La trama, narrativa e idea son totalmente de mi autoría, los personajes y descripciones de los mismos se los debo a la gran Stephenie Meyer.


Chapter IX

Las horas pasaron, todo se había tranquilizado un poco, se encontraban en la fina sala tomándo el té, las lágrimas en las mejillas de las Swan habían desaparecido por completo, y ahora más que nunca el temor a ser rechazadas de alguna forma frente a los demás ya no existía. Se sentían aceptadas, tal como eran, con sus problemas y todo. Aunque no fueran una pequeña familia de lo más normal.

- Creo que debemos irnos a casa -exclamó Reneé apenada por hacerles pasar tanto rato.

Además, no sabía que les había dado a pensar a Esme y a Carlisle al haber actuado de esa forma. Tal vez la creyeran una lunática, o simplemente comprendían por todo lo que ellas dos estuvieron pasando.

- No tienen porqué marcharse con tanta prisa, es todo un tanto complicado pero nos la apañaremos para colaborar -Esme le regaló una sonrisa sincera.

Carlisle asintió de acuerdo con su esposa.

- Además todavía no te presento a mi hermano, Bellie -aplaudió Alice.

Bella sonrió, si tan solo su amiga supiera.

- No queremos molestar, ya se hace tarde, y sé que no me gustaría perderme por estos bosques, las Swan no tenemos mucho sentido de la orientación -burló Reneé.

Bella asintió dándole la razón a su madre.

- Bueno, bueno, ustedes ganan esta vez, y sólo porque se trata de su seguridad. Pero prometan que regresarán mañana -reclamó Alice.

- Regresaremos mañana por la mañana -admitió Bella.

Alice se relajó, pero solo un poquito.

- ¿Durante el horario de instituto?

- Sí, después de todo ni tú ni yo asistimos.

Alice gruñó al notar sus planes frustrados.

- Esta bien, pero te quedarás a almorzar, pasaremos todo el día juntas -reclamó la muchacha entrecerrando sus pequeños ojos.

- Creo que estoy empezando a ver tu verdadera cara Alice Cullen -rió Bella.

Alice rodó los ojos ante la mención de su nombre completo y despidió a su amiga con un efusivo abrazo. Reneé hizo lo mismo con Esme y luego las dos despidieron cordialmente a Carlisle con una sonrisa.

- Creo que valió la pena, ¿no crees? -comentó Reneé mientras las dos se colocaban los cinturones de seguridad para adentrarse en el bosque.

El particular crepúsculo de tonos naranjas alumbraba el cielo parcialmente, las nubes grises lo contrastaban, creando un paisaje asombroso.

Bella deseó llegar rápido a casa, de esa forma podía admirar todo desde su ventanal, tal vez incluso tomaría algunas fotos. Pero lamentablemente el auto aparcó en su casa justo cuando el crepúsculo desapareció y el cielo se encontró totalmente oscurecido.

- Haré la cena, puedes ir a tu habitación si quieres -dijo su madre mientras se dirigía hacia la cocina.

Bella subió de una corrida (bastante torpe por cierto) las escaleras hasta su habitación. Se tiró sobre su gran cama y se sobresaltó al sentir algo duro bajo su almohada. Estiró su brazo encontrándose automáticamente con el descuidado cuaderno azul de Charlie.

Sonrió mientras ojeaba nuevamente las hojas pensando que sería de ella si su padre estaría con ella. No se habría mudado, tal vez hasta incluso hubiera hecho amigos en Pheonix, se encontraría en una las mejores escuelas de música, sabría todas las técnicas que su padre no había llegado a enseñarle, pero lo malo es que no hubiera conocido a Alice, ni a ninguno de los Cullen, en especial a Edward. El chico de pelo cobrizo, el que se disculpó por haberla empujado, el que la defendió frente a Tanya, pero también aquél que le dedicó una fría mirada cuando la pilló escuchando su conversación con la enfermera. Ahora comprendía, Edward era el hermano sobreprotector, la figura masculina fuerte que apoyaba y consentía a su amiga Alice. Tuvo algo de envidia al darse cuenta de que Alice siempre tuvo a su hermano y a su padre, mientras que ella no tuvo a nadie más que a su madre, pero ella no contaba, no era su figura paterna. Durante años ella se crió en un mundo en el cuál su padre no existía, en el cuál no tendría un hombro en el cuál llorar más que su madre, muchas veces se sintió sola por eso. Y solía "hablar" con su padre, sólo miraba hacia el cielo y contaba cosas, o hablába sola en susurros, refiriéndose a él. Ella sabía que su padre se encontraba en alguna parte, y que podía escucharla, que la protegía desde allí. Perder a su padre fue lo más duro que le pasó en la vida, la hizo madurar con tan solo diez años. Perdió muchos sueños luego de aquél hecho, y sabía que no se daría por vencida hasta que el culpable de lo ocurrido pagara por ello.

- ¡Bella, debo ir a comprar! -se sobresaltó ante el grito de su madre y bajó las escaleras hasta encontrársela en la cocina, de espaldas.

- ¿Que sucede?

Su madre se giró.

- Oh cariño, olvidé comprar pimienta y algunos aderezos en la mañana, ¿crees que podrías terminar de cocinar esto por mí? -preguntó.

Bella se estremeció. Desde aquél día no salía de noche, no por lo menos lejos de su casa, y sabía bien que la tienda quedaba lo suficientemente lejos como para ir a pie. Odiaba que su madre salga por las noches a hacer las compras, y Reneé sabía perfectamente que ponía nerviosa a Bella haciéndolo, asique se había acostumbrado a hacerlas por la mañana, pero esa noche, con la emoción de ir a visitar a Esme se le había pasado.

- Mamá, podemos sobrevivir una noche sin aderezos -insistió Bella.

- ¡Vamos Bells!, son sólo cinco minutos, iré en coche.

Y sin dejarla rechiztar, besó la frente de su hija y se apresuró a tomar las llaves del coche y salir de la casa.

La muchacha suspiró y tomó el cucharón de madera, revolviéndo el contenido de la olla que reconoció como pollo y arroz.

- Creo que nunca cambia, siempre será así de terca -bromeó mirándo hacia el techo -, espero no ser así también yo, creo que salí a tí en eso. Siempre me decías que no pedía mucho y no aceptaba nada, también que era demasiado solidaria y muy despistada. Puede que tengas razón en lo último, y no sé si la solidaridad va conmigo, no puedo juzgar tus palabras, pero si fuera solidaria le entregaría a los demás la vida que me dieron y eso no es muy grato, papá.

Así fué como terminó la cena y suspiró cuando su madre traspasó el umbral de la puerta con un frasco de pimienta en la mano sonriendo con suficiencia.

- Dicen que Edward es muy guapo -soltó su madre de repente provocando que un pedazo de pollo se le atorara en la garganta.

Tragó con dificultad mientras que Reneé la observaba divertida.

- ¿Ed..ward?

- Sí, el hermano de Alice. Esme me contó lo apuesto que es. Sigue piano contigo...

- Lo sé -interrumpió Bella.

Ya no quería hablar de él.

- ¿Lo sabes? -inquirió su madre, curiosa.

Y después de unos minutos se decidió por decirle a su madre la simple verdad.

- Lo he visto en clases, él me empujó cuando me lastimé la muñeca, me pidió disculpas y me acompañó a la enfermeria, luego... -¿cómo continuaría? -, luego una muchacha dijo algo que me dañó y me fui de ahí, es por eso que no quiero volver aún.

Reneé aprovechó las palabras de su hija y se animó a preguntar:

- ¿Puedes decirme que fue lo que te dijo?

Bella suspiró.

- Que el único hombre en mi vida seguramente es mi padre.

Su madre frunció el ceño molesta.

- ¿Que debe suponer ella de tu vida privada? -casi gritó

- Lo sé mamá, creo que... creo que Edward estaba tratándo conmigo y a ella le molestó, yo... la comprendo, él no es mi tipo y...

- ¿No es tu tipo?, vamos Bells, hablé con Esme, él tiene tus mismos gustos, es guapo, es inteligente, y si puede ayudarte a salir del estado en el que estás soy capaz de atarlo a tí -insinuó

- ¿El estado en el que estoy? - refunfuñó Bella algo molesta.

- No me vengas con que no te pasa nada porque tú y yo sabemos perfectamente que no estás bien hija, y creo que ya es hora de que regreses a la vida y dejes ir sólo un poco la memoria de tu padre.

Los ojos de Bella se llenaron de lágrimas automáticamente.

- ¿Quieres que lo olvide?. ¡Qué es lo que te pasa mamá!, jamás me permitiré olvidarlo, y menos por un simple muchacho que nada me interesa -gritó mientras se levantaba de su silla rápidamente y abandonaba la cocina corriendo hasta su habitación.

Sin percatarse de la cantidad de escalones que se encontraban bajo sus pies tropezó torpemente en el último provocándole una caída inmediata y rápida. Rodó desde el principio hasta los pies de la escalera golpeando todo su cuerpo y sintiendo el dolor concentrado en parte de su cabeza.

- ¿Bella? -preguntó su madre asomándose por la cocina -¡Oh Dios!

Corrió a dónde su hija y le tomó la cabeza entre las manos, acariciándo su pelo.

- ¿Cuántas veces te dije que no corrieras en las escaleras cariño?, no importa que tan enojada conmigo estés, tu seguridad es primero. Ahora ¿que te duele?

- La cabeza -balbuceó Bella mientras luchaba por mantener los ojos abiertos.

Reneé hizo una expresión dolorida.

- No te duermas, ¿ok?, voy a llamar al Dr Cullen.

Y voló prácticamente hasta el teléfono. Una suave voz masculina, que no era la de Carlisle le atendió al segundo tono.

Bella escuchaba a su madre hablar desde el living, y escuchó perfectamente las palabras que ésta pronunció antes de caer en la inconsciencia:

- Edward, soy Renée, amiga de tu madre, necesito a tu padre, dime por favor que está en tu casa.


Hola!

Les gustó?, se que tarde demasiado, y no me alcanzan las palabras para pedir perdón, es horrible estar leyendo una historia y que tarden tanto en actualizar, mi simple justificación es que estuve con muchas cosas juntas, cierre de trimestres en el colegio, practica de torneo de Handball, me enganché con una novela, y realmente no me sentía bien como para escribir, la inspiración tardó el llegar, y nada, este capitulo se escribió en 5 días, cuando normalmente tardo cinco minutos adelante del Word Pad, pero no hay nada que pueda hacer contra la falta de inspi. Espero que por lo menos haya quedado entendible, y claro. Si algo no entienden haganmelo saber, gracias a las que leen, gracias a todos los favoritos y los Reviews, AMO sus RR, me provocan ganas de venir cada vez que los leo en mi IPod :) Estoy muerta, tuve un recital ayer y hoy me caigo del sueño. Espero que les haya gustado el cap, y que en el próximo Edward se digne a aparecer! jaja, veré cuando puedo escribir, calculo que por el viernes que viene estaré subiendo otro cap, las quiero!

Mawee