Holaa! siento tardar,
estube mala en cama cinco días xD
bueno este es un poco corto pero continuare cuando pueda ^^
-Ahh- dijo Hina cuando noto que se caía contra el capitán
-Momo cuidado!- Toshiro levanto lo que podía los brazos y cogio a la chica por la cintura impidiendo que se cayese, ella se aparto el pelo de la cara y lo miro sonrojadísima
-Lo siento Shiro- el aparto la mirada un segundo
-No te preocupes- cuando volvió a mirarla le pareció ver una sonrisa en la cara de la chica
-Me gustan tus orejas Shiro-chan- le dijo divertida mientras acariciaba una, Toshiro intento separarse pero si se movía haría caer a Hinamori
-Estate quieta, me haces cosquillas, y es capitán Hitsugaya no Shiro-chan- Hinamori volvió a pasar su mano sobre la oreja del peliblanco, haciendo que riera un poco, el se mordió los labios intentando no reír
-No estas en posición de pedir nada Shiro-chan - le dijo ella guiñándole un ojo, Hitsugaya busco una salida para escapar de las cosquillas
-¿Segura? - le pregunto moviendo ligeramente las manos que tenia en su cintura haciendo que ella se encogiera, apoyo su frente en la del otro
-No Shiro! Estate quieto - el chico no le hizo caso y le hizo cosquillas en los costados, Hinamori se reía y se encogía sin parar intentando tontamente separarse de chico, pero las cuerdas se lo impedían, Shiro estaba disfrutando de la situación, las mejillas sonrojadas de Hinamori eran hermosas y su risa muy dulce, decidió parar un segundo cuando vio que ella se quedaba sin aire.
Respiraba con fuerza, y se apoyaba en el, Shiro la miro a los ojos y creyó que podía ver en su corazón, sabia que estaba muy sonrojada y que el podía notar el porque ¿puede notarlo? El capitán estaba atontado, no podía apartar sus ojos de los de ella, de repente volvió en si y se dio cuenta del sonido de la respiración de la chica, de sus labios entreabiertos solo tengo que acercarme un poco.
Hinamori contó los segundos en su cabeza, cuando iba por 3 el estaba a unos pocos centímetros, 2 y se había acercado lo suficiente para que sus pestañas le rozaran las mejillas, en el 1 sus labios ya estaban juntos, Hinamori abrió los ojos por el shock pero los cerro enseguida, había querido besar al chico varias veces pero su vergüenza le había impedido hacerlo, ahora se arrepentía de haber tardado tanto, los labios del chico eran calidos y sabían para su sorpresa a sandia.
Toushiro tiro de la cintura de la chica hacia el bajándola hasta su regazo y sentándola allí, le encantaba aquella sensación, Hinamori era por fin suya, estaba tan perdido que no escucho el flash de la cámara, cuando se quedo sin aire se aparto de Momo y ella paso sus brazos por el cuello, abrazándolo, Histugaya seguía con las manos en su cintura pero con una cogio el mentón de la chica y lo levanto mirándola a los ojos.
- He cambiado de idea- ella se alejo un poco ¿a que se refiere? - mi fruta favorita es el melocotón- dijo dándole otro beso suave, Momo sonrió ella también había cambiado, ahora adoraba la sandia.
Esta vez si notaron el flash de la cámara y Histugaya entrecerró los ojos
-Matsumoto! Creí haberte quitado la cámara!- le grito alejando un poco a Momo y viendo como su teniente sonreía a mas no poder
-Pero capitán! Tenia que fotografiar este momento! Así se acordara siempre de su primer beso- los dos se sonrojaron y Toushiro intento levantarse pero se había olvidado de las cuerdas
-Desatadme! ¿Para que era esto?- la niña rubia hablo por detrás de Matsumoto
-Pues era para borrar el pelo azul pero como parecía que estabais ocupados volví a guardarlo todo, pero tranquilo papá te lo arreglaremos en otro momento- no la sintió llegar ya que no tenia como, la chica no tenia reiatsu y era incluso mas silenciosa que Gin, la miro a la cara y vio y una gran sonrisa ¿seguro que no le ha entrenado Gin o algo así? "creo que no"dijo Hyorinmaru era una pregunta irónica aunque tienes que aceptar que en cierta manera se parecen "…"
-Pues desatadnos!- ella se acerco a la puerta para irse
-Pero parecéis cómodos, mejor os dejamos así ¿no? - No estaba muy seguro de cómo pensar de esa niña, era mas pequeña que el y eso le hacia verla como mas indefensa aunque ahora pensándolo a Momo también la veía indefensa, y Matsumoto… bueno puede que la viera indefensa por el simple echo de ser mujer pero es que esa niña a parte no sabia protegerse, no tenia armas ni kido ni nada, ni siquiera se notaba si tenia reiatsu, Shiro-chan nunca había conocido a ninguna niña taaaan indefensa en ese sentido, por otro lado no era para nada tonta, la maldita era lista como el diablo y conseguía lo que quería, con migo no puede, se supone que he venido para controlarla
-Suéltame ya! -
-Con una condición- sonreía con maldad
-¿Qué?- su curiosidad podía con el
- Que tomes esto- El se fijo a lo que se refería, era un estupido conejo de chocolate, negó con la cabeza
-No me gusta el dulce-
-No te creo- Hinamori decidió intervenir
-Vamos Sirio, ¿Qué mas da?-
-Tiene que gustarte el dulce, mamá es muy dulce- Toshiro volvió a sonrojarse
-Momo no es un conejo de chocolate- ella aplaudió
-Bien capitán obvio! ¿te lo comerás?-
-Venga Shiro-chan ¿Qué puede haber de malo?- le pregunto Momo apoyándose en su pecho
-Un millón de cosas…vale, trae pero luego no digas que no lo avise- después empezó a tomar el chocolate poco a poco como si le diera miedo y asco, las tres chicas lo miraban curiosas, a medida que tomaba mas y mas los ojos le brillaban y las mejillas se le sonrojaban
-Amm Shiro-chan deberías parar, estas temblando- le dijo la pelinegra intentando quitarle el chocolate
-No, déjamelo Momo-moja camas- después de mirarla durante unos segundos la beso de nuevo y se tomo el ultimo trozo de chocolate, temblaba en la silla
-¿Sirio? Desátanos ¿quieres?- dijo Momo sorprendida, la niña se acerco y quito las cuerdas, nada mas lo hizo el chico salio de un salto y comenzó a correr por la habitación riéndose
-Quiero mas!- gritaba mientras Matsumoto intentaba atraparlo -Mas, mas! -
Ichigo hacia rato que había llegado y como le había pedido Orihime estaba haciendo nata de postres, pero se paso con la cantidad de todo, haciendo muchísima nata con muchísimo azúcar., escuchaba los gritos en su habitación así que subió a ver que pasaba.
-Chicos ¿qué sucede? Ya están bien el conejo y el niño?- la situación le pareció surrealista una niña de pelo rubio y largo se reía sentada en el suelo mientras miraba como Hitsugaya con dos orejas de conejo azules saltaba gritando por todas su habitación y Matsumoto lo seguía detrás intentando atraparle, Momo los miraba de pie, sorprendida sin saber que hacer entre un montón de cuerdas quemadas.
El capitán se puso en frente de Ichigo y Matsumoto se tiro en el suelo agotada.
-To... ¿Toushiro?- pregunto sin entender nada, el niño dio un salto
-Chocolate!- grito, e Ichigo entendió, eso ya le había pasado a sus hermanas antes, era exceso de azúcar, quizás había tomado mucho de golpe o hacia mucho tiempo que no lo había tomado y por eso reaccionaba así.
No podía dejar de mirar al capitán, el exceso de azúcar le hacia saltar como un muelle, se pasaba la lengua por los labios en busca de los restos todo el rato, tenia las mejillas ligeramente sonrojadas y los ojos brillantes, muy brillantes, además el azúcar lo volvía infantil ¿Qué hacemos ahora?
-Ichigo... tienes dulces?- el pelinaranja no podía dejar de mirar al niño y se había perdido, no entendió la pregunta asta que se dio cuenta de que se le estaba acercando -Ichigo... lo quiero, lo necesito, dámelo- no parecía una orden sino una suplica, a que se refiere el capitán? Si yo no tengo azúcar ¿no? Se toco el mentón pensativo y noto a que se refería, tenia la mano llena de nata aun y en la cocina estaban dos cuencos llenos de ella.
No podía dejar que Toshiro tomara mas nata, pero sus ojos relampaguearon entendiendo donde estaba el dulce y se lanzo hacia la puerta.
-Quieto Shiro-chan!- le grito Ichigo intentando que parase lo mirase entrecerrando los ojos y le dijera "es capitán " pero nada sucedió y el otro no se quejo así que lo siguió por las escaleras, con rapidez cogio la nata un poco antes de que consiguiera comérsela y la levanto por encima de su cabeza, Toushiro salto pero como se fijo en que no podía llegar tan alto sonrió tetricamente
-Dámela Ichigo, la quiero- el pelinaranja retrocedió ante la voz del otro - Kido 3…- Ichigo no lo dejo terminar y se alejo enseguida por las escaleras cerrando la puerta de su habitación, el otro la golpeo
-¿Qué pasa?- preguntaron las chicas
-Esta loco!- Ichigo se apoyaba en la puerta para que no la abriera, desde fuera sonaban los golpes
-Ábreme! Ábreme!- gritaba
-Papá es realmente divertido!- gritaba Sirio desde el suelo sonriendo hacia la puerta. Matsumoto hizo rodar sus ojos y Momo suspiro Shiro es una monada pero ¿ahora que hacemos?
