=Ni bakugan ni sus personajes me pertenecen=


— De acuerdo, ¿Cómo o con qué quieres comenzar? Porque para que me pidas adelanto de sesión debió pasar algo importante ¿No? —Asentí, estaba segura que ella era del tipo de personas que no le agrada ser usado como pretexto para evadir responsabilidades, por eso tantas preguntas de este tipo.

Suspiré intentando no relajarme de más. La última vez que pasó eso terminé durmiendo dos días enteros, no quiero que pase lo mismo. Tomé una donita del escritorio y proseguí a morderla.

— Pues… en la última visita por aquí no te dije algo… —Me miró con ambas cejas arqueadas, no sé si de curiosidad o decepción en que no le tuve confianza para habérselo comentado antes. De igual manera tendría que decírselo ya— Eh estado teniendo sueños muy extraños, tampoco puedo dormir bien y en ocasiones me despierto llorando o con una gran tristeza que no sé de donde sale, además… no puedo evitar escuchar como si me estuvieran llamando. Eso sí que es nuevo —Silencié en espera de algún comentario.

Ella se acercó a un librero y de allí sacó una carpeta plástica, me irrité al ver que posiblemente anexaría mi situación como nerviosismo. Cosa que hasta yo sabía que no tenía nada que ver. Mi suposición se desvaneció al ver que escribía una nota y la guardaba para sí misma, dudo mucho que agregara entre esa documentación tan formal un pedacito de papel rasgado.

— ¿Me podrías decir algo de tu sueño? —Pidió amablemente, yo asentí intentando ver por donde comenzar a recordar.

— No sé… de la nada aparecí en un bosque, pero ¿Ya ves que siempre se escucha aunque sea un sonido? En este para nada, todo estaba muerto. Yo… tenía frío y miedo, no sabía hacia donde ir o como salir de allí, es más, para empezar no recordaba en qué momento llegué a ese lugar. Era muy bonito, pero había algo que me daba escalofríos, además a pesar de no recordar ese lugar tenía esa sensación que algo faltaba… —Pausé. Fabia era muy escéptica con respecto al significado de los sueños, pues la mayoría de estos casos no son más que un fraude, pero juraría que ella está segura de la autenticidad de mi caso. Se le ve en su mirada tan seria.

El silencio me sofocaba. Tan solo recordar ese inmenso lugar completamente solitario y a sobremanera incompleto me hace estremecer. Suena tan irónico que me sintiera con claustrofobia en un sitio tan abierto como ese. Si sigo teniendo miedo a estar encerrada el diagnostico que me marca que no tengo problema claustrofóbico no tardará en contradecirse. Mi celular comenzó a vibrar debido a que lo tengo en modo silencio, rápidamente lo saqué viendo en la pantalla un mensaje de Runo que decía "Me avisas como te va, para la próxima no te vayas así de repente. Me asustaste". Tenía pensado contestarle pero me arrepentí sabiendo que un mensaje sigue con otro y otro hasta quedarnos sin crédito. Mejor me abstengo de esto y le doy nota detallada en casa, además tengo que decirle todo lo que le eh omitido de estos días.

— ¿Qué algo faltaba? —Si aún no me daba ningún consejo es porque seguramente le faltaban datos— ¿Cómo qué? —Insistió.

— Realmente no lo sé, pero ¿Recuerdas que te dije que me gustaba estar sola en ocasiones? —Ella asintió— Desde hace unos meses… estando sola es cuando me siento peor, incluso estando con mis amigos o alguien más siento un vacío dentro… antes en cambio con mis amigos me sentía bien pero sola… me sentía más acompañada y querida que nunca —

No me fijé que la taza de café ya se había enfriado, y Fabia no le dio ni un sorbo al líquido. Incluso noto como está esmerada en esta conversación, pareciera alegre de haber acertado en algo, algo que yo no conozco pero sé que me está afectando. Tengo algunos vagos recuerdos de cuando estuve algunas vacaciones en Moscú, de visita a unos familiares. No fueron los días más gratos, solo tenía un amigo que ya ni recuerdo su nombre o apariencia, pero era demasiado tímido, siempre quería irse cuando otros niños se acercaban. Esa fue una de las mejores amistades que recuerdo, jamás me sentí sola, pero… de repente algo cambió. Desde entonces es que no recuerdo muy bien lo ocurrido.

— A algunos les gusta más la soledad, en mi caso prefiero estar acompañada que sola… me trae muy malos recuerdos de hace ya mucho tiempo. Pero el estar con más personas te arriesga a conseguir amistades que luego pueden hacerte daño, realmente sobre eso estoy igual que tú… no sé ni que pensar —Confesó. Se le veía triste, pero no podía preguntar asuntos personales de una manera tan directa, me parece completamente inapropiado.

— ¿Crees que deba decirle a Runo? No quiero preocuparla… —Me vi súbitamente interrumpida.

— La preocuparías más si algo te ocurriera y ella no supiera el porqué. Sería mejor que sí le dijeras. Tú sabes que no creo para nada en las personas que alegan sobre sus sueños, pero estoy completamente segura que lo tuyo puede ser auténtico… por ahora no hay mucho que hacer, solo intenta recordar bien tus sueños y de ser posible anótalos, también debería intentar recuperar algún recuerdo que tengas muy borroso —Sin querer terminé sobresaltándome ¿En qué momento habré soltado eso de mi falta de memoria? Estoy segura el no haberlo mencionado. Lo que faltaba… estoy en una introducción a la amnesia.

El timbre que anunciaba el final del turno matutino se dejó escuchar. Rápidamente me despedí y salí corriendo hacía mi salón, alcancé a encontrarme a los chicos. Mira me saludó animadamente pero con sus obvias intenciones de querer interrogarme sobre mi "consulta", Ace por su parte guardó silencio mientras que Runo me preguntaba. Calmé a mis dos amigas con un "nada interesante, terminamos platicando cosas de terror". Ella lo creyeron, pero Ace no. Conocía también a Fabia, pues había estado asistiendo a su oficina por motivos de problemas familiares. Él dejó de ir, un poco antes que cuando yo fuera obligada a presentarme.

Afortunadamente él no me reprochó nada. Salimos del plantel y sin ganas de dar vuelta por algún sitio nos separamos con intención de irse cada quién a su casa. En el trayecto ni yo ni Runo cruzamos más que dos o tres comentarios, algo sumamente extraño ya que usualmente lo que nos falta no es diálogo, sino tiempo para dialogar. Eso fue hasta que se pareció acordar de algo importante.

— Por cierto, en el trabajo de exposición de historia te dieron el tema de… —Buscó un papel de un bolsa, cuando lo halló prosiguió a leerlo— "Creencias de la antigüedad", y para acabar el remate te emparejaron con el chico nuevo… no dejarás de ser la víctima de muchas chicas por aquí. Se llama… Shun —

— Sé quién es… hoy fue a ver a Fabia, ella le entregó unos papeles —No pude ignorar el semblante deductivo de mi amiga, finalmente la curiosidad me sobrepasó— ¿Y esa cara? —Cuestioné

Ella no pudo evitar soltar un sonoro suspiro, era su manera de dejar salir el estrés, de relajarse o simplemente para concentrarse en algo. Me reí levemente de esto.

— No me lo tomes a mal, pero ¿Desde cuándo es que las psicólogas entregan papeleo a los alumnos? Hasta donde estaba yo enterada… jamás. Esto se me hace un poco extraño para ser honesta —Yo me encogí de hombros, me daba intriga lo que ella había observado, pero no era de mi incumbencia así que sería mejor sacar las narices de ese asunto. No quiero enredarme en lo que yo no tengo nada que ver— Si me sales con eso de que no es tu asunto te equivocas, él ahora es tu compañero de equipo —Por lo visto tiene experiencia leyendo mi mente, o más bien mis gestos. Y poniéndolo así… ¡A no! ¡No pienso enredarme en algo que no me incumbe, ya lo dije!

Llegamos sin ningún contratiempo, nos cambiamos de vestuario y proseguimos a hacer una sesión de limpieza en casa. Ella repartió las labores, yo haría la comida mientras que Runo se encargaría de limpiar el resto. Es muy notorio lo desigual del reparto, pero por más que le repliqué que ella trabajaría innumerables de veces más que yo no quiso corregir nada. No lo mencionó, pero no tenía ninguna intención en que yo me fatigara y terminara desmayándome. Creo que esta sobreprotección terminará por hartarme.

Tardamos en total tres horas, yo preparé un par de milanesas de pollo empanizadas y una jarra de limonada. Era un platillo que cierta chica de cabello azul podría degustar eternamente sin llegar a aburrirse de él. Nos sentamos y durante la plática de la comida es que salió a flote un tema que quería sacar más tarde.

— ¿Qué te dijo Fabia? —Dio un corte a la carne queriendo llevarse el bocado a la boca. Yo bebí un trago de limonada con intención de ganar más tiempo para responder.

— Más bien que le dije yo… —Dejó el trozo de carne para mirarme con un semblante preocupado, me armé de valor. Es hora de decirle lo que había estado guardando— Últimamente eh tenido sueños muy raros, y una sensación de tristeza… algo así. Si no te lo dije antes es porque no quería preocuparte innecesariamente, pero me decidí a comentarte de lo que vi, soñé, como quieras decirle —Esto sacó cierto nerviosismo en su rostro pero la calmé con una sonrisa.

Con Runo tenía bien en claro por dónde comenzar mi relato, pues ella vio que tanto estuve haciendo antes de decaer de manera tan repentina.

— ¿Qué paso? —Me preguntó al ver que necesitaba una ligera ayuda para comenzar la conversación. Terminé por agradecerle.

— ¿En el sueño? Estuvo muy confuso, aparecí de la nada en un bosque, estaba demasiado silencioso… ¿Recuerdas que te dije o hice el comentario que en ocasiones me sentía agradablemente acompañada? —Sin dudarlo me dio la razón— En esta ocasión no fue así, es más, te aseguro que nunca en mi vida había sido tan tormentosa la soledad para mí… —Luchaba por no sollozar, estoy segura que si termino llorando mi actual oyente se volvería mi compañera de lágrimas. Suficiente preocupación le di por dos días como para aumentar su carga.

A pesar de mi fortaleza anti-llanto no sirvió de mucho, cuando miré el rostro de Runo me fijé como delgados ríos de agua salina bajaban por sus mejillas. Me sentí realmente mal por haberle provocado esa sensación de tristeza o culpa… mi celular rompió el silencio. En su pantalla marcaba una llamada entrante de un número desconocido tanto para la máquina como para mí, pero poco me importó y contesté no sin antes levantarme de la mesa con dirección a la sala.

— ¿Quién habla? —Esperaba un mensaje incoherente que resultara ser de broma. No fue así.

— Shun Kazami, tu compañero de trabajo y la persona a la que le ignoraste un hola el día de hoy…—No lo conocía lo suficiente, pero su tono de voz no se escuchaba irritado, más bien relajado y a la vez neutro.

— Lamento mucho eso… andaba un poco distraída. ¿Cómo conseguiste mi número? y ¿Para qué llamas? —Soné demasiada grosera, tal y como la última vez que le hablé, pero es que no estaba marcando en un momento muy prudente. Aunque terminara teniendo una mala referencia mía tenía la urgencia de seguir cuanto antes con la plática de Runo.

— Me lo dio tu amiga la de cabello naranja, más bien se lo pedí para preguntarte si será que podamos trabajar mañana en tu casa… solo tenemos esta semana y los próximos días estaré algo ocupado con otros asuntos —Resistí una risa burlesca.

— ¿Más importante que la escuela? —Me atreví a retarlo.

— Aunque no lo creas sí, no te saldré con asuntos familiares porque te mentiría, más bien son personales… y no dudes que más importante que la tediosa escuela, esto sí me afectará a largo plazo —De no ser porque nunca eh tratado con él le hubiera comenzado con un sermón con el hecho que los estudios igual afectan a largo plazo, mejor solté un suspiro y acepté el trato.


Creo que este fue el capitulo que terminé más rápido ^^U no tuve que hacerle nada excepto poner el disclaimer xD Pff en verdad quiero saltarme a mis capítulos favoritos del fic T-T jeje aunque bueno, de a poco a poco se llega solo espero que no se me ocurra tener que agregarle o quitarle algo a lo que ya tengo hecho ¬¬U Gracias por leer :3

Ichiru no Are: No te preocupes Are-chan a como Alice dijo jeje por desgracia la escuela por más molesta que sea es importante :S Yo ando contando mis días de vacaciones, ya quedan solo 2 semanas T-T Jajaja si vieras como lo resumí, cuando hice el borrador aparecería en el capítulo 6 demasiado tarde, por eso lo resumí a 4 pero igual me parecía mucho… terminé subiendo de prácticamente dos capitulo jaja pero es mejor así yo igual me desespero de estar en introducción ¬¬U Gracias por leer =3 Bye bye~

Kiranathas yue: Jejeje estoy casi segura que habrá otro que probablemente te guste más, jaja todos tenemos un lado demente solo que unos más desarrollados que otros XD o eso me dicen ¬¬U jaja me dio risa eso del caballito de mar no te imagino hablando con uno :D pero bueno en mi caso me hablaba una palmera ._. no creo que eso sea mejor aunque de hecho bailaba como las palmeritas de Mario Bros xD Eso de calificar, no es manía mía pero si de un amigo el estar diciendo quien es yandere o tsundere jeje aunque siempre termino ayudándolo, esa frase me gusto por muchas razones -w- Gracias por leer =) Por cierto en el fic que ya terminé, si me di cuenta que me faltaron cosas por explicar T-T supongo que andaba por las nubes en ese rato que me puse a escribir en Word :S

Maky SiemprE ContigO: O algo la estresa o tiene anemia U-U y ahora no solo conoce a Shun también le habla por teléfono jeje Sobre lo de qué pasará… solo te puedo decir que habrá muchos cambios de emociones eso y que falta la aparición de alguien más pero se verá luego porque si sigo hablando suelto todo :S (es por esto que mis amigos me amenazan cuando estoy a punto de soltar spoiler de algún anime TwT la emoción me gana) Gracias por leer :D

Neko~Chan