Título:Incentivación
Autora: Symbelmynne
Capítulo: 1/1
Palabras: 5,466
Parejas: Rachel Berry/Santana López, Quinn Fabray/Brittany Pierce
Summary: Rachel tiene una alumna que podría ser la primera en ser expulsada por lograr detenciones todos los días. Santana es esa alumna, que busca tener un momento a solas (nuevamente) con Rachel. Y algo así. Día 4 de la semana Pezberry "Teacher/Student"
Rating: M
Fecha de Publicación: 16/05/2014
Incentivación
Rachel Berry estaba dando una clase más de Historia en McKinley cuando Santana López entró casi media hora tarde.
La profesora vio a la alumna, con su pollera de jean desgastada, su remera de los Ramones y un rostro despreocupado.
"Tengo una nota" dijo viendo la ceja de Rachel levantada y acercándose a su escritorio para dejarla antes de ir hacia su asiento en la última fila.
Rachel siguió dando clases y cuando el timbre sonó, todos comenzaron a levantarse.
"Santana quédate un segundo" dijo Rachel cuando la latina estaba dirigiéndose hacia la puerta. Cuando quedaron solas la latina se acercó hasta la profesora invadiendo su espacio personal. "¿Podrías dejar de hacer eso?" preguntó la profesora tratando de hacer un paso hacia atrás.
"No parece molestarle" dijo Santana
"¿Cómo rayos conseguiste una detención en la primer hora del día?" preguntó Rachel
"Parece ser que cuando alguien hace una broma y yo estoy cerca, es mi culpa." dijo Santana
"Tendrías que comenzar a alejarte de los lugares donde se hacen bromas" dijo Rachel. "Puedes irte"
"¿No va a estar ud. hoy en detención?" preguntó Santana bajando su voz.
"No. Sabes que no me ofrezco a eso" dijo Rachel.
Santana dio media vuelta y dejó la habitación.
Desde la primera detención en la que estuvo a solas con la profesora y que la había logrado tocar, acariciar sus brazos y la vio que perdió contra las ganas de tocarla, y lo hizo, Rachel no aceptaba más detenciones.
Pero Santana sabía muy bien que la profesora le tenía ganas y ella le tenía ganas a la profesora.
S&R
"Rachel, tienes detención hoy" dijo Sue Sylvester la directora de la escuela. Al lado de la profesora, Quinn Fabray comenzó a reírse.
"¿No puede ser otro día?" preguntó Rachel
"No. Ya te has salvado muchas veces." dijo Sue dejando el salón de profesores.
"La mañana es joven, así que pueden existir muchos en detención todavía" dijo Quinn. Era la profesora de matemática y de informática.
"Sabes que no va a existir ninguno" dijo Rachel deprimida.
"Rachel ella no le tiene respeto a ningún profesor más que a ti. Deberías decirle que si termina este mes con más detenciones de las que ya tiene, la van a expulsar. Creo que va a ser la primera vez que expulsan a alguien por la cantidad de detenciones a pesar de sus notas" dijo Quinn
"Te conté lo que me hizo la otra vez" dijo Rachel entre dientes.
"Vamos, es mayor de edad" dijo Quinn
"Soy su profesora hace dos años. Por más que sea mayor de edad, voy a ir presa." dijo Rachel
"Por lo menos lo harás de una forma satisfactoria. Así que deja de quejarte. Vivo en la misma casa que tú, y te escucho de noche cuando no te aguantas y te masturbas pensando en ella" dijo Quinn bajando tanto la voz que Rachel tuvo que esforzarse por escucharla.
"Te odio" dijo la morena levantándose de la mesa y dejando el salón de clases.
Dos horas en una habitación con Santana López no era tan malo, se dijo mientras la miraba hablar con Brittany Pierce, no era tan malo si no tuviera sentimientos llenos de lujuria por la latina.
S&R
"Bueno, bueno, bueno. Mira a quien tengo hoy. A la señorita evasivas" dijo Santana cuando vio entrar a Rachel en el salón de detenciones.
"Por lo menos tengo ese apodo, hoy" dijo Rachel
"¿Preferirías que te diga señorita sexy?" preguntó Santana guiñándole un ojo.
"Tenemos que hablar, Santana" dijo Rachel apoyándose en contra del escritorio. "Y va a ser mejor que lo hagamos ahora que estamos en esta habitación por las siguientes dos horas, solas"
"Si vamos a hablar de nuestra obvia atracción sexual mutua, estoy de acuerdo" dijo la latina poniéndose de pie y apoyándose en el primer pupitre al frente de la profesora.
"No." dijo Rachel
"¿No?" preguntó Santana levantando una ceja.
"No vamos a hablar de eso. Tenemos un tema más importante que hablar, antes" dijo Rachel
"¿Antes?" preguntó la alumna con una sonrisa pícara.
"Entendiste lo que quiso decir" dijo Rachel
"¿Entonces?" preguntó Santana
"¿Por qué estás buscando detenciones todos los días?" dijo Rachel
"Tenía la ilusión de que te volviera a tocar quedarte. Me costó ¿qué? Dos meses pero aquí estamos" dijo Santana
Rachel asintió y no dejaba de mirar a Santana. A los ojos. Sabía que si bajaba su mirada y veía la piel de su cuello, estaba perdida.
"Te van a expulsar, Santana" dijo Rachel y pudo ver la sorpresa y el miedo en el rostro de la latina.
"¿Por qué?" preguntó.
"Demasiadas detenciones. Tienes que alejarte de los problemas. No te van a ayudar las notas" dijo Rachel
"Ni siquiera causo esos problemas" dijo Santana. "Solo escucho donde están y me acerco. Y pum, detención."
dijo Santana. "Sabes que no puedo permitirme la expulsión. Es lo único por lo que me estoy quedando en Lima."
Rachel sabía que Santana había quedado huérfana un año y medio atrás. Su familia, ubicada al otro lado del país, quería que viajara hacia allí, pero ella los convenció de que lo mejor sería terminar la secundaria en Lima. A duras penas aceptaron, y Santana se quedó viviendo sola en su casa. Tenía que terminar el secundario ahí si quería seguir en Lima. Después sería libre de hacer lo que quisiera.
"¿Por qué lo hiciste?" preguntó Rachel. "Todos los días "
"Porque es el único momento en el que me prestas atención. Cada vez que tengo una detención por lo menos te acercas y me intentas decir algo. Y cuando tenía detención y estábamos solas, por lo menos me hablabas" dijo Santana. "Desde la última detención juntas ni siquiera vas al bar"
Otra cosa que Rachel sabía. Santana tocaba la guitarra todos los viernes a la noche en un pequeño bar sobre la ruta. Era muy buena.
"Lo siento, Santana. Pero por más atracción que sienta hacia ti, voy a terminar presa si actúo" dijo Rachel. "Y valoro mi libertad"
"¡Ja!" dijo Santana. "No lo negaste"
Rachel giró los ojos y esperó.
"¿Vas a seguir metiéndote en problemas?" preguntó la profesora.
"Si vuelves a ir al bar, no" dijo Santana
"Está bien. Iré al bar. Pero trata de huir de los problemas, no ir hacia ellos" dijo Rachel.
Santana se enderezó y caminó hasta la profesora. Volviendo a meterse en su espacio personal, y poniendo sus manos al costado de la mujer, sobre el escritorio.
Acercó despacio su rostro al oído de profesora.
"Va a ser difícil, es una costumbre a esta altura, necesitaría una incentivación" dijo Santana despacio.
Rachel entornó sus ojos y puso sus manos en la cintura de la la latina.
Santana pensó que la iba a empujar para alejarla, pero Rachel solo la miró a los ojos.
"Ve al lado de la puerta" dijo Rachel
"¿Qué?" preguntó Santana confundida.
"Al lado de la puerta" dijo Rachel caminando hacia la misma, para poner el seguro. Santana vio que había un espacio entre dos muebles, y que si alguien se asomaba por la ventana de la puerta no verían nada.
La alumna caminó hasta el lugar indicado y esperó.
Rachel solo se acercó a ella y la encerró entre los dos muebles, con su cuerpo.
"Esto no es demasiado incentivo" dijo Santana. Podía ver todo lo que pasaba por los ojos de su profesora. Miedo y deseo en una sola persona, debía ser demasiado.
Rachel no agregó nada más y agarrando de nuevo la cintura de Santana la besó.
La alumna respondió el beso enérgicamente (hacía mucho que lo esperaba) y mordió el labio inferior de su profesora cuando sintió el muslo de ella en su entrepierna.
Rachel no dijo nada por lo de la mordida, pero una de sus manos fue hasta una de las piernas de Santana y la levantó hasta llevarla a su cintura.
El muslo parecía mejor ubicado en ese momento y Santana comenzó a gemir.
"Profesora..." dijo entre gemidos. "Oh, Dios, profesora"
"¿Esto querías?" preguntó Rachel besando el cuello de Santana y aumentando el movimiento de su muslo. "¿Querías que tu profesora te pusiera más húmeda de lo que estás?¿Querías que tu profesora te tocara así?" preguntó soltando la cintura de Santana y agarrando sus dos pechos entre sus manos. "¿Cuántas veces la joven inocente Santana López se tocó a la noche pensando en mi?"
"Seguramente la misma...oh...cantidad de veces que tú … Dios... masturbaste pensando en mi" dijo Santana
"Deberías decir eso cuando termine, Santana, porque te puedo dejar en este estado" dijo Rachel mordiendo el oído de la latina.
"No te atreverías" dijo Santana llevando sus manos a la espalda de Rachel y apretándola en contra de ella.
"Pruébame" dijo Rachel aumentado el movimiento de su muslo entre las piernas. Sentía la humedad de Santana cubrir su pantalón pero no le importaba. Quería llevarla hasta el orgasmo, y sabía que estaba cerca. Bastante cerca.
Santana emitió un pequeño gemido que duró minutos mientras el orgasmo la golpeaba y bajaba del mismo. En ningún momento aflojó el agarre que tenía en su profesora.
"Dios, dame dos segundos y estoy lista para hacerlo una vez más" dijo Santana sintiendo que Rachel quería alejarse de ella, aunque seguía llenando su rostro de pequeños besos.
"No" dijo Rachel. "Tenemos que hacer como si no hubiera pasado nada."
"¿Entonces qué acaba de pasar?" preguntó Santana que estaba siendo recorrida por un escalofrío cuando la profesora se alejó de ella.
"Es mi incentivación" dijo Rachel.
"Ahora solo quiero más detenciones para que esto vuelva a pasar" dijo Santana
"No. Termina la semana sin una detención y veremos que puede llegar a pasar" dijo Rachel
"¿Toda la semana? Es lunes recién" dijo Santana quejándose.
Rachel miró el reloj y se dio cuenta de que había pasado mucho más tiempo del que creía. En unos 20 minutos Sue se aparecería para terminar la detención. Se sentó en el escritorio y esperó que Santana se sentara en uno de los pupitres.
"No prestaste atención a lo que dije de que veremos que puede llegar a pasar" dijo Rachel. "No dije que iba a pasar exactamente lo mismo."
"Oh..." dijo Santana sentándose al frente de Rachel.
"Exacto, oh" dijo la profesora sin dejar de seguir el movimiento de piernas de la latina mientras las cruzaba.
"¿Si me porto bien voy a tener una recompensa?" preguntó Santana bajando el tono de su voz.
"Probablemente" dijo Rachel
"O sea ¿qué ya no vas a huir de mi?"
"¿Lo que acaba de pasar no te dio una pista?"
"Lo que acaba de pasar me dejó muy satisfecha, casi sin reacción de mis neuronas y con ganas de seguir haciéndolo." dijo Santana
"Vuelve a vestirte como antes." dijo Santana mirando la remera.
"Esto hizo que eso pasara" dijo Santana señalando el lugar entre los dos armarios en donde habían estado minutos atrás.
"No. Lo que recién pasó fue un incentivo. Quisiste una incentivación, te di una incentivación, Santana." dijo Rachel
"¿Vas a ir el viernes al bar?" preguntó Santana despacio. Rachel pudo sentir el dolor en su voz, sabía que también era su culpa.
"Veremos si te comportas." dijo Rachel. En ese momento la puerta del aula se abrió y Rachel se felicitó por haber sacado el seguro después de alejarse de Santana.
"Es momento de que se vayan" dijo Sue Sylvester, mirando a Santana fijamente.
La joven alumna se puso de pie y comenzó a caminar hacia la puerta.
"Si no hubieras hecho eso y me decías que volverías al bar, igual hubiera servido de incentivo" dijo Santana sonriendo.
Rachel sabía que haber abandonado a Santana por la atracción que sentía por ella era completamente su culpa.
Cuando se enteró que una de las alumnas del colegio había perdido a sus padres, casi a la misma edad que ella, se acercó a ayudarla en lo que pudiera. Después de todo, a ella le había faltado una figura mayor que la ayudara en el camino hasta salir de la secundaria.
Obviamente fue un grave error, pensó, cuando se dio cuenta de que se había enamorado de Santana, pero como parecía que la joven la buscaba para confiar sus secretos o para llorar, a ella no le importó.
El problema fue cuando Santana comenzó a buscar algún tipo de contacto físico, más allá del consuelo, y Rachel comenzó a temer que fuera una transmisión de sentimientos.
Todos sabían que Santana era lesbiana, pero para empeorar los sentimientos de Rachel, la latina había dejado una reputación promiscua de lado para pasar tiempo con ella.
Pero en la última detención que estuvieron juntas, Santana había cruzado los límites tratando de seducir a Rachel que se mantuvo firme en su negación hasta que finalmente llegó la hora de irse.
Desde entonces Rachel intentaba evitar el contacto con Santana. Todo tipo de contacto.
El viernes, Rachel se puso solo un jean y una campera con capucha y fue hacia el bar donde tocaba Santana. Le gustaba escuchar a la latina cantar y el rasgar de la guitarra que la joven únicamente podía hacer.
La vio en el escenario y supo que ella también la había visto, cuando unió sus ojos.
Espero que terminara de cantar, que bajara del escenario con los aplausos y que se acercara a ella.
"Viniste" dijo Santana ilusionada.
"Como siempre, estuviste magnífica, Santana" dijo Rachel despacio.
"¿Quieres tomar algo?" preguntó la alumna poniéndose colorada.
"Ya me voy." dijo Rachel despacio.
"¿Entonces para qué viniste?" preguntó Santana sintiendo dolor. Rachel también lo sentía.
"Te dije que iba a hacerlo si pasabas el resto de la semana sin detenciones" dijo Rachel manteniendo un poco de distancia.
"También me dijiste que podíamos...intentar otras cosas" dijo Santana tratando de que su voz no se levantara mucho sobre la música. "Y si te vas..."
"¿Cuándo te detuvo?" preguntó Rachel dando media vuelta y dejando el bar.
Santana sabía a que se refería y esperó una media hora, nerviosa y jugando con las manos hasta que decidió irse.
S&R
Mientras trepaba el árbol que estaba justo debajo de la habitación de su profesora recordó la primera vez que había hecho ese camino.
Fue una noche en que el dolor por la muerte de sus padres la había atacado tanto que salió de su casa y se detuvo al frente de ésta.
Pudo ver a Rachel hablando con la profesora de matemáticas hasta que las dos se fueron a dormir. Pero después, caminó hasta la parte trasera de la casa y subió por el árbol, asustando a Rachel cuando entró en su habitación. Desde entonces, la profesora solía dejar la ventana abierta.
Hasta que después la encontró siempre cerrada.
Hasta esa noche.
Se metió despacio y vio el bulto del cuerpo de Rachel en la cama. Se sentó al borde y se sacó la ropa. No esperaba que hablaran demasiado y sabía muy bien que era casi imposible que la profesora se hubiera dormido.
Al quedarse solo en ropa interior, sintió un par de manos acariciando sus hombros, y empujándola hacia atrás.
Santana sabía que debería decir algo, pero las manos de Rachel en su cuerpo habían nublado su mente.
Así que dejó que la profesora la acostara, pero recordó que ella no había tenido todavía la oportunidad de tocarla.
Por lo tanto, cuando Rachel se acomodó encima suyo, Santana cambió las posiciones.
En la oscuridad, solo podía ver los ojos de su profesora, por lo menos hasta que pudo besarla.
Las manos de Santana fueron directamente al lugar que ansiaba tocar desde que descubrió que lo que sentía por Rachel era amor. Aunque la profesora no aceptara directamente sus palabras, Santana sabía que algo así estaría pasando con ella.
Metió sus dedos despacio dentro de Rachel, y rogaba que fuera tan satisfactorio como para que ella no intentara tocarla, y sonrió satisfecha cuando la profesora solo la abrazó con fuerza.
Rachel la besó mientras llegaba al orgasmo, para no gritar y despertar a Quinn, que rogaba que estuviera completamente dormida en la habitación al otro lado del pasillo.
Después Rachel fue quien tomó la posición dominante y metió sus dedos dentro de Santana.
"Debería castigarte por haber hecho lo de recién" dijo la profesora en su oído. "Pero no puedo."
"¿Por qué?" preguntó Santana ubicando sus piernas alrededor de la profesora, mientras ella comenzaba a embestir con fuerza cuando encontró el punto G
"Porque hacía mucho tiempo que quería que lo hicieras" dijo Rachel besándola para que no grite.
Logró hacer que Santana se acostara bien y sonrió al sentir los brazos de su alumna rodearla.
"¿Tuviste visitas anoche?" preguntó Quinn la mañana siguiente mientras desayunaban.
"No" dijo Rachel
"No lo parece. Porque sentía extraños ruidos salir de tu cuarto." dijo Quinn notando como Rachel se ponía colorada. "Y dio la casualidad que Santana esta semana solo tuvo una detención, el lunes"
"No puedes juzgarme" dijo Rachel mirando seria a su compañera de vivienda. "Sé lo que haces por las noches con Brittany Pierce"
"Ah" dijo Quinn pareciendo realmente preocupada. "No puedes ser tan blasfema. Hacerle eso a tu amiga"
"¿Hacerle qué?" preguntó Rachel confundida.
"Saber que es lo que hace con una alumna, mayor a 18 años, por las noches"
"¿En serio, Quinn?"
"Vamos, ¿por qué crees que te empujé siempre hacia Santana? Sé tan bien como tú que no es solo lujuria. Es el mismo caso que Brittany y yo."
"No es el mismo caso. Sabes bien que si se descubre van a decir que yo la convencí de que estaba bien. Todos saben que yo me acerqué a ella después de lo de sus padres."
"¿Crees que ella va a dejar que se descubra? Y la próxima vez dile que baje a desayunar. Ya extraño sus ocurrencias."
"No lo puedo creer. ¿Te das cuenta de que somos las peores profesoras de la historia?"
"Yo diría que si. Pero la profesora de historia eres tú"
S&R
"Santana, despierta" dijo Rachel después de terminar de desayunar.
"¿Qué? Es sábado" dijo la latina girando y poniéndose la almohada sobre la cabeza.
"Si, sé que es sábado. Pero no por eso tienes que dormir toda la mañana" dijo Rachel.
"Si tengo." dijo Santana
"Vamos, levántate. Desayunarás abajo." dijo Rachel
"No" dijo Santana
"Si." dijo Rachel. "Quinn sabe que pasaste la noche acá, y no precisamente durmiendo"
"¿Por qué?¿Cómo?¿Llamó a la policía?" preguntó Santana sentándose completamente desnuda, dejando caer la sábana para que la profesora la viera así.
"No llamó a la policía. ¿Qué clase de relación tienes con Brittany?"
"No me hagas escenas de celos tan temprano a la mañana" dijo Santana recibiendo su remera en la cara.
"No te estoy haciendo escenas de celos. Te lo estoy preguntando porque..." dijo Rachel pero Santana se levantó y la besó empujándola contra la pared.
"No me acuesto con Brittany" dijo la latina sacando su lengua de la boca de la profesora.
"Ya sé que no te acuestas con Brittany, estúpida" dijo Rachel golpeando su hombro con la palma de su mano. No demasiado fuerte. "Te lo digo porque deberías saber con quien hablas, Quinn no le va a decir a la policía"
"Ahora entiendo porque ella me decía que no había problema que me acueste contigo" dijo Santana
"¿Podrías soltarme y vestirte?" preguntó Rachel
"Si. Cierto" dijo Santana alejándose de la profesora y empezando a hacer eso.
"¿Cómo estás con las notas?" preguntó Rachel sentándose y mirando a Santana vestirse
"No vamos a hablar de eso. No tenemos porque hacerlo y además, sabes como estoy." dijo Santana
"Está bien, está bien" dijo Rachel. "Esta noche es la noche en que Brittany se escapa de las fiestas y viene a pasar la noche con Quinn."
"¿Y por qué me lo dices?" preguntó Santana
"Por si quieres hacer eso" dijo Rachel levantando los hombros.
"¿Me estás dando permiso para venir cuando quiera, a hacer lo que quiera?" preguntó Santana sorprendida.
"Es mejor que intentes hacer lo que quieras en la escuela." dijo Rachel. "Porque ahí no vamos a poder hacer nada de esto" agregó señalando el espacio vacío entre ellas.
"Si, eso tendré que recordarlo. Aunque ahora con esa perspectiva, es probable que me acuerde mejor"
"¿Qué perspectiva?"
"La de que puedo colarme todas las noches en tu habitación"
Desde ese sábado en adelante, sin detenciones de Santana, las noches se convertían en una casa con dos parejas, claramente diferenciadas.
Quinn y Rachel eran amigas desde hace años y se podía notar. Igual que Brittany y Santana. Cada una parecía entender a la perfección a la otra.
Pero no era problemático. Al contrario. Eran tan distintas las cuatro que parecían complementarse. Sobre todo cada pareja.
El problema era que el año se acababa peligrosamente, y tanto Santana como Brittany se irían a la universidad.
Igualmente, como nunca se habló de sentimientos, ninguna de las 4 pudo emitir ningún tipo de pensamiento u opinión al respecto.
Santana sabía que no quería dejar Lima. Pero al ser recibida en Columbia, decidió que lo mejor que podía hacer era cumplir el sueño que tenía junto a sus padres.
Igualmente no quería dejar a Rachel. Pero sabía muy bien que la profesora iba a dejarla ir, si no hubiera sido su apoyo durante el tiempo que estuvo tratando de decidir con su familia como hacer, no hubieran tenido ese tipo de relación.
"Profesora ¿podría hablar con ud. un minuto?" preguntó Santana mientras todos los alumnos dejaban el alumno.
"Si, de acuerdo" dijo Rachel. Le llamaba la atención de que Santana quisiera hablar con ella en la escuela. Trataban de mantener la comunicación al mínimo.
"Esto llegó hoy" dijo Santana dejando el sobre encima del escritorio.
"¿Columbia?" preguntó Rachel sonriendo. "Sabía que ibas a lograrlo"
"Voy a vender la casa." dijo Santana rascándose la nuca. "Quiero ver si con eso puedo sacar algo para pagar la matrícula o para comprar algo cerca"
"Seguramente que si." dijo Rachel. "Los precios de inmuebles en Lima subieron mucho. Es el mejor momento"
"Igualmente tengo el acceso al fideicomiso siempre y cuando se deba a mis estudios. Tengo que presentar un montón de papeleo"
"¿Quieres que te ayude?" preguntó Rachel mirándola.
"Si podrías" dijo la latina. "Toda la información está ahí, así que solo faltaría toda la otra información"
"Bien."
"¿Sabes que si vendo la casa es casi imposible que vuelva?" preguntó Santana de repente. Mirando con atención la reacción de la profesora.
"Eso no es lo que quiere decir, Santana" dijo Rachel poniéndose de pie. Le dolía pensar que se iría. Pero tendría que dejarla ir. "Eso quiere decir que puedes volver. No van a existir restricciones de que puedas entrar en mi casa. Y siempre puedo ir a visitarte. Me encanta NY."
"¿Te encanta NY y terminaste dando clases en el centro de Ohio en un pueblo tan aburrido?"
"Quien sabe" dijo Rachel. "Quizás tenía que hacerlo."
"¿No me vas a dejar?"
"¿Por qué tendría que hacerlo? Podríamos intentar a larga distancia, pero...¿no es mejor que hablemos de esto esta noche?"
"Tenía miedo de que te enojes" dijo Santana bajando la mirada.
"Vamos a encontrar una solución, Santana. Siempre vamos a encontrarla" dijo Rachel sonriendo. "No deberías preocuparte por eso. ¿Cuánto tiempo esperaste hasta que me diera por vencida y dejara que mis sentimientos ganaran? O lo mejor ¿cuánto tiempo esperé para poder estar contigo?"
"Seguimos hablando del tema en la escuela" dijo Santana.
"Bueno, seguiremos hablando esta noche" dijo Rachel.
"Es la idea más ridícula que se te puede haber ocurrido" dijo Rachel escuchando a Quinn.
Con Santana habían acordado en intentar mantener la relación a distancia, y a ninguna de las dos le parecía mal. Simplemente querían intentarlo. Seguir juntas.
Y Quinn tenía el mismo problema con Brittany, quien también se iba a NY. Pero a Julliard.
"Dime si es ridícula. No lo es. Sabes que no lo es." dijo Quinn
"Si lo es" dijo Rachel. "¿Cómo se supone que funcionaría?"
"Si no lo intentamos, no sabremos si funcionaría"
"¿Tienes información segura en ese aspecto? Porque no podemos hacerlo si no estás segura." dijo Rachel
"Muy segura" dijo Quinn.
"Entonces, manos a la obra." dijo Rachel poniéndose de pie.
El primer mes de vacaciones, Santana viajó a ver a su familia. Volvió el segundo mes, para poder vaciar la casa y supervisar la venta.
El día que firmó los papeles de venta, sabiendo que incluso ahora tenía que irse unos días antes de lo planeado para poder buscar un lugar, encontró a Rachel acomodando una cosas en su habitación.
Sentándose en la cama, la miró por eternos minutos.
"¿Qué incentivo utilizarías ahora para que me quede?" preguntó de pronto, haciendo que Rachel se enderezara y girara a mirarla.
"Ninguno. Tienes que ir a la universidad" dijo Rachel
"¿Ninguno?" preguntó Santana. "Pensé que encontrarías una excusa."
"¿Excusa para qué?¿Hacer que te quedes en Lima, lamentándote? No." dijo Rachel caminando y sentándose al lado de la joven. "No podría hacerlo."
"¿Por qué?" preguntó Santana. "Deberías hacerlo."
"No. Cuando yo terminé el secundario me fui a estudiar" dijo Rachel. "Es lo que tienes hacer. Además, propuse lo de la relación a distancia"
"Pero cuando terminaste el secundario no te habías enamorado de una de tus profesoras" dijo Santana
"¿Cómo sabes que no?" preguntó Rachel sonriendo.
"Porque si no, no hubieras estado disponible para mi. No creo que nadie se atreviera a perderte" dijo Santana
"Es cierto. No estaba enamorada de una profesora. Pero ahora estoy enamorada de una alumna, Santana." dijo Rachel agarrando su mano. "Y voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para que esto funcione."
"¿Todo?" preguntó Santana.
"Todo. Así que, no pienses que te voy a dejar ir por el simple placer de que ya me acosté con una alumna y listo. Dejarte ir me va a costar mucho." dijo Rachel despacio. "Más de lo que imaginas. Pero eso no significa que terminemos nuestra relación por eso"
"Por eso propusiste lo de la relación a distancia."
"Si." dijo Rachel acercándose despacio a los labios de Santana.
"¿Sabes? Cuando hoy estaba en la inmobiliaria había una carpeta donde había una casa muy parecida a esta en venta." dijo Santana cuando se separaron. "Por un momento pensé que uds. la habían puesto en venta para irse con nosotras a NY"
"¿Recuerdas que tenemos trabajo?" preguntó Rachel
"Probablemente, si. Pero en NY también debe existir mucho trabajo para uds. Y estaríamos más cerca" dijo Santana sentándose a horcajadas sobre su profesora.
"Es cierto." dijo Rachel besándola de nuevo.
Santana no quiso que Rachel la fuera a despedir. Después de todo, habían quedado que antes de que empezaran las clases, la profesora iría a conocer su nueva vivienda.
En el viaje a NY, Brittany lloraba por Quinn, pero las rubias también habían decidido en una relación a larga distancia.
"¿Crees que ahora que no estamos ellas buscarán consuelo en si mismas?" preguntó Brittany
"No lo creo." dijo Santana. "No debes pensar así de ellas"
"Es que a veces me parece que nos dejaron ir muy fácil" dijo Brittany
"No creo que haya sido así." dijo Santana. "Les debe haber costado bastante dejarnos ir."
"¿Eso es lo que crees?" preguntó Brittany. "¿Cómo estás tan segura?"
"¿No le viste el dolor en sus ojos?" preguntó la latina. "Se lo podía sentir incluso cuando hablaban."
"Espero que tengas razón. No quería dejarla. No sé porque insistió tanto en que vaya a la universidad. ¿De qué me va a servir si la pierdo?" preguntó la rubia.
La pregunta dejó pensando a la latina, que intentó dormirse el resto del viaje.
Cuando las profesoras aparecieron en NY, unos días antes de que ellas comenzaran las clases en la universidad, a las dos le llamó la atención que aparecieran con un pequeño bolso de viaje y directamente en su casa en Brooklyn. Era la mejor opción que las dos vivieran juntas.
"¿Qué novedades hay de Lima?" preguntó Santana desnuda mientras acariciaba el estómago de la profesora. El reencuentro primero tenía que ser físico.
"Ninguna. Has vivido ahí toda tu vida. ¿No te das cuenta de que es un lugar extremadamente aburrido?" preguntó Rachel.
"Lo cual me lleva a preguntar que haces quedándote ahí" dijo Santana
Rachel no respondió.
"Recuerda, el trabajo" dijo la profesora después de varios minutos.
Santana asintió pero no dejó de pensar en la forma en que lo había dicho. Despacio, como si algo más ocultara.
Igualmente, toda duda desapareció de su mente cuando escuchó que Rachel se quedaría hasta el día antes de que empezaran las clases.
Y ambas profesoras les prohibieron acompañarlas a la estación.
Santana caminaba alegre por el campus de Columbia. Hacía tres días que estaba en la universidad y a pesar de que era algo nuevo, también era excitante.
Pero también le comenzaban las dudas, porque desde esa misma mañana, escuchaba un nombre vagamente familiar y la mujer en cuestión le contestaba que estaba trabajando.
Su relación con Rachel esos días, se reducía a llamadas telefónicas y a mensajes de texto. Por eso cuando le preguntó hacía un par de horas que estaba haciendo, no la sorprendió su respuesta de decir que estaba trabajando. Justo en un recreo.
"Y es genial. Tendrías que ver lo bien que explica las cosas" dijo una chica pasando al lado de Santana. Ese día tendría su primera clase de historia y no sabía bien que tanto le serviría, pero creyó que como homenaje a Rachel, podría tomarla. Aún cuando se le complicara la semana.
"Si, la nueva profesora, Rachel." dijo otra chica respondiéndole a la primera.
Eso hizo que Santana se detuviera y tratara de seguir prestando atención.
Cuando entró en el edificio en el que se impartiría la materia, le llegó un mensaje de la universidad diciéndole que pasara por la secretaría de historia para hablar del tema de sus horarios.
Confundida y con la conversación que acababa de escuchar (no había sido la primera vez en ese día en que la escuchaba) observó en el mapa del edificio donde quedaba la secretaría y subió rápidamente. No quería llegar tarde el primer día.
Esperó su turno y se anunció.
"¿Santana López? Si, la universidad nos comunicó que no debe ud. tomar historia" dijo la mujer que se encontraba detrás del mostrador.
"¿Por qué?" preguntó la latina.
"Porque consideran que para lo que estás queriendo lograr, historia no es significativa." dijo la secretaria. "Además de que ya tienes muchas materias en este primer semestre. La nueva profesora está de acuerdo."
"Pero..." dijo Santana
"Nada de peros. Aproveche esto, srta. López. No mucha gente tiene la posibilidad de salvarse de una materia. Otra cosa, el dinero se guardará y se le considera la matrícula para otra matricula de cualquier semestre." dijo la secretaria. "¿Estás bien?" preguntó la mujer al ver que Santana tenía clavado los ojos en la puerta que había detrás. Con el nombre de la profesora en una placa dorada.
Sonrió y agradeciendo a la secretaria salió corriendo rumbo al aula en que se daría historia a esperar.
S&R
80 minutos después, las puertas se abrieron y todos los alumnos comenzaron a salir del aula, hablando maravillas de la nueva profesora. Santana esperó y se asomó para comprobar si era cierto. Cuando la vio acomodando los papeles, y hablando con un par de chicas, sintió un nudo en el estómago, pero Rachel la miró en ese momento y sonrió.
La latina esperó que las chicas dejaran el aula y entró rápidamente, cerrando la puerta detrás de ella.
"Ahora tienes un par de horas libres por semana." dijo Rachel
"¿Cómo lo hiciste?" preguntó Santana.
"El trabajo" dijo Rachel. "Quinn tuvo la idea. Estamos las dos en NY. Quería darte la sorpresa."
"¿Cuándo?" preguntó Santana. "Porque estos días solo estuve pensando que estabas en Lima."
"Hoy" dijo Rachel. "Primero pensé en dejarte hacer la materia, pero también está prohibido aquí"
"¿Qué?"
"Si yo soy tu profesora me arriesgo al despido y si me despiden, venir a NY para estar contigo no serviría de nada, porque tendría que buscar otro trabajo. Entonces me fijé en todos los horarios, y dije que no podías hacer la materia porque no te servía para nada"
"Me inscribí para recordarte"
"Gracias por el esfuerzo"
"Pero...¿no está prohibido igual?"
"Me leí todas las reglas de esta universidad. Si soy tu profesora, si está prohibido. Pero la idea es que no lo sea."
"Era cierto entonces que había visto la casa de uds. en venta"
"Era cierto."
S&R
A partir de ese día, Rachel y Santana podían tener su relación a la vista de cualquiera. Y disfrutarla.
Igual que Quinn y Brittany, quienes estaban tan felices como las dos morenas.
No sabían que pasaría mucho más adelante, pero por ahora, la profesora y su alumna podían estar juntas.
Rachel incentivando a Santana de maneras que la latina no conocía para pasar cada examente, tanto fuera como dentro de la cama.
Hello Kitties!
Por fin es viernes.
Hubiera publicado anoche pero ya tenía una semana que no había terminado tan larga encima que no aguantaba más para dormir.
Por eso publico ahora.
Mañana seguramente que será por la mañana, aunque no tan temprano.
Y el domingo también.
Bueno, sigo con sueño, pero acá va.
Ya hice tantos profesora/estudiante que se me van acabando las ideas...jajaja.
Gracias por las reviews a lopz, AndruSol y Alex.
Gracias por los follows y favorites!
Gracias por leerme!
Y nos vemos mañana!
Besos Kitties!
Lore
