito
- A decir verdad sí pero sucede que tenemos mucha suerte Sebastian - Sonríe nuevamente sin moverse de esa posición-
Cuando terminó de vestirse, arregla un poco su alborotado cabello, y se acerca a Ciel - También deberías vestirte, ¿o prefieres que lo haga por ti? - pregunta mientras sonríe de emoción
- Ayúdame a vestirme Sebastian ¿Sí? - Hace un puchero gracioso al decir aquello mientras aún continuaba cubierto por la sabana pero soltándola-
- Muy bien - dice riendo al ver el gracioso puchero que había hecho Ciel, para luego tomar sus ropas y comenzar a ponérselas
- Muchas gracias Sebastian, te amo mucho - Sonríe mientras siente como el mayor le colocaba la ropa, después al estar completamente vestido se escuchan tres golpecitos suaves en la puerta de la habitación- ¿Quien será? tal vez el doctor a preguntar por mí ¿Cierto?
- Puede ser - dice mientras arropaba a Ciel y tomaba asiento junto a él - Adelante - dijo para que quien estuviese afuera, entrara a la habitación
- Veo que mi pequeño paciente evoluciona maravillosamente - El doctor entra a la habitación al escuchar aquel 'Adelante'- tengo excelentes noticias realmente, he venido decidido a quitarle los vendajes en este instante debido a que lo estuve pensando y no es necesario esperar tanto
- Eso es excelente - dice emocionado Sebastian, mientras miraba a Ciel con lleno de alegría - Ya no habrá que esperar hasta mañana...
- Me siento tan emocionado de no tener que esperar hasta el día de mañana - Es lo único que pudo mencionar mientras el doctor se colocaba al otro lado de la cama para poder empezar a aflojarle los vendajes- aunque debo decir que también estoy un poco nervioso
- Vamos, tranquilízate, Ciel, todo saldrá bien - dice Sebastian al tomar una de sus manos - Estoy aquí junto a ti, no debes preocuparte
Ciel tan solo asiente con un suave movimiento de cabeza mientras siente como los vendajes se iban aflojando cada vez más pero al segundo se encontraban sobre la sabana - ¿Qué debo hacer ahora doctor? - Dice mientras apretaba suavemente la mano de Sebastian-
- Debes ir abriendo suavemente los ojos cuando te lo diga ¿De acuerdo? - Observa como el jovencito asiente así que le dice de inmediato-
Sebastian estaba tan emocionado y ansioso como el joven, veía como este iba abriendo lentamente los ojos y cuando los tuvo totalmente abiertos, pregunto - Ciel... ¿Puedes ver?
Al comienzo todo lo estaba viendo algo borroso pero a medida que pasaban los segundos las cosas empezaban a tomar forma, sin lugar a dudas estaba viendo y aquello había sido tanta emoción para él que no pudo evitar llorar. Aún con las lagrimas que caen de sus ojos decide observar a quien le estaba hablando y al poder ver a Sebastian su llanto aumento - Se- Sebastian sí pu- puedo ver
- No sabes la alegría que me da el escuchar eso - dice con una bella sonrisa mientras abrazaba al joven - Doctor, muchas gracias, sinceramente - dice viendo al hombre que había operado a Ciel
- No tiene por que agradecérmelo, lo hecho con gusto y me alegra que todo hubiera salido exitosamente - Dice el doctor con una sonrisa en tanto caminaba hacía la puerta- debo ir atender un asunto ahora pero más tarde regresare a preguntar como va todo ¿De acuerdo?
- De acuerdo doctor, realmente muchas gracias - Agradece Ciel antes de que el doctor se despidiera y saliera de la habitación-
- ¿Te encuentras bien, mi pequeño? - pregunta algo preocupado aun mientras secaba las lágrimas que aun quedaban en su rostro
- Me encuentro bien Sebastian, no pude evitar llorar en cuanto me he dado cuenta de que podía ver - Dice observando a Sebastian y dedicándole una sonrisa, ahora que había podido verlo no se cansaba de hacerlo- tal como lo me lo imaginaba. Eres hermoso mi querido Sebastian y nunca dude de ello
Sebastian sólo sonríe para luego darle un corto beso en los labios - Te amo, Ciel - le dice mientras ampliaba su bella sonrisa
- Yo también te amo Sebastian más de lo que te imaginas - Se ruboriza como de costumbre por el corto beso del mayor en sus labios- ahora tengo otro sueño más por ver cumplido pero ese tal vez tarde un poco más ¿Sabes cual es? no vivir más en ese internado, realmente vivir ahí no es algo que me guste
- Ya te lo había dicho antes, en cuanto cumpla mi mayoría de edad te sacaré de allí - dice sonriendo - No te preocupes que sólo falta un mes, en tan solo un mes mas nos iremos de ese lugar
- Muy bien entonces en un mes podremos salir de ese lugar ¿Te gustaría que viviéramos juntos en el departamento que tengo ahora? bueno tal vez tengas planeado que sea otro lugar - Sonríe en tanto decide sentarse en la cama un momento- lo que tú decidas va a estar bien para mí
-Vamos a tu departamento, después de todo yo no tenía idea a donde ir - dice riendo un poco mientras se sentaba junto a Ciel - Estoy tan feliz...
- Entonces esta decidido, solo es cuestión de que pase un mes - Aún sonriendo observa a Sebastian que se sentaba junto a él- también me siento lleno de felicidad
Mantenía su hermosa sonrisa en el rostro, mira a Ciel, se acerca más a su cuerpo, lo abraza y entrelaza sus dedos con los del joven - Soy realmente feliz a tu lado
- No dudes que también soy feliz a tu lado, realmente feliz mi amado Sebastian - Se aferra más al abrazo mientras entrelaza también sus dedos con los del mayor- cuando estemos en el internado quisiera poder permanecer contigo todo el tiempo pero no creo que lo permitan
- Tienes razón, no creo que nos permitan tal cosa, pero podemos vernos al final de cada clase...- dice mientras se aferraba mas a Ciel
- No creo ser capaz de soportar tanto tiempo lejos de ti Sebastian, aunque esto que pienso hacer sea una locura lo haré - Deja escapar un pequeño suspiro sin dejar de abrazar a Sebastian- tengo planeado pedirle permiso al director para que me permita pasarme a tu habitación ¿No te molesta que lo haga? es que no quiero alejarme de ti ni un segundo
- Por supuesto que no es molestia para mi - dice algo sorprendido - sólo espero nos sea permitido, odiaría tener que estar demasiado tiempo sin tu compañía
- Por ese motivo es que pienso hacerlo en cuanto lleguemos al internado, mi deseo es permanecer siempre contigo - Se dedicaba a observar cada detalle de la habitación- solo tendremos que estar separados en las horas de clases
- Así será - decía al momento de ponerse de pie - Espérame un momento, ya vuelvo - dice sonriéndole en tanto salía de la habitación, en busca de el doctor para saber si podrían volver en ese instante al internado o si debían quedarse esa noche de todas formas
Ciel tan solo asiente con un movimiento de cabeza mientras veía como Sebastian salía de la habitación en busca del doctor así que se coloca de pie para acercarse a la ventana y admirar el hermoso paisaje, estaba seguro de que Sebastian iba a encontrar pronto al doctor y podrían saber sí debía quedarse esa noche en el hospital o podrían regresar al internando
Sebastian al encontrar al doctor, le pregunta sobre si podían o no volver, a lo que el doctor accedió, sólo vería en qué estado se encontraba realmente Ciel, por lo que ambos volvieron juntos a la habitación en donde estaba el joven observando el paisaje por la ventana - Ciel, he traído al doctor, sólo debe revisarte y según eso volveremos o nos quedaremos aquí - menciona al entrar junto al doctor
- De acuerdo entonces dejare que el doctor me revise, además tengo tantas ganas de salir del hospital - Dice con una sonrisa en tanto observa que el doctor se acerca dispuesto a revisarlo así que le permite hacerlo- en realidad me siento muy bien
- A ver Ciel solo es cuestión de unos cuantos segundos - Menciona el doctor mientras revisaba a Ciel y lo encuentra perfecto- lo encuentro maravillosamente así que le daré de alta ahora para que puedan irse enseguida - Agrega con una sonrisa-
- Muchas gracias doctor - menciona sonriéndole - Entonces nos podremos ir, Ciel - dice Sebastian acercándose al jovencito, para tocar luego con suavidad sus cabellos - Si quieres podemos ir a algún otro lugar antes del internado, pero no se lo debes decir a nadie - le susurra mientras reía como un niño travieso - No creo que nos regañen si llegamos una o dos horas más tarde, ¿cierto?
- Yo tampoco creo que nos regañen sí llegamos una o dos horas más tarde pero por sí acaso no le diré sobre esto a nadie, es una promesa entre los dos - Contesta con una hermosa sonrisa mientras hacía un gracioso gesto al sentir las caricias de Sebastian en su cabello- bueno sí quisiera ir a otro lugar antes de regresar al internado ¿Qué lugar sugieres para ir? debe ser uno agradable y bonito
- Podríamos ir a donde tú quieras, aunque se me ocurre que podríamos ir a pasear por el parque y luego pasar a tomarnos un café o algo - menciona aun pensando en algo que pudiesen disfrutar ambos - Dime tu qué se te ocurre, realmente yo seré feliz con sólo estar a tu lado, mi pequeño - dice sonriéndole en tanto pasaba un brazo por su espalda para abrazarlo
- ¿Sabes? pasear juntos un rato por el parque será hermoso, después podemos ir a tomar un café o tal vez un helado - Aun sonriendo dice aquello y se aferraba lo más que podía a ese cálido abrazo, ahora sin duda se sentía inmensamente feliz y no dudaba ni un segundo en demostrarlo- no sabes lo feliz que me siento Sebastian
- También me siento feliz, porque tú sabes que te amo con todo mi corazón y que sin ti, realmente no podría vivir, Ciel, es por eso que soy tan feliz estando junto a ti - dice luego de haber tomado la barbilla de Ciel para verlo a los ojos - Realmente te amo mucho - menciona antes de darle un beso en los labios
- Yo también te amo mucho y tampoco sería capaz de vivir sin ti - Susurra bajito al momento de corresponder el beso de inmediato, además sentía perfectamente como su corazón empezaba a latir con muchísima fuerza y de manera frenética e incluso pensaba que se iba a salir de su pecho en cualquier momento-
Sebastian mientras besaba al joven lo abrazaba con más fuerza para sentir el calor que el cuerpo del jovencito desprendía. Se sentía feliz realmente, podrían salir ya de ese hospital e ir a disfrutar los dos juntos, ahora que Ciel podía ver, podrían hacer muchas cosas más, juntos
Ciel no quería alejarse del cuerpo de Sebastian ni siquiera un segundo así que al ser abrazado con más fuerza decide continuar con el maravilloso beso, algunas cosas habían llegado a su mente y una de ellas se trataba de que ahora que la cirugía a la cual había sido sometido pudo salir bien entonces podrían hacer juntos todo lo que anhelan. Su gran sueño se había cumplido y podía ver
Segundos más tarde Sebastian se separa lentamente del jovencito, aunque no demasiado, solo lo suficiente para poder observarlo a los ojos - Eres lo más bello que me ha podido suceder en la vida
- Sebastian eres tan dulce conmigo que cada día me enamoras más - Dice sonriéndole mientras lo miraba con muchísimo amor y extendía una mano para acariciar el rostro de su amado- también eres lo más hermoso que me ha sucedido en la vida y significas mucho para mí
- Tú eres muy tierno, mi Ciel - dice sonriendo mientras recibía esa suaves caricias en su rostro por parte del jovencito - Eres de verdad alguien muy tierno, en todos los sentidos. Eso sólo me hace adorarte cada vez más
- Me hace muy feliz escucharte decir eso mi Sebastian - Le da un corto beso en los labios mientras sonreía y se alejaba para ir a buscar la ropa con la que había llegado al hospital debido a que iba a vestirse- creo que es mejor que empiece a vestirme
- Si, así podremos disfrutar más tiempo juntos - menciona sonriendo mientras veía al joven alejarse un poco. En realidad Sebastian deseaba estar con Ciel, para siempre y no precisamente en el internado, se encontraba ansioso de poder cumplir su mayoría de edad cuanto antes para poder salir de ese internado, y llevarse a su amado a vivir junto a él, esperaba ansioso ese día. Por ahora disfrutaría cada momento que pudiese pasar con el joven
- No sabes lo ansioso que estoy de que podamos hacer muchísimas cosas juntos ahora que por fin puedo ver sin ningún problema - Sonríe mientras empezaba a cambiarse y cuando termino de hacerlo simplemente camina hasta el baño de la habitación con intenciones de verse al espejo y peinar su hermoso cabello- me encuentro listo Sebastian - Le dice desde el baño-
- Muy bien, entonces ¿nos vamos? - pregunta sonriendo mientras caminaba hasta el baño y poder así ver al jovencito - Te ves hermoso - dice mientras tomaba una de las manos de Ciel para salir junto a él de esa habitación
Al salir de la habitación Ciel se dispone a observar a su alrededor para fijarse en algunas cosas que habían cerca, después cuando salen del hospital sonríe alegremente mientras disfrutaba del aire fresco y de la compañía de Sebastian - Me alegra haber podido salir del hospital - Dice mientras entrelazaba sus dedos con los de Sebastian-
- También yo, los hospitales no son precisamente mi lugar favorito - menciona riendo mientras entrelazaba también sus dedos con los de Ciel - Me siento tan feliz de que puedas ver ahora, mi Ciel...
- También me siento inmensamente felíz de poder ver, ese había sido mi sueño desde el mismo instante en que perdí la vista en aquel desagradable accidente - Dice sintiendose algo triste al mencionar aquello pero al instante decide no llorar debido a que no deseaba arruinar su momento feliz ahora, aún continuaba con su mano unida a la del mayor- no debo recordar jamás esos tristes momentos
- Así es mi pequeño, en lo posible no pienses en lo ocurrido, ya que eso sólo te deprimirá - menciona mientras apretaba suavemente la mano del joven - Ahora debes pensar en lo feliz que serás, porque pienso hacerte realmente feliz - dice sonriéndole
- Tienes razón en eso Sebastian, no debo recordar esas cosas que solo me deprimen pero realmente no quiero arruinar mi felicidad pensando en esas situaciones - Dice mientras apretaba de igual manera la mano de Sebastian y le dedicaba una sonrisa- siempre consigues subirme el animo y de corazón te lo agradezco
- No tienes nada que agradecerme Ciel, soy yo quien debo agradecerte todo lo que me das - menciona con una sonrisa en tanto se agachaba un poco para besar la frente del joven - Realmente muchísimas gracias, mi pequeño Ciel
- No tienes por qué agradecérmelo debido a que siempre estaré dispuesto a hacer cualquier cosa por ti - Se ruboriza un poco al sentir el beso en su frente sin dejar de sonreír en ningún momento, sin duda estaba completamente feliz- no olvides que te amo ¿Sí?
- También te amo, Ciel - dice mientras mantenía su sonrisa - Sabes estaba pensando en que antes de ir a tomar algo, podríamos pasar al Planetario que se encuentra cerca de aquí, ¿Qué te parece? Es realmente un lugar hermoso y quisiera ir contigo
- ¿Al Planetario? es un lugar que nunca he podido visitar pero que siempre he deseado conocer, estaré encantado de poder ir contigo - Contesta con una bonita sonrisa mientras sentía una inmensa emoción en su interior la cual no dudaba en demostrar- vamos ahora ¿Sí? será muy divertido
- Por supuesto, iremos de inmediato - menciona sonriendo mientras caminaba en dirección al Planetario, emocionado de visitar ese lugar que le encantaba junto a su amado - Realmente la pasaremos muy bien allí estoy seguro
- Yo también estoy seguro de que la vamos a pasar maravillosamente ahí así que eso me hace muy feliz - Caminaba junto a su amado sin soltarle la mano, no dejaba de sentirse emocionado por la visita a ese hermoso lugar-
