D.- LOS PERSONAJES SON DE STEPH MAYER, LA HISTORIA ES MIA, MUYYY MIA…..
Gracias a todas por leerme, como he dicho es mi primer fic, asi que no sean muy duras, se aceptan recomendaciones y criticas constructivas….
CAPITULO 2
"LA BIENVENIDA"
La vida me había cambiado por completo, volvía a quedar a merced de mi madre, eso no lo podía cambiar, pero si el que no manejara mi vida nuevamente, tenía que buscar rápidamente un trabajo, por lo menos sentirme libre con el poco dinero que ganara, era lo único digno que podía conseguir. Ahora nos encontrábamos viviendo en una de las mejores zonas residenciales de Miami, no era casa propia, se la proporciono el estado a mi padre por el tiempo que durara en su cargo, la casa era hermosa, para mí era una mansión comparada a lo que teníamos en Seattle, para Renée era estupenda, a veces no la entendía, antes de venir a vivir a florida la consideraba una mujer sencilla y ahora, solo se la vive gastando y gastando, quiero pensar que es una forma de castigar a Charlie, por lo de su infidelidad, pues ella alega que antes le cuidaba su bolsillo, trataba de ahorrar todo lo necesario para que él no se viera agobiado con los gastos, pero después de descubrir que lo que mi madre le ahorraba, él se lo gastaba con otra, pues adiós a las consideraciones con. La verdad lo compadezco, no es que sea fácil de olvidar ver a tu padre besándose con otra justo cuando le quieres dar la noticia que te acabas de ganar una beca por las más altas calificaciones, pero el hecho de creer que el amor que se profesaban tus padres se acabo y que la familia ejemplar en la que tu creías no existe, te hace dudar si realmente el amor es para siempre.
Ellos lucharon por su amor, mi abuela no quería a Charlie, los perseguía por donde quiera que anduvieran cuando tenían sus citas, mi madre aguanto muchos maltratos por parte de mi abuela, y mi padre siempre se porto como un caballero aunque le instaba a mi madre a que se fugara con él, ella siempre le contesto con una negativa, decía que quería salir de su casa con la frente en alto, y vestida de blanco, que no señalaran a su madre por el hecho de que su hija se fugara con el novio. Saber la historia de amor de ellos te hacia imaginar que el amor todo lo puede, pero que un tercero se interponga después de 17 años de casados, obvio que para Renée fue un golpe muy duro.
Ahora lo castiga con la billetera y haciendo que le compre todo lo que ella desea pero sobre todo que sea de marca, se puede decir que fue feliz cuando supo que yo ya había cambiado mi guarda ropa y mi manera de arreglar era muy diferente de cuando estábamos en Seattle.
Renée no era mujer muy sociable pero aquí en Miami, estaba rodeada de "amigas" con dinero, entre ellas me sorprendió escuchar el nombre de Esme Cullen a quien conocí el día de ayer, y quien se alegro de conocerme pues ya había escuchado mucho de mí por parte de Alice, quien por cierto se encontraba de viaje en Nueva York por unos bocetos y telas que necesitaba para su nueva colección, pero que al parecer el sábado regresaba para la fiesta de bienvenida, ah si!, una fiesta que estaban preparando mi madre y ella, pues al parecer la familia Cullen recibían a su "hijo prodigo" un sobrino que se había alejado de la familia por un buen tiempo y que ahora al parecer regresaba para quedarse.
Sabado 18 de Agosto 2001.
La fiesta de bienvenida se llevaría a cabo en la casa de la familia Cullen, la verdad lo que menos quería yo era ir a esa fiesta, no deseaba ser el centro de atención, solo esperaba que el primo de Alice acaparara más la atención que yo, para que nadie se percatara que yo estaba allí, mi madre se la paso insistiéndome en que tenía que ir, que era en mi honor y no debería hacerles quedar mal delante de la familia que para ella era muy necesaria mantener como amistad. Me puse un vestido strapless color nude que me llegaba a media pierna, y un par de zapatos color camel, (ver mi perfil) todo cortesía de Alice Cullen, el cabello opte por llevarlo suelto y un maquillaje muy al natural, ya tenía un poco de práctica y al parecer tuve un buen acierto, pues a todos les había gustado como me veía.
-¡Bella!, ¡te vez divina!, no lo puedo creer, es la primera vez que te arreglas sola, y me has dejado con la boca abierta, de verdad, amiguis, estoy a punto de soltar una lagrima,- comento Alice haciendo un ademan como si se estuviera secando una lagrima.
-Mi alumna me ha superado, y no puedo estar más orgullosa de ello. - seguía diciendo dando saltitos de alegría al verme bajar las escaleras.
- ¡Por dios Alice! ¿No crees que estas exagerando un poquito?
- Para nada, y espera a que te conozca mi primo, es un amor, estoy segura que le vas a fascinar.
- ¡Alto ahí ALICE CULLEN!- al gritarle se detuvo en seco y giro a verme.
-No quiero que empieces a serla de Cupido, ¿Oíste? No quiero que comiences a buscarme pareja, recuerda que estoy con mis padres y lo último que quiero es tener problemas con ellos.
- ¡Tonterías!- Bufo.- Por dios bella tienes 21 años, ¿cuándo piensa tu madre que vas a conocer chicos y enamorarte? a los ¿40 o 50? No estaría nada mal recordarle a tu mamacita que a tu edad, ella ya estaba casada y con una niña de 3 años. Así que por lo menos hoy olvídate de tu mama y disfruta de la fiesta que te ha preparado mi madre.- Solo rodé los ojos, como señal de que esta discusión la había ganado ella.
Al llegar a su casa de Alice abrí los ojos como platos, sabía que ella pertenecía a una familia de dinero, pero jamás me había percatado de que tanto, aunque claro no tenía el por qué saberlo, solo que me impresiono el ver su casa tan lujosa, daba miedo pisar los pisos de mármol su iluminación era preciosa, creaban un ambiente relajante y romántico, el diseño y la decoración de la misma eran exquisitos, tenían el sello de Esme Cullen, la verdad me sentía cohibida. (ver fotos en mi perfil)
Los invitados todavía no llegaban y decidí en ir a ayudarles en la cocina, quería sentirme un poco servicial, pues al final de todo esta fiesta era por mí, pero Esme me dijo que habían contratado un servicio de banquetes por lo que no era necesaria mi ayuda, ella solo estaba viendo que todo quedara perfecto, le pidió a Alice que me diera un Tour por la casa a lo que yo agradecí.
Alice se disculpo diciendo que tenía que llamar a una vieja amiga, Rosalie Hale a quien dejo de ver después de ir a estudiar Diseño de modas, sin embargo su entusiasmo radicaba en confirmar si asistiría su hermano Jasper Hale, el chico del cual estaba perdidamente enamorada.
Me quede sola en el área de la sala, viendo unas fotografías que estaban sobre una repisa, fue cuando vi una foto donde estaba Alice y el hombre que abrazaba a mi dios griego en el aeropuerto.
¡Claro! Ahora recordaba de donde me parecía conocido, era el hermano de Alice, Alice me había enseñado fotografías de su familia y si él era su hermano, eso quería decir que el hombre de mis sueños era ¿Su primo?
¡Por Dios! Empecé a hiperventilar, mis manos empezaron a sudar, pero que probabilidad había de que eso fuera cierto, tal vez era un amigo que fue a recoger al aeropuerto, no podía ser su primo o ¿Si?
– ¿Acaso has decidido acordarte de mí?- ¡No te has olvidado de que existo, Dios! ¿Sera posible? Dije levantando mi mirada al cielo, creyendo que nadie me escuchaba y que solo era un murmullo para mí.
Cuando de pronto escuche una voz que tenia bien grabada en mi mente…
-Pues yo no he dejado de pensar en ti ni un solo día, desde nuestro encuentro en el aeropuerto! Y no creo que logre olvidarte después de verte esta noche, permítame decirle señorita que usted está muy hermosa.
Al dar la vuelta para mirar al dueño de esa voz, vi como me recorría con la mirada de la cabeza a los pies, y con una radiante sonrisa. Por Dios que tenia este hombre que con solo verlo hacia que mis piernitas temblaran.
-¿Gracias?- mi respuesta salió como pregunta, pero que otra cosa podía decirle, si él estaba aquí eso significaba que mis sospechas eran ciertas.
-Por cierto que descortés de mi parte no la he saludado, Buenas noches, aunque a decir verdad es una excelente Noche, por lo menos ahora ya lo es.- Camino hacia a mi extendiéndome su mano para saludarlo y con una ceja levantada.
Dios! Senti una corriente electrica, que recorria todo mi cuerpo, alojandose entre mis piernas, no podía dejar que mis emociones me controlaran, tenía que controlarme, ese hombre me deslumbraba y no podía permitir que se diera cuenta del control que podia tener sobre mi, menos ahora que me estaba dando toda una imagen del perfecto Casanova de "no se me va una viva" conocía a muchos tipos como él, esos hombres que por creer que tienen una cara bonita, todas las mujeres estamos a sus pies. No lo conocía pero al verlo esa impresión me daba.
-Veo que ya se conocieron.- comento Alice bajando las escaleras en pequeños saltitos.
-Bueno… la señorita no me ha dicho aun como se llama….. Pero ya hemos tenido el gusto de habernos visto antes…. ¿No es cierto?.- Solo asentí y dirigí mi mirada a Alice.
-Entonces permítanme presentarlos,…. Bella él es mi primo Edward Masen Cullen….. Edward te presento a mi mejor amiga Isabella Swan…. mejor conocida como Bella.
-Mucho gusto.- comentamos los dos al mismo tiempo. Y soltando una pequeña sonrisa.
Y los tres nos dirigimos hacia al jardín, donde me di cuenta que ya habían llegado mis padres junto con mi hermana, por lo que debía mantenerme lo más alejada posible de Edward. Aun no sabian que era sobrino de Carlisle, y con la mente tan retorcida que tenia Renée era capaz de pensar que yo lo había invitado.
La gente empezaba a llegar, yo me encontraba sentada junto con mi hermana Jane, a quien tampoco le agradaban mucho las fiestas, que para bien de ella, mis padres optaron por retirarse temprano, lo que me sorprendió fue que Renée me permitió quedarme, pero claro después de la insistencia de Alice, a quien nadie le puede negar nada, eso si antes de marcharse dejo sus recomendaciones, Quiero que te comportes, no quiero ningún chisme tuyo de lo que suceda esta noche, Isabella, tu padre y yo confiamos en ti.
Una vez que se retiraron mis padres y hermana, comenzaron a marcharse la mayoría de la gente mayor, quedándose solo los jóvenes.
-¡Ahora si muchachos, empezara la fiesta! Grito Alice, e hizo una señal al Dj para que cambiara el ritmo de la música.
El vivir con Alice por 4 años tuvo muchos beneficios, a decir verdad, desarrolle el gusto por la música, ambas nos inscribimos a unas clases de baile tanto de música latina, como de todos los géneros por haber, por lo menos ya no pisaba a nadie y sabía moverme muy bien, claro no tanto como Alice a quien catalogue como la reina de la pista.
Cuando íbamos a clubs nocturnos, no nos sentábamos, hasta que ya no aguantábamos los tacones, algunos chicos nos hacían plática, pero la verdad es que ni Alice ni yo íbamos a platicar, solo queríamos bailar.
Sin embargo esta noche no quería bailar, la verdad es que deseaba conocer a Edward, las mariposas en el estomago se estaban haciendo mis amigas tan solo el sentirme observada por él hacia que mi piel se pusiera chinita, yo quería ser la chica que acaparara toda su atención, aunque claro no era a la única a la que había deslumbrado, Alice lo presento con todas sus amigas, así que ya había logrado un sinfín de admiradoras y qué decir de las mamás de ellas a quien veían en él como el mejor prospecto de marido para sus hijas.
Claro a excepción de Renée quien luego de presentárselo como el sobrino de Carlisle, solo se digno en decir que no le agradaba, y que si yo pensaba poner mis ojos en alguien que valiera la pena ese era Emmett Cullen, por que el si era un Cullen y con un prestigio ya reconocido.
Cuando la primera canción para bailar se escucho todos saltaron a la pista, mientras que yo solo me dirigí al área de bebidas, no es que fuera aguafiestas, pero Alice estaba con su grupo de amigos y yo solo era la recién llegada, no sentía que encajaba dentro de ese círculo.
-¿Aburrida?- pregunto un rubio de ojos azules, a quien Alice me había presentado como Jasper Hale.
-¡No! No es eso….. es.. solo que…
-Sientes que no encajas.
-¡Exacto!.- caminamos hacia unas sillas alejadas de la pista y el bullicio.
-No te preocupes, yo tampoco siento encajar, pero estoy aquí por mí hermana.- Señalando a la rubia despampanante con cuerpo de envidia que bailaba en esos momentos con Alice.
-Insistió tanto en que viniera a la fiesta.. que por cierto es en tu honor y parece que la única que no la disfruta eres tú.
-No es del todo cierto… la fiesta esta de lujo… y no solo fue para mí, también es para el primo de Alice.
- Cierto.- Dirigiendo la mirada a Edward, quien al percatarse de nuestras miradas frunció el seño, como señal de disgusto.
Tuve una plática muy amena con Jasper, esa noche supe que a pesar de tener 24 años era vicepresidente en la compañía de su padre, quien era dueño de una las compañías más exitosas en la construcción en la Florida, pese a ello Jasper emanaba sencillez, tenía una personalidad que imponía, pero tenía la facilidad para convertirse en tu amigo, te daba tanta confianza, que no me di cuenta ni cómo pero le conté toda mi vida, ahora entendía por qué mi amiga estaba completamente enamorada de él.
Me dijo que en su empresa estaban buscando a una persona para el puesto de Jefe administrativo y que fuera el día lunes a una entrevista, que el hablaría muy bien de mi, y que era probable que me quedara con el puesto.
-Muchísimas gracias, Jasper, espero no defraudarte.-
-Confió en ti…. Por lo poco que me has contado y por lo que me he dado cuenta.. se que no lo harás.- Con una sonrisa se puso de pie y extendiéndome su mano dijo:
- ¿Y ahora qué te parece si me lo agradeces bailando conmigo?
Solo sonreí y asentí con la cabeza, nos dirigimos a la pista y en ese momento estaba una compilación de música electrónica, (ir a mi perfil).
Pareciera que el hablar con Jasper me había relajado o tal vez era la compañía, me olvide de Edward y disfrute la música y el baile. El notar los movimientos de jasper hicieron que me desinhibiera, pues moví mis caderas como nunca, jasper me hacia girar y saltar, nos divertimos como niños. Fue entonces que me percate que no veía a Alice en la pista, la trataba de buscar con la mirada, pero no se veía por ningún lado, hasta que vi a Edward en una esquina y se puede decir que si las miradas mataran, Edward estaría sentenciado a cadena perpetua por mi muerte.
Pedí a Jasper ir a descansar, no es que Edward me hubiera intimidado, pero no encontraba a Alice y necesitaba saber quien me llevaría a casa. Después de disculparme con Jasper por dejarlo un momento solo, me dirigí al interior de la casa, cuando de pronto sentí un jaloneo en mi brazo derecho que me hizo voltear hacia mi verdugo.
-¿Se puede saber qué diablos estás haciendo?- Dije zafándome de un tirón.
-Eso debería preguntarte yo… ¿no se supone que eres la mejor amiga de Alice?- Edward se notaba profundamente molesto, pero no entendía el por qué de esa reacción.
-No se supone… lo soy...- Dije en un tono cortante y levantando una ceja.
-Pues allá afuera no parecía… ese chico con el que has estado coqueteando… es el chico del cual tu mejor amiga ha estado enamorada toda su vida, y tú….
-¡Momento!- levante mi mano como signo de Stop.- En ningún momento he estado coqueteando con Jasper, y claro que se que es el chico del cual Alice está enamorada…. Lo que no entiendo es por qué estoy aquí parada dándote explicaciones a ti.- Seguí caminando hacia las escaleras de la casa necesitaba encontrar a Alice si su primo había pensado eso de mi, quería decir que probablemente Alice ya estaba tejiendo telarañas en su cabecita.
-Pues dudo que la encuentres Alice debe estar muy molesta contigo, pensé que sabias la regla de no inmiscuirte con los galanes de tus amigas. – Juro que estaba a punto de dejarle un tatuaje de mi mano en su bello rostro, pero no tenía por que seguir excusándome con él, la que me interesaba era Alice, así que solo lo fulmine con la mirada y subí al segundo piso.
Después de buscar en cada una de las puertas del segundo piso, encontré a Alice recostada en la cama, y a una Rosalie saliendo de la habitación, pero no sin antes darme un pequeño empujón con el hombro y dirigirme otra mirada de pocos amigos.
Perfecto! Este día seria muy conmemorable seria el día de "Golpeen a Bella" o mejor dicho, "asesinemos a bella".
-¿Alice?, ¿te ocurre algo?- Tú qué crees tontita, imagínate que tu mejor amiga baile de una manera tan provocativa con el chico que te gusta. Me contestaba mi propia conciencia.
-Bella! ¿Te puedo hacer una pregunta?
-Claro Alice, dime.-
-A ti te gusto… Jass.. Mi Jasper?.- Edward tenía razón, bendita la hora en que acepte bailar con él.
-Alice, por supuesto que no tontita, sabes muy bien que no me gustan los rubios.- la abrace y trate de sacarle una sonrisa.- hablamos sobre una vacante en su empresa…. Y antes que empieces a crear historias en esa cabecita tuya, déjame decirte que también hablamos de ti….
Su cara era un poema, sus ojitos saltarines y su sonrisa estaban ansiosos por saber que me había dicho Jasper de ella.
-Habla, Bella por Dios! Dime que te dijo?... ¿te pregunto algo de mí?… ¿de qué hablaron?
-Tranquila… una pregunta a la vez.- Me dijo que habías llegado muy cambiada, que te habías convertido en una hermosa mujercita- Me pregunto si dejaste un novio y hablamos del puesto vacante en su empresa…. Eso fue todo amiga… créeme Alice, jamás imagine que aceptar bailar con Jazz te hubiera puesto así, de haber sabido te juro por el osito Bimbo que ni siquiera hubiera entablado una plática con él, y si te hace sentir mejor, cancelare la entrevista de trabajo.
- Noooo… claro que no tonta, es tu oportunidad… estoy segura que Jasper te conseguirá algo excelente para ti, y será la puerta para independizarte…. No te preocupes tal vez estoy muy sensible por la visita de Andrés.
-La visita de Andrés? Que Andrés?
-El que nos visita cada mes, !oh bella tontina!
Era un alivio saber que no había pasado a mayores lo de Jasper, y no me vería forzada a rechazar esa oportunidad de trabajo.
-Te quedaras a dormir aquí en mi casa, verdad Bella?
-Sabes muy bien que no Alice, tengo que regresar y por cierto ya es muy tarde, así que más vale que muevas tu trasero y me lleves de regreso.
-Yo te puedo llevar, Bella, ¿claro si gustas? Era jasper quien se había ofrecido a llevarme, no quería mas altercado con Alice y al ver que del sofá se levantaba un Edward igualmente molesto como lo había dejado con anterioridad, no me quedo otra que rechazar su ofrecimiento.
-Gracias Jasper, pero es mucho de lo que te desviarías del camino.- dirigí mi vista a Alice a quien le hice un guiño con el ojo.- Además Alice me prestara su carro, así que no tienes de que preocuparte.
-Bueno, en ese caso, me retiro, Alice, espero volver a verte pronto, que pasen buenas noches.
Se dibujo una sonrisa de oreja a oreja en el rostro de Alice al igual que un sonrojo.
-Tierra llamando a Alice, despierta mujer y dame tus llaves.
-Claro que no, yo jamás dije que te prestaría mi carro.- Abrí mis ojos como plato, Alice era muy posesiva con sus cosas pero no creía capaz de no prestarme su carro.
-Bella no conoces la ciudad… y eres un poco atrabancada cuando estas desubicada en una ciudad.
Lléveme mi mano al pecho como signo de dolor.- Eso ha dolido Alice Cullen, pero no te preocupes alcanzare a Jasper y le diré que me dé un aventón...
Iba a hablar Alice cuando la interrumpió Edward.- No te preocupes enana yo la llevo-….
No, eso no, por favor no. Mi mente gritaba ¡Auxilio! No deseaba estar a solas con él. Mis ojitos le imploraban a Alice que le dijera que no, pero en su mirada vi, el sello de venganza, estaba segura que aunque hubiera quedado aclarado el tema de Jasper, le quedaba la espina del desquite, y en ese momento el destino se lo puso en bandeja de plata.
-Perfecto! Dijo Alice dando saltitos como un saltamontes.- Edward va y te deja y él se trae de regreso mi Porsche sirve que te vas aprendiendo el camino bella de tu casa a la mía y viceversa.
-La verdad es que no quiero causarle molestias a tu primo… además tu me trajiste y tú me llevas.
-No es ninguna molestia.- me señalo el camino hacia la puerta.- y fui tras él.
Esta era una señal de que la noche aun no terminaba.
Caminamos hacia la cochera en un incomodo silencio, yo no seria la primera en hablar, despues del modo en que me habia tratado, ¿que derecho tenia él para tratarme asi?. Edward abrió la puerta del copiloto para que yo entrara, subí sin dirigirle la mirada, me senté y cruce mis brazos, no tenía pensado en sostener una conversación con él en lo que durara el trayecto a mi casa. Se suponía que tendría que aprender el camino de la casa de los Cullen a mi casa, pero con la velocidad que manejaba Edward era casi imposible.
-¿Así que no hablaras conmigo?- Pregunto mirándome de reojo.
-¿Hay algo de lo que tengamos que hablar usted y yo?- Fue mi turno de preguntar, pero sin regresar a verlo.
-Bella… Lo siento….- Susurro mas para él. Me di cuenta que ya habíamos llegado a la zona donde vivía.
-¿Dijiste algo?- pregunte poniendo una mano en mi oído como señal de que no lo había escuchado.
-Si… dije Lo siento, lamento el altercado que tuvimos en casa de mis tíos…. No sé que me paso, no suelo comportarme así.- Su cara mostraba señal de arrepentimiento.- ¿Podrías… perdonarme?
Estábamos justo en la entrada de mi casa, las luces estaban apagadas, quería seguir conversando con él, decirle que entendía su enojo, pues eso demostraba que se preocupaba por Alice, pero justamente cuando iba a dar mi contestación, se prendieron las luces de la entrada de la casa, señal de que Renée estaba esperándome y estaba mirando lo que estaba haciendo. Así que salí deprisa del carro y me dirigí hacia la entrada casi corriendo rogando a Dios no caer en el camino, solo murmure un Gracias no quería dar más explicación, pero él decidió bajarse y acompañarme hasta la puerta.
-Espera… No me has contestado.- Regrese a ver su rostro, quería decirle que no había problema, pero justo cuando iba abrir la boca. Mi madre salió…
-¿Que es lo que tienes que responderle Isabella?- ¡Diablos, diablos, diablos! Renee hizo su gran aparición, y ahora que respondía a ello, no quería que se enterara de la verdad, que Edward me jaloneo porque pensó que andaba flirteando con el galán de mi amiga, en buen lio estaba metida.
-Buenas noches Sra. Swan.- Saludo Edward de manera educada e inclinando un poco su rostro.
Renee solo lo vio de forma despectiva, cruzo sus brazos sobre su pecho y continúo diciendo:
-Que es lo que tiene que responderle mi hija?- yo solo mire a Edward con una mirada suplicante que no le dijera la verdad, y parece que lo entendió.
-Ohh!... Lo que pasa es que mañana tenemos pensado salir a la playa, como sabe acabo de regresar y mis primos han preparado esta salida y… me preguntaba si… isabella querría ir?- El si que era el maestro de las mentiras, con qué facilidad le salió.
El rostro de renee se giro hacia mí, como esperando que yo contestara. Aunque sabía perfectamente que esperaba ella que fuera mi respuesta.
-Muchas gracias Edward pero me será imposible acompañarlos, discúlpame con Alice y dile que gracias.
Edward se dio media vuelta y se retiro, Renee se hizo a un lado para que yo entrara y cuando cerro la puerta tras de ella, empezó el interrogatorio.
-¿Se puede saber por qué te trajo él a casa?- Sabia que no le había simpatizado en lo mas mínimo Edward a mi madre, ahora entraba en el mayor conflicto de mi vida, estaba segura que no me dejaría siquiera ser su amiga.
Bienvenida a casa Isabella Swan….
Hola! Si,,, no tarde mucho en subir el segundo capitulo, es que ya lo tenia escrito, ahora si el proximo sera hasta la proxima semana, gracias a todas las que leen mi historia,
soy primeriza en esto, no soy escritora solo estoy dando a conocer un poquito de mi historia, en algunos datos probablemente sean erroneos pero es que me estoy basando en
mi diario y al transcribirlo recuerdo otras cosas que tenia olvidadas, los hechos sucedieron tal y cual se relatan aqui, los lugares, y ubicaciones fueron cambiados, cualquier parecido
con la realidad es mera coincidencia.
Si alguien se ofrece como mi Beta se lo agradecere infinitamente, como he dicho no soy escritora, solo estoy narrando lo sucedido.
Y les agradeceria si me dejaran un Review, con sus comentarios, con ellos sabre si continuo con la historia o hasta aqui la dejo.
Saludos a todas y gracias por pasarse por aqui...
