Disclaimer: Digimon no me pertenece. Pero esta historia sí y con eso me conformo n__n espero que sea de su agrado ^^


14:

Elevador Descompuesto

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Mimi miraba de reojo a un cansado Matt que estaba recargado en la esquina, notó el alivió que él tenía por descansar un ratito aunque fuera de pie; una suave sonrisa se dibujó en sus labios, no podía creer que Matt le pidiera que lo acompañara de compras y menos que hubiera sido en serio. La castaña apartó sus ojos del rubio para mirar hacia el techo del elevador. La luz del elevador se apagó de repente y Matt dio un salto que terminó en brazos de Mimi, quien extrañada lo observaba, luego él, muy digno se bajó, fingiendo como si eso jamás hubiera pasado. La castaña se mordió los labios con intensas ganas de echarse a reír, dejaba escapar unos sonidos de burla, era inevitable, hasta que al fin se liberó y hasta se sujetó la panza, destornillándose de tanta risa.

—No es gracioso ¬¬ —dijo Matt enojado.

—Lo siento, pero es que… —Mimi volvió a reírse con más fuerza.

La luz volvió y Matt dejó escapar un suspiro de alivio.

—No me digas que le tienes miedo a la oscuridad, tú, Matt Ishida —se burló Mimi.

—¿Yo? Por supuesto que no, sólo que… que pise algo que me hizo saltar, eso fue todo —Matt se había ruborizado.

Mimi sonrió ante la tonta excusa.

—¿Es mi imaginación o el ascensor no se mueve? —cuestionó ella.

—¿Cómo qué no se mueve? —repitió Matt con un tono de voz de cobardía.

—Pues, creo que se detuvo… —Mimi presionó los botones y la puerta no se abría— se atoró… —sentenció

—¿Nos quedamos encerrados? —interrogó Matt que tragó saliva haciendo el clásico sonidito de «glup»

—Eso parece… y ni siquiera sabemos en qué piso nos quedamos —advirtió la chica.

El elevador se movió de manera brusca, quedando un poco inclinado y haciendo que los chicos se resbalaran.

—¡¡Sáquenme de aquí, auxilio!! —empezó a gritar desesperado el rubio, golpeando la puerta del elevador.

—Tranquilo, hablemos al 911…

—No estamos en USA ¬¬ —le recordó Matt enfadado.

—Ah, es cierto :P —Mimi rió tontamente, buscó en su mochila su celular—. ¿Por qué lo olvido cuando tengo que usarlo para una verdadera emergencia? —se preguntó Mimi al no encontrar su móvil.

—¡No hay señal! —Matt andaba por todo el elevador con el celular en la mano, poniéndose de puntillas.

—¿Entonces?

Matt volvió a golpear la puerta con fuerza y a gritar a todo pulmón que lo sacaran de ahí.

—Matt…

—¡¿QUÉ?! —Gritó histérico, asustando un tanto a Mimi, al darse cuenta, bajó su tono de voz—. Sí, sí soy claustrofóbico ¿y eso qué? —Reconoció el chico, empezaba abanicarse desesperadamente—, siento que no puedo respirar…

—¡¿Claustrofóbico, tú?! —Mimi estaba impresionada, jamás se lo hubiera imaginado—. Matt Ishida, el lobo solitario, ¿claustrofóbico? En verdad, no lo puedo creer… —la castaña estaba por reírse.

—No es cosa de risa, de verdad es serio… eso me pasó hace un año, al quedarme atorado en un elevador, estaba solito y oscuro —los ojos de Matt transmitían miedo, parecía que poco le faltaba para sentarse en una esquina y abrazarse las rodillas, mirando a la nada.

—Bueno, ahora no estás solo, estoy aquí —trató de consolar Mimi.

—Sí, ahora es peor —murmuró Matt pero con la intención de que la chica lo escuchara.

A Mimi se le dibujó una vena palpitante en la frente y en su puño, frunció el ceño y tenía enormes ganas de golpear a Matt.

—¿Cómo que peor? —replicó la chica notándose en su tono de voz reteniendo la furia.

—Me hubiera gustado estar con otra persona… —respondió Matt con tranquilidad.

—Con tu novia Naoki, ¿no? —Mimi le miraba furiosa.

—Sí, al menos ella estaría gritando junto conmigo a que nos sacaran de aquí —corroboró el rubio.

Mimi quedó boquiabierta y los ojos hechos un circulito, impactada por la respuesta y no evitó pensar: «par de locos»

—O sea que te desespera que yo esté tranquila… ¿y prefieres que esté gritando…? —cuestionó Mimi, costándole trabajo entender.

—Sí, para que cuando lleguen a rescatarme, yo diga que era ella la que estaba gritando y no yo.

—Ah, mira, pues, que digno me saliste ¬¬ —se había molestado con el chico.

«Así que tu quedarías como todo un valiente y no una nena que grita porque es claustrofóbico» pensó Mimi, mirándolo detalladamente, lucía tranquilo.

Otro movimiento se encargó de acomodar el elevador y eso hizo que Matt se espantara más. El rubio se volvió histérico a tal punto que Mimi ya no lo soportaba. Trató de calmarlo pero todo era en vano, Matt estaba incontrolable, hasta que le dio una fuerte bofetada que le volteó la cara.

—¡¿Por qué rayos me pegaste?! —reclamó Matt con unas lagrimitas en sus ojos por el dolor.

—Pues para que te tranquilizaras —respondió Mimi apenada, pues le había dejado la marca de su mano en la mejilla del chico y todavía hasta brillaba, se le había pasado un poquito la fuerza.

—¡Pero al menos lo debiste de haber hecho más suave, casi y me estampas!

—¿Ah? —Mimi no reaccionó, la mano no le dolía, pero se supone que ella era una chica delicada, así que empezó a agarrarse la mano—. ¡Ah, que dolor! Ay mi manita…

Matt hizo una mueca de enfado, era los mismos gritos inexpresivos que hizo aquella vez que le salió el maleante.

—Sí me dolió —se quejó el chico ignorando los "gritos" de Mimi—. ¿Me dejaste marca?

—¿Marca? No, como crees… está un poquito rojo, pero ya mañana se te va a quitar —mintió Mimi, se tuvo que morder los labios, pues su manota estaba bien marcada en la piel de chico.

Ahora el rubio se sobaba donde había recibido el golpe, sentía caliente y le ardía, quería verse en el espejo (N/A que vanidoso el joven), Mimi tuvo que esconder el que ella llevaba y decir que no tenía, pues sabía que a Matt no le iba a gustar ver la mano marcada y menos si éste notaba que estaba al rojo vivo.

Otro movimiento brusco, ésta vez obligando a Mimi a irse para delante involuntariamente y un apagón de luz, espantó a los jóvenes. La castaña había caído en brazos de Matt.

—¿Te sientes cómoda? —le preguntó éste muy cerca de su rostro, cuando la luz volvió.

Mimi no pudo responder, estaba muy nerviosa y sentía como sus latidos del corazón se aceleraban involuntariamente, a la vez que un calor le subía de los pies a la cabeza.

La castaña carraspeó y se alejó de él.

—Para ser un nuevo edificio, tiene muchísimas fallas, ¿no crees? —comentó ella.

—Sí… ¿y qué tal si cuando nos vienen a rescatar ya estamos muertos? —se alarmó el rubio.

—No es para tanto —calmó Mimi, más bien ella se calmo pues la idea de soportar a Matt en su plan de histeria le iba a hacer dejarle otra marca al muchacho.

—Nuestros cuerpos pútridos llenos de gusanos…

—¡Ya cállate! —exclamó Mimi que se había llevado las manos a la boca.

—Y…

Mimi le tapó la boca antes de que empezara a describir de más.

—He visto en películas que cuando se quedan encerrados en un elevador, alguien busca una salida de emergencia en el techo… —inquirió la castaña.

—¿Pretendes que suba y que jale el elevador como si estuviera extrayendo agua en un balde de un pozo? Te recuerdo que esto no pesa 5 kilos, eh.

—No seas bobo, sólo para saber si estamos en una entrada, no vaya a ser que el elevador se caiga y se haga pedazos en el impacto y nosotros dentro.

Matt abrió los ojos como platos, asustado, ésa idea le había espantado más que encontraran sus cuerpos sin vida.

—Yo te ayudo a subir…

—¿Estás loco? Mírame…

—¿Qué? Estás flaca y falta de gracia, sabes a lo que me refiero, ¿no?

—No, imbécil —Mimi estaba reteniendo las enormes ganas que le habían surgido de golpear al chico—. Si no que tengo puesto el uniforme y éste está conformado por una falda —tuvo que señalar la susodicha.

—¿Y eso qué?

—¿Y eso qué? —repitió Mimi con rabia—. ¡Que me verás…!

—Mimi, por Dios, mírame, soy el chico más guapo de la escuela y las chicas mostrarían, mejor dicho, me muestran todo de ellas y cuando digo todo, es todo, con tan sólo mirarlas, he visto tantas que ya me da igual —respondió Matt, arrogante.

—¡Pero yo no soy una descerebrada como ellas! Que sólo porque te ven rubio, de ojos azules, alto, de buen cuerpo, alto, guapo…

—¿En serio no lo eres? —Matt se acercó a ella, acorralándola, le miraba con malicia envuelta en coquetería, ella se puso nerviosa y no pudo por más que quiso evitar ponerse roja, él se estaba acercando mucho.

—Te crees muy guapo sólo porque traes loquitas a todas, ¿no? —retó Mimi tratando de que su voz no se quebrara.

—Sip n_n —respondió el chico sin apartar sus ojos zafiros de ella.

«Y tienes la desfachatez de aceptarlo maldito y lo peor de todo es que es cierto» pensó Mimi que el color se le subió todavía más. Matt colocó su mano sobre el rostro de la castaña y lo acarició con mucho cuidado, se acercó a sus labios, a punto de besarla, pero de repente el chico se alejó, riéndose con alevosía por que había logrado tener la reacción que él quería en Mimi, ella se molestó no sólo con él, sino también consigo misma.

«De verdad, Mimi, eres una estúpida por haberte enamorado de éste idiota» pensó con tristeza, tanta que unas lágrimas se asomaron por sus castaños ojos.

Mimi estaba callada, controlando en ya no derramar más lágrimas, Matt no se había dado cuenta y cuando éste volteó para verla, ella inmediato le dio la espalda, no le iba a dar el lujo de verla llorar.

—Mimi —le tocó la espalda.

—¡¿QUÉ DEMONIOS QUIERES?! —gritó ella, mirándolo con ojos llorosos pero aún así se le notaba enojo.

—Que… tengo hambre —respondió Matt intimidado, pues en sí la chica si había gritado bastante fuerte y molesta.

—¿Y eso a mí qué?

—Pues vi que tenías algo de comer en tu mochila…

—Ah, bien, toma —Mimi sacó de su mochila un par de emparedados.

Los dos se sentaron a comer, la castaña estaba agradecida que su mamá le hubiera hecho el lunch, aunque no se lo había comido por temor a que se los hubiera hecho de ingredientes exóticos. Afortunadamente, los sándwiches eran de atún. Matt se estaba atorando y ella tuvo que golpearle la espalda, pero lo hizo tan fuerte que lo lanzó hacia delante.

—¿No te han dicho que tienes la mano pesada? —le reclamó el rubio.

—Sólo los idiotas —respondió Mimi que no estaba dispuesta a pedirle una disculpa al rubio.

Salir del elevador para Mimi sería como un juego, le sería tan fácil, pero estaba en presencia de Matt y con lo descuidada que había sido en sus encuentros con él, seguro éste sospecharía que ella era la ladrona y por ningún motivo tenía que dejarse al descubierto y ahora por su orgullo herido, mucho menos.

Parecía que ya tenían muchas horas dentro del elevador y nadie se había percatado de que ellos estaban ahí.

—¿Y no extrañas América? —interrogó Matt para romper el hielo, sentía muy distante a Mimi y ni él mismo sabía por qué, le incomodaba, mejor dicho, no lo soportaba.

—No, para nada, ahí también hay idiotas —respondió Mimi, dirigiéndole una mirada de rencor.

—Es que estar encerrado me pone nervioso —se justificó el joven.

—Y a mí me pone de malas estar encerrada con alguien nervioso —respondió Mimi.

Matt agachó la cabeza, ya no soportaba verla enojada, tenía que hacer algo.

—La puerta de emergencia de éste elevador es muy alto, tendría que medir unos 15 centímetros más para alcanzarla bien o tendría que subir sobre algo, y yo estoy algo pesado, sube tú, eres delgada —sugirió el rubio.

Mimi le atisbó por el rabillo del ojo.

—Prometo no ver nada, te lo juro…

—Quítate el pantalón.

—¿Eh? —Matt se puso rojo—. ¿Qué? Mimi no pensé que fueras tan pervertida y lo quisieras hacer en un elevador…

—¡IMBÉCIL! Yo no me estoy refiriendo a eso, TARADO, sino que me pondré tu pantalón para subir, ¡PEDAZO DE IDIOTA! ¡IDIOTA! Ò///Ó —exclamó Mimi furiosa y a la vez toda roja que parecía que la cara se le encendía.

—Lo siento, lo siento… y mientras tú tienes puesto mi pantalón, ¿yo qué? Voy andar ventilando mis…

—¡Deja de estar diciendo estupideces y quítatelo! —exigió Mimi.

—Bien, pero no me andes viendo que a pesar de todo, me da penita, ¿ok?

Mimi dio un pisotón por el coraje, luego se volteó y se cubrió la cara con sus manos.

Matt le entregó el pantalón.

—¿Y ahora qué? —cuestionó el muchacho.

—Me pondré tu pantalón…

—Estoy listo para la función —respondió el rubio, sonriendo de oreja a oreja.

—¿Estás en ropa interior? —le preguntó ella, quería cerciorarse antes de voltear y gritarle en la cara.

—¿Qué, también la quieres?

Mimi tuvo que tragarse el coraje. No se quitó la falda y fue muy cuidadosa mientras se ponía el pantalón, una vez puesto, se despojó de la falda y la aventó a Matt.

—¡Póntela! —le dijo.

Antes de que Matt objetara, la castaña volvió a gritarle.

—¡QUE TE LA PONGAS!

A Matt no le quedó otro remedio que ponérsela, a Mimi los pantalones se le notaban algo flojos por lo que a cada rato la castaña se los andaba subiendo, en una de ésas, Matt alcanzó a ver el vientre plano y el pequeño ombligo bien formado de la chica, su piel se veía de lo más suave y tersa que le dieron ganas de tocarla, se puso nervioso y colorado, bajó la mirada antes de que ella se diera cuenta.

Matt ayudó a que Mimi alcanzara la puerta de emergencia, y lo lograron, ella vio que estaban atorados entre dos pisos.

—Pásame mi lima de uñas, está en mi mochila —le pidió la joven.

—No es momento para que te pongas a limar las uñas sólo porque te las rayaste al subir —reprochó Matt.

—Tan sólo pásamelo, a lo mejor funciona y puedo abrir la puerta.

Mimi tenía que fingir que estaba haciendo todo lo posible por abrir la puerta, aunque ya tenía unos minutos que la había abierto con suma facilidad.

—¡Funcionó! —exclamó ella—. Pásame las mochilas.

Al final, Mimi ayudó a Matt a subir, ya arriba del elevador, salieron por la puerta.

—Pensé que nunca saldríamos de ahí.

—Estamos en el séptimo piso y la tienda ya está cerrada… son las dos de la madrugada —observó Mimi.

—Bien, pues vámonos, pero esta vez sin usar el elevador.

—¿Qué, estás loco? ¡Son siete pisos! Yo si usaré el elevador pero será otro, ah por cierto, hay que cambiarnos.

A Matt no le interesó del por qué fue tan fácil salir de la tienda sin que la alarma sonará, ni que los guardias se hubieran dado cuenta, eso no le importaba, seguía algo tembloroso, pues el elevador que usaron para descender también se quedó parado, pero esa sólo por seguridad, a cada piso que bajaban el elevador se quedaba quieto.

—A la próxima pídele a tu novia Naoki que te acompañe de compras, resulta ser un trauma estar contigo —le dijo Mimi, todavía enojada y subió al taxi.


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Hola!!! ahora sí me tarde... lo siento, pero la escuela me ha consumido mucho, en fin, he aquí este capitulo, que siento que le hizo falta algo, pero por más que lo leí, tratando de encontrar qué, no lo encontré U__U

en fin, me di cuenta por sus valiosos comentarios que les ha gustado mucho lo que pasó entre Sora-Tai-Brandon, jeje, no pensé que fuera a gustar tanto (Matt y Mimi, ya le están robando protagonismo :P) y me han pedido que ponga más de ellos, pues bien, en el próximo capitulo he empezado a idealizar algo respecto a estre trío para ver que me sale, espero no defraudarlos, un adelanto que les puedo dar es una presentación de la coreografía de las porristas, esa es mi idea sólo tengo que desarrollarla ^^

Eri: Que bueno que te haya gustado el chap anterior!! y sí, como pongo abajo, acepto peticiones y me han pedido que ponga más peleas entre Brandon-Sora y el asustado de Tai, en este capitulo no fue posible, pero ya en el próx sí, un beso!!!

Novaly Izazaga De Brief: Hola amiga!! como has estado?? Wuahh te hiciste de ése fic, la verdad no lo he leído, pero aseguro que cuando ya lo subas, lo leeré :D Gracias por tus deseos para con la escuela, yo tambien te deseo lo mejor en tus clases!! tqm un besote MUAAA

Adrit126: Hola chica linda!! sí, ese Lee es un amor, ah sí, él no está enamorado de Mimi, la quiere como a una hermanita, y sí, pobre Matt no previno que a Mimi los centros comerciales la vuelven loca, jojo, bueno, cuidate mucho y gracias por tus reviews amiga, un besote!! SMUAAAAKKK

Nailea: Jum... pues no creo que a Naoki le guste Lee, es lindo y puede que le haya simpatizado mucho ^^ espero que este capi sea de tu agrado, aunque sigo con esa sensación de que le hizo falta algo y no sé que es ;_; Amiga, un beso enorme, enorme MUAAAA!!!

Blue flower: Gracias por tu review linda chica!! y que te guste este humilde fic ^^ y bueno, para mí es todo un placer responder a las personas que me envian un review xq estoy muy agradecida con ustedes, ya que con sus comentarios me motivan para seguir escribiendo, mil gracias, un abrazote y un besote!!

Sakura Tachikawa: Hola nena hermosa!! muchas gracias por tu review, y bueno, ya sabes tienes todo mi apoyo y me siguen fascinando tus songfics, son preciosos y lo sabes ^^ mucho animo y de nuevo, muchisimas gracias por tu valioso comentario, y tu apoyo hacia mi nuevo proyecto de Brujas! un abrazo y un beso tqm ^^

mym09: Hola, pues de salud todo bien, cansada por todo lo que me han dejado sí ;__; son malvados por profes, y eso de sacar puros dieces, jeje... este... bueno, la verdad es que esa calificación para mí son puros milagros divinos :P pero muchisimas gracias por tu apoyo, yo también te deseo lo mejor para la escuela, las mejores calificaciones y q los maestros no nos carguen con tarea ¬¬ un besote nos leemos ^^

SaluDOZ: Wuaahh, hola pues muchas gracias por tu review y sobre todo porque estás leyendo un fic que no es de tu pareja favorita, pero me halaga mucho ^^ y sí, pondré más de Tai y Sora en el próx capitulo, muchisimas gracias un abrazo ^^

Ya les dije? ¿no? bien, pues este chapter se lo dedico con mucho, pero así, re te arto cariño a una gran amiga que está del otro lado del charco y que hoy cumple añitos, ¡Nailea! Felicidades, que bien la pases, vamos a celebrar... ya se me olvido el resto de la letra de la canción ¬¬ pero no importa!! Muchas felicidades, te deseo lo mejor, un abrazotototototote y un besototototototote, se te quiero mucho ^^

Con mucho cariño: XANHEX.

Feliz día de brujas!! y día de muertos, que se la pasen muy bien ^^

Posdata: Acepto comentarios de todo tipo, también peticiones ;), excepto insultos, por su atención muchas gracias