Holaaa!

gracias por los comentarios ^^ los adoro!

aisssh siento haber tardado tantisimo! yo también odio cuando los escritores tardan muuchisimo en actualizar pero...

¡estaba falta de inspiración!

se me aparecian en la cabeza un monton de historias nuevas pero no lograba continuar esta!

bueno lo siento y espero que disfruteis aunque sea un poco :3


Ichigo suspiro con fuerza por millonésima vez en aquel día, aquella pandilla de locos acababa de llegar y ya era insoportable, no quería ni pensar al día siguiente.

Cuando Toshiro se había cansado de golpear la puerta había decidido entrar por la ventana, pero se quedo dormido nada mas llegar a la habitación, Matsumoto cuando lo vio dormido decidió que podía aprovechar e ir a comprar mas cosas dejando al cargo a Ichigo, Momo se sentó al lado de la cama en la que lo habían tumbado y se quedo allí con una expresión tranquila mientras que la niña reía sin parar agarrándose el estomago pero de vez en cuando ponía mala cara.

- ¿Mamá?- Hinamori se giro hacia ella aun sorprendida de aquel nuevo mote

-Dime Sirio ¿Qué pasa?- la rubia apretó la mejilla de Shiro curiosamente

-¿Va a estar dormido mucho rato?- pregunto con cara de tristeza, Momo le sonrió

-No se, a lo mejor si, dejémoslo descansar ¿vale?- Sirio hizo un puchero

-Pero así esto es aburrido-

-No olvides que es tu culpa que el este así – le regaño un poco la durazno

- Awww pero quería ver que pasaba!- Hitsugaya se revolvió inquieto durante unos segundos, los gritos de ella no lo dejaban dormir.

-Hazte cargo de las consecuencias de tus actos entonces – empezaba a molestarle un poco la rubia que no paraba de gritar.

-Moo…¡me niego!- Hinamori vio su oportunidad de librarse de ella allí, no es que no quisiera a la chica, solo que la niña acababa de intoxicar a su pobre Toshiro, porque aunque fuese chocolate había sido demasiado, y hora no lo dejaba descansar.

-Bueno vale, niégalo, pero niégalo en la cocina, con Ichigo – realmente no se acordaba ni de lo que tenia que negar…

-Pero…es un desconocido- ¡antes no le había importado en absoluto si entraba en casa de un desconocido!

- Noo…ss…el…ess... tu…tío…¡si eso, es tu tío Ichigo!- No debía mentir y lo sabia, era malo, pero era una mentira tan pequeña cono decirle que Matsumoto era su tía y además…no pudo evitar dejar que se le escapara una sonrisa cuando la vio bajar al primer piso encantada de hacer compañía a su nuevo tío.

- Tío Ichigo- ya estaba empezando a molestarle que no parara de llamarle así, estaba intentando seguir con su trabajo de hacer la nata y la niña se sentó en la mesa junto a el para verle hacer.

-¿Qué quieres ahora?- ella ya le había pedido un batido, un helado, unas galletas, un zumo, un bocadillo, un vaso de leche y recientemente una tarta con la nata que había sobrado. ¡Y se lo había dado todo! – Ya te dije cuanta levadura poner-

-Si, pero….y si me equivoco?- ¿Por qué le decía eso ahora? Antes había estado muy segura de si misma.

-Pues te equivocas y punto ¿algo mas?-

- Nada, nada pero…-

-Si no es nada déjame continuar- después de todo estaba preparando SU pastel con nata.

-Pero…- se calló, después de todo el le había dicho que lo hiciera.

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Matsumoto acababa de ver a Rukia en una tienda de ropa en la que nunca había entrado.

-¡Rukia!- la llamo

-¡Ah! Matsumoto hola ¿Qué tal?- pregunto acercándose la pelinegra

-Muy bien! Estaremos por aquí un tiempo-

-¿Quiénes?-

-Momo, el capitán, Sirio y yo - Rukia asintió, conocía la historia de la niña.

- ¿Eh…tu capitán te ha dejado venir?- pregunto incrédula a la voluptuosa teniente

- Da igual! El esta durmiendo – ella se quedo pensativa hasta ver la ropa de su alrededor, la recordaba…¿A dónde la había llevado? ¡Ah si! – ¿Estas comprando la ropa de la escuela?-

-Si, ya ha empezado el nuevo curso y necesito un uniforme nuevo que el mío esta gastado ya-

- Aah, me gustaba esa ropa…¡la comprare de nuevo!-

-Pero Matsumoto no puedes comprarla si no vas a la escuela- …..mente de Rangiku procesando nueva información…..

-…- la cosa en el cerebro de Matsumoto era así:

si quiere esa ropa que le queda tan bien tiene que coger el dinero de su capitán,

si tiene que coger el dinero de su capitán no seria justo coger los trajes para ella sola,

si no es justo no puede hacerlo,

si no puede hacerlo estará triste,

si estuviera triste terminaría bebiendo sake,

si bebía sake su capitán se enfadaría,

si Toshiro se enfadaba ella tendría problemas,

si tenia problemas volvería a ponerse triste,

si estuviera triste terminaría cogiendo la ropa sin siquiera pagarlas,

si no las pagaba estaba saltándose la ley del mundo humano,

si se saltaba la ley humana su capitán se enfadaba otra vez,

si su capitán se enfadaba ella no podía coger mas ropa,

si ella no cogía mas ropa ¡moriría!

Conclusión: nadie quiere que yo muera ¡así que cogeré trajes para todos!

-¿Matsumoto?-

- ¡Pues iremos a la escuela!-

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Booooooooom!

Ichigo miro a su alrededor sin entender que acababa de pasar. La niña sonreía de oreja a oreja cubierta de nata completamente, el pelinaranja levanto sus manos, también el estaba manchado.

-¿¡ Que coñ…- miro a Sirio que se paseaba tranquilamente por toda la cocina cubierta de aquella dulzona espuma blanca.

- Bueno, ¿recuerdas que yo intente decirte algo hace un ratito y tu no quisiste hacerme caso?-

-Si – sonrió orgullosa

-Hazte cargo de las consecuencias de tus actos- Ichigo se quedo confuso mirando a la niña que iba a salir por la puerta, la cogió y la sentó en una silla.

- explícate - le ordeno, ella se levanto y se puso en la mesa para estar a la altura de sus ojos.

- Te iba a decir que el horno se estaba sobrecalentando y que como la masa parecía no quería crecer yo le había puesto mas levadura…parece que me equivoque ¿Qué curioso, verdad?- se hizo visible un tic nervioso en su ojo derecho

-¿¡curioso? ¡Has hecho estallar mi horno! ¿¡y dices que es curioso!-

- Yo…creo que si, es curioso- dijo ladeando la cabeza para ver mejor la escena mientras sonreía sin atisbo de culpabilidad.

Ichigo paso de su fase de enfado a una de depresión, se sentó y suspiro con fuerza.

-Yuzu me matara!- dijo llorando muy al estilo Isshin.

-Lo arreglaremos!- dijo la rubia sonriendo mas, lo que alerto al shinigami sustituto de que no podía ser muy buena idea.

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Arriba en el cuarto:

- ¿Momo?- Shiro-chan acababa de despertarse debido a aquella explosión, la chica se había quedado casi dormida mientras veía al peliblanco dormir.

- ¿Shiro, estas mejor? ¿Qué pasa?- dijo frotándose los ojos y bostezando.

- E..estoy bien, ha habido una explosión- dijo medio levantándose al ver a la chica tan tierna.

-No creo, no lo he oído- ella volvió a bostezar

-Eso es porque estas dormida, no puedes con tu alma – (nunca mejor dicho)

- Estoy perfe…¡eh!- se quejo cuando el chico la cogió por la cintura y la acerco a la cama.

-Vamos acuéstate tu un rato- iba a levantarse viendo que Momo dudaba – Venga túmbate – ella muy cansada se acostó en el cómodo colchón sonriendo pero puso mala cara al notar como se levantaba el peliblanco.

-Me quedo con una condición- agarro su brazo para que no se fuera.

- ¿Cuál?- pregunto curioso

- Que te quedes conmigo- Toshiro se puso como un tomate solo con escucharla, Hinamori también estaba sonrojada, no había pensado antes de decirlo. Sin embargo aunque no dijo nada el la miro a los ojos y se recostó otra vez a su lado, ella se acomodo apoyando su cabeza en el hombro del chico. – Gracias-

El le levanto el mentón con el brazo que tenia libre, la beso superficialmente y contestó.

-De nada- justo antes de que se quedara dormida abrazada a su preciado Shiro-chan.


Bueno, es corto...

si lo se os hago esperar y aún encima es corto

pero pensare la continuación cuanto antes!

en fin muchisimas gracias por leer!