La trama, narrativa e idea son totalmente de mi autoría, los personajes y descripciones de los mismos se los debo a la gran Stephenie Meyer.


Chapter XI

El ring de la campana la sobresaltó, recordándole dónde se encontraba realmente. Su subconsciente le recordaba que estaba ahí nuevamente. Había regresado al instituto. No por ella, no por su madre, tampoco para hacer amistades, había regresado por su padre, por Charlie.

Caminó con mirada ausente por los pasillos atestados de jovenes corriendo a clases evitando llegar tarde.

Enfocó su vista en los casilleros frente a ella y no pudo evitar recordar su primer encuentro con Edward. Sus ojos involuntariamente se nublaron con lágrimas, ella no sería buena amiga para él, o para Alice, en realidad, para ninguno de los Cullen. Ellos no la merecían.

— Bella, es un placer tenerte aqué otra vez querida—saludó sonriente el profesor Cleen.

Avanzó desde la puerta hacia uno de los pupitres vaciós sintiendo las miradas de todos sus compañeros sobre ella. No se atrevió a mirar, menos si existía la posibilidad de que al levantar la vista se encontrase con los ojos verdes de Edward.

— Bueno, comenzaremos con prácticas chicos, continuaremos las últimas notas de las partituras de la clase pasada, recuerden que este trabajo equivale al 40% de la nota final, asique más les vale hacer un buen trabajo—habló a la clase el profesor.

Bella omitió una sonrisa, ¿cómo era posible que ese profesor que se mostraba tan frío y duro con sus alumnos la mirara y la tratara con tanta delicadeza? Ah si, por su padre. ¿Qué había hecho Charlie para ganarse el corazón del Sr Cleen?, tal vez su talento nato lo convirtió en el mejor alumno, Bella no dudaba de eso.

Sacó el cuaderno azul de su mochila y comenzó a leer algunas notas de su padre. Las hojas amarillentas y la tinta muy negra le provocaba un deje de recuerdos a Bella. Charlie solía sentarse a componer por horas, y la tinta negra para las composiciones era su favorita. Por esto ella pudo reconocer las composiciones más recientes y las que a Charlie más le gustaban.

— ¿Bella?

Ella se sobresaltó. No estaba lista para enfrentarlo, pero debía hacerlo. Se giró sobre el pupitre encontrándose con la mirada suave de Edward tras de ella.

— Alice se encuentra bien—continuó al ver que ella le prestaba atención—, pregunta por tí, ya está en casa, y quiere verte.

Bella, inmutable, se dió la vuelta nuevamente, tomó un bolígrafo de color negro, fue hacia las últimas páginas de las notas de su padre y escribió:

"No se si sea bueno ignorar, pero lo prefiero antes que lastimar"

— Señorita Swan, me encantaría hablar con usted mientras los demás pasan a la sala de música.

Bella asintió hacia el profesor. Sintió a Edward pararse de su silla ágilmente siguiendo a todos los demás hacia el salón de música. No lo miró en ningún momento, eso solo le recordaba cuánto lo había extrañado.

— Dígame, Frank—pidió Bella cuando se quedaron solos.

— Veo que recuerdas mi nombre—rió el Sr Cleen.

Bella sonrió.

— Bueno, te perdiste días cruciales para el proyecto y no quiero apresurarte ni nada, asique necesito que sepas que tu nota no influirá nada este año, no te preocupes por alcanzar a tus compañeros ni ir a la par de ellos, sé que tienes talento...

— Mire Sr Cleen—interrumpió Bella respetuosamente—, intentaré compensar las clases perdidas, trabajaré más duro que los demás para conseguirlo, iré a la sala de música al mismo tiempo que todos, tocaré cuando usted lo necesite, no necesito trato especial por lo que sucedió con mi padre. Creo que él hubiera preferido que yo siguiera mi propia línea y no me aprovechara de sus triunfos, déjeme valerme por mí misma, por favor.

El Sr. Cleen sonrió ampliamente ante sus palabras.

— Eres una grandiosa jovencita Bella. Y si quieres alcanzar el nivel, deberías comenzar desde ahora—comentó señalándole con la cabeza la puerta por la que todos habían desaparecido.

Bella se armó de coraje y caminó hacia el salón de música con el profesor pisándole los talones.

La sala de música era majestuosa en todo su esplendor, todo tipo de instrumentos se encontraban pulcramente colocados en vitrinas y armarios. Varios teclados electrónicos se encontraban perfectamente colocados uno detrás de otro con banquitos para que los alumnos pudiensen tocar y a la vez se asemejaba a la distribución de los pupitres en clase. Era como tener teclados en vez de pupitres. Si ella hubiera prestado atención, hubiera notado que los alumnos se ubicaban de la misma manera en la cual se encontraban en la clase, parecía que todo estaba calculadoramente colocado. Pero lo que más llamó la atención de Bella fue que todos los teclados apuntaban a una pequeña plataforma de madera brillosa en la cuál uno de los mejores y más preciosos pianos de cola color negro se encontraba allí. Bella supuso que ahí era donde el profesor enseñaba.

A pesar de todos los alumnos que se encontraban allí, la gran sala estaba completamente en silencio.

Bella frunció el ceño.

— Bueno, si prestas atención, todos los alumnos se encuentran en sus teclados, pero ciertamente la sala está muy silenciosa debido a los auriculares que cada uno tiene en sus orejas en estos momentos.

Ella rió al darse cuenta de los grandes auriculares que portaban sus compañeros.

— Cada uno necesita su espacio para componer y aprender, asique sencillamente se ponen los aparatos y hacen lo suyo hasta que yo corte la electricidad de los teclados para llamar su atención. Supongo que estamos bastante tecnologizados—rió.

— ¿El piano de cola es suyo, profesor?

— Ciertamente lo utilizo para enseñar alguna cosa que alguno no recuerde, pero últimamente permito que mis alumnos den algunos pequeños conciertos cada vez que terminan sus composiciones, se las demuestran a sus compañeros y por la reacción de éstos se sienten más seguros de sí mismos. A decir verdad, Edward a pasado por ese piano más que ningún otro. Tiende a finalizar rápida y perfectamente todas sus composiciones.

Bella agachó su cabeza.

— Al piano grande niña, muéstrame de qué estás hecha —alentó el profesor.

Los ojos de Bella casi se salen de sus órbitas.

— Yo, profesor, no se si...

— Oh vamos, no seas modesta.

Dudando se acercó al gran piano tomándo en cuenta de cómo el profesor llamaba la atención de sus compañeros. Miró hacia su alrededor buscándo involuntariamente a Edward, pero no estaba ahí.

— Bien alumnos, la señorita Swan nos demostrará si sabe mover sus dedos sobre las teclas —varios alumnos rieron entonces el profesor de percató de algo—¿Dónde está el Sr Cullen?—dijo con tono duro.

Ellos se miraron entre todos sin saber que responder. Bella no se animó a levantar su cabeza de las teclas. ¿Realmente iba a hacerlo?

— Aquí estoy—respondió Edward entrando al aula con un par de cuadernos en sus manos.

Por acto reflejo ella y todos los demás se giraron a verlo entrar despreocupadamente y sentarse en su teclado.

— Me gustaría Sr Cullen, que sea el ejemplo a sus compañeros y no salir de clase sin permiso.

— Lo siento profesor, olvidé mi composición de hoy en mi casillero.

El Sr Cleen asintió antes de volverse hacia Bella.

— Hablando de composiciones, ¿tiene algo para tocar Señorita Swan?

Bella iba a negar con la cabeza pero luego recordó lo que traía entre sus manos. Una de tantas composiciones de su padre se desplegó frente a ella.

Colocó todos los pentagramas en orden y suspiró sentándose bien derecha.

Pudo sentir murmullos que la ponían nerviosa. Pero lo que más la ponía nerviosa era el peso de la mirada de Edward sobre ella.

— Silencio por favor, todos vamos a escuchar, si pillo a alguien hablando durante la composición le restaré el 10% de la nota final

Varios alumnos se quejaron, pero luego el silencio se apoderó de la habitación.

— Cuando quieras —alentó el profesor animadamente.

Bella asintió mientras presionaba las primeras teclas. Jamás había tocado alguna composición de su padre que no fuere "Piece of Heaven" antes. Se sentía muy recorfontante. Como si él estuviese allí sentado sonriéndole. Bella sonrió y aumentó el ritmo mientras las demás notas pasaban. Juró ver de reojo la boca abierta de su profesor y algunos compañeros, pero no le prestó atención. Puso toda su voluntad en las partes más complicadas recordando que tocaba para su padre y que Edward la estaba observando. Los dos la escuchaban.

Las últimas notas quedaron flotando en el aire y después de un suspiro el aula irrumpió en aplausos y alagos hacia ella.

Bella pudo jurar que las lágrimas en los ojos de su profesor no tardarían en aparecer mientras éste la abrazaba felicitándola. Sus ojos viajaron por el aula viendo caras desconocidas y cuando se topó con los ojos de Edward él parapadeó volviéndo a la realidad y giró ignorándola con mirada de desconcierto.

"Ignoro pensando que no lastimo, y me lastiman ignorándome"


Holaaaaa!

Antes que nada FELIZ AÑO NUEVO!, uf, ¿me tarde bastante no? pero bueno, me tomé unas merecidas vacaciones en la playa y gracias a Dios volví totalmente inspirada. Estoy muy contenta de retomar mis fics y sobretodo de empezar NUEVOS! siii, fijense en mi perfil y ya empezé a escribir dos nuevos fics, uno para Marzo-Abril y otro para Junio! asique este año vengo con todo! jaja

El capi me costó bastante, asique espero que por lo menos les guste, hace mucho que no escribia PeaceOfHeaven y ahora me cuesta empezar denuevo ¬¬ pero acá estoy! para que sepan que nunca me voy a ir jaja, voy a intentar actualizar los demás tambien! Nos leemos.

¿Dudas, críticas, alagos?

REVIEW!

Mawee.