Capitulo 7

Cuando desperté todavía era de noche aunque el cielo empezaba a clarear en el horizonte. Me giré en la cama para comprobar si me encontraba sola o acompañada. Esta vez no se había marchado. Le miré en la penumbra de la habitación intentando ver si tenía los ojos abiertos o cerrados. Estaba tumbado a mi lado en la gran cama pero en el extremo más alejado. No conseguía verle la cara así que me aproximé sigilosamente, acercándome poco a poco. Su voz me sobresaltó de tal modo que di un respingo instintivo y el corazón empezó a atronar en mi pecho.

- Buenos días Bella. – dijo sin emoción alguna en su voz

- ¡Dios! Que susto me has dado Edward… - dije intentando recuperar el ritmo del corazón.

- Lo siento… no era mi intención asustarte. ¿Cómo te encuentras?

- Me duele todo el cuerpo pero estoy bien, no te preocupes.

- Bella, siento mucho lo que ocurrió anoche, te pido disculpas por mi comportamiento. No sé cómo pude hacerte algo así… – dijo realmente apesadumbrado.

- Disculpas aceptadas. La verdad es que me cuesta pensar en algo coherente que desencadenara semejante cambio de actitud por tu parte, pero espero que me saques de mis dudas. – dije tranquilamente como sin darle importancia al tema

- ¡Bella... anoche estuve a punto de matarte! ¿es que no lo entiendes? Perdí el control sobre mí mismo y casi…

- ¡Basta! – le corté bruscamente sin dejar que continuara – No estoy dispuesta a escuchar lamentaciones ni remordimientos por lo que pasó. Ya te he perdonado y se acabó el tema. No quiero oír ni una disculpa más.

- Pero… ¿acabas de escuchar lo que te he dicho? Ahora podrías estar muer…

- ¡Edward! – le volví a cortar, el asombro se dibujó en su rostro a causa de mi determinación. – Te digo que se acabaron las disculpas. Entiendo lo mal que te sientes pero yo tampoco lo pasé precisamente del todo bien anoche y ya lo he asumido y superado. Haz lo mismo. Además… sigo con vida, ¿no?

- Pero Bella…

- Mira, ayer me di cuenta de algo y después de lo que pasó anoche conseguí comprender muchas cosas a las que no les encontraba el sentido y he de decirte que ahora hay tres cosas de las que estoy absolutamente convencida y que lo cambian todo.

- ¿Y cuáles son, si puede saberse? – me miró completamente sorprendido

- La primera: Sé que eres un vampiro. La segunda: Una parte de ti, y te puedo asegurar que sé lo potente que puede llegar a ser esa parte, tiene sed de mi sangre. Y la tercera: estoy incondicional e irrevocablemente enamorada de ti… y esto es lo que hace que todo lo demás no importe.

- Es cierto… soy un vampiro, soy un monstruo… un ser diabólico y egoísta. Tendrías que repudiarme y odiarme por todo lo que he hecho. Sin embargo no solo no lo has hecho sino que… ¡¿estás diciéndome que me quieres?

- Es lo que iba a decirte en cuanto entraste por la puerta anoche… pero no me diste opción… ¿Qué te ocurrió, Edward? Nunca te había tenido miedo… hasta anoche.

- No sé si puedo explicarlo…Creo que empezó con los latidos de tu corazón, los empecé a oír nada más bajar del coche, eran distintos… atronadores… y cuando entré por la puerta y percibí tu olor… se dispararon mis instintos más salvajes, subí a la habitación y cuando te vi… con ese vestido no fui capaz de controlarlos como he venido haciendo hasta ahora, tenía que poseerte fuera como fuera, no podía ver más allá de mi furioso y morboso deseo. No me di cuenta de que te había violado hasta que ya no tenía remedio… tenías toda la razón aquel día cuando me dijiste que tendría que estar entre rejas… al fin y al cabo soy un animal…

- No me violaste Edward… reconozco que al principio eso era lo que pensaba que ibas a hacer y me resistí, pero en el fondo lo deseaba tanto como tú, por eso dejé de luchar… dejé que lo hicieras a tu manera… quería que me hicieras el amor… que me poseyeras como fuera.

- Oh… Bella… ¿lo dices en serio? Creí que después de lo de anoche no querrías saber nada de mí por el resto de tu vida ¿no me odias por lo que te he hecho? ¿por lo que soy?

- Edward, tenías razón al decir que mi vida ya no tendría sentido si tú no formaras parte de ella, ahora lo sé, y comprendo los motivos que te llevaron a secuestrarme, sé que no había otro modo de hacerlo. Cuando tuve conciencia de que me había enamorado supe que esto era lo que estabas esperando que ocurriera. Y ha ocurrido. No me importa lo que eres, si para poder estar contigo tengo que convertirme en vampiro, lo haré sin dudarlo ni un instante. Haré todo lo que haga falta para pertenecer a tu mundo… para pertenecerte a ti.

Nos abrazamos felices por fin de tenernos el uno al otro. Me besó con tanto amor que supe que sería imposible volver a vivir sin sus labios. Entrelacé mis dedos con los suyos y le pedí que se quedara conmigo, que no se marchara. No quería volver a separarme de él. Ya había pasado 30 años en la más absoluta oscuridad y ahora que la luz había entrado en mi vida no iba a dejarla marchar tan fácilmente.

- Ya no tengo porque marcharme a ningún sitio, amor mío. Ahora sabes quién soy y no tengo que ocultarme. Llevaba tanto tiempo esperando este momento que ahora que ha llegado no quiero separarme ni un segundo de tu lado. – dijo mientras me acariciaba los labios con sus fríos dedos.

- ¿Puedo preguntarte solo una cosa?

- Lo que quieras… ya no hay secretos entre nosotros.

- Hubo un momento anoche que creí que ibas a morderme ¿porqué no lo hiciste?

- Yo también creí que iba a hacerlo, pero conseguí controlarme en el último instante. Hubiera sido el fin… tanto para ti como para mí pues no podría seguir viviendo sabiendo que habría terminado con tu vida después del tiempo que llevo esperándote.

- Pero no me refiero a que pensaras en matarme, sino en hacer que fuera como tu… ¿Por qué no me convertiste?

- Bella… eso no es tan sencillo… aún es pronto para eso, no estás preparada. El primer paso era que te enamoraras de mi y por eso estás aquí, pero antes de continuar con el proceso, tienes que saber dónde vas a meterte antes de decidir formar parte de este mundo y una vez que lo sepas todo, lo bueno y lo malo, decidir si quieres venir o no. Algunos no tuvimos la posibilidad de elegir pero yo quiero que tú si tengas otra alternativa, aunque eso suponga para mí la posibilidad de perderte.

- Eso me es indiferente, ya he tomado mi decisión… quiero estar siempre contigo y haré lo que sea necesario para que sea así.

- Entonces tendrás hacer lo que te digo y que tener paciencia. Te mostraremos todos los puntos de vista, los pros y los contras, te contaremos nuestras experiencias y todo lo que sabemos sobre los de nuestra raza. Después tendrás el poder de decidir si quieres formar parte de nosotros o no.

- ¿De "nosotros"?... ¡Dios mío… es verdad… tu familia viene de camino…! - el corazón volvió a dar golpetazos a causa del repentino nerviosismo que me embargó. - Lo había olvidado… me lo dijo Alma… ¿saben ellos algo de mi existencia o qué hago aquí? ¿crees que les caeré bien? ¿tengo algo que saber sobre ellos antes de que lleguen?

- Tranquila mi vida… no te preocupes por ellos ahora e intenta calmarte… si tu corazón sigue a ese ritmo vas a acabar muriendo… y no de un ataque cardiaco precisamente. Ellos saben que estás aquí... no hay nada que debas saber sobre ellos que yo no te haya contado ya y estoy completamente seguro de que a la mayoría les vas a caer muy bien.

- ¿A la mayoría? ¿quieres decir que habrá alguien a quien no le caeré bien?

- No te preocupes por eso ahora… preocuparte un poco mas por intentar calmar los latidos del corazón si no quieres que lo de anoche se repita… y acabe matándote… me estás volviendo loco… - dijo mientras me apretaba contra su cuerpo mientras apartaba la fina sabana que separaba nuestros cuerpos desnudos.

- No puedo evitarlo… me ocurre cuando te tengo tan cerca… solo conozco una forma de hacer que se calme…

- ¿Quieres que me marche?- dijo mientras hacía el amago de levantarse de la cama.

- ¡Ni se te ocurra moverte de aquí…! - dije arrastrándole de nuevo a mi lado, poniéndome a horcajadas sobre él y colocando mi labios a un milímetro de los suyos - pero podríamos encontrar juntos la manera de que lo haga sin que tengas que marcharte… no pienso dejarte escapar… así que… ¿se te ocurre algo para solucionar el problema?

- De momento tendrás que empezar por acostumbrarte a estar muy cerca de mí… y yo he de aprender a controlarme en tu presencia… va a resultar muy duro así que tendremos que practicar mucho para conseguirlo…

- Pues empecemos cuanto antes…

No creía que mi vida careciera de sentido antes de conocer a Edward, pero ahora que le tenía en mi vida estaba absolutamente convencida de que estaba en lo cierto cuando me dijo que la vida sin él no era una vida. Desde este momento comenzaba una nueva etapa en nuestra existencia y ya tendríamos tiempo de pensar en lo que nos depararía el futuro. Ahora solo existía este instante para nosotros, el instante en el que nuestros cuerpos y nuestras mentes se fundían para convertirse en un solo ser.

Mientras nos perteneciéramos, mientras nos amaramos todo iría bien.

Fin del Libro I

... . ... . ... . ... No penseis que esto acaba aqui, mañana comenzaremos el libro II. Gracias por los reviews, en cuanto vuelva a casa os pondré en el encabezamiento como corresponde. Con este teclado tan pequeño me dejo los ojos para comentaros. Un saludo a todos