Disclaimer: Digimon no me pertenece, este fic es con el fin de entretener a los lectores, espero que sea de su agrado n_n


12:

Celos

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Mimi se tentaba el chichón, no podía creer que tenía que hacerse la idiota en deportes para que Matt no sospechara de ella, de lo contrario, él inmediato se daría cuenta, había sido muy descuidada respecto a su imagen como ladrona, podría reconocerla, así que lo que tenía que hacer, era actuar totalmente distinto a la ladrona.

Su linda madre entró, con las manos tras la espalda.

—Traje algo para quitarte ése chichón horrible —le dijo la señora.

Fue entonces que enseñó el martillo, esbozó una sonrisa escabrosa y siniestra y su mirada era psicópata.

—¡Mamá… basta con una bolsa de hielo! —Mimi se levantó de un brinco de la cama y su mamá empezó a perseguirla, con toda la intención de "clavar" el chichón.

Llegó el día que los amigos de Mimi arribaron a Japón. Parecía que se habían puesto más guapos, sobre todo Brandon que se dejó crecer un poco el cabello y Ethan no quedaba atrás, mientras que Lee presumía ahora unas rastas que iban muy bien con él. Los tres jóvenes serían sus vecinos. La misma organización movilizó los papeles para que los chicos quedaran en el mismo instituto que Mimi.

—Buenos días jóvenes —saludó el profesor Yamamura, muy animado—. Les tengo una sorpresa, resulta que el día de hoy se integran tres alumnos nuevos a nuestra escuela y los tres estarán en este salón, por favor, sean amables con ellos, vienen desde América, así que denles la bienvenida.

El maestro señalaba con ambas manos hacia la puerta, pero está no se abría, el profesor tenía una sonrisa plasmada en su rostro.

—Parece que en América les sobran estudiantes por eso los mandan a Japón —escupió Matt, mirando fijamente a Mimi quien se dio cuenta de la indirecta.

Mimi se hizo la desentendida, aunque le dieron ganas de ahorcar al rubio que sonreía con malicia.

La puerta se abrió y dejó ver a un chico moreno, de rastas, llevaba puesto unos enormes audífonos y movía la cabeza, todos supusieron que era por el ritmo de la música que iba escuchando, además de que a pesar del uniforme, que por cierto este iba desarreglado, podrían jurar que el muchacho escuchaba rap.

—Hola, me llamo Lee Murphy, tengo 17 años dentro de poco cumpliré los 18, vengo de Los Ángeles —habló el chico, mejor dicho, gritó pensando que sus compañeros no lo habían escuchado.

Todos se le quedaron viendo porque no se quitó los audífonos para nada, lo siguieron con la mirada hasta que él se sentó y puso sus pies sobre el pupitre, volviendo a su ritmo.

—Gracias, Murphy —dijo el profesor, igual impactado por la falta de atención del muchacho.

El chico tan sólo levantó la mano.

De nueva cuenta, la puerta se abrió y dejó entrar a un joven muy atractivo, de ojos enormes color miel-verdoso, de bonitas facciones, alto, delgado, de cabello rubio con unos mechones castaños, bastante atractivo el joven, que hizo que a las chicas los ojos les brillaran con ilusión, unas voltearon a ver a Matt, quien escuchó algunos susurros:

—Pero Matt sigue siendo más guapo.

—Bueno, sí, pero míralo, es un Dios… ¡está guapísimo! —señaló la otra chica.

—Sí, bueno, yo digo que los dos, están guapísimos —observó la amiga.

El joven miró a toda la clase y esperó a que el profesor le otorgara la oportunidad de hablar con un amable ademán.

—Sí que es lindo —admitió Sora, dejando escapar un ligero suspiro, Tai se le quedó viendo, molesto.

—Buenos días, compañeros, me llamo Brandon Goodrich, tengo 18 años, al igual que Lee provengo de Los Ángeles, pues debido a que nuestros padres trabajan en la misma compañía y al abrir una en Tokio, nos hemos mudado a Japón, claro, nuestros padres prefirieron que viviéramos en Odaiba, pues les ha parecido un lugar maravilloso, esta por demás decir que yo me he enamorado de esta ciudad desde que llegue —habló el rubio, sonriendo de la manera más angelical posible, haciendo que varias chicas suspiraran al unísono.

La jovencitas estaban más que emocionadas al verlo pasar junto a ellas, sus ojos parecían brillantes estrellas, hasta que estas se les cayeron al ver como Brandon corrió como niña, sí, una niña que andaba en un campo lleno de flores y fue abrazar, para sorpresa de todos, y más para Sora, cuando Brandon cerró sus brazos alrededor de… ¡Tai!

Mimi se tapó la boca con las manos para evitar empezar a reírse a carcajadas, pobre Sora lo que le esperaba, también le causaba gracia ver a todos sus demás compañeros con la quijada desencajada por el asombro y Tai todo nervioso, con gotitas de sudor en su rostro y con cara de martirio. Sora batallaba para despegar a Brandon de Tai quien parecía suplicar porque Sora lo hiciera rápido, pero Brandon parecía gato celoso con su presa, mirando con mucho desafío a la pelirroja.

La puerta se volvió abrir, pero nadie tenía su atención puesta en ella ni de la persona que había entrado, todos estaban concentrados en la escena de Sora, Tai y Brandon, incluso el profesor que quería intervenir para que no hubiera una pelea, no le hizo caso. Un joven de cabello negro azabache, alborotado, más bien parecía no habérselo peinado, de ojos grises y poco expresivos, se notaba cansado, se sentó tras de Mimi. Unas chicas que voltearon a verlo, cuchicheaban cosas como:

—¿Él es el tercero? ¡Ay, pero si está guapísimo! Espero que no sea como Brandon, sino que desperdicio…

—Ni que lo digas, míralo, tiene unos ojos hermosos, aunque se ve cansado… —la joven se quedó callada cuando aquel joven volteó a verla y clavó sus fríos ojos en ella, luego él sonrió con coquetería, la chica inesperadamente se desmayó.

—Soy Ethan y tengo 18 —habló el chico para sí, sólo Mimi alcanzó a oírlo.

—Tarado, eso se hace allá enfrente —le avisó la joven en un murmuro.

—Me basta con que lo sepas tú —respondió Ethan, observándole sus ojos castaños.

Mimi viró la mirada hacia delante, Ethan no dejaba de ser extraño.

—Ah, ya veo porque mandan a sus rarezas aquí a Japón —dijo Matt, satisfecho de volver hacer enojar a Mimi que esta vez se levantó de la silla con la mano hecha un puño y en el cual sobresalía una venita.

Gran parte de la clase del profesor Yamamura, fue un zafarrancho, con lo de Brandon, Tai y Sora, luego con la chica desmayada por la emoción de que Ethan le haya sonreído, tuvieron que llevarla a la enfermería, Mimi a punto de golpear a Matt por los comentarios burlescos hacia ella y los nuevos estudiantes, Lee, era el único desconectado de todo, él seguía en su ritmo, moviendo sus manos como si estuviera tocando la batería.

Una vez pasado todo aquello, el profesor le pidió a Ethan presentarse formalmente, siendo el chico más apático quien sólo dijo su nombre y edad y volvió a sentarse tras de Mimi.

Ethan le pidió un lápiz prestado a Mimi, pero al momento que ella volteó para dárselo, él la tomó de la barbilla y se acercó demasiado al rostro, fijando sus grises ojos en los rojos labios de la castaña; Matt sintió algo muy caliente le recorría por dentro de sus entrañas, se levantó bruscamente haciendo que la silla chillara al hacerlo, cuando se percataron de la acción del rubio, éste se quedó inmóvil, pensando el por qué lo había hecho, fue rápido al pedir permiso para ir al baño, por tal de no quedar como idiota.

En el baño, no entendía el por qué le había molestado que ése chico tomara a Mimi así, tal vez era irrespetuoso, ya ni él cuando se encontraba con una niña tan linda como Mimi, pero aún así, Ethan no tenía ningún derecho, acababa de llegar y ya andaba tratando de conquistar a la chica más hermosa de la escuela… se miró al espejo, Mimi a escasas dos semanas, ya traía locos a casi todos los estudiantes del instituto, y él… él al parecer ya se estaba incluyendo en ésa lista. Se mojó la cara, era imposible, él jamás podría fijarse en alguien tan torpe y despistada, desobligada, irresponsable como Mimi, primero se enamoraba de Yolei antes de que Mimi, eso era más creíble, entonces recordó a la ladrona, ya la extrañaba, quería volver a verla, pero luego una pregunta surgió en su cerebro, ¿por qué pensaba en Mimi y luego pasaba en la Ladrona?

—Pensé que se había fugado de mi clase, Ishida —comentó el profesor cuando Matt entró al salón, pues estuvo más de quince minutos en el baño.

—Lo siento, profesor —respondió Matt, dirigiéndose a su asiento sin pena alguna.

No pudo evitar lanzarle una mirada al chico, que jugaba discretamente con un el cabello de Mimi, lo hacía tan sutilmente que la castaña no se había percatado, pero Matt se molestó por ese hecho, clavó sus ojos en el pizarrón, esperando ignorar lo que pasaba a su lado.

La clase terminó unos minutos después. Matt miraba de reojo a Mimi, el nuevo estudiante no dejaba de hacerle preguntas a Mimi y eso estaba haciendo enfadar a Matt, qué tanto tenía que estar preguntándole a Mimi.

—Mimi, oye, ¿me puedes hacer un favor? —interrumpió Matt.

—Sí —Mimi le miró, sus ojos transmitían alivio de que alguien interrumpiera su charla con Ethan.

—Ah, pues mira, como eres chica, quisiera que me acompañes para ir de compras después de las clases, es que quiero comprar un regalo para alguien muy especial, ¿me acompañas? —dijo Matt que sonreía tontamente, ni él sabía por qué lo estaba haciendo.

—Por supuesto, cuenta conmigo —aceptó Mimi que también sonreía tontamente.

Pero Mimi por dentro estaba que ardía de coraje, ¿cómo estaba eso de «como eres chica»? Qué Matt no se había dado cuenta de eso desde hacía tiempo, estaba por reclamarle, desafortunadamente le agradecía el hecho de que así, Ethan dejara de molestarla.

Matt siguió sonriendo con torpeza y señaló hacia Tai, como informándole a la castaña que iría con ellos, pero lo sorprendió que Mimi lo tomara de la mano de una forma suplicante.

—Este… ¿tienes la tarea de matemáticas? Lo que pasa es que no le entendí bien y me revolví… —habló Mimi con una voz extraña, pero lanzaba discretas miradas hacia Ethan que estaba concentrado mirando por la ventana.

—Sí, pero no te pienso dar copia, de otra forma, nunca aprenderás —contestó Matt de una manera grosera y agitó su mano por tal de que Mimi le soltara, ella entendió, pero le lanzó una mirada de rencor.

—Yo te puedo ayudar, soy muy bueno en matemáticas, ¿lo sabías? —se ofreció Ethan, poniéndole una mano en el hombro.

—Pero si quieres luego te explico, ten, toma mi libreta —Matt rápido sacó su libreta, de hecho lo hizo en un flash, se la ofreció caballerosamente a Mimi, mientras miraba con molestia al chico.

—G-gracias —mustió la castaña, muy desconcertada por la actitud de Matt, si hacía menos de un minuto que le había dicho que no, y ahora, hasta se había ofrecido a enseñarle.

Matt esperó a que Ethan volviera a contemplar el cielo, para ir tranquilo con su amigo Tai, aunque a cada tres segundos volteaba a ver que el nuevo estudiante no estuviera tocando a Mimi.

Tai estaba sudando frío, en medio de Sora y Brandon, nunca pensó estar en una situación así, los dos chicos lo jalaban como si él fuera un muñeco de trapo que era peleado por un par de niños. La pelirroja le lanzaba una mirada asesina a Brandon, quien también le observaba con profundo desafío. Entonces llegó Matt, cerró los ojos frente a los chicos y muy concentrado dijo:

—Los declaro marido y marido…

Sora dejó de forcejear por lo que su amigo dijo, soltando a Tai y haciendo que el castaño fuera a parar al pecho de Brandon quien lo abrazo como si fuera un enorme oso de peluche recién recibido.

—¡PEDAZO DE ANIMAL, COMO QUE ME DECLARAS MARIDO Y MARIDO, IMBÉCIL! —exclamó Tai, enojadísimo que se separó de Brandon en menos de un parpadeo y ya estaba tomando del cuello a Matt.

—¿Qué? En realidad haces mejor pareja con él que con Sora, sin ofender, eh Sora —continuó Matt, divertido.

—¡A mí me gustan las chicas! —reconoció Tai en puros gritos, haciendo que todos le prestaran atención.

—Bueno, pues ese gusto puede cambiar, mira que ya tienes un admirador —indicó el rubio con una mirada cómplice y señalando a Brandon.

—¡Ni lo digas… dicen que son 7 años de mala suerte! —Tai se notaba preocupado.

—Pues mejor que caigan de una buena vez, para los 25 ya estarás libre, a menos que te guste —Matt le encantaba hacer enojar a Tai.

—¡Cállate maldito! —le exclamó Tai, furtivo de Brandon.

Mimi miraba aquella escena, se dio cuenta que Matt se burlaba del pobre de Tai, y sí, pobre, porque conociendo a Brandon, cuando alguien le gustaba, poco le importaba que tuviera novia, aunque ésta novia fuera Sora, así que iba a ser algo muy interesante.

—¿Pidiendo apuntes de matemáticas? —Observó Ethan—. Y además, esta ecuación está mal, ese no es el resultado…

—Cállate, ya lo sé ¬¬ —le dijo Mimi, muy consciente de la verdadera razón del porque había pedido a Matt la libreta, pues ya no soportaba a Ethan.

—Quieres que finjamos que no te conocemos, pero a veces eres muy rara —le habló Ethan, siendo muy cauteloso de que los demás no lo escucharan.

—El burro hablando de orejas, sí tu eres la persona más rara que yo he conocido —reprochó Mimi, mirándolo cansinamente.

—Como sea, voy bien, podría ser actor, seguro tendría a muchas chicas lindas a mis pies, ¿quieres ser la primera? —le dijo arrogante a Mimi.

—Idiota —bufó ella, con enormes ganas de bofetearle, pero se contuvo.

—Tal vez, pero soy muy atractivo, mira —señaló el muchacho, sonriendo radiante a unas chicas que hasta se desmayaron, fuera su extraña forma de ser, Ethan realmente era guapo.

Mimi se admiró de lo rápido que aparecieron los enfermeros con camilla y llevaron a las chicas a la enfermería, aquello no se veía todos los días.

—Sólo deja que te conozcan y se darán cuenta de lo idiota que puedes ser —contestó Mimi, sin dejar de mirar la puerta.

—No te hagas, Mimi, tú hace tiempo estabas loquita por mí, ¿acaso no te acuerdas?

—¿Qué si no me acuerdo? Fue lo peor que me ha pasado en mi vida, así que no me lo recuerdes… ahora, hazte a un lado que verte ya es motivo de que me dé nauseas —la castaña lo empujó un poco, trató de ser lo menos agresiva para que no se viera feo, pero si por ella hubiera sido, lo arrojaría por la ventana encantada y sin ninguna contemplación y sin pena alguna objetar que había sido sin intención, algo así como: ups, fue un accidente.

La pelea entre Matt y Tai, y la de Sora con Brandon, fue interrumpida cuando se asomó una bella jovencita de la misma edad que Matt, de cabello largo que le llegaba un poco más debajo de la cintura, de color vino y unos enormes ojos color lila, la muchacha entró corriendo y se abalanzó sobre Matt, sorprendiéndolo, y lo llenó de besos todo el rostro.

—¡Ya volví, amor! —gritó la chica, dándole un tremendo beso al rubio que llamó la atención de todos ahí.

Mimi que quedó boquiabierta, admirando aquel profundo beso que hizo que dentro de ella se empezara a levantar un fuego salvaje; Mimi se levantó de golpe, empujando la silla, parecía que una fiera se había despertado dentro de ella y no podía ocultarlo, clavaba sus castaños ojos en aquella parejita que se besaba apasionadamente, pero le dolió cuando Matt rodeó a la chica con sus brazos.

—¡¿Quién demonios es ésa?! —preguntó Mimi, muriéndose de celos, tanto que Ethan tuvo que agarrarla porque seguro se iba a ir como fiera contra aquella chica.

—Naoki, por favor —alejó Matt, sutilmente, ya que se cansó del beso.

—Amor, es que te he extrañado mucho, además de que no me has llamado mientras estaba enfermita, pero ya volví, para estar contigo y ser tu musa de inspiración… ah, te amo —y otra vez le plantó otro beso.

A los dos chicos no les importaba que el salón los estuviera viendo, se exhibían sin pena alguna, como si se quisieran comer, Naoki jugaba con el cabello del chico y él, acariciaba su espalda.

Mimi estaba como fiera, sacaba fuego por la boca, en ese momento no pensaba, sólo quería ir hacia ellos y separarlos como diera lugar si tenía que hacer uso de una palanca, lo haría, no soportaba ver como Matt besaba a la tal Naoki, que en esos momentos la odiaba a muerte. Ethan le puso una manos sobre el hombro, la giro y colocó sus manos en su estrecha cintura, la llevó hacia su cuerpo y le plantó un beso. Mimi no se lo esperaba, estaba atónita, parpadeaba incrédula mientras recibía aquel beso que transmitía un bonito sentimiento del chico, le estaba agradando, tanto que la tensión, desapareció, cerró los ojos.

Ése nuevo beso hizo llamar la atención de todos los chicos, las muchachas dejaron escapar varios suspiros, mientras veían el beso que Ethan y Mimi se daba, que a comparación del de Matt y Naoki, el de la castaña era más bonito y romántico.

—Parece de película —habló una chica, mirando embelesada la escena.

—Ah, yo quisiera estar en lugar de Mimi —habló su compañera.

Matt al escuchar el nombre de Mimi, alejó a Naoki bruscamente y rápido volteó a ver, encontrándose con aquella escena del beso, el rubio quedó boquiabierto, su corazón palpito con fuerza al momento que empuñó las manos, la rabia lo invadió, en su mente estaba la idea romperle la cara a Ethan, sintió que dentro de él, algo muy feo se estaba despertando y lo que más le dolía, era ver que Mimi estaba recibiendo aquel beso sin oponer resistencia.


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Hola, cómo están?? Espero que el capitulo sea de su agrado... y hay nuevos personajes, espero su opinión para saber que tal les parecio, si??

mfsuzu-chan: Hola, gracias por tu review!!!, jeje, sí, creo que me quedó algo confuso el capítulo, pero lo bueno es que sí le entendiste n_n gracias también por haberte tomado un valioso tiempo para leer el chap, por que estoy segura que te desvives por los estudios xD así como yo -_- (ajá ¬¬) jeje, weno, luego platikmos, t cuidas ^^

Blue Flower: Hola, muchas gracias por tu comentario, y por darme animos :D y bueno, pues quise dar a entender que Mimi roba por el bien de las personas necesitadas, que bueno que te guste este fic, mil gracias ^^

Nailea: XDD me encanto la nueva terminología trágicoenfermos, ya aparecera en el diccionario de la real academia española :P jeje, bueno, gracias por tu review amiga!! ahh me motiva mucho para seguir, y weno, pss a ver que opinas de los personajes nuevos, Brandon, Lee, Ethan y Naoki y bueno, después saldrán mas :P en cuanto los remedios de la mamá de Mimi... dan miedo O__O que bueno que haya sido de tu agrado, amiga, un besote desde México!! n_n nos leemos, bien por aquí en uno de tus fantasticos reviews o en una nueva historia tuya o la continuación de tu fic ^^ sabes que es lo malo de la influenza ¬¬ que andas catorrienta y la gente que te ve, se aleja bien discreto y se cubren las bocas... que mal plan ¬¬

Sakura Tachikawa: Que alegría que te haya gustado el capitulo, aunque no fue muy romántico -_- pero voy aprender contigo :D ah, sí, sí me dejaste review en el capitulo 10, gracias ^^ entiendo, maldita gripe y lo malo es que la gente que ve que tas enferma se hace a un lado ¬¬ jeje, bueno, sí a mi también me gustaría charlar contigo ^^ y que ojala y dentro de poco tengas internet en tu casa, por que eso de ir a un ciber es una lata, luego andan las maquinas bien lentas ¬¬ nos leemos ya se bien por aquí o en un nuevo fic tuyo, me encantan!!

Adrit126: Hola!! sí, es que tu país es hermoso, si llego a ser millonaria, mi plan es conocer el mundo, empezando por pues nuestro continente y sus hermosos países!! por cierto, tiene unos paísajes increibles, de verdad me encantaría algun día ir por allá, que bueno que te haya gustado el capitulo y bueno, sí a mi también se me hizo tierno lo de la guitarra, por que no la robó vilmente, sólo la cambió -_- espero que el capitulo sea de tu agrado ^^ gracias por tu review!!

Gaahina-4e: Hola!! n_n muchisimas gracias por tu review, me hace mucha ilusión que te haya gustado el fic, mil gracias ^^

Y bueno, el capitulo se lo dedico a mfsuzu-chan, espero que no te de otro ataque de risa y gracias por tu largo review ^^

weno, les agradezco a todas ustedes por sus comentarios, que son el alimento de mi imaginación y la mejor motivación para que escriba, muchisimas gracias, también agradezco a todos aquellos que leen la historia y no se animan a comentar, por el valioso tiempo que se toman, mil gracias ^^

Próximo capítulo: ¿Vamos a ir de compras?

Con cariño: XANHEX

Posdata: Acepto comentarios, saludos, observaciones, sugerencias y peticiones, excepto insultos, por su atención muchas gracias n_n