=Ni bakugan ni sus personajes me pertenecen=
Entré al salón con ganas de quejarme con medio mundo, se me había hecho tarde y de no ser porque el primer profesor del día estaba enfermo yo probablemente tendría un retardo o sencillamente estaría afuera hasta la próxima clase. Me dejé caer en la silla, ni siquiera miré a Shun seguramente seguía escuchando música así que para qué molestarle así podía calmar ese cansancio en mi cuerpo. Parecía ser que Ace seguía con un mal genio así que me ahorré el tener que retorcerme el estómago haciendo corajes por culpa suya. Ignorarle sería lo mejor.
Apoyé mis brazos en la mesa y me acomodé probando suerte en poder tomarme una siesta. Odio los comienzos de semana, pensar que nuevamente empieza la cuenta regresiva hasta llegar al fin de semana, cuando este termina la cuenta vuelve a reiniciarse y así sucesivamente por varios años hasta que dejas de estudiar y comienzas a trabajar. Viéndolo así entonces la vida es monótona. Muy pero muy monótona…
Ese olor a humedad… ok ya logro tomarlo más con calma. Aunque no sé si el estarse acostumbrando a esto sea lo más adecuado, debería ver la manera de remediar este pequeño problema y no acoplarme a él. Estoy de vuelta en este lugar. Como veo que comienzo a visitarlo involuntariamente muy seguido eh optado por ponerle un nombre… claro que no se me ocurre ninguno. No en este momento. Camino un par de pasos hasta sentirme observada. Doy media vuelta con gesto fulminante.
— Lamento lo que ocurrió la última vez…
Me mantuve en silencio mientras que él lentamente se acercaba, parecía tener miedo de asustarme pero para su mala suerte eso lo había conseguido en la última ocasión.
— Pero debes creerme, acercarte era peligroso. Aunque sé que no lo crees porque no entiendes de que te estoy hablando… Acabo de fijarme que nunca te di mi nombre, soy Daniel aunque puedes decirme Dan.
Al ver que ni siquiera parpadeaba intentó acercarse a mí, más sin embargo como si me hubieran dado cuerda retrocedí lo más que pude. Hizo un gesto de tristeza y por algún motivo me sentí mal, casi como para querer disculparme.
— Como has notado nos estaremos viendo muy seguido, incluso…
— ¿Por qué lloraba? —Pregunté interrumpiéndolo.
— Alice… ¿No piensas olvidar ese tema? Te lo pondré de esta forma… no importa que te traigas en mente, el simple hecho de acercarte es pésima idea. El que sea un niño no lo hace inofensivo —Me advirtió.
Nuevamente hizo ademán de acercarse a mí, sin más no pude hacer otra cosa que no fuera aterrarme.
— ¡Aléjate! —Grité por algún motivo al borde de la histeria.
— Es él quien te hace sentir así, si te acercas puede ser muy peligroso… —Al momento que dio un paso yo hice todo mi esfuerzo de alejarme pero terminé tropezándome y raspándome un brazo con algo— ¡Al…! —Fue todo lo que escuché de él.
— ¡Alice…! —Me despertó Shun— Deberías tener cuidado… —Me replicó algo exaltado.
Le miré incrédula. ¿Por qué me había dicho eso? Miré mi brazo en el cual sentía un vivo ardor, como si me hubiera raspado. Nuevamente le dirigí la mirada de una manera directa.
— ¿Cómo sabías que me iba a hacer daño? —Pregunté esperando que pusiera algún gesto de incomprensión. No fue lo que esperaba. Su cara era una que mostraba el haber sido descubierto. Estaba segura, Shun debe tener idea de lo que me pasa pero no quiere decírmelo. Seguramente es un nuevo método de jugarle bromas pesadas a la gente.
— No sé de que me hablas…
Se levantó de su sitio y caminó rápidamente hacia la puerta. Yo le imité pero fui detenida por Ace.
— Es hora libre —Me dijo cortante
Arqueé mi ceja al no entender el motivo del aviso.
— ¿Y? —Pregunté al no entender.
— En hora libre solías pasar el rato con tres amigos, creo que se llamaban Runo, Mira… ah y me parece que el otro era yo. ¿Aún nos recuerdas? —Suspiré al no tener ganas de soportarlo. Intenté esquivarlo pero él lo impidió nuevamente— ¿Por qué no entiendes que alejarte de él es lo mejor que puedes hacer? —Me cuestionó sumamente molesto.
Fruncí el ceño. Sé que Ace no tolera a Shun y aunque Shun lo niegue le ocurre lo mismo pero no es para llegar a esto. Ni uno ni el otro pueden prohibirme con quién hablar y con quién no. Claro que por parte de Shun no eh tenido estos líos… solo por el cabeza de lechuga. Como pueden ver no soy buena insultando.
— Pero…
— ¡Pero nada! ¿Así de rápido nos piensas dejar? Tan solo aparece Kazami y nosotros parecemos estar en un segundo plano a pesar de conocerte más que él…
Miré un par de veces al suelo. De acuerdo, reconozco pasar más tiempo con Shun que con ellos pero en ningún momento dije que alguno fuera más importante que otro. Yo no les eh estado ocultando nada pero tanto Ace como Runo me ocultan el hecho de que posiblemente tenga que ir a consultas en un hospital psiquiátrico. ¿No se supone que son mis amigos? Por mucho que deseen protegerme esto me lo debieron haber comentado ya, pero ni siquiera han intentado sacar el tema.
— Lo siento Ace, tengo cosas que hacer —Corté bruscamente la conversación pasando de largo.
— Luego hablaremos de esto —Me advirtió mientras daba el primer paso hacia afuera.
Cerré la puerta del salón y justo después me di unas palmadas en las mejillas queriendo centrar mi atención. Bajé las escaleras velozmente y dispuse a mirar en todas las direcciones posibles. Fue entonces que un sonido suave pero estruendoso me desconcentró eh hizo que con temor mirara el cielo. Estaba ennegrecido. Justo como cuando advierte una fuerte lluvia. Me armé de valor y seguí buscando. Si fuera Shun estaría en… no lo sé. ¿Tal vez un sitio donde no hubiera tanta gente? No es ningún secreto que no le agradan las multitudes, y a juzgar como se la pasa mirado por la ventana eh de suponer que las alturas no le presentan ningún problema.
Con una vaga pero posible idea camino hacia donde se encuentran las bodegas de algunos materiales. En ese edificio hay unas escaleras hacia el techo, claro que debo suponer que tiene candado así que no hay paso. Pero ¿qué pierdo con ir a ver? Supongo que no mucho.
— Vaya suerte… —Musité viendo que la puerta estaba cerrada solamente con el pasador que evitaba que el viento la fuera a azotar.
No podía ver mucho excepto la luz que entraba de la parte superior. Tanteando con respecto a no terminar tirada en el suelo comencé a caminar a ciegas rogando por que el conserje no sea desordenado y me fuera a enredar con alguna manguera que estuviera por allí. Logré llegar al barandal en donde se me hizo más fácil caminar, nadie deja un desastre en unas escaleras y mucho menos si no hay luz para ver.
Abrí suavemente la otra puerta rogando porque fuera Shun el que estuviese aquí y no algún trabajador, de lo contrario me vería en necesidad de dar el nombre de algún profesor el cual me "pedía" que le llevara algo de este sitio. Sonreí alivianada al ver una cabellera negra. Shun estaba recargado en el barandal metálico ignorando el hecho que el óxido de este podía quitarle puntos en cuanto a seguridad.
— Shun…
Le llamé y al conocer mi voz soltó un suspiro de exasperación. Es de las pocas veces que se queja abiertamente de algo, y la primera que se queja tan cruelmente de mi presencia. Pero no vine a saber si le agrada que lo acompañe.
— ¿Por qué dijiste eso? —Pregunté.
Él se dio media vuelta quedándose de espaldas al vacío consiguiendo que mis nervios se alteraran.
— Ya te lo expliqué…
— No te creo —Afirmé con toda la seguridad que me nacía de quién sabe donde.
Su mirada estaba cargada de cansancio y me parece que en el fondo mostraba tristeza. Luego le preguntaré por qué tan deprimido.
— No sé que es lo que te parece tan asombroso…
— ¿Por qué me despertaste ese preciso momento? —Repliqué al borde de mi paciencia.
— No entiendo que fue para ti ese "preciso momento", yo solo te desperté porque estabas a punto de caerte de tu sitio. ¿Se puede saber por qué estás tan paranoica? —Bajé mi mirada con arrepentimiento de haber sacado el tema.
Estaba molesto, molesto de que le culpara de algo ilógico. Y tenía razón, estaba siendo muy injusta con él y también con mis otros amigos. Me recargué en la pared y suavemente me deslicé por la misma hasta quedar sentada en el suelo. Suelto un suspiro y brevemente siendo una molesta presión en lo oídos, al abrir mis ojos me encuentro con que veo todo distorsionado… aquí vamos de nuevo…
Cuando logré moverme de nuevo pude sentir una fría y acolchada superficie debajo de mí. Era nieve, pero era algo diferente. Estaba fría pero no de la manera que debería, un frío congelante. No, solo estaba fría. Me levanté lentamente y luego comencé a buscar algo que me sirviera como punto de referencia. Suspiré al no ver nada más que simples árboles con sus copas nevadas.
Sin llevar un rumbo fijo empecé a andar sabiendo que caminar sería mejor que seguir allí varada, no es como si fuera a venir por mí un equipo de rescate. Contemplaba el entorno, posiblemente si este sitio fuera real sería uno de los más hermosamente espeluznantes que existieran. Una brisa helada me hace estremecer pero me animo un poco más al ver una suave capa de humo flotando por el aire. Esperanzada corrí lo más de prisa que pude, de inmediato reconocí el lugar. Era sencillo si se toma en cuenta que es la única cabaña de aquí. Me acerqué a la puerta y la abrí suavemente.
— Tardaste mucho… —Me saludó Dan sonriente.
Fue entonces que pensé en escapar…
Siento que tardé siglos ¬¬U Pareciera que estoy igual que Alice jaja duermo pero no descanso TwT No hay mucho que decir nada más que gomen por subir el capitulo hasta ahora ._.
Gracias por leer :3
Kiranathas yue: Creo que a estas alturas ya andas más que bien de tu fiebre jeje espero que sea asi ._. Y con lo que dijiste de Shun y Dan solo diré que en cierto modo no estás tan lejos de la realidad xD Y la canción que me dijiste me puedes dar el nombre? La busqué pero ni rastro de ella ._. Gracias por leer =D
Neko~Chan
